El Oeste ya estaba conquistado

Hyde | 10 de noviembre de 2011 a las 13:31

Cualquier nueva serie del siempre moribundo pero siempre por resucitar género western se encontrará de frente, esperándola con el colt a punto de desenfundar, con ‘Deadwood’. Las comparaciones con la venerada creación de David Milch en la HBO son inevitables, por tanto, con la recién estrenada criatura de la AMC, ‘Hell on wheels’ (Infierno sobre ruedas), que el pasado domingo debutó tras meses de espera. El duelo resulta tan injusto como desigual, como si enfrentáramos a Wyatt Earp con la pequeña Mattie Ross de ‘Valor de Ley’, como cuando pretendemos que ‘Boardwalk Empire’ emule a ‘Los Soprano’. Es, simplemente, demasiado pedir.

De su piloto deducimos que ‘Hell on Wheels’ será una buena serie, sin más, no una joya. Si en ‘Deadwood’ vivíamos en un pueblo en desarrollo devorado por la fiebre del oro y la ambición de sus protagonistas, la nueva serie nos lleva a la Norteamérica inmediatamente posterior a la Guerra Civil, a la construcción del ferrocarril de la Union Pacific, aderezada con la típica trama del héroe atormentado que busca venganza por la muerte de su esposa. Su protagonista es Anson Mount, un tipo de mirada intensa, que nos recuerda tanto al Bullock de Olyphant como al Blueberry que dibujó Giraud, aunque ya querría la serie parecerse a la saga del cómic. Si, con diferencia, en ‘Deadwood’ lo mejor era su capo-tabernero Al Swearengen que interpretaba deliciosamente Ian McShane en el papel de su carrera, en ‘Hell on Wheels’ nos quedamos de momento con el también ambicioso y sin escrúpulos presidente de la compañía ferroviaria, Thomas ‘Doc’ Durant, a cargo del irlandés Colm Meaney, un tipo solvente pero algo encasillado. Se parece demasiado a su malo de la película ‘Un horizonte muy lejano’, también sobre la conquista del Oeste.

Sin acercarse a ‘Homeland’, que se mantiene como sorprendente mejor estreno de la temporada tras los batacazos de las flojas ‘Terra Nova’ o ‘Person of interest’, ‘Hell on wheels’ bien puede disputarle, a tiros o sustos, el segundo puesto a ‘American Horror Story’. Lo veremos, forastero.