Las prioridades de la administración

Javier Gómez | 3 de junio de 2010 a las 9:51

SE supone que a los articulistas les pagan por tener las cosas claras. Cogen un tema y le dan vueltas, lo escudriñan como un pintor a un modelo, piensan en él mientras se duchan, desayunan, conducen; hasta que llegan a una opinión. Suelen sentar cátedra, parecer doctores en la materia. Incluso van a tertulias. Pero les diré que no siempre resulta tan sencillo. En muchas ocasiones no tenemos una idea forjada sobre un asunto o una polémica. Cansa andar siempre pensando si estás a favor o en contra de algo. Esta semana me resulta especialmente difícil trasladarles una opinión sobre el caso de ese matrimonio parado, con tres hijos, al que la Junta ha desahuciado de la VPO que ocupó hace unos meses en Santa Rosalía. Intento ponerme en la posición del gerente de la EPSA, el socialista Cristóbal Fernández. Desde luego no se puede permitir que se establezca un precedente de ocupación ilegal de una vivienda pública, que una familia con menos derechos que se salte la norma y la cola. Si ahora cede a la presión, mañana tendrá cien casos más. Tampoco se debe olvidar que la familia ha rechazado las ayudas ofrecidas por la propia Junta y por el Área de Bienestar Social municipal, al quite del problema. Se ha enrocado.

Pero después me meto en la piel de ese padre que lleva seis años esperando una VPO, y que en diciembre se hartó de vivir en la casa de su cuñada, con otras siete personas, y decidió darle la patada a un inmueble vacío. Si a mí me irrita escuchar tanta promesa falsa de miles de VPO cada pocos meses, imagino la furia que debe asaltar a esa familia. Si uno, como cualquier padre, mataría por dar de comer a su hijo, menor reparo tendría en ocupar una casa si careciera de techo. Desde luego no pongo la mano en el fuego por mí. Me quemaría.

Sí, las instituciones están para cumplir y hacer cumplir la ley. Pero me resulta complicado asimilar que sea una prioridad administrativa poner en la calle a una familia en situación crítica, cuando el mismo organismo hace la vista gorda en lugares como La Palmilla, donde algunas VPO se convirtieron hace años en narcotiendas, o en La Noria. Me cuesta creer que no haya otras actuaciones más urgentes. Como construir esas malditas viviendas públicas que llevan tantos años prometiendo.

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