Archivos para el tag ‘Glee’

Sonrisas y lágrimas

Hyde | 20 de enero de 2011 a las 9:31

abed

Por mucho globo de oro que se haya llevado, ‘Glee’ dejó de ser la mejor comedia de la parrilla hace bastante tiempo. Justo en el momento en que se hizo extraordinariamente popular y Ryan Murphy se vio obligado, cadena Fox mediante, a rebajar su tono y huir de lo políticamente incorrecto. Sí, hay capítulos estupendos, y los dedicados a cada artista pueden ser una gozada para los fans, como aquellos de Madonna o Lady Gaga, pero ‘Glee’ no provoca las carcajadas que sí causan sus rivales. El otro premiado por la asociación de periodistas extranjeros en Hollywood, Jim Parsons, tampoco pasa por sus mejores horas. Los ‘geeks’ de ‘The Big Bang Theory’ garantizan un buen rato, pero han perdido la frescura de sus primeras temporadas y resulta preocupante el abuso de las risas enlatadas, un recurso que cada vez funciona peor.

No tiene falsas risas ‘Modern family’, aunque esta sitcom familiar a tres bandas experimenta demasiados altibajos en su segundo año. También tiene sus picos de montaña rusa, pero cuando ofrece un capítulo genial, nada está a la altura de ‘Community’, la comedia sobre ese grupo de estudio de perdedores en una universidad pública con la que la NBC se ha redimido un poco de sus muchas pifias. Abed ha conquistado con todos los méritos el título de mejor personaje cómico que hasta hace poco ostentaban Barney Stinson y Sheldon Cooper. Va siendo hora de que le caiga algún premio al actor de origen indio-polaco Danny Pudi, capaz lo mismo de imitar a Don Draper, al Morfeo de ‘Matrix’ a Batman o a cualquiera de los mafiosos de Robert de Niro en algunos de los mejores episodios de comedia que se han emitido en los últimos meses. Por cierto que el maléfico Senior Chang tampoco se queda atrás.

No es exactamente una comedia, porque a veces ofrece momentos absolutamente dramáticos -como el final de la tercera temporada-, pero uno también puede reírse de lo lindo con las aventuras y sinvergonzonerías de Hank Moody, el escritor descarriado y autodestructivo que protagoniza ‘Californication’. En su cuarta temporada sigue siendo un vehículo para que David Duchovny exhiba su narcisismo, pero lo cierto es que el personaje tiene encanto y atractivo.

Pero si este año hay una comedia que está atreviéndose a indagar en territorios no demasiado explorados es precisamente una de las más veteranas. ‘Cómo conocí a vuestra madre’, ‘HIMYM’ para los amigos, ha deparado episodios geniales, de gran originalidad pese a que la serie de la CBS había dado muestras de agotamiento el año pasado. Nos equivocamos al darla por muerta. En la sexta temporada sus guionistas, que quieren darle mayor complejidad a los personajes y tramas, se han atrevido a romper una regla no escrita: no hagas llorar a un público con las defensas bajas que sólo aguarda risas. En los dos últimos capítulos emitidos nadie diría que ‘HIMYM’ es una comedia. Pero son geniales y valientes. Eso esperamos de la buena televisión.

Atraco en la Academia

Hyde | 15 de julio de 2010 a las 12:35

sons

Entre unas cortas vacaciones desconectado de todo, incluso de las series, en un cercano y hermoso desierto, y el margen que me he impuesto para que se me pasara la irritación, han pasado unos días desde que se conocieran las candidaturas de los Emmys. Aunque hay algunas sorpresas agradables, predomina el disgusto.

Si yo me siento atracado, no me hace falta leer el blog de Kurt Sutter (aunque desde luego lo he hecho) para imaginar su digna ira. Dice que le importa un carajo que la Academia de la TV vuelva a pasar de sus ‘Sons of Anarchy’, siempre que estos sigan rodando libres en la modesta cadena FX. Pero no puede ocultar su encabronamiento (ni yo el mío) por el nuevo desaire a su esposa, la excelente actriz Katey Sagal. La matriarca de los moteros de Sam Crow, Gemma Teller, está sencillamente espectacular en la segunda temporada de esta gran serie. Su ausencia es una indecencia, dan ganas de coger la moto y plantarse en el auditorio el día de la entrega de premios, quemar la alfombra roja.

Ni siquiera el reconocimiento a Connie Britton, cuyo personaje en ‘Friday Night Lights’ tampoco lo ha tenido fácil esta cuarta temporada, y la tardía nominación de Kyle Chandler (el coach Taylor ha tenido años mucho mejores), nos pueden resarcir. Entre otras cosas porque tampoco se incluye a ‘FNL’ entre los mejores dramas (¿pero qué demonios hace ahí ‘True Blood’?), ni al joven Zach Gilford, cuya actuación en el episodio ‘The Son’ fue absolutamente memorable. ¡Qué ganas tenemos de que vuelva FNL, ahora que además de ‘Entourage’ sólo tenemos vampiros y gigolós que echarnos a la boca!

Ya hemos alabado en alguna ocasión la frescura que ha aportado ‘Glee’ este año. Pero tampoco hay que pasarse. La serie está bien, pero tiene demasiados altibajos. Un capítulo estupendo cada seis o siete petardazos, y esa frecuencia cada vez se amplía más. Así que ‘The Big Bang Theory’ debería estar nominada en su lugar.

Después del incendio del auditorio, debería llegar un huracán, y luego unas inundaciones, que se traguen a los votantes que se han olvidado de ‘Treme’. No se trata del orgullo herido de este blogger, que vaticinó que la serie de David Simon arrasaría (como adivino no tengo precio…). Se trata de ser mínimamente objetivos, de apreciar la belleza, la originalidad, la oportunidad de esta obra maestra. Cuando dentro de unos años ‘Treme’ esté en los altares, como merece, los malditos miembros de la Academia debería arrastrarse hasta la casa de Simon, de Wendell Pierce, del magnífico elenco de intérpretes que crean esta genial serie.

Por lo demás, esperamos que se premie a Aaron Paul, el estupendo actor capaz de plantar cara a Bryan Cranston en ‘Breaking Bad’. Ambos intérpretes y la serie de Vince Gilligan deben volver a arrasar. Aunque también se ha olvidado a ese estremecedor secundario que ha forjado a un malo inolvidable, Giancarlo Espósito y su Gus, gerente de Los Pollos Hermanos.

Ánimos

Hyde | 27 de mayo de 2010 a las 10:15

No hay motivos para sentirse huérfanos, tras el final de ‘Lost’, en la que está siendo una de las mejores temporadas televisivas de la historia, si no la mejor. Hagamos un repaso rápido. Tenemos por un lado ‘Breaking Bad’ y ‘Treme’. La primera, obra maestra que puede mirar a la cara a los mismísimos Soprano; la segunda acaba de empezar, pero si sigue así, también marcará época. En diciembre dejamos otras dos series de altísimo nivel: ‘Sons of anarchy’, la banda de moteros del incorregible Kurt Sutter, y ‘Dexter’, con un final de temporada brutal y antológico, valiente y desgarrador. La desconocida, a este lado del Atlántico, ‘Friday Night Lights’, volvió a regalarnos un complejo abanico de emociones, un preciso cuadro de cómo es la vida, las ambiciones y fracasos en un pequeño pueblo cualquiera. Sin llegar a ese nivel, también tenemos la digna ‘Justified’, el US Marshall del siempre duro Timothy Olyphant.

En el terreno de las nuevas apariciones, han sorprendido la fresca ‘Glee’, con sus altibajos, y la estupenda ‘The Good Wife’. Sí, echa para atrás que sea otra de abogados, pero es mucho más que eso. ¿Y quién demonios querría ponerle los cuernos a Julianna Margulies? La miniserie ‘The Pacific’ nos ha llevado a la guerra con una brutalidad inusitada. No puede ser bonita. Y la BBC ha vuelto a dejar el listón altísimo con la última entrega de ‘Wallander’, tres minipelículas que nos reconcilian con Kenneth Branagh.

En el campo de la comedia, las veteranas ‘How I met your mother’ y, sobre todo, ‘The Big Bang Theory’, nos siguen ofreciendo momentos de gran hilaridad. Pero si hay una serie desternillante, original y genial, es ‘Modern Family’. Con Ed O’Neill de patriarca, y rodeado de un casting inmejorable, perfecto, ¿qué otra cosa se puede esperar?

Y por último, pero no menos importante, tenemos ‘Fringe’. La criatura del inquieto J.J. Abrams decepcionó a muchos en sus erráticos y titubeantes comienzos. Pero tienen que volver a darle una oportunidad. Ha madurado y se ha convertido en una de esas series que no hay que perderse. Es la heredera natural de ‘Expediente X’, a veces incluso mejor. La guerra entre los dos universos alternativos (¿les suena de algo?) está acercándose, y los vínculos de los tres principales protagonistas, ¿o son seis? cada vez son más complicados. John Noble vuelva a sentar cátedra como el loco doctor Bishop, y Anna Torv se ha consolidado como la heroína más bella de la tele.

Por si fuera poco, en junio vuelven ‘Entourage’ y ‘True Blood’. Permanezcan sintonizados.

Like a virgin

Hyde | 6 de mayo de 2010 a las 0:14

Lo peor que le puede pasar a una serie -después de que no la vea nadie, claro está- es morir de éxito. La audiencia manda, y si arrastras a un público que no esperabas muchas veces te obliga a cambiar el espíritu de la obra, los guiones, hasta que lo infantilizas todo. Ya hemos escrito aquí que, junto con ‘Modern Family’, la revelación de esta temporada televisiva en EEUU es ‘Glee’. Su creador, Ryan Murphy, no es sospechoso de hacer concesiones. Su anterior obra, la irreverente Nip&Tuck, ha sido definida como una versión porno de urgencias. Así que cuando empezó esta serie musical sobre un coro formado por los perdedores e inadaptados de un instituto, vimos los primeros atrevimientos: el anterior director fue expulsado por pederasta, los padres de la presunta estrella que quiere emular a Barbra Streisand son gays. Todo prometía mucho, especialmente por el morbo de ver esta serie en la ultraconservadora cadena Fox -verla traducida, encima castigada a un canal temático de Antena 3, es desolador-. También porque cuenta con el principal elemento básico para el éxito de cualquier obra de ficción: tiene un malo en condiciones. En este caso, la instructora de las animadoras que interpreta la premiada Jane Lynch. Es lo más parecido al sargento de los marines de ‘La chaqueta metálica’ que hemos visto recientemente. Aunque también tenga sus momentos tiernos.

‘Glee’ fue un pelotazo, y poco a poco Murphy se ha visto forzado a eliminar incorrecciones políticas de sus guiones. Así que cuando llegó el parón invernal, cuando la Fox renovó la serie, cuando sus protagonistas, convertidos en estrellas nacionales, cantaron para la familia Obama en la Casa Blanca, me temí lo peor. Las perspectivas empeoraron incluso al ver el primer capítulo de regreso de la serie. Otra serie más de instituto, como hay miles. Pero después llegó el episodio dedicado a la obesidad, y especialmente el de homenaje a Madonna. Es casi imposible estarse quieto viéndolo, no sentir nostalgia de las discotecas, querer bailar en el sofá. El momento ‘Vogue’ es sencillamente antológico. Sí, se puede hacer gran televisión para todos los públicos. Incluso en la cadena de Murdoch.

Parón de Fringe

Hyde | 10 de febrero de 2010 a las 17:18

Como ha ocurrido con ‘V’ (ojalá los visitantes engullan a los guionistas y nos traigan otros nuevos) y la revelación ‘Glee’, ‘Fringe’ afronta un pequeño parón de varios meses, tras lo que se ha denominado su ‘winter finale’. Hace poco hablamos aquí de esta serie de la FOX y J.J. Abrams, digna heredera de ‘Expediente X’ pero muy castigada por los cambios de criterio de creadores, guionistas y cadena. Pero al final han encontrado la clave del éxito y la tensión. Sin espoilers de por medio, les diré que el último capítulo, emitido hace una semana, es estupendo. Y por fin nuestros Peter Bishop y Olivia Dunham se han decidido a afrontar su TSNR. Aunque se encuentran con un pequeño obstáculo de por medio que atormenta al viejo profesor Walter… Genial John Noble, como siempre. No por previsible, el episodio final fue menos estremecedor. La serie vuelve el 1 de abril.

Cornuda pero estupenda

Hyde | 31 de diciembre de 2009 a las 11:41

juliannaTras la sorprendente ‘Glee’, revelación de la temporada, la otra serie de nuevo cuño que nos ha enganchado este año es una que a priori no tiene nada de original. O tal vez sí. Se trata de ‘The good wife’ (La buena esposa), y aparentemente, es otra de abogados. Pero es mucho más que eso. Al calor de los recientes escándalos de faldas, prostitutas y drogas, de algunos políticos estadounidenses, los creadores de esta serie, Robert y Michelle King, han querido ponernos en la piel de sus esposas. Sí, las supuestas ‘tontas’ que aparecen cogidas de la mano en la rueda de prensa en la que él admite sus errores, jura que quiere a su familia y promete que no lo volverá a hacer. La trama comienza el día después del gran revuelo mediático, el día después de que metan en la cárcel a su marido, fiscal del Estado. Alicia Florrick tiene que abandonar su papel de consorte en la sombra y ganarse las habichuelas para alimentar a sus dos hijos. Y como fue una estudiante brillante de Derecho en Georgetown, echa mano de sus contactos y entra, ya cuarentona, como novata en una prestigiosa firma de abogados. Allí va demostrando su brillantez en distintos casos, en unos guiones muy bien trabajados que mezclan con acierto las dos tramas judiciales:  el trabajo diario de Alicia y el cada vez más misterioso caso de su marido. A ello se añaden las dificultades de criar a dos hijos adolescentes tras caer muchos peldaños de la escalera social de Chicago.

La protagonista es la siempre enigmática y atractiva Julianna Margulies, mejor conocida en estas latitudes como la envidiadísima novia en ‘Urgencias’ de George Clooney. Margulies también apareció en Los Soprano durante una temporada, y demuestra que es una excelente, cercana y contenida actriz. No es la única cara familiar de esta serie que producen los hermanos Ridley y Tony Scott, plagada de buenos secundarios. El marido de Alicia lo encarna Chris Noth, el ‘Mr. Big’ de ‘Sexo en Nueva York’. Josh Charles interpreta a uno de los jefes y antiguo compañero de facultad. Lo hemos visto recientemente en ‘In treatment’. Y se come especialmente la pantalla la cinematográfica Archie Panjabi, actriz británica de origen indio que aparecía en la estupenda ‘Oriente es Oriente’ y en ‘Quiero ser como Beckham’. Alicia puede ser una cornuda. Pero no debe suscitarnos pena. Sino admiración.

Glee

Hyde | 26 de noviembre de 2009 a las 10:44

De todas las series nuevas de este año, la comedia musical ‘Glee’ se lleva la palma. El ‘remake’ de ‘V’ va camino de estrellarse -la semana que viene revisaremos los primeros cuatro episodios, aunque ya les aviso de que los tres iniciales son decepcionantes-, la tramposa ‘Flashforward’ se deja ver, pero no emociona, y ‘Los diarios del vampiro’ es una copia sosa de ‘Crepúsculo’, si es que eso es posible. En cuanto a la HBO, no soporto el humor absurdo que lleva años de moda en EEUU, y uno de sus referentes es Jason Schwartzman, protagonista de ‘Bored to death’, serie que, efectivamente, aburre hasta la muerte. Y de ‘Hung’, el profesor chapero de grandes atributos, esperábamos mucho, pero se quedó en gatillazo. Sólo la sitcom ‘Modern family’, muy original pese a lo agotado del formato, ha aportado frescura a la parrilla, con el siempre genial Ed O’Neill, el padre de ‘Casado con hijos’, como abuelo de esta familia actual, homosexuales adoptantes incluidos. Pero ninguno de estos productos llega a la altura de ‘Glee’. Al principio puede parecer la típica serie de instituto, una especie de ‘High School Musical’ adaptado a la pequeña pantalla. Pero hay que darle crédito cuando descubrimos a su creador, Ryan Murphy, padre de ‘Nip&Tuck’, los ligones cirujanos plásticos. Capítulo a capítulo, esta comedia sobre el un coro de inadaptados de instituto, con una banda sonora muy pegadiza -Madonna acaba de darles permiso sobre su repertorio-, nos va resultando cada vez más diferente y adictiva. Imaginen una sátira colegial de ‘Operación Triunfo’, ‘Se llama copla’, ‘Factor X, Fama’ o ‘Adivina quién baila esta noche’ aderezada con el innegable talento yanqui para el espectáculo. ‘Glee’ engancha entre otras cosas porque te pilla desprevenido, porque simpatizas con los miembros del coro, desde el joven profesor frustrado hasta la engreída e impopular cantante que desde que nació quiere ser una estrella. Desde el tímido gay que sale del armario al guaperas inseguro. Tras el empacho de Bisbales, Chenoas y Rosas de España, juraste que nunca vibrarías con ningún jovenzuelo cantando y bailando. Pero lo has hecho.

Por fin llegó septiembre!!!

Hyde | 4 de septiembre de 2009 a las 12:30

Sí, han leído bien. Hay motivos para alegrarse de que llegue septiembre. Especialmente éste en el que las cadenas de televisión (las americanas, claro está) han sacado toda su artillería en la cruenta guerra por el trono que sigue ostentando, aunque cada vez con menos autoridad, la HBO. La cadena de nuestros amores mantiene en el aire ‘Entourage’, cada vez más divertida y adictiva -en el último episodio sale Aaron Sorkin-, y el próximo domingo emite el último capítulo de la segunda temporada de ‘True Blood’, por lo que pierde precisamente en el fulgor de la batalla su producto con más audiencia. Alan Ball ha conseguido sorprendernos cada fin de semana con una serie que tiene muchos altibajos, pero de la que es imposible desengancharse. ‘Hung’ no acaba de arrancar, por mucho que prometiera, y ya veremos si dura otra temporada. El 20 de septiembre se estrena ‘Bored to death’, que se vende como comedia neurótica-negra, del estilo absurdo que tanto gusta últimamente al público del cine estadounidense, pero que a mí particularmente me parece sencillamente estúpido y presuntuoso. La protagonizan Jason Schwartzman y Ted Danson, quien se ganó nuestro respeto en ‘Damages’. Es su única arma ante lo que se avecina.

Porque la gran rival de HBO, Showtime, desembarca el día 27 con la cuarta temporada de ‘Dexter’, convertido en padre. Hasta ahora nuestro asesino en serie no nos ha fallado, y su paternidad promete un giro de tuerca aún más divertido. Personalmente, lo encuentro fascinante. El mismo día también vuelve ‘Californication’. Como decíamos en un post anterior, la segunda temporada nos quitó el mal sabor de boca del narcisismo de Duchovny y nos encantó. Habrá que verla, por supuesto.

Pero la guerra de septiembre empieza antes. El día 9, FOX estrena ‘Glee’, su apuesta fuerte esta temporada de otoño, junto con la segunda temporada de ‘Fringe’, programada el 17 de septiembre y, claro está, la sexta temporada de House, el 21.

El día 10 vuelven dos debilidades de servidor. La adolescente pero cada vez más oscura ‘Supernatural’, con el propio Lucifer en persona combatiendo a los Winchesters. Y la cadena CW, como hacen todas, aprovecha su tirón para estrenar su particular ‘Twilight’ y ‘True Blood’. CW se suma a la moda sangrienta y su ‘The vampire diaries’ seguro que es un éxito. No hay quien se resista a los vampiros, los más populares en el instituto.

Ese mismo día, FX nos trae la segunda temporada de los moteros de ‘Sons of anarchy’, una buena recomendación que nos hizo St.James. ‘Los Soprano’ sobre Harleys, aunque admito que la comparación es exagerada y casi sacrílega.

En cuanto a las comedias ‘sitcom’, el 21 de septiembre la CBS nos devuelve ‘How I met your mother’. En facebook vamos a crear un grupo a favor de que el gran Barney Stinson consiga por fin el amor de Robin (pasamos ya de la mujer de Ted Mosby). Y también otra favorita de St. James, ‘The Big Bang Theory’, con los desternillantes Sheldon y Wolowitz.

Agarraos al sillón.

Así que cuando