Rectificamos
Tras otros seis capítulos emitidos, sirva este post a modo de rectificación. Sí, queridos lectores, la cosa ha mejorado y tras el fiasco de inicio de temporada del que hablamos hace más de un mes, True Blood ha remontado el vuelo. Ciertas de las cosas que escribimos entonces se confirman. Sí, a Alexander Skarsgard le dan más juego, y sí, Michelle Forbes se convierte en extraña e inquietante protagonista. Pero no, a Sookie siguen sin dejarla seca, y mira que lo merece.
En serio, puede que True Blood siga padeciendo los mismos problemas que en la primera temporada, o te la crees o no, o entras en un juego tramposo o no, pero dentro de este páramo de entretenimiento que es el verano, dentro de la depresión que provoca trabajar en agosto con los calores, sigue siendo de lo mejorcito en pantalla. Y en esta segunda temporada hay más acción, más vampiros, más monstruos extraños y da la impresión de que Alan Ball se ha tomado las cosas un poco más en serio. Sólo un poco.



