Tussam y la Feria, el guiso está completo
El Viernes de Dolores no fue tal y gozamos de autobuses en la ciudad. Pero el Viernes de Pascua tampoco fue tal y pasamos dolores aguantando colas de espera por la consumación de la huelga. Ahora nos acercamos al más peligroso de los actos, el tercero, el que afecta directamente a la Feria. Los anuncios de huelga de Tussam son a la feria lo mismo que el jamón y la manzanilla. ¿Qué sería de una Feria sin un buen anuncio de paro laboral de los conductores de Tussam? No vale, no es lo mismo. Ahora es el turno de Monteseirín, que habrá de navegar entre rompelunas, las críticas de la oposición y la apretura del calendario. Ya tenemos otra vez todos los ingredientes del guiso.
‘Tremendo impacto’
El que ha causado la noticia sobre la renuncia de Alicia Martínez (PP) a su acta de concejal para dedicarse de pleno a sus labores en el Parlamento de Andalucía. Como diría aquel, no se hablaba ayer de otra cosa en Sevilla. El impacto ha sido verdaderamente hondo en la clase política, los corrillos echaban humo y aún está por ver cómo y de qué forma se cubre semejante vacío en el palomar de la Plaza Nueva. Diríase que el PP entra en una nueva era, la del post-alicismo. La decisión ha debido ser meditada con paciencia de fraile, calculada con rigor aritmético y anunciada con torpeza de elefante en cacharrería. Si don Antonio Cánovas del Castillo levantara la cabeza y viera el panorama, no se creería que el PP municipal se arriesgara a semejante pérdida. Qué horror, qué horror.
Monteseirín se relaja
El alcalde se fue el sábado a tierras gallegas para recoger en El Ferrol el premio a la rehabilitación del casco antiguo, exaltada en el acto de entrega de los galardones por el ministro de Cultura, César Antonio Molina. Monteseirín estaba henchido de gloria por el reconocimiento a un trabajo que le costó pasar uno de los peores momentos de sus años como alcalde, debido al aluvión de críticas que soportó por el estado de obras del corazón de la ciudad. Iba el alcalde en el autobús que fletó el Ministerio para los premiados cuando, al llegar al teatro donde se celebraba el acto, se percató de la presencia de una veintena de manifestantes contra la instalación de una plataforma de gas. Alguien comentó: “Ojú, una manifestación”. Y el alcalde de Sevilla respondió: “Menos mal que esta vez no es contra mí”.
Del botellazo
Mucho se ha escrito y hablado del botellazo que el portero del Athletic de Bilbao, Armando, recibió en el estadio Ruiz de Lopera el Sábado de Pasión, de la sanción federativa al Real Betis y de la suspensión cautelar otorgada por el Comité de Disciplina Deportiva. Se dice que el público retuvo al individuo que lanzó la botella de agua contra el guardameta vasco, pero poco se ha contado de quién fue el verdadero héroe de aquella tarde. Un guardia civil que estaba viendo el fútbol a escasos metros del presunto autor del botellazo fue quien lo retuvo en la grada hasta que llegaron los vigilantes de seguridad de la empresa privada que trabaja con el Betis y se lo llevaron detenido minutos después. Lo extraño es que todavía nadie le haya llamado a declarar.
La clave de Caballos
La verdadera clave para calibrar si José Caballos, otrora factótum del partido durante años, ha recuperado cuota de poder en el PSOE de Sevilla no es esperar a si lo nombran portavoz del grupo parlamentario, sino si consigue ser senador autonómico. Al tiempo.


