Archivos para el tag ‘Michael C. Hall’

Dexter y Sloane, familia en la gran pantalla

Hyde | 7 de febrero de 2011 a las 20:00

Llevamos años clamando por una oportunidad seria (ni ‘Gamer’ ni ‘Paycheck’ lo fueron) para Michael C. Hall en la gran pantalla.  Uno de los mejores actores de la televisión, como lo demuestra cada año con ‘Dexter’ y como pudimos comprobar anteriormente con su David Fisher en ‘A dos metros bajo tierra’, próximamente estrena ‘Peep world’, una comedia coral de enredos familiares en la que no será, ni mucho menos, el único rostro familiar para los amantes de las series.

También aparecen Ron Rifkin, que para servidor siempre será el pérfido y magnético Arvin Sloane de ‘Alias’, Rainn Wilson, conocido por ‘The Office’ pero con una larga carrera en cine y TV (también salió en ‘A dos metros bajo tierra’ como funerario-becario), o Judy Greer, una secundaria habitual a la que hemos visto en ‘House’, ‘Como conocí a vuestra madre’, ‘Mad Love’, ‘The Big Bang Theory’, ‘Modern Family’, ‘Urgencias’ y ‘Californication’, donde su prostituta Trixie tenía un papel fantástico tentando a Hank Moody.

Le deseamos todo el éxito del mundo a Michael C. Hall. Su talento lo merece.

Lo mejor de 2010

Hyde | 23 de diciembre de 2010 a las 10:44

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Gus, el gerente de Los Pollos Hermanos. Giancarlo Esposito es un secundario habitual, un rostro familiar de cuyo dueño, sin embargo, conocemos poco. Esta tercera temporada ha sido lo mejor de ‘Breaking Bad’, y decir eso equivale a que ha sido lo mejor de todo el año. No recordamos demasiados malos a su nivel, ni siquiera los dos hermanos demoniacos. En este tratado sobre los grises, en este camino del fin, los medios y los umbrales del mal que uno está dispuesto a cruzar por el bien de su familia o el propio y en el que seguimos a Walter White, Esposito ha creado un personaje terrorífico que, sin embargo, parece incapaz de matar una mosca. No es personal, sólo negocios.

Alicia y Kalinda.- No hay dos personajes femeninos más atractivos, sensuales, interesantes, inteligentes y a la vez reales en la pequeña pantalla que la abogada que interpreta Julianna Margulies y la investigadora que encarna Archie Panjabi, ambas ganadoras del Emmy. Las dos protagonistas de esa maravilla que es ‘The Good Wife’, con un casting de lujo, siguen redimiendo años y años de series soporíferas de abogados.

Friday Night Lights. El hijo y la hija. El mejor drama convencional de la tele ha vuelto a darnos momentos inolvidables. Lástima su escasa audiencia y que se despida este año, aunque lo haga por la puerta grande. El episodio sobre el luto del quaterback Matt Saracen por la muerte de un padre ausente no podría reflejar mejor el dolor por el absurdo de la guerra, la compleja relación entre padres, hijos y mentores que hemos vuelto a ver en la quinta temporada con el personaje de Vince. Por si fuera poco, en el primer episodio de la quinta se nos regala una escena antológica sobre el síndrome del nido vacío por la marcha de Julie. Ningún matrimonio televisivo es más real que el de los Taylors. Qué preciosa historia de amor.

Mad Men. La maleta. Si usted creía que la tercera temporada fue insuperable, espere a ver la cuarta. El divorcio ha sido la mejor catarsis que podía experimentar Don Draper, al que vemos en sus horas más bajas, pero también posiblemente en las más brillantes, en este capítulo excepcional. La nueva oficina sienta muy bien a los personajes de Matt Weiner, casi tantos como las escapadas californianas a Don, aunque echamos de menos a Sal.

The Walking Dead. El piloto de esta serie de la AMC ha monopolizado los dos últimos meses del panorama televisivo. Basada en el cómic homónimo, esta ‘carretera mccarthiana’ llena de muertos vivientes promete seguir dominando la audiencia en el cable el próximo año.

Fringe.- Todo apuntaba que la deriva tomada por la heredera de Expediente X no apuntaba nada bueno. ¿Una guerra entre universos paralelos? Demasiado enrevesado hasta para las mentes perturbadas que vemos estas series. Me equivocaba. Aunque la audiencia no está respondiendo, la serie de la FOX ha alcanzado un nivel altísimo con sus dos Olivias, su Walternate y episodios memorables como ‘Peter’, ‘The abducted’ y ‘Marionette’. Pero qué exigentes son las mujeres, ¿verdad, Pete?

Dexter.- La relativamente fallida no puede eclipsar una cuarta temporada de escándalo, con un maléfico Trinity (John Lithgow) robándole la cartera al mismísimo Michael C. Hall y el episodio final más traumático que recordamos desde la muerte de la madre de Jackie el osito. Y eso son palabras mayores, oiga. Sí, en puridad se emitió en diciembre de 2009, pero en España lo hizo más tarde.

Boardwalk Empire. El duelo entre Buscemi y Pitt. ‘BE’ es una maravilla y Scorsese y Winter lo saben y se recrean demasiado en ello. Esta serie va para largo, y el duelo soterrado entre sus dos protagonistas promete, tanto en la trama como en la interpretación por parte de dos actores en esplendor. Sin embargo, el mejor momento de este año se los hurtó Michael K. Williams, con su interrogatorio al líder local del KKK.

Katey Sagal- El desaguisado de la aventura norirlandesa de la tercera temporada de ‘Sons of Anarchy’ no puede hacernos olvidar lo genial que fue la segunda. Principalmente porque pilotaba sobre los hombros de esta magnífica actriz. Es la mujer del creador de la serie, Kurt Sutter. ¿O deberíamos decir que él es su afortunado marido?

El luto de un psicópata

Hyde | 29 de septiembre de 2010 a las 9:25

DEXTER (Season 5) A hurtadillas, pasito a pasito, durante los cuatro últimos años se nos ha colado un asesino en serie en casa. Y dentro de nuestros corazones. Como sociólogos de pacotilla, hemos querido creer que todo en Dexter está condicionado por su terrible trauma infantil, presenciar la brutal muerte de su madre y poco menos que rebozarse con su sangre, encerrado en un contenedor con su cadáver. Así que siempre pensamos que podía salvarse, que la redención era posible o incluso que era un justiciero, un héroe. Durante cuatro años hemos evolucionado con la criatura de Michael C. Hall, justificado la mayoría de sus crímenes, casi aplaudido cuando por fin se quitaba de en medio a un criminal ‘malo’ de verdad y a la vez saciaba la sed de su oscuro pasajero.

Poco a poco, Dexter ha ido cayendo cautivo de su propio camuflaje. Se nos ennovió, se casó, tuvo un hijo, tomó como suyos a los dos hijos de Rita: un perfecto padre de familia con un gran secreto y demasiadas escapadas nocturnas. Pero toda esa idílica postal familiar en una bonita casa de las afueras de Miami se nos vino abajo hace unos meses con el estremecedor episodio final de la cuarta temporada, uno de esos capítulos que te dejan KO en el sofá y te impiden dormir bien esa noche. (ESPOILERs coming up…)

En la quinta retomamos a Dexter donde lo dejamos, así que prepárense para el primer episodio porque es un puñetazo en el estómago. La impactante escena de Rita desangrada en su bañera, con el pequeño Harrison llorando a sus pies, volverá a ser tan escalofriante como si la viéramos por primera vez. Pero el mayor golpe emocional lo recibirá el espectador de la respuesta de Dexter, noqueado, incapaz de expresar sus sentimientos, completamente derrotado por la culpa y la cruel victoria final, sin posibilidad alguna de revancha, de Trinity.

Durante estos años nos hemos preguntado si Dexter será algún día capaz de sentir, de comportarse como un humano. Puede que haya sido necesario revivir un trauma tan grande como el de su infancia para que lo haga. En esta temporada lo averiguaremos.

Ánimo Mike

Hyde | 15 de enero de 2010 a las 21:22

Todavía no hemos reaccionado. Preferimos ni pensarlo. Por si quedaba alguna duda de nuestra objetividad, en este blog se idolatra a Michael C. Hall. Sólo queremos dedicar a unas líneas a desearle una completa recuperación de la maldita enfermedad. Mike tiene que darnos nuevos personajes, tanto en la tele como en el cine, y seguir electrizándonos cada año con Dexter, seguir recogiendo premios por sus creaciones. David Fisher, Dexter Morgan, Michael C. Hall. Un grande.

Regalitos del nuevo año

Hyde | 8 de enero de 2010 a las 13:13

http://www.youtube.com/watch?v=9ZDuVJQ7pDI&feature=related El tradicional parón navideño, que nos deja sin alpiste televisivo, nos obliga a echar la vista tanto hacia atrás como adelante, a revisar series que dejamos escapar en su momento y a esperar con impaciencia el inicio de las nuevas. Estos días, para escapar un poco de tanta yanquifilia, ha caído en nuestras manos una serie europea. Y no, no se trata otra vez de un producto de la exquisita BBC, sino de una serie italiana. Sí, lo han adivinado: estamos viendo Roma criminal. Canal Plus comenzó a emitir en noviembre la adaptación televisiva de la novela y película homónimas, producida por la privada Sky cinema. Narra el ascenso -de momento no hemos visto la caída- de la banda de la Magliana, un grupo de jóvenes rateros que logra hacerse con el control de los bajos fondos de la ciudad eterna. Una serie realista, a ratos brutal, con un magnífico casting y bastante entretenida para quienes añoramos un poquito de mafia desde el fin de Los Soprano. En cuanto a este año, siguiendo en Europa y con adaptaciones de novelas, aguardamos con ansiedad las tres nuevas entregas del inspector ‘Wallander’ de la BBC y de una de nuestras debilidades: Kenneth Branagh. Los primeros tres episodios fueron sencillamente magistrales. Si TVE quiere realmente emular a su homóloga británica, ya puede empezar a apostar fuerte por la ficción televisiva. Y que no sean telenovelas, señora.

Si cruzamos el charco, hay varios platos fuertes esperando en la nevera. Gracias a dios, el 2 de febrero por fin llega la última temporada de ‘Perdidos’. La criatura de J.J. Abrams, Lindelof y Lieber es fascinante, pero incluso las montañas rusas llegan a aburrir. Lost ha tenido muchos altibajos, si bien es cierto que ha hecho historia en televisión por su original trama, su uso del flashback y el misterioso mundo en el que mete al espectador. Nunca olvidaremos las emociones que nos regaló la isla. Pero todo debe llegar a su fin. ¡Y por todos los diablos, que la explicación a este lío sea creíble!

En marzo debe comenzar la tercera temporada de ‘Breaking Bad’. Ya hemos escrito alguna vez de esta joya de Vince Guilligan, que empezó como comedia ácida y que cada vez se pone más tenebrosa. Pero sigue igual de brillante y diferente. Su protagonista, Bryan Cranston, es un actor fabuloso, y ya le ha birlado los dos últimos Emmy a Jon Hamm y Michael C. Hall.

Pero si hay un estreno esperado, desde hace casi una década, es la miniserie gemela de ‘Hermanos de Sangre’. Spielberg y Tom Hanks se vuelven a juntar con la HBO para nos olvidemos de Normandía, las Ardenas y el Nido de las Águilas, y nos vayamos a Guadalcanal, Iwo Jima. Todo con un presupuesto espectacular de 150 millones de dólares que multiplicará el batacazo si la serie fracasa. Porque ‘El Pacífico’ tiene el listón altísimo. 

Conciliación familiar

Hyde | 17 de diciembre de 2009 a las 20:26

Como unos cuantos millones de estadounidenses y de freakies del resto del mundo, no pude conciliar el sueño tras disfrutar y sufrir a partes iguales con el capítulo final de la cuarta temporada de Dexter. Así que este artículo, querido lector, está escrito pasadas las dos de la madrugada de ayer. Los productores de la serie habían avanzado que este episodio supondría un giro de timón y por todos los demonios que lo ha sido. Se la han jugado con una apuesta muy arriesgada que prometo no desvelar, aunque me muera de ganas. A priori parecía imposible, pero la trama sobre este asesino en serie que sólo mata a otros asesinos que lo ‘merecen’ ha aguantado el tipo de manera notable. A lo largo de estos cuatro años hemos visto evolucionar a nuestro psicópata favorito, abrirse a los demás, sentir emociones, fundar una familia. Todo ello, lógicamente, sin revelar su oscuro pasajero a nadie más que a sus víctimas.

Si en la tercera temporada Dexter creía encontrar un amigo, un alma gemela, en el fiscal Prado magníficamente interpretado por Jimmy Smits, en ésta la némesis del protagonista es el asesino Trinity, que ha sembrado de cadáveres el país durante décadas, siempre siguiendo el mismo patrón ritual y hasta ahora pasando desapercibido. Otro actor colosal da la réplica al fantástico Michael C. Hall: John Lithgow. Ambos son candidatos al Globo de oro por sus interpretaciones este año. Debiera serlo también, aunque no lo es, Jennifer Carpenter, la mujer de Hall en la vida real, y que en la serie interpreta a su hermana Deborah. Hay un par de capítulos en que lo borda. Pero la coestrella del show este año es Trinity, otro enfermo como Dexter, pero en el que no hay una pizca de bondad o afán de redención. En este episodio final, posiblemente el más impactante de todos los que ha visto este adicto a las series, el frágil equilibrio de Dexter entre el bien y el mal, entre sus ansias de matar y las de ser una persona normal, quedará sacudido para siempre. De nuevo. Es imposible conciliar la vida familiar cuando uno es asesino en serie.

Sólo para freakies absolutos de Dexter

Hyde | 16 de diciembre de 2009 a las 12:15

Mañana sale el artículo en las páginas de televisión del grupo Joly, pero no puedo esperar tanto tiempo para compartir esto con los fans de Dexter. OJO, sólo deben verlo los que hayan sido tan freakies como servidor y ya hayan visto el episodio final de la cuarta temporada, emitido el pasado domingo por Showtime. Abstenerse los que no lo hayan hecho, porque el spoiler es tremendo, como el episodio. Llevo obsesionado desde anoche, cazando más detalles cada vez que lo vuelvo a ver. Qué serie más genial, qué narices tienen sus guionistas. Qué grande es Michael C. Hall y qué fantástico ha sido Lithgow como su némesis, aunque al principio no nos convenciera. REPITO: Si sois de los que se esperan al doblaje de la serie (muy mal hecho, por cierto) y a su emisión en España, ni se os ocurra ver la entrevista de Hall y Lithgow, porque os revela gran parte del argumento. Es más, ni pulséis el botón de play porque nada más hacerlo se os jode el final. Sé que es tentador, pero advertidos quedáis.

http://www.youtube.com/watch?v=lOBBL45nb8o http://www.youtube.com/watch?v=WxyaHaC9rNc&feature=related

Nuestras diez series de la década

Hyde | 30 de noviembre de 2009 a las 19:02

six-feet-underLos anglosajones gustan mucho de los rankings y no sé muy bien por qué no los hacemos más por aquí. Así que aprovechando que The Hollywood Reporter ha hecho su lista de las mejores diez series de la década (con ausencias ominosas), que el Pisuerga pasa por Valladolid, haremos otra lista rápida por aquí. Pueden mandar sus aportaciones, que seguro que las hay. Aunque hablamos de series como un conjunto, porque si analizáramos sólo una temporada, tendríamos que incluir productos que comenzaron en el cielo (‘Prison Break’, ‘Damages’, incluso ‘Heroes’) y acabaron totalmente estrellados.  Ahí va nuestra lista:

1.- ‘Los Soprano’. Si alguien duda de ello, le mando un pescado envuelto en papel con Paulie de mensajero. David Chase revolucionó el género televisivo y James Gandolfini creó el mejor personaje mafioso de la historia. Sí, incluidos Vito y Michael Corleone. Echamos de menos a la familia, los suburbios de Nueva Jersey y a la terapeuta.

2.- ‘A dos metros bajo tierra’. Podría haber ganado el oro de no ser por la caída del nivel en las dos últimas temporadas. Los Fischer y su funeraria, o cómo divagar sobre la muerte en televisión sin poder quitarte la sonrisa de la boca y a veces las lágrimas de los ojos. Alan Ball, guionista de ‘American Beauty’, dejó una obra duradera que resistirá el tiempo, y nos descubrió a todos un actor formidable, Michael C. Hall. Tras ‘Six Feet Under’, la muerte tiene otra pinta.

3.- ‘Breaking Bad’. No vamos a rellenar la lista sólo con series de la HBO. Así que, a pesar de que sólo lleva dos temporadas, resulta justo reconocer la originalidad, atrevimiento y calidad de esta ácida -nunca mejor dicho- serie, en la que brilla Bryan Cranston, ganador de dos Emmy. Un perdedor, un profesor de química de instituto de un pueblo de Nuevo Méjico, con un hijo con parálisis cerebral y otro en camino, descubre que tiene un cáncer terminal. Así que decide empezar a sacarle provecho económico a sus conocimientos con el quimicefa para que su familia no tenga problemas en su ausencia. La metamorfosis del profesor Walter White es una de las cosas más impresionantes que hemos visto en televisión.

4.- ‘Entourage’.- Ya iba siendo hora de meter una comedia, aunque ‘El séquito’ sea mucho más que eso. Es una serie sobre el implacable negocio del entretenimiento, sobre la amistad, sobre el éxito y el fracaso. Con cameos de lujo y uno de los mejores secundarios ever, el Ari Gold de Jeremy Piven.

5.- ‘Lost’.- J.J. Abrams es a la televisión lo que Spielberg al cine. Todo lo que toca se convierte en oro. Aunque con ‘Fringe’ no acaba de despegar, ‘Perdidos’ supuso un cataclismo en la narrativa televisiva, especialmente por su uso de los flashbacks. La corporación Dharma, los otros, la isla… aunque ha tenido altibajos, esta isla misteriosa es posiblemente la serie que más engancha. Si tienes varios capítulos, es imposible ver sólo uno. Pero empieza a hacerse pesadita. Y como al final nos digan que todo ha sido un sueño, prometo ir a la isla y prenderle fuego (con Abrams dentro, claro está).

6.- ‘Dexter’.- ¿Una serie protagonizada por un asesino psicópata que no puede pasar unas semanas sin descuartizar a alguien pero que se busca un sistema para hacer el bien?  La idea parece descabellada pero es genial. Cambio radical de papel para Michael C. Hall, que lo borda como este enfermo asocial al que tenemos que querer. Y aunque parezca increíble, los creadores de la serie se las han apañado para que no baje mucho el nivel en sus cuatro temporadas. Mención especial merece el fiscal Prado que encarna Jimmy Smits.

7.- ‘The shield’.- Shawn Ryan hace lo imposible: ser absolutamente original con una serie sobre policias en Los Ángeles. Cámara al hombro seguimos las aventuras, corruptelas y desgracias de Vic Mackey, otro de los personajes antológicos de esta década, por cortesía de Michael Chiklis, a través de los barrios más degradados por la droga y la delincuencia. Es una serie brutal, que impacta desde el episodio piloto, con secundarios de absoluto lujo, en especial Forest Whitaker, que lo borda. Además, en su nómina de guionistas y productores aparece en lugar destacado Kurt Sutter, creador de ‘Sons of anarchy’, actual reina motera de la parrilla.

8.- ‘In treatment’.- ¿Qué clase de bloguero y crítico sería si no recompensara el esfuerzo mental  y físico de Gabriel Byrne para interpretar al terapeuta Paul Weston? Basada en una serie israelí, Rodrigo García (no, no diré de nuevo de quien es hijo, que ya suficiente carga tiene el hombre) nos demuestra que se puede crear una tensión extrema con una charla en una habitación. Seis personas en terapia, con sus distintas sesiones, bastan para darnos cuenta del principio fundacional de la psicología: la culpa de todo es de los padres. Genial.  

9- ‘El Ala Oeste de la Casa Blanca’. Aaron Sorkin, uno de los mejores guionistas de Hollywood, nos enseñó lo que no vemos del edificio en el que se toman las decisiones que rigen el mundo. En lo que iba a ser una serie sobre el gabinete del presidente, Martin Sheen se tomó tan en serio a su presidente Bartlet que acabó protagonizando los momentos más intensos. Este show un líder demócrata idealista, honrado, culto y profundamente comprometido con sus principios, se emitió paradójicamente durante los tenebrosos años de la era Bush. Pero nos gusta pensar que preparó el terreno para la llegada de Obama. ‘The west wing’ nos devuelve la fe en la política tan rápido como la perdemos en cuanto termina la serie y vemos las noticias…

10.- ‘The wire’. Aunque se me quedan fuera series como ‘Curb your enthusiasm’, ‘Damages’, ‘Mad men’,  ‘How I met your mother’, ‘True Blood’ o incluso ‘Friday Night Lights’, resulta imposible no incluir en una lista de diez series de la década a ‘The wire’, de una factura con una calidad indiscutible. Como ‘The shield’, nos aporta una visión diferente, en este caso de la terrible Baltimore, y nos enseña lo que nunca antes habíamos visto: cómo se desmonta una banda con las escuchas telefónicas.

Póngase el traje

Hyde | 11 de enero de 2009 a las 14:25

http://es.youtube.com/watch?v=zHK5oxHu5QY&feature=related Por petición popular (bueno, en realidad sólo lo ha pedido un internauta despistado, pero seguro que hay miles clamando por lo mismo…), ahí va la siguiente quiniela de los Globos de oro que se entregan esta noche. Más que una quiniela es una lista de preferencias, porque seguro que fallaremos más que una escopeta de feria.

Mejor serie:

Dexter, aunque ganará Mad Men. Nuestro querido psicópata merece un premio y los publicistas fumadores y acosadores de secretarias no me acaban de entrar, la verdad (¿será porque también han calificado a esta serie como la “sucesora” de Los Soprano?)

Mejor comedia o musical de TV:

De las nominadas, me quedo con Entourage (El séquito), Ya expuse anteriormente mis reticencias a 30 rock, la gran favorita (pero prometo tragármela entera, Matías).

Mejor actor en una serie dramática:

Michael C. Hall. Por lo mismo de antes. Pero no se descartan Gabriel Byrne y, por supuesto, Jon Hamm. Echamos mucho de menos entre los nominados a Bryan Cranston, de la magnífica Breaking Bad, y ganador del Emmy en la misma categoría.

Mejor actriz en serie dramática:

Mientras no se lo den a Anna Paquin o a Sally Field nos sentiremos satisfechos, aunque no tenemos muchas esperanzas.

Mejor actor y actriz de comedia:

Es inevitable que se lo den a Alec Baldwin y Tina Fey. Aunque sienta debilidad por Kevin Connolly y Steve Carell.

Mejor miniserie:

Sinceramente, no he visto las demás. Pero si no gana John Adams será un escándalo. :)

Mejor actor y actriz de miniserie:

Por la misma e inaceptable subjetividad ignorante anterior, todo lo que no sea la victoria de Paul Giamatti y Laura Linney me irritará bastante.

Mejor actor secundario en serie:

Aunque Jeremy Piven/Ari Gold es nuestro héroe y dan ganas de emularlo en la redacción, Neil Patrick Harris se merece el premio. Sería LEGENDARIO que se lo dieran por su irresistible Barney, lo más gracioso que hemos visto en años, como su serie, How I met your mother, que deja a Friends a la altura del betún…

Mejor actriz secundaria:

Ni la más remota idea.

Feliz 2009, Dexter

Hyde | 31 de diciembre de 2008 a las 20:47

http://es.youtube.com/watch?v=1UJz0O2NjOo&feature=channel 

Como regalo de Fin de Año, más bien para despedir 2008, anoche me zampé el último capítulo de la tercera temporada de Dexter, la mejor serie actualmente en pantalla, con permiso de la sorprendente ‘Breaking Bad’, de la que habrá que ver si aguanta el tipo en su segunda temporada. En cuestión de gustos no está nada escrito, ni desde este blog pretendemos pontificar todos los días, pero a quien no disfrute con las aventuras de nuestro psicópata favorito habría que mandarle a una habitación cubierta de plásticos con el oscuro pasajero.

Dexter está basado en las novelas de Jeff Lindsay y nos ha sorprendido desde el primer día. Primero porque no es de la HBO, sino del otro cable de pago de EEUU, Showtime.  Segundo, porque se incluye dentro de las series en los que el protagonista encajaría en el perfil del típico malo, pero lo queremos como si fuera de la familia. Es más, en días como hoy, con los malnacidos de ETA poniendo bombas, uno desearía que existieran de veras unos cuantos Dexter por ahí sueltos. Tercero, porque nunca antes habíamos visto cómo un actor de televisión podía cambiar de piel como de chaqueta con tanta facilidad. Michael C. Hall, lo hemos dicho en otras ocasiones, es un prodigio. Aunque bien pensado, hay más similitudes entre el David de ‘A dos metros bajo tierra’ y este Dexter de las que parecen a primera vista. Los dos esconden algo en el armario. Los dos llevan una doble vida.

Hay otras muchas razones que hacen de Dexter una digna heredera del trono de ‘Los Soprano’, y perdón por la blasfemia. Los secundarios, desde la hermana hiperactiva y workaholic que no sabemos si es fea o atractiva, la elección de ese Miami diferente como escenario, los malos y malas de cada año, los monólogos del protagonista, las situaciones increíblemente cómicas que se producen en los momentos más ‘gore’…

Parecía que Dexter iba a sucumbir a la pájara de la segunda temporada cuando no sólo no ocurrió, sino que mantuvo el nivel en la tercera temporada, con un Jimmy Smits estupendo en su papel de ayudante del fiscal. 

Hay además varios factores que me llevan este año a identificarme especialmente con esta versión moderna de Dr. Jeckyll y Mr. Hyde mezclado con Hamlet. Hay que ver Dexter. Incluso si no les gusta la sangre.