Archivos para el tag ‘Julianna Margulies’

El mejor banquillo

Hyde | 10 de mayo de 2012 a las 13:27

Los ascensores son esos sitios apretados, casi tensos, en los que el silencio obliga muchas veces a decir tonterías, a hablar del tiempo, a mirar nerviosamente el reloj, el techo, hasta llegar a la planta de destino. Si encima se trata de un rascacielos, uno se pasa cierto tiempo en ellos. Dan mucho juego en los anuncios y en dos de las mejores series de televisión del momento y de todos los tiempos, como son ‘Mad Men’ y ‘The Good Wife’. Esta última despedía hace una semana su tercera temporada prácticamente saliendo del ascensor. En una secuencia cómica que refleja su grandeza y su insuperable casting.

La serie de la CBS, la cadena en abierto líder en Estados Unidos, nunca será una obra de masas y grandes audiencias, pero es la que le otorga más prestigio a la emisora, garantizando premios y buenas críticas. De ahí su renovación para una cuarta entrega. La creación del matrimonio King es mucho más que un vehículo para el lucimiento de la extraordinaria Julianna Margulies. En estos tres años ha demostrado una profundidad de banquillo esplendorosa, con personajes perfectamente concebidos que ‘clavan’ sus intérpretes. Y no se trata ya solo de su larga lista de secundarios de lujo. Kalinda, Diane, Will, Cary, Eli Gold, Peter Florrick, la abuela, los niños, David Lee forman un equipo titular que se va pasando el balón el uno al otro a la perfección. Pero es que luego llegan una tercera traca de fuegos artificiales con las estrellas invitadas, sea un juez loco, abogados rivales como los que encarnan Michael J. Fox y Martha Plimpton, o incluso clientes insoportables como el que interpreta Dylan Baker. También el ‘enemigo’ de este año del fiscal Florrick en su camino a la política es formidable: Matthew Perry demuestra que además de talento para la comedia, puede resultar un perfecto y cínico hijo de puta.

 

Puede que esta haya sido la menos buena de las tres temporadas de ‘La Buena Esposa’. Lo cual no constituye una crítica, sino un elogio a lo fantásticas que fueron las dos primeras. Ha habido más altibajos y la trama ha ido buscando su rumbo, como es natural cuando encima se filman 22 episodios de gran calidad media, un alarde creativo y de guión. Si el primer año nos encontrábamos un ama de casa relativamente insegura en su regreso al duro mundo de la abogacía tras el escándalo de su marido, y en el segundo empezaban a cambiar las tornas, ya no está claro ni que la buena esposa sea tan buena ni que la serie vaya exclusivamente sobre ella.

 

Las diez mejores series de 2011

Hyde | 27 de diciembre de 2011 a las 3:40

Llega el fin del año y el obligado repaso a lo mejor de la parrilla televisiva. Ausente forzosa ‘Mad Men’ tras las duras negociaciones entre la cadena AMC y su creador, Matt Weiner, estas son las diez mejores obras de 2011 a juicio, subjetivísimo, de este seriófilo. Algunas se han emitido ya en España, otras lo hacen en la actualidad y otras llegarán pronto.

10.-‘Sons of Anarchy‘. ¿Puede un último capítulo cargarse una temporada casi redonda? Si eliminamos el desastroso 4×14, la nueva entrega de esta violenta serie, revisión motera de ‘Hamlet’ y ‘El Padrino’ (aunque nuestros muchachos de Samcro se pasan más tiempo en el hospital que sobre sus Harleys), ha vuelto al nivel de sus primeros dos años, gracias a la llegada del artesano Paris Barclay. Su creador, Kurt Sutter, uno de los tipos más irreverentes, peculiares y sorprendentes de la televisión (“Haz siempre lo contrario de lo que espera el espectador”, es uno de sus lemas), ha estado más cerca que nunca de la añorada ‘The Shield’, en la que trabajó como guionista. Aunque al final, como Ícaro, se quemó.

9.- ‘Community’. No es fácil para una serie de una gran cadena generalista como la NBC jugar siempre al filo de la navaja. Por eso, y aunque su tercera y a tenor de las audiencias quién sabe si última temporada, no sea la mejor, el loco grupo de estudio de Greendale merece estar en cualquiera de estas listas. Hay unanimidad de los críticos: cuando uno de sus episodios es redondo, resulta inalcanzable. Y este año ya llevamos unos cuantos capítulos memorables. Nadie parodia mejor que ‘Community’ y no recordamos un mejor dúo que el de Abed y Troy. El talento, la asunción de riesgos y la creatividad salvaje de esta comedia, con un casting soberbio y unos guiones escritos con la locura que sólo un genio puede tener, merecen mucha mejor suerte.

8. ‘Crematorio’. También hay que tener mucho valor para coger la excelente novela de Rafael Chirbes, a base de monólogos interiores, y llevarla a la pequeña pantalla en la que posiblemente sea la primera serie española que puede mirar a la cara a las producciones de la HBO, la AMC y la BBC sin bajar la cabeza. Los hermanos Jorge y Alberto Sánchez-Cabezudo merecen todos los aplausos, a la par que Canal Plus un empujoncito para seguir destinando parte de sus ingresos a producciones propias de calidad. ‘Crematorio’, con un Pepe Sancho en el papel de su carrera, es un retrato fiel y descarnado de la corrupción y la voracidad inmobiliaria que ha asolado el litoral español. Y todo, desde los créditos iniciales con música de Loquillo, pasando por la fotografía hasta el último de los secundarios, funciona como un reloj. No estamos acostumbrados.

7.- ‘Friday Night Lights’. Si se tratara de valorar una serie en su conjunto, las cinco temporadas de ‘FNL’ merecerían estar en el podio. Si lo que cuenta es la emoción y empatía que se provoca en el espectador, sería la campeona. No, la quinta y última entrega de esta fenomenal obra sobre la familia, la pertenencia a una comunidad, la crisis, los retos de la vida diaria, con deporte como elemento catalizador pero no protagonista, no ha sido la mejor. Cuenta, eso sí, con un finale redondo, de los que pasarán a la historia por dejar a todo el mundo satisfecho. Rodada con cámara al hombro, sin ensayos y con libertad interpretativa absoluta, hasta el punto de que sus excelentes actores improvisaban sobre la marcha y cortaban o ampliaban diálogos por lealtad al espíritu de sus personajes, ‘FNL’ es la gran serie que usted no ha visto. No ha habido, ni seguramente habrá, un matrimonio más realista y perfecto en la pantalla que el que forman los Taylors de Kyle Chandler (por fin le llegó el Emmy) y Connie Britton. Tampoco un pueblo con más corazón que Dillon.

6.- ‘The Good Wife’. Si la segunda temporada fue la de confirmación de la alternativa tras un estreno sorprendente, en su tercer año ‘La Buena Esposa’ se mantiene en la cumbre, aunque sigue penando con las audiencias. Julianna Margulies reina sobre un reparto soberbio, con más banquillo que el F.C. Barcelona, el Real Madrid y el Manchester City juntos. ‘TGW’ es la serie con los guiones más actuales, no en vano sus ‘showrunners’, el matrimonio King, los escribe y graba de una semana para otra. Cual pareja de Guardiola-Mourinho televisiva, saben sacar siempre lo mejor de cada personaje y siguen su evolución al milímetro. Si un día Kalinda quita el hipo, al otro Cary Agos lo borda. Y cuando no es el genial Eli Gold de Alan Cumming, aparece como estrella invitada Michael J. Fox en un papel de abogado discapacitado y cabronazo espectacular. No, ‘The Good Wife’ no es otra serie de abogados. Es sobre la política, la ambición, la familia y la competencia profesional. Una maravilla.

5.- ‘Justified’. Bonito que una serie tan cargada de testosterona como ésta, sobre un duro, durísimo U.S. Marshall que vuelve a su cerrado condado natal de Kentucky, haya explotado gracias a sus mujeres. Con una Margo Martindale sencillamente sublime, que encarna a una de las mejores ‘malas’ de la historia de la tele, y unos diálogos soberbios a cargo del curtido Graham Yost, la segunda entrega de ‘Justified’ sorprendió a toda la crítica. Timothy Olyphant, protagonista y productor, dio un acertado paso atrás, sólo para ganar más impulso, dando mayor peso a los personajes femeninos de Zea, Carter y la niña Kaitlyn Dever, y a su lado tiene a uno de los mejores secundarios posibles: Walton Goggins. Es pecado ver esta serie doblada, porque aunque sus acentos ‘redneckianos’ resultan incomprensibles incluso para los angloparlantes, sería como poner acento gallego a un gaditano.

4.- ‘Juego de Tronos’. A priori, la formidable empresa de llevar a la pantalla la colosal e inacabada todavía –maldito viejo gordo- obra de George R.R. Martin, referente actual de la literatura fantástica, parecía demasiado incluso para la HBO. Pero aunque difícilmente encontrarán a un lector de los libros que prefiera la serie, como tiene que ser, tampoco habrá muchos que renieguen de ella. El casting, lleno de secundarios apenas conocidos para el gran público, ha sido un acierto total. Se nota que el escritor, veterano guionista, es uno de los productores y ha participado decisivamente en la elección. Las recreaciones que parecían imposibles del primer tomo de la saga ‘Canción de Hielo y Fuego’ (el Muro, los ‘niños’ de Dani…) se han solventado de forma magistral. Y aunque se trata de una obra coral, un buffé libre de protagonistas que se mueven por un tablero en el que la vida no está garantizada –amará y odiará a Martin por ello, querido lector-, sobresale entre todos el más pequeño de tamaño pero grande de talento: Peter Dinklage. También parecía imposible encontrar al Tyrion perfecto. Él lo es.

3.- ‘Boardwalk Empire’. Con ella hay que ser más exigente que con las demás, porque lo tiene todo. Todo el dinero del mundo y más (en reconstruir el viejo paseo marítimo de Atlantic City se gastaron más que en la inmensa mayoría de las películas españolas); un reparto excelente encabezado por Steve Buscemi y Michael Pitt, secundados por gente de la talla de Michael Kenneth Williams (sus escenas, antológicas, casi superan por intensidad a las del viejo Omar de ‘The Wire’) y un equipo de lujo detrás de las cámaras liderado por el ‘sopraniano’ Terence Winter, T. Van Patten y un Martin Scorsese cuya mano se intuye. A veces para bien y otras para mal. A ‘BE’ sólo le reprochamos cierta frialdad en el desarrollo de los personajes y la cargante presencia de Paz de la Huerta. Va camino de ser una obra maestra.

2.- ‘Breaking Bad’. Se nos acaban los epítetos para el descenso a los infiernos del profesor Walter White. También los halagos para Vince Gilligan y su maestría artística: ha conseguido que una serie adquiera la coherencia y la profundidad de una gran novela. Todo ocurre por una razón en ‘BB’, reina de la pantalla desde su estreno y hasta su penúltima temporada. Y sea cual sea el lío en el que se meten sus personajes, los más desarrollados e imperfectamente humanos de la televisión actual, la historia continúa sin trampa ni cartón. No sólo cuenta con dos protagonistas y antihéroes memorables, a cargo de los premiados Bryan Cranston y Aaron Paul. También Gus Frings, un extraordinario Giancarlo Esposito de momento con las manos vacías, se ha ganado un puesto entre los mejores malos televisivos de la historia.

1.- ‘Homeland’. Una lista es siempre, y sobre todo, subjetiva. Incluso contradictoria. En el balance final y tras varios años, ‘Breaking Bad’, ‘Friday Night Lights’, ‘The Good Wife’ o ‘Boardwalk Empire’ serán seguramente mejores que una serie que debería tener solo una temporada. Puede que incluso en este 2011 si hiciéramos un análisis formal y objetivo. Pero hay muchos factores por los que ‘Homeland’ merece este puesto de honor en su debut. No sólo por la solidez de sus dos dañados protagonistas, unos inmensos Claire Danes y Damian Lewis, o por la discreta maestría de don Mandy Patinkin. Tampoco porque por primera vez la cadena Showtime le hable de tú a tú a las veneradas HBO y AMC y eso sea de agradecer. Lo mejor de ‘Homeland’ es el supremo valor con el que afronta un tema tan doloroso y espinoso como el terrorismo, sus causas y sus consecuencias, en un país que todavía no ha cerrado del todo las cicatrices del 11-S. Todos sus personajes principales están traumatizados de una manera u otra, como la nación, pero eso no impide que los responsables de esta serie, inspirada en una israelí, nos pongan a menudo en la piel del terrorista y lancen al espectador la dura pregunta de si no será igual de malo un Estado que bombardea a civiles y mata niños. También hay que aplaudir su equilibrismo de cuerda floja. A medida que iban pasando sus episodios, nadie daba un duro por el desenlace, presuponiendo un ‘finale’ desastroso ‘a la The Killing’ en el que saltaran todas las costuras del argumento. Pero el traje estaba hecho como dios manda. ‘Homeland’ es un thriller psicológico fantástico, con muchos momentos de una intensidad que corta la respiración. Y ha logrado lo más difícil: situar una trama que parecía forzosamente conclusiva bien embocada hacia la segunda temporada. Como su música, es un jazz que va entrando sigilosamente, hasta que, de repente… ¡ZAS! te ha conquistado. Como en el jazz, como esa trompeta de Miles Davis que parece estremecerse, llorar y gritar en solitario, uno duda de que todo acabe entrando en armonía. Pero lo hace. Bravo.

Las dos mejores ‘network’

Hyde | 29 de septiembre de 2011 a las 10:53

Entre la tentación por ver las dos nuevas series, ‘Pan Am’ y ‘The Playboy club’ con las que las grandes cadenas en abierto pretenden copiar, blasfemas e insensatas, a la inigualable y añorada ‘Mad Men’, y el impulso irrefrenable del reencuentro con las dos mejores producciones ‘network’ que compiten con la calidad del cable de tú a tú, esta semana me quedé con la segunda opción. Sí, han vuelto ‘The Good Wife’ y ‘Fringe’ y muchos seriófilos como servidor andamos revolucionados. Bueno, admito que le eché un vistazo al club de las conejitas y que salí despavorido a los cinco minutos, al intuir la mala copia y el peor guión que se avecinaban. Pero descuiden que volveremos y lo contaremos.

Entrando en materia, uno siempre se pregunta si la FOX le pagará doble sueldo al magnífico casting de ‘Fringe’ que lideran la bella Anna Torv (nunca el nombre Olivia sonó tan bonito) y el extraordinario John Noble, nuestro segundo Walter favorito. Desde luego si cobraran un plus por personaje se forraban. A estas alturas, con su cuarta temporada, no vamos a descubrir nada diciendo que ‘Fringe’ es una serie muy compleja, que requiere fidelidad absoluta y ningún despiste si el espectador pretende enterarse de la trama. Es más, incluso siendo devoto, a veces cuesta seguir el hilo de los misterios y de los universos paralelos. De ahí los graves problemas de audiencia que hicieron temer por su supervivencia el año pasado. Intimida. El fichaje como titular de este año de Seth Gabel, a quien recordamos de ‘Dirty Sexy Money’, dará profundidad al banquillo ahora que no sabemos dónde demonios está Peter. ¿Qué Peter?, me preguntarán ustedes.

También amplía plantilla, aunque no sale en el ‘season premiere’, ‘The Good Wife’. La veterana actriz Lisa Edelstein, la doctora Cudy, cambia a ‘House’ y al Princeton General por competir con Alicia Florrick. La serie del matrimonio King sigue en plena forma, y parece que le dará más cancha aún al siempre estupendo Alan Cumming y su magnético, maquiavélico y brillante Eli Gold.

Como se ha avanzado en la promoción de la CBS, en el primer episodio se vislumbra que este tercer año la buena esposa dejará de ser tan buena. Margulies explota toda su sexualidad y se avecina la guerra total con el fiscal y ex marido. A este paso, Alicia se merienda a Kalinda.

¡Claro que importan los Emmy!

Hyde | 18 de septiembre de 2011 a las 13:33

Puede que al espectador medio no le importe demasiado el resultado de los Emmy que se entregan esta noche. Cada uno tiene sus favoritos y poco nos importa que se le dé o no una estatuilla: en nuestro corazón están los primeros. También hay quien ve en este tipo de galas otro caso del ombliguismo de Hollywood, otra ocasión de lucir palmito para actores y actrices. Todo ello puede ser cierto, pero también se comete un error subestimando la importancia del evento.

Hay pocas series de calidad realmente rentables para las cadenas. Algunas, inexplicablemente, sobreviven en el alambre, tanto en el cable como en los network. Y aunque a veces los números no cuadren, el prestigio que otorga la crítica y los malditos premios las mantiene vivas. Sólo por eso merecen la pena estos galardones, mucho más importantes que los Globos de Oro, que al fin y al cabo otorga la prensa extranjera acreditada en Hollywood y ésta me temo que no ve demasiado la tele.

O acaso alguien duda de que sin el amor incondicional de la crítica y los Emmy de Margulies y Panjabi ‘The Good Wife’ hubiera resistido en antena, por muy extraordinaria que sea? ¿O Fringe habría sobrevivido tras un año de angustias y agonía en los ratings, especialmente tras el traslado al ‘bloody friday’?

Llega un momento en el que las cadenas tienen que sacar tajada, sencillamente porque son un negocio, no hermanitas de la Caridad comprometidas con el bienestar intelectual de una pequeña y selecta audiencia. Es lo que le ha ocurrido este verano a la AMC, que ha recibido muchas, demasiadas, críticas, por hacer una pequeña parte de lo que las mayores cadenas hacen continuamente. Cuando una serie tiene éxito es normal que tanto su creador como su casting se suban a la parra y pidan una millonada. Es lo ocurrido con ‘Mad Men’, retrasada un año por las duras negociaciones de Weiner con la pequeña pero adorada cadena. O la pelea de gallos posterior entre Gilligan y los mismos ejecutivos por recortar episodios y presupuesto de ‘Breaking Bad’ pero con más temporadas. Nos puede escandalizar, pero las cifras de audiencia de ambos shows, los dos mejores de la televisión actual, no son para tirar cohetes: entre dos millones y tres millones de espectadores. Menos que ‘El barc0′, por poneros un ejemplo gráfico y brutal. El recorte también ha afectado al producto más exitoso pero quizás de menos calidad de la AMC: ‘The Walking Dead’. A Darabont le pidieron que redujera gastos y rodara más interiores, y se lió la marimorena, incluso con la salida del guionista y ‘showrunner’.

Por todo ello, el resultado de esta noche no es baladí. Y aunque todas las quinielas den como favorita a ‘Boardwalk Empire’, en la que la HBO se ha gastado una pasta tanto en filmarla como en promocionarla, aún no está a la altura de ‘Mad Men’. Ni el gran Steve Buscemi y su ‘Nucky’ Thompson le llegan aún a la suela del zapato, en términos de hito televisivo, al Don Draper de Jon Hamm. Es la gran oportunidad de Hamm para lograr una estatuilla que en las tres ediciones ha ganado, merecidamente, el enorme Bryan Cranston por la también enorme, y en esta edición ausente por motivos de calendario, ‘Breaking Bad’.

Y puestos a ser subjetivos, que para algo está el blog, perdonen los fans de Atlantic City cuando les diga que es una blasfemia comparar la deslumbrante cuarta temporada, con capítulos históricos como ‘The suitcase’, de los creativos de Madison Avenue, con esa buena copia, que seguro nos dará grandes satisfacciones, que es ‘Boardwalk Empire’.

Siguiendo con la subjetividad, si alguien debe disputarle el Emmy a Hamm ése es Kyle Chandler. Su entrenador Eric Taylor ha dejado huella. Puede que la quinta temporada, salvo uno de los mejores series finale que se recuerdan, no haya sido excepcional. Pero tanto Chandler como Connie Britton merecen reconocimiento por crear el mejor matrimonio de la historia de la tele. Será difícil que lo reciban.

En cuanto a secundarios, este año no se puede discutir con ‘Justified’, bajo riesgo de que a uno le peguen un tiro y lo tiren a una mina abandonada. Margo Martindale y Walton Goggins (incomprensible que su Shane de ‘The Shield’ nunca fuera ni nominado) están sublimes como reina y rey de la fauna de Harlan. Sólo un pequeño grandísimo actor, Peter Dinklage y su Tyrion Lannister (qué reto tan difícil y tan bien resuelto, darle vida a la criatura de Martin), y Michelle Forbes y su madre de ‘The Killing’ pueden cuestionar esos premios.

En cuanto a la mejor serie, por mucho dinero que se gaste la HBO y por mucho que todos le debamos a su apuesta por hacer televisión de calidad (“No es TV, es HBO”), la apuesta para competir con ‘Mad Men’ puede que sea equivocada: ‘Juego de tronos’ es mejor que ‘Boardwalk Empire’. ‘Justified’ ha tenido una segunda temporada majestuosa (¿qué hacías en ‘Falling skies’, Yost?), como ‘The Good Wife’, pero resulta chocante la presencia de la flojilla, por ser benevolentes, quinta temporada de ‘Dexter’, y la ausencia absoluta de ‘Treme’ en casi todas las categorías importantes.

En miniseries, Idris Elba por su atormentado ‘Luther’ (mejor la segunda temporada que la primera) y ‘Downton Abbey’, uno de los acontecimientos del año (que esta noche regresa a la televisión británica con su segunda temporada), deberían recibir los premios. Otra cosa es si lo harán.

Suerte para nuestros favoritos.

El factor X

Hyde | 30 de junio de 2011 a las 18:14

Existe algo, un elemento misterioso aún por descubrir en la tabla periódica, que adorna y distingue a ciertos actores. No es genético ni aprendido, aunque puede que sea ambas cosas a la vez. No depende de la belleza de su físico, pero su físico especial los hace hermosos. Hasta ahora hemos llamado carisma a ese regalo de la naturaleza. Pero el talento no sólo es innato. También se trabaja, cuesta sudores, sangre y bastante suerte. Así que se trata de algo más que el carisma. Hablamos de un milagro químico, algún tipo de extraño proceso que hace magnéticas a ciertas personas cuando llegan a nuestra pantalla e interpretan a uno u otro personaje. Desde luego ese aura la tienen Julianna Margulies y Archie Panjabi, con una intensidad en ‘The Good Wife’ que seguro ha hecho estallar alguna tele; el gordinflón Wendell Pierce, ese descomunal Antoine Batiste que con sus apóstoles nos ha descubierto una voz magnífica en ‘Treme’ y luego está también un antiguo compañero suyo en ‘The Wire’, el británico Idris Elba.

Hijo de inmigrantes africanos (padre de Sierra Leona, madre de Ghana), Elba tiene una presencia física imponente, lo que le ha llevado a interpretar a unos cuantos mafiosos y al inolvidable Stringer Bell, ese señor de la droga de Baltimore con inquietudes académicas, siempre deseoso de aplicar al mundo del crimen lo aprendido en clases de empresariales. Veterano de la pequeña pantalla, donde empezó en telenovelas, el intérprete, que goza del respeto de Hollywood y es incluido con frecuencia en las listas de hombres más atractivos del planeta, ha vuelto estos días a nuestras casas con la segunda temporada de Luther, un estupendo policiaco de la BBC. Aunque el capítulo final de la primera temporada fue un pequeño desastre narrativo, los dos primeros episodios de esta edición vistos hasta ahora por servidor recuperan el nivel. El segundo, de hecho, es fabuloso. El detective John Luther, más atormentado que nunca, vuelve para combatir a los demonios de Londres. Los suyos internos, también.

Elba, al que también hemos podido ver en ‘The Big C’, con Laura Linney, es además un DJ que ha hecho sus pinitos en la industria musical, amigo de de raperos y un tipo comprometido contra las desigualdades. Hace poco protagonizó una agria polémica a raíz de los estereotipos que sufren los hombres negros en el negocio del entretenimiento y en especial en Hollywood. Negro, blanco, marrón o amarillo, Idris Elba posee el elemento misterioso. De eso no cabe duda.

Premios para todos los gustos

Hyde | 6 de junio de 2011 a las 18:54

Una de las varias asociaciones de críticos de televisión de Estados Unidos, la Broadcast Television Journalists Association (BTJA), acaba de anunciar sus nominados para sus primeros premios, que se entregarán en una gala a celebrar y retransmitir el próximo 20 de junio.  Las candidaturas son tan amplias (diez en los casos de las series y seis para los actores), que más que las presencias, lo que en todo caso puede llamar la atención son las ausencias. Clama la de ‘Breaking Bad’ y su casting, pero entendemos que simplemente se ha tratado de un problema de calendario (la cuarta temporada se estrena el próximo 17 de julio y la tercera quizás les quede demasiado lejos).

En la lista de nominaciones, encabezada por ‘Modern Family’, encontrarán, por supuesto, a Ed O’Neill, Anna Torv, Ty Burrel, Eric Stonestreet, Jon Hamm, Julianna Margulies, ‘Friday Night Lights’, Archie Panjabi,  Kyle Chandler, Margo Martindale, ‘Mad Men’, ‘The Good Wife’, ‘Boardwalk Empire’, ‘Justified’, Timothy Olyphant, ‘Fringe’, Steve Buscemi, Michael Pitt, Connie Britton, Christina Hendriks, Alan Cumming, John Noble, Elisabeth Moss, ‘Community’, Amy Poehler, Walton Goggins, Tina Fey y demás favoritos habituales de la crítica.  En la categoría de comedia, aunque seguimos sin verle mucha gracia a ese dramón que puede ser ‘Nurse Jackie’, también está Edie Falco, descuiden.

Como sorpresas agradables, la inclusión de Shawn Hatosy por su papel en ‘Southland’ y que ‘Game of thrones’ y ‘The Killing’ han llegado a tiempo, aunque la primera no tiene ningún intérprete entre los nominados y la segunda a sus dos estupendas protagonistas, Mireille Enos y Michelle Forbes (a la segunda, estelar, la han puesto como secundaria). Pero es un poco escandalosa que la presencia de ‘The Walking Dead’ suponga la ausencia de ‘Treme’, como canta la inclusión de John Slattery si no está Wendell Pierce por su Antoine Batiste.

¿Favoritos de este blog para hacerse con el dichoso premio? Jon Hamm, Julianna Margulies, ”Mad Men’, Walton Goggins, Margo Martindale, Steve Carell, ‘Community’, Amy Poehler, Danny Pudi y Sofía Vergara (esta última es favorita por otras cuestiones…)

Cantidad y calidad

Hyde | 2 de junio de 2011 a las 10:43

La cantidad suele ir reñida con la calidad. Es una máxima por lo general válida para la producción industrial, las relaciones amorosas, la creación artística y, por lo tanto, las series de televisión. En Estados Unidos éstas se dividen entre las de temporada larga que llegan hasta los 23 o 24 capítulos y abarcan de finales de septiembre a finales de mayo, con varios parones por Acción de Gracias, Navidad y demás fiestas de guardar, y las que suelen durar apenas una estación, con doce o trece episodios. Es el caso de prácticamente todas las de las cadenas de pago, de ese santa santorum que forman ‘Breaking Bad’ -cuya cuarta temporada comienza el 17 de julio-, ‘Mad Men’ -no recuperaremos a Don Draper y compañía hasta el próximo invierno- y ‘The Killing’ por parte de la joven AMC, y ‘Treme’ (su segunda temporada está siendo excepcional), ‘Juego de Tronos’ y ‘Boardwalk Empire’ por la HBO.

Resulta complicado, por no decir casi imposible, mantener, igualar o superar el nivel de las series anteriores cuando se graba el doble de capítulos, cosa que suelen hacer las televisiones generalistas en abierto. Le ha ocurrido a la tercera temporada de ‘Fringe (Fox)’, con momentos fantásticos pero también bajones tremendos, cual montaña rusa. Y sin embargo, como toda regla tiene su excepción, la calidad de ‘The Good Wife’ (CBS) no se ha visto perjudicada por la extensión en su maravillosa segunda entrega, que terminó hace un par de semanas. El prodigio de esta serie sobre la ambición, las apariencias, la política, la familia y el amor (podría seguir), que a muchos insensatos echa para atrás porque parece “otra de abogados” (craso, terrible error de juicio), es la tremenda actualidad con la que los guionistas, liderados por el matrimonio King, escriben la trama. Prácticamente semana a semana, soportando la enorme presión de unos plazos de entrega cortísimos. Así hemos podido ver una historia similar a los pleitos de Zuckerberg, creador de Facebook, contra Hollywood, o los negocios de los gigantes informáticos en China tapándose la nariz y los ojos ante los atropellos a los derechos humanos. Incluso se anticiparon al caso ‘DSK’ filmando una historia similar de acoso en un hotel.

Pero los responsables de TGW no se tiran al vacío. Cuentan con el mejor casting de la televisión, un conjunto de intérpretes y personajes con una química explosiva, liderados por Julianna Margulies, para la que hace tiempo que se nos acabaron los elogios. En esta segunda temporada hemos disfrutado de una Alicia Florrick mucho más emocional, a la que en varias ocasiones se le desborda la presa en la que embalsa sus sentimientos, deseos y miedos. Aunque, por ponerle un pequeño pero, se eche en falta alguna aparición más de Chris Noth, su marido, es de agradecer que los productores hayan sabido apreciar la presencia de Alan Cumming, cuyo personaje Eli Gold es una de las mejores creaciones de los últimos años.

Mejores episodios del año: ‘Ham Sandwich’, The Good Wife

Hyde | 13 de mayo de 2011 a las 16:58

Resulta tremendamente difícil, casi imposible, escoger uno solo de los 23 episodios (bueno, 22, queda uno por emitir) de esta fantástica segunda temporada de ‘The Good Wife’ (‘La Buena Esposa’). Al menos cinco, qué digo cinco, diez, podrían entrar en una lista de los mejores capítulos del año. La campeona de las series ‘network’ (lástima sus problemas de audiencia) es un compendio de virtudes. Una protagonista estelar, varias tramas paralelas que suelen mezclarse a la perfección, una realización de lujo y un casting perfecto. Sí, la palabra es perfecto. Desde los secundarios hasta los intérpretes invitados, aquí no sobra nadie. Los jefes, compañeros, hijos, rivales, jueces, clientes y demandados de Alicia están clavados.

Todo gira, sin embargo, en torno a la señora Florrick y esa magnética, cercana y extraordinaria actriz que es Julianna Margulies. Y por si fuera poco, la acompaña Kalinda, una Archie Panjabi que se come la pantalla sin necesidad de decir gran cosa. Posiblemente se trate del mejor dúo de la tele. No sorprendió a nadie que ambas se llevaran el Emmy el año pasado.  El capítulo escogido, ‘Ham Sandwich’, es una buena muestra de las bondades de la serie. Y en él cobran especial peso Eli Gold (un soberbio Alan Cumming) y los hijos del matrimonio Florrick. Como estamos de campaña electoral, me parecía el más adecuado.

Malas y buenas noticias

Hyde | 25 de marzo de 2011 a las 15:15

lights

Las últimas 12 horas han sido muy agridulces para los seriófilos. Por un lado, anoche nos acostamos con el tremendo disgusto de la cancelación de ‘Lights Out’, una de las mejores debutantes de este año. Tras superar los dos o tres capítulos iniciales, algo flojos, cada vez estábamos más enganchados al boxeador Patrick Lights Leary, a su complicada familia, a sus histriónicos entrenadores, a su combate al filo del alambre por mantener a los suyos. FX anunció que no la renovaba porque la audiencia no ha acompañado. Cuesta reprocharle algo a la cadena que produce ‘Sons of Anarchy’ y ‘Justified’, aunque podían haber tenido un poco de paciencia con esta trama pugilística, sobre todo porque están teniendo su mejor año de resultados con otros productos. Es una pena, porque Holt McCallany, Stacy Keach e incluso el a veces cargante Pablo Schreiber estaban haciendo un trabajo estupendo, porque las apariciones de Eamonn Walker y David Morse han sido fantásticas, porque nos gusta el boxeo y la mitología que lo rodea, demonios!!!

Consumada la noticia, con tremendo enfado de Mrs. Hyde (“No sé para qué me enganchas a series si luego nos las quitan y nos llevamos este mal rato”), temimos lo peor: que se cancelara también ‘Fringe’. Pero sorprendentemente, la FOX ha mirado más la devoción militante que sigue a Olivia y a los Bishops en las redes sociales y en todo el mundo que los números de audiencia de la serie, y decidió renovarla por una cuarta temporada. Es un respiro y una buena noticia. Empate. Ahora rezamos por Alicia Florrick y ‘The Good Wife’, cuyos dos últimos capítulos han sido para quitarse el sombrero. Especialmente el último, ‘Ham Sandwich’, una pequeña obra maestra, un catálogo de las excelencias que hacen imprescindible esta serie, liderada por Julianna Margulies pero con un reparto y unos guiones sublimes.

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La reina de la tele

Hyde | 31 de enero de 2011 a las 23:37

Ya hemos dejado clara por aquí, en más de una ocasión, nuestra admiración por Julianna Margulies, la actriz que protagoniza, rodeada de uno de los mejores castings de la historia de la televisión (no por conocido, sino por su calidad), la excelente ‘The Good Wife’ (‘La buena esposa’). Margulies, una intérprete de una sólida formación y con muchas tablas en el escenario, compone a la perfección a la abogada Alicia Florrick. Se trata de un personaje muy complejo pero al que ella otorga un realismo y una sencillez fenomenales. Madre, cornuda, enamorada, inteligente y atractiva como un demonio, Alicia es la gran heroína de la televisión actual. Y Margulies, que ayer recibió su segundo premio del sindicato de actores, su reina. Hemos colgado su discurso de aceptación del premio. También la llamaría después de cada episodio para felicitarla.