Como si nada
Qué más da que un juez diga en una sentencia que un político destituyó sin razón alguna a un funcionario para proteger… su espalda. Qué importa que un partido político celebre a bombo y platillo la exculpación de uno de sus anteriores concejales en un caso de corrupción aunque siga teniendo a tres militantes en diversos cargos municipales aún imputados. Aquí no pasa nada. El uno, Lolo Silva, sigue yendo cada día a su despacho, ora con camiseta revolucionaria, ora con uniforme de la ortodoxia capillil, ora enseñando el doble puño blanco. Mire usted, es que tengo uniforme para todas las tendencias y días. Y al funcionario… que le den incienso que ya va siendo época. Lolo ni se inmuta. Se queda más tieso que el romano de su cofradía de los Panaderos. Ni se pone en guardia cuando sus camaradas del Instituto Municipal de Deportes se gastan las perras públicas en cubatas tras comer opíparamente en un restaurante (que nos nos falte de ná) ni cuando el juez le echa una reprimenda en toda regla. Ni en lo uno ni en lo otro. Los otros, los que también sonríen estos días, los del PSOE, están como si les hubiera tocado la lotería por aquello de lo limpio que ha salido José Antonio García del Caso Macarena. Pero por mucho que el muy activo y querido militante del partido haya escapado bien, el horno socialista no debería estar para bollos. Ni para vienas. ¿Será que en el PSOE aplican la versión política del viejo aserto periodístico? Aquel de No dejes que la realidad te estropee una buena noticia, pero traducido en este caso a Que tres imputaciones de cargos intermedios no te impidan celebrar la exculpación del cargo principal. El caso es que ni unos ni otros tienen cara de cuesta de enero. Estos políticos parecen desconfiar absolutamente del efecto que tienen en el electorado los pronunciamientos judiciales. La política es una carrera de fondo. Quedar tantas veces ya en evidencia (recuérdense los viajes de los brigadistas) no ofrece buenos augurios de alguien tan joven. Y en el PSOE no vendría mal cuarto y mitad de contención, aunque sólo sea porque llega Doña Cuaresma y no es tiempo de alharacas.
…Y Lolo, de ‘shopping’
El concejal de IU Francisco Manuel Silva, popularmente conocido como Lolo, no ha estado estos días ni mucho menos encerrado en casa ni más recogido que un entrenador de fútbol cuando pierde a cuenta de la polémica en la que ha se ha visto envuelto por la sentencia judicial que le quita la razón en su forma de actuar con un funcionario por la desaparición de la cubierta de la Davis. Se ha ido de rebajas. Fue visto largo tiempo en la tienda de Victorio y Lucchino. Al ser sorprendido, le explicó al interlocutor que su papel era el de “asesor estílistico” de su acompañante.
Viera no da la cara
Definitivamente, no andan bien las relaciones en el seno del PSOE de Sevilla. El secretario general, José Antonio Viera, prefirió evitar el contacto personal con algunos de sus compañeros del sector crítico a la hora de comunicarles que no formarán parte de la lista al Congreso de los Diputados y se limitó a llamarles por teléfono y leerles un frío comunicado adornado con expresiones vacías como “el partido agradece tus esfuerzos durante estos años” o que “buscará espacios” para recolocarlos en un futuro. Algunos de los afectados no daban crédito a lo que escuchaban e incluso se llamaron entre ellos para comentar la jugada: “Oye, ¿a tí te ha llamado Viera? ¿Y no ha dado la impresión de que te estaba leyendo un papel?”. Tanta fue la frialdad que hubo momentos en que Viera ni siquiera sabía con quién hablaba, puesto que llegó a ofrecerle uno de estos “espacios” a Maribel Montaño, concejal en el Ayuntamiento, que no tuvo más remedio que recordarle a su secretario general que ella ya estaba “ocupada” en el Consistorio.
Que vienen las multas… por enésima vez
El Ayuntamiento ha vuelto a anunciar el coche ponemultas… otra vez. El vehículo destinado a convertirse en el auténtico azote de la doble fila ha pasado más tiempo en el garaje que en la calle y parece que ahora vuelve a salir porque, según la muy cacareada Concejalía de Movilidad, “funciona perfectamente”. Nos va a permitir el concejal del ramo, Francisco Fernández, que dudemos del uso de ese adverbio tan contundente, aunque el edil debe estar ya acostumbrado a varapalos de este tipo. El último, el informe de Interior que desbarata su estrategia contra los gorrillas. Es que no da abasto para arreglar entuertos.


