¿Dónde está Alan y quién eres tú?

Hyde | 4 de agosto de 2011 a las 2:53

A estas alturas, uno ya no se plantea qué sustancia psicotrópica, si la metaanfetamina azul de Heisenberg o los porros de ‘Weeds’, consumen los escritores de ‘True Blood’. Puede que sea la ‘v’, esa sangre de vampiro que por lo visto te da un viaje que alucinas. Tras cuatro temporadas, a cada cual más loca, la pregunta es cuándo irrumpirán los agentes de la DEA en al sala de guionistas de la serie de la HBO. También qué ha ocurrido con Alan Ball, quién ha secuestrado o liquidado al brillante autor de ‘American Beauty’, al creador de la venerada ‘A dos metros bajo tierra’. Y sobre todo, quién es el perturbado impostor que firma los créditos de la serie. Porque no puede tratarse de la misma persona. Casi más interesante que las aventuras y desventuras de Sookie Stackhouse y compañía debe ser meter una cámara en esa sala, ver cómo se desencadena el proceso creativo -por llamarlo de alguna forma- de ‘True Blood’.

“¿Qué os parece si este año, a los vampiros amorosos, los cambia-formas, la ménade, las hadas buenas y malas, los hombres-lobo y los hombres-pantera añadimos unas cuantas brujas y unos vampiros que pertenecían a la Inquisición española?”, propone un guionista. “¡Cojonudo, buena idea! Pero hay que insistir un poco más en la historia del niño mago poseído por el espíritu del padre, y no os olvidéis de introducir escenas de sexo de todo tipo y género, hetero, homo y hasta zoofilia si se tercia, que eso gusta a la audiencia. Pásame la botella de bourbon, Nick, que tengo sed”, responde Ball. “Alan, que son las diez de la mañana”, apunta Helen. “Es para ambientarme más en Bon Temps, querida, no te preocupes. Dame que le pegue otra calada, que por hoy ya hemos terminado. Mañana quiero que se os ocurra algo con el Yeti, que me apetece rescatarlo para que se tome una copa en Merlotte’s”, les espeta el jefe.

‘True Blood’, que avanza hacia la mitad de su cuarta temporada, ha sido catalogada de muchas formas. Gamberra, almodovariana, políticamente incorrecta, impúdica, incoherente. Sí, puede resultar entretenida, como una borrachera de anís, pero sobre todo se trata de una enorme tomadura de pelo, de una serie que bajo el paraguas de calidad de la HBO y de un presupuesto considerable parece que pretende aglutinar todas las películas malas del subgénero fantástico y de terror. Sólo faltan extraterrestres -y zombies, aunque no es cuestión de hacer propaganda a la cadena rival, AMC, hogar de ‘The Walking Dead’- paseando como si tal cosa por los pantanosos bosques de Luisiana, cosa que visto lo visto, no descartamos para la quinta temporada. Pero si hay algo malo de ‘True Blood’, lo peor que se puede decir de ella y de nosotros, es que la seguimos viendo. ¿Serán los calores del verano? No tenemos remedio.

  • Caléndula

    Y el abuelo “brujo” mexicano, por favor, que no se olvide el abuelo brujo mexicano.

  • Hyde

    El abuelo chamán mexicano es de lo más normalito de la serie… jajaja

  • watanabe

    Está claro que la serie busca indagar más en su propia mitología hasta explotar dentro de si misma. A mí la primera y la segunda me gustaron mucho, tal vez porque me cogieron por sorpresa. La tercera fue de más a menos, y esta cuarta aun no la he visto pero pocas ganas tengo. Veremos si de tanto desparramar es posible que la coja el punto de nuevo y me divierta con ella.

  • Caléndula

    Pues si, y eso es decir mucho. Aunque en favor de esta temporada tengo que decir que me gusta más el “nuevo” Bill. Que ya me estaba empezando a cansar.

  • Hyde

    “Sookie is not mine!” cambio radical, sí… jajajaja

  • Posh

    Mi serie favorita con diferencia es “Six feet under”, cada vez que la reviso, me gusta más y ya voy por la tercera. Cuando ví que Alan Ball era el responsable de “True blood”, le dije a un colega que me pasara los dos primeros episodios que había descargado en la red. No conseguí aguantar más allá de 15 minutos. Todo muy forzado, aburrido… ¡inadmisible! No he vuelto a darle una oportunidad, me fío de mi olfato. Creo que mucha gente no soporta el horror auténtico, que es el de “Six feet under”, y busca la evasión de la realidad en este “horrorcillo” impostado, compuesto de vampiritos de saldo y “trenes de la bruja”, con el fín de recibir golpes de escoba en una feria. Eso sí, sin tener que exponerse a heridas emocionales de las que tocan hueso. Sencillamente, creo que Ball decidió cambiar el registro para no encasillarse, captar a otro público menos adulto, y de paso seguir forrándose, que nunca se sabe hasta cuando va a seguir dando leche la vaca.

  • de piel

    La última de Dexter bajo el paraguas de HBO, está en camino. No os desanimeis

  • Hyde

    Dexter es de Showtime, pero es cierto que su showrunner ha vendido una nueva serie a la HBO…