Hung

Hyde3 de Julio de 2009 a las 13:19

Han pasado unos mesecitos, pero han merecido la pena. Tras un par de años difíciles, de depresión post Soprano y post Roma, la HBO había perdido cierto terreno en creatividad frente a competidoras como Showtime (Dexter) o AMC (Breaking Bad). Puede que True Blood remonte el vuelo tras un inicio de segunda temporada sangrante -el segundo y tercer episodio han mejorado-, y esperamos como agua de mayo la sexta temporada de Entourage. Pero mientras, la nueva ‘Hung’ nos ha sentado mejor que un tinto de verano en el chiringuito playero.

Hung es como Californication pero sin David Duchovny haciendo de David Duchovny. O sea, mejor, menos cargante y mucho menos egocéntrica. Ahí tenemos a un perdedor, en la típica middle age crisis, que además nos sirve muy bien para retratar la crisis económica y el derrumbe del sueño americano. El protagonista, encarnado de momento con tino por Thomas Jane, un actor encasillado en el cine de acción o terror (la entretenidilla ‘Deep Blue Sea’, la terrible ‘Punisher’ y la bastante decente ‘La niebla’). Su protagonista, un profesor divorciado que no gana lo suficiente para salir del pozo, se apunta a un curso de marketing baratero para convertirse en millonario. Tendrá que encontrar cuál es su mejor herramienta personal para conseguirlo. Y él tiene una muy larga. El primer episodio promete risas, y cierta amargura, el resto del año.

El Lado Oscuro de Heisenberg

Hyde26 de Junio de 2009 a las 19:34

YouTube Preview Image La primera temporada de ‘Breaking Bad’ fue la sensación del año pasado. Ya lo hemos contado aquí. También en este blog expresábamos nuestros temores a que el interés de las desventuras de nuestro querido profesor Walter White, que interpreta magistralmente Bryan Cranston, cayera en picado víctima del síndrome de la segunda temporada. Todo lo contrario. En la segunda temporada de Breaking Bad, que recientemente concluyó en EEUU (y no me vengan ahora otra vez con la SGAE, pequeños aprendices de Ramoncín), asistimos a una transformación. De comedia ácida pasamos a drama con algunas, pocas, pinceladas cómicas. La mayoría proporcionadas por cierto por un nuevo personaje, un abogado tan estrambótico como corrupto.

El profesor sigue batallando el cáncer y cocinando cristal, MDMA o como quiera Dios que se traduzca aquí la droga de diseño que cual alquimista privilegiado, produce. Pero empezamos a no tener tan claro que el fin justifique los medios, que sus motivos sean tan morales y admirables como eran al principio. Walt cambia, se pasa al Lado Oscuro, cual Darth Vader de Nuevo Méjico, y su Mr Hyde particular, Heisenberg, cada vez lo domina más. No contaremos aquí detalles, pero algunos de los episodios de esta segunda temporada son duros, sórdidos, estremecedores. La serie de Vince Gilligan se ha convertido en un brillante pero turbio ensayo sobre el engaño, la ambición, las adicciones, la muerte, la paternidad. Nos sigue encantando.

Fiasco en Fangtasia

Hyde19 de Junio de 2009 a las 19:07

YouTube Preview Image Hacía meses que la HBO de nuestros amores no aportaba nada nuevo a la mesa. Y el primero de los ansiados platos sabe a mil rayos, centellas y demonios, que diría el capitán Haddock. A la espera de que nuestros queridos muchachos de Entourage nos resarzan próximamente, lamento comunicarles que el primer capítulo de la segunda temporada de True Blood es malo, malo, malo. El trailer de hace semanas que les adjunta sobre estas líneas, con música de Bob Dylan, es mucho más entretenido. Pero sí, seguiremos viendo esta serie porque nos negamos a renegar tran pronto del gamberro Alan Ball.

Afortunadamente no les ha dado por cambiar los magníficos créditos y canción de entrada de Jace Everett. Pero si ya el año pasado hablábamos de que la serie se asomaba al precipicio de la ridiculez, sobre todo por la interpretación de Anna Paquin / Sookie, esta primera entrega de la segunda temporada da cierta vergüenza ajena. Parece que los productores se han currado más el marketing y la venta de camisetas y chorradas para los fans que los guiones, sólo hay que echar un vistazo a la web oficial de la serie.

Sí, el personaje de la siempre sugerente Michelle Forbes, la mujer de nuestro terapeuta favorito en In treatment, promete. No, el hermano tonto de Sookie no ha espabilado. Sí, el sueco Alexander Skarsgard, protagonista de Generation Kill, tendrá más presencia este año. No, afortunadamente no ha desaparecido uno de los mejores personajes del show.

Pero después de tanto esperar la continuación, anoche me sentí un poco estafado. A pesar de que no pagué un duro por bajarme el capítulo televisivo emitido en USA, queridos lectores amantes de la SGAE. ¡¡¡Eso es vampirismo y lo de True Blood tonterías!!!

Mensaje de la Corporación Dharma

Hyde7 de Junio de 2009 a las 11:21

Antes de que el próximo comentario proponga mi excomunión televisiva, prefiero matizar el último post sobre ‘Perdidos’. Más que matizar, ruego a los que ya están con las antorchas en la mano que lo lean bien. Sí, ‘Lost’ inauguró una nueva era en la televisión. Sí, somos tan masocas que aunque creamos que nos toman el pelo, seguimos enganchados por si remonta el vuelo y porque, repito, no hay nada mejor en la televisión. Ya se recuperó en la magnífica tercera temporada, después de una segunda que iba cuesta abajo. Y la primera temporada de Perdidos es de lo mejor que se ha hecho nunca en televisión. Nadie puede discutir eso. Pero demonios, la serie se ha alargado por su tremendo éxito, no porque los creadores ni la ABC tuvieran pensadas seis temporadas de la ‘isla misteriosa’.

Relean los post, la veneración por el nuevo Spielberg Abrams y descubrirán que no soy uno de Los Otros. Yo también iba en el Oceanic Flight hasta que se estrelló.

Mantengo lo dicho sobre los personajes y su agotamiento, salvo algunos casos honrosos. Y a los embajadores de la SGAE les recuerdo que la quinta temporada que tanto comentan aún no se ha emitido en España ni se vende en DVD. Salvo que vivan en EEUU, no encuentro una forma que no sea ‘alegal’ de verla.

Galactica

Hyde4 de Junio de 2009 a las 23:59

Se acerca el final -bueno, en EEUU llegó hace semanas- de Battlestar Galactica. Atrás quedan miles de años luz recorridos, cientos de escaramuzas con los Cylon, y uno de los mejores pilotos que se han hecho jamás para televisión. Cierto, dura casi tres horas. ¡Pero qué tres horas! El piloto de la revisión del siglo XXI de esta serie que a muchos nos marcó de niños, en esa nebulosa que son los finales de los setenta y principios de los ochenta, es mejor que la gran mayoría de películas de ciencia ficción que se hacen hoy día.

Los creadores de la nueva Galactica decidieron dar un montón de vueltas de tuerca al original. El más atrevido, sin duda, que Starbuck fuera una mujer. Aguerrida pero guapa, masculina, pero muy femenina. Pero hay otros muchos, que acaban convirtiendo una serie sobre buenos y malos, humanos y androides, en una versión televisiva de Blade Runner. De hecho, diría que los guionistas se pasan al final y la gran Galactica se convierte en una serie menor, en una especie de culebrón, con tanta metafísica de Cylon queriendo ser humano, de sentimientos a través de los chips. Sin embargo, nunca iré tan lejos como el Starbuck original, el actor Dirk Benedict (el Phoenix del Equipo A), que en su blog puso a caer de un burro la nueva versión de su serie. “Starbuck perdido en la castración”, tituló un post lleno de rencor -y con razón- hacia los ejecutivos que cancelaron la original después de recortar presupuesto en una segunda temporada infame. Pero a Benedict se le va la mano y se le ve la vena machista y ahora carca que tan bien reflejó en la pantalla.

En la nueva Galactica sí aparece Richard Hatch, el anterior Apolo. Hatch escribió unas cuantas novelas sobre el universo de la serie y en 1999 rodó un episodio que convenció a las productoras para volver a lanzar el show, lo que no ocurriría hasta 2003. Un año y poco después del 11-S, de la lógica paranoia en EEUU ante los ataques inesperados, ante las brechas en la seguridad, ante los infiltrados. Todo el mundo es vulnerable, y Cáprica parece Nueva York.

Para el papel fundamental, o por lo menos él lo convierte en el principal, escogieron a Edward James Olmos, actor siempre encasillado en papeles latinos y quien, por cierto, tiene un personaje destacado en Blade Runner. Es el almirante Adama que interpretó anteriormente Lorne Greene, el padre de Bonanza. Y la presidenta es otra actriz de cierto prestigio, Mary Mcdonnell, la protagonista junto con Kevin Costner de ‘Bailando con Lobos’, y que en los 90 tuvo su momento en el cine.

En Galactica hay sexo (de humanos con humanos, de humanos con cylons, de cylons con cylons…), acción, suspense. Incluso miedo a la desaparición de la raza humana. Y ahora que la serie ha acabado después de cuatro temporadas y algunos webisodios, me apena que el éxodo llegue a su fin. Por muy pesada que se me hiciera la tercera temporada, por muy liosos que acabaran los guiones. Por eso atesoro los últimos capítulos en el disco duro de mi ordenador como si fueran las claves de navegación para llegar a la Tierra.

La agonía de Perdidos

Hyde25 de Mayo de 2009 a las 1:50

Lo sentimos, pero definitivamente ‘Perdidos’ acaba de entrar en la categoría que menos nos gusta en este blog, la de SCRAQUETEQUEHAACHAMUTI (Series Con Respiración Artificial Que Tenían Que Haber Acabado Hace Mucho Tiempo). Hace ya un par de temporadas que ‘Lost’ perdió el rumbo y se convirtió en una telenovela de suspense, en un ‘pasen y vean el nuevo salto triple mortal’. Sí, ‘Lost’ inauguró una nueva era en la televisión. Sí, cualquiera de sus capítulos y guiones de microondas supera seguramente a cualquier otra de las alternativas que ofrezca la tele. Sí, da pena rendirse y dejar solos en la isla a nuestros Robinsones del siglo XXI. Pero leñe, cada vez que termina una temporada uno tiene la impresión de que le han vuelto a tomar el pelo, de que le han robado la cartera.

La primera temporada de ‘Perdidos’ quitaba el hipo. Somos legión quienes desde entonces sufren la adicción a las series. Uno se compraba el pack de DVD por curiosidad y era incapaz de irse a la cama sin tragarse cuatro o cinco episodios seguidos. La segunda temporada nos desvelaba un poco más el pasado de los personajes, alargaba la trama y se hacía un poco tostón. Sin embargo, llegó la tercera y ‘BOOM’, los guionistas decidían inyectarnos adrenalina y no se cortaban un pelo, matando incluso a uno de los protagonistas. Nada como una tragedia para que volviéramos a alistarnos en la Corporación Dharma. La cuarta temporada volvía a ir cuesta abajo, aunque con un par de episodios memorables, de alta tensión. Pero después llegó la quinta y la depresión. Esta serie no tiene pinta de levantar cabeza, y los personajes empiezan a ser un fastidio. Jack nos tiene cansados de su vena autodestructiva, Kate podría aclararse de una vez, y Locke ha dejado de ser interesante. Incluso Benjamin Linus da pena. Sólo Sawyer, quién lo diría, mantiene el nivel.

Propongo crear un grupo en ‘facebook’ de fans locos por que la isla estalle, se hunda o se vaya a hacer carajo. El filón se ha agotado pero ni la ABC ni los productores quieren parar la máquina de hacer dinero. Prometen que la próxima temporada, que se emite a principios del año que viene, será la última. Ojalá acaben con este sufrimiento.

La última frontera

Hyde15 de Mayo de 2009 a las 19:13

J.J. Abrams, el mago de la televisión, el próximo Spielberg, ha conseguido lo imposible: resucitar de entre los muertos a ‘Star Trek’. Lo confieso: siempre he sido mucho más de Galáctica (sus dos versiones) que trekkie, aunque me hicieran tilín los episodios de ‘La Nueva Generación’ por esa voz imbatible que tiene Patrick Stewart.

Pero la nueva película de Abrams y Damon Lindelof, los dos creadores de ‘Perdidos’, engancha desde el principio y nos hace preguntarnos si no fuimos imbéciles por no caer antes en las redes de la saga. Es un grandísimo homenaje que sobrepasa a sus antecesores. Pura acción trepidante hasta los títulos de crédito, ciencia ficción como hacía años que no disfrutábamos, y sin caer en las cagadas de Lucas y sus precuelas de Star Wars (aunque aparezca un personaje que casi evoca a los terribles ewoks, que tanto daño hicieron).

En la Star Trek que ha celebrado la crítica, de la que habrá una nueva edición en 2011, brilla Zachary Quinto, el malo, malo, malísimo, Sylar de Héroes. Un gran Spock, sí señor. Y la aparición de Leonard Nimoy tampoco es el típico cameo barato. No desvelaremos nada al lector, pero merece la pena. El cine no ha muerto, pero tiene que salvarlo la televisión.

Secundarios estelares

Hyde22 de Abril de 2009 a las 18:58

Anoche, casi rematando en casa la primera temporada de ‘In treatment’, que me tiene totalmente adicto al doctor Paul Weston, me acosté sobrecogido por la actuación de Glynn Turman, un veterano secundario que ha pasado por ‘The Wire’, ‘Urgencias’ e incluso por ‘Se ha escrito un crimen’. Su interpretación es de Oscar. Hoy, buceando en la red, me entero, ignorante de mí, de que ese trabajo le valió un Emmy el año pasado. Merecido, sin duda.

Las grandes series se distinguen especialmente por sus grandes secundarios. Sí, el protagonista es fundamental, y otro día haremos una lista de los mejores personajes y actores en el papel principal, pero hoy quiero pararme en quienes les roban de vez en cuando el plano, la cartera y algo más a Tony Soprano/James Gandolfini, Glenn Close/Patty Hewes, y compañía.

Así que además del mencionado Glynn Turman, de la serie ‘In treatment’ estamos obligados a citar a la pequeña gran Mia Wasinowska, la próxima ‘Alicia en el país de las maravillas’ de Tim Burton.  De la reciente ‘Sons of Anarchy’ -recomendada por el amigo St. James y de rabiosa actualidad tras la desarticulación en España de la banda Ángeles del Infierno-, a la magnífica Katie Sagal, la esposa Bundy de ‘Married with Children’. De la añorada ‘The Shield’ es obligado recordar al paleto Shane que encarnó Walton Goggins y al inspector Kavanaugh que bordó el oscarizado Forest Whitaker.

En ‘Damages’ hay que quedarse con el trabajo en la primera temporada de Zeljko Ivanek como el litigante y atormentado Ray Fiske y con el de Ted Danson como Arthur Frobisher.

Después hay otras series en las que no está tan claro que haya secundarios, sino que se trata de obras más corales. Es el caso de ‘Perdidos’ o de ‘Entourage’, en la que lógicamente despunta el Ari Gold de Jeremy Piven, o de ‘How I met your mother’, en la que hay que citar por obligación al Barney Stinson de Neil Patrick Harris. En cuanto a ‘Los Soprano’, sería incapaz de mencionar un solo secundario. Los nombres y personajes darían para otro post.

¿Cuál es tu secundario favorito?

Matar al padre

Hyde9 de Abril de 2009 a las 12:28

No tengo claro si ser hijo de García Márquez es una suerte o una bendición. Desde luego tiene que abrir muchas puertas que tu padre tenga el Nobel, que todo dios haya leído con devoción ‘Cien años de Soledad’. Pero después llegan las comparaciones, los complejos, el afán freudiano por ’matar’ al padre. Y en el caso de ‘Gabo’ eso es imposible, por mucho que podamos criticarle su amistad con el dictador Castro, sus incoherencias y sus últimas pedofilias literarias. Sería un deicidio.

Rodrigo García se ha labrado una sólida carrera en Hollywood como guionista y director. Cierto que ya no es un chaval (cumple 50 años en agosto), pero ha dirigido capítulos de ‘Los Soprano’ y ‘A dos metros bajo tierra’, un par de convincentes películas, y es el creador, director y guionista principal de ‘In treatment’. ‘En terapia’ es la serie más simple y más compleja que he podido ver últimamente. Un terapeuta y sus pacientes, uno por capítulo, en su consulta. Planos cortos, el cerebro y las emociones humanas a examen, duelos dialécticos, desafíos, toda la tensión que es posible en una habitación. El siempre excelente Gabriel Byrne -aquí lo queremos desde ‘Muerte de las flores’- es el protagonista, un psiquiatra que empatiza con sus clientes, que tiene sus propios problemas y frustraciones, obligado a aguantar carros y carretas en cada sesión. El propio actor, que hace una extraordinaria y agotadora interpretación, estuvo a punto de dejarlo, aunque finalmente cientos de cartas de ‘enganchados‘ fans lo obligaron a renovar por una segunda temporada.

Sé que este post llega con mucho retraso (el trabajo se le acumula a este bloguero con lo último de ‘lost’, ‘damages’, ‘breaking bad’, ’supernatural’, ‘battlestar’, ‘how I met your mother’ y otras series), pero merece la pena ver ‘in treatment’. Es sano. Aunque todavía no haya visto a ningún paciente empeñado en matar a su padre.

¿Qué más se puede pedir?

Hyde6 de Abril de 2009 a las 16:23

YouTube Preview Image Chupas de cuero, harleys customizadas, orgías, amores imposibles, pasados ocultos, violencia extrema. Todos los ingredientes para una buena historia. Si Kurt Sutter nos sorprendió con ‘The Shield’, su excelente serie sobre un equipo de policías corruptos en LA, su nueva criatura no se queda atrás. ¿Cómo definir ‘Sons of Anarchy’? Un club de moteros que vive en plan comuna hippie, trafica con armas para ganarse la vida, tiene un taller como tapadera y controla la población californiana de Charming, evitando que entren otras bandas de tráfico de drogas o los moteros rivales, los ‘mayans’.

Hay traición, violencia y sexo explícitos, fiestas, duras relaciones familiares y, sobre todo, está la SUEGRA. Con mayúsculas. Porque la protagonista de ‘Sons of Anarchy’ es la madre del protagonista, la excelente Katie Sagal. Esta actriz y cantante, la mujer de Sutter en la vida real, ya nos encadiló en su papel de esposa Bundi en ‘Married with children’. Su personaje en esta ocasión es completamente diferente. Es una curtida y astuta, maquiavélica mujer, que saca las uñas a la mínima que otra se acerca a su hijo, interpretado con pericia y buen acento yankee por el británico Charlie Hunnman, un guaperas que hará las delicias de ellas porque detrás de su dureza esconde el tierno corazón de un padre primerizo… 

‘Sons of Anarchy’ no es ‘Los Soprano’ ni es ‘The Shield’, pero bien podría ser una mezcla de ambas sobre dos ruedas. Otro de los protagonistas es Ron ‘Hellboy’ Perlman, e incluso aparecen como estrellas invitadas Drea de Matteo y Jay Karnes, nuestro querido pero cargante ’holandés’. Hasta el propio Sutter tiene una genial aparición como el imprevisible y encarcelado Otto.

Autor

Hyde tiene entre 30 y 40 años, no recuerda la televisión en blanco y negro, pero sí las persecuciones en coche de Starsky y Hutch. Las particulares horas de cierre de los periódicos y la pobreza residual de la parrilla televisiva española le han desarrollado un enriquecedor insomnio que le empuja a devorar en casa y de madrugada todo tipo de series importadas directamente de internet.  

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