El luto de un psicópata

Hyde | 29 de septiembre de 2010 a las 9:25

DEXTER (Season 5) A hurtadillas, pasito a pasito, durante los cuatro últimos años se nos ha colado un asesino en serie en casa. Y dentro de nuestros corazones. Como sociólogos de pacotilla, hemos querido creer que todo en Dexter está condicionado por su terrible trauma infantil, presenciar la brutal muerte de su madre y poco menos que rebozarse con su sangre, encerrado en un contenedor con su cadáver. Así que siempre pensamos que podía salvarse, que la redención era posible o incluso que era un justiciero, un héroe. Durante cuatro años hemos evolucionado con la criatura de Michael C. Hall, justificado la mayoría de sus crímenes, casi aplaudido cuando por fin se quitaba de en medio a un criminal ‘malo’ de verdad y a la vez saciaba la sed de su oscuro pasajero.

Poco a poco, Dexter ha ido cayendo cautivo de su propio camuflaje. Se nos ennovió, se casó, tuvo un hijo, tomó como suyos a los dos hijos de Rita: un perfecto padre de familia con un gran secreto y demasiadas escapadas nocturnas. Pero toda esa idílica postal familiar en una bonita casa de las afueras de Miami se nos vino abajo hace unos meses con el estremecedor episodio final de la cuarta temporada, uno de esos capítulos que te dejan KO en el sofá y te impiden dormir bien esa noche. (ESPOILERs coming up…)

En la quinta retomamos a Dexter donde lo dejamos, así que prepárense para el primer episodio porque es un puñetazo en el estómago. La impactante escena de Rita desangrada en su bañera, con el pequeño Harrison llorando a sus pies, volverá a ser tan escalofriante como si la viéramos por primera vez. Pero el mayor golpe emocional lo recibirá el espectador de la respuesta de Dexter, noqueado, incapaz de expresar sus sentimientos, completamente derrotado por la culpa y la cruel victoria final, sin posibilidad alguna de revancha, de Trinity.

Durante estos años nos hemos preguntado si Dexter será algún día capaz de sentir, de comportarse como un humano. Puede que haya sido necesario revivir un trauma tan grande como el de su infancia para que lo haga. En esta temporada lo averiguaremos.

  • Okr

    Ha sido brutal ver a Dexter pegar ese grito… le ha salido la humanidad a borbotones, como un géiser que llevara mil años tapado con un tapón; en el caso de Dexter, un tapón hecho de tráuma infantil.

  • Rita

    Un verdadero puñetazo en el estómago, no lo habría descrito mejor. A mí me costó conciliar el sueño tras ver a Dexter paralizado, en shock, pero creo que es cuando más humano ha sido en todos estos años. Está paralizado por el dolor, por la culpa. Eso también sentir. Los guionistas tienen entre sus manos un auténtico caramelo, espero que lo aprovechen y sepan seguir haciéndonos disfrutar. Porque eueremos que Dexter siga en casa.