Un género vivo

Hyde | 14 de junio de 2012 a las 11:44

Por mucho que lo intenten matar y enterrar, el western sigue vivo. Especialmente en televisión. Lo resucitó especialmente aquella maravilla, ya algo lejana en el tiempo, llamada ‘Deadwood’. La obra de culto de David Milch, que tan mala suerte ha tenido en su reencuentro con la HBO con ‘Luck’, ha tenido una digna heredera en ‘Justified’, una de las mejores series que se emiten actualmente y con la que comparte protagonista, el gran Timothy Olyphant. Al calor de su éxito, dos cadenas de cable se han animado recientemente a producciones del mismo género. Y no parece que les vaya nada mal. Por un lado, el canal History batió hace semanas el récord de audiencia del cable para un programa no deportivo con su miniserie ‘Hatfields and McCoys’. Casi 14 millones de personas vieron el primer episodio de la recreación del enfrentamiento real de dos familias en West Virginia tras la Guerra Civil americana. Protagonizada por Kevin Costner y Bill Paxton, y con Tom Berenger como secundario, lo cierto es que no deja de ser una historia contada mil veces. Montescos y capuletos pero a lo paleto y con pistolas en lugar de floretes. Cada capítulo dura dos horas y el piloto, a servidor, se le hizo un pelín insufrible. Todo masticadito y evidente. Todo el odio entre ambos clanes demasiado forzado e inmediato, con prisas, con precipitación.

Mucho más modesta, pero aparentemente mejor (hay que cuidarse de la ‘pilotitis’ pero las primeras impresiones suelen ser fiables), es ‘Longmire’, un western moderno sobre el sheriff de un perdido condado en el estado de Wyoming. Tampoco descubren la pólvora en la cadena A&E, pero logran componer unos personajes atractivos, empezando por el protagonista, un viudo que encarna Robert Taylor, y por su lugarteniente, Katee Sackhoff (la ‘Starbuck’ de ‘Galáctica’), y siguiendo por un Lou Diamond Phillips al que hace poco vimos también como estrella invitada en ‘Southland’. ‘Longmire’ no tiene ni de lejos la excelencia en los guiones, los diálogos y la interpretación de ‘Justified’. Pero se deja ver, tanto por sus paisajes inhóspitos como por ese acento ‘redneck’ que la hace tan realista.

 

  • Watanabe

    Y te olvidas de Hell on Weels, que sin ser ninguna maravilla si es mucho más interesante de lo que comentaron en su día por estos lares.

  • St. James

    Sin olvidar la mítica “Lonesome Dove”, una miniserie con dos cabezas de cartel para darles de comer aparte: Robert Duvall y Tommy Lee Jones. Fácil de recuperar, para quienes estén interesados, incluso con doblaje español.