Archivos para el tag ‘Obama’

¡Y tanto que te cambió!

Javier Gómez | 25 de agosto de 2011 a las 12:01

PROMETIÓ que el poder no lo cambiaría y ocho años después el poder escupe trituradito a alguien completamente diferente, a una sombra del político en su día admirado como el mesías de la izquierda europea. La primera legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero fue de un notable dinamismo. Nada más llegar cumplió su palabra y ordenó la salida de las tropas españolas de Iraq. El de la ceja fue pionero con la ley del matrimonio homosexual, convirtiéndose en un campeón de los derechos civiles. Se atrevió con la estupenda pero sin recursos Ley de Dependencia y se metió en el necesario charco de la Memoria Histórica, lo que le granjeó el odio eterno de la derecha más facha pero la gratitud de las familias de los represaliados por el franquismo, por mucho que la norma fracasara en el objetivo de cerrar la herida.

En sus primeros cuatro años, ZP fue un presidente valiente, como demostró al negociar abiertamente con ETA. Parte del mérito corresponde a la herencia económica del PP. Sólo así pudo aumentar a 15 días el permiso de paternidad o repartir ese cheque-bebé de 2.500 euros de dudoso progresismo, al otorgarse también a quien no lo necesitaba. Aznar dejó bien las arcas, pero con la bomba de relojería de la burbuja inmobiliaria que los socialistas no supieron desinflar. La crisis llegó y la valentía del político leonés se tornó en falta de prudencia, la virtud más necesaria en un líder. Su segundo mandato empezó cimentado en la mentira de su ignorancia del crack, cuando ya en 2007 habían saltado todas las alarmas al dejar de prestarse dinero los bancos.

En estos cuatro últimos años Zapatero ha tirado por la borda su prestigio y destruido a su partido, pese a haber sido siempre más secretario general que presidente de todos. Nadie sabe a ciencia cierta cuándo se cayó del caballo y se pasó al liberalismo. Hay quien dice que al verse al borde del precipicio de la intervención de España y presionado por Merkel, Sarkozy y Obama. No faltan quienes señalan aquella foto de Botín saliendo de la Moncloa cual verdadero presidente. ZP no ha sido nada valiente. Ni ha metido mano al problema del paro juvenil, con una reforma laboral mediocre que mantiene los privilegios de sindicatos y de funcionarios, ni ha dejado de hacer guiños a la banca. Como esa rebaja temporal del IVA de la vivienda nueva para que los bancos liquiden su stock en competencia desleal con los asfixiados promotores y particulares. Por último se graduará en la Escuela de Chicago con la reforma de la Constitución para fijar un techo al gasto público, una peligrosa camisa de fuerza presupuestaria que retrata a nuestra irresponsable clase política. Es su traición póstuma a la izquierda y a Keynes y la constatación de que algunas cosas nunca cambian. Si nos gobiernan los mercados, ¿por qué no eligen al presidente las empresas del Ibex-35? Así también gastaremos menos.

Se busca político kamikaze

Javier Gómez | 18 de agosto de 2011 a las 10:39

Más que un presidente, lo que este país necesita es un kamikaze. Alguien comprometido hasta el punto de hacer lo correcto aunque casi nunca sea lo más ventajoso para el partido. En tiempos duros hacen falta medidas contundentes, y la cabeza del político que maneja las tijeras del recorte recibe el último tajo. Decía Obama, en su ya lejana edad de la inocencia, que el principal mal de los políticos de Washington era que pensaban en la reelección al minuto siguiente de lograr su escaño. Como San Pedro, el abogado de Illinois también ha renunciado a sus principios para asegurar su supervivencia. Y si eso ocurre en un país con la sólida tradición democrática de Estados Unidos, donde reina el bipartidismo pero en el que republicanos y demócratas a menudo votan contra sus propias formaciones sin que nadie se lleve las manos a la cabeza ni inicie expedientes de expulsión, no hace falta decir lo que pasa en España.

Confundimos democracia con partitocracia y Estado del bienestar con Estado del cachondeo. No hay que ser un liberal recalcitrante para darse cuenta de que nuestro modelo es tan insostenible como indeseable. Hace unos días, cenaba con unos amigos funcionarios, de distintas administraciones, y el diagnóstico coincidía: sobra la mitad y la otra está desmoralizada, quemada por la ineptitud de los políticos al cargo y el pasotismo y la caradura de muchos compañeros a los que nadie exige ni sanciona. Su única motivación es la conciencia, una vergüenza torera que se va diluyendo a medida que se acumulan los agravios. Ser funcionario no es ningún chollo, pero hemos armado un sistema en el que lo parece: todo buen padre prefiere que sus hijos sean empleados públicos a emprendedores, la confianza de la invulnerabilidad del funcionario, cual intocable de Elliot Ness, a la incertidumbre de la vida del profesional privado. Si no rinde, a la calle. De los autónomos, esos héroes y mártires, hablaremos otro día.

Los funcionarios no son el principal mal de este país, pero su configuración actual sí es un grave problema con el que no vale la política del avestruz. Hay que controlar su productividad -y no darles un plus por el mero hecho de ir a trabajar, como se ha hecho en Málaga-, crear planes de carrera para que puedan progresar en función de sus méritos o ser degradados o despedidos por sus deméritos, hacer catálogos para ver las necesidades reales de plantilla. Sobran, efectivamente, muchos. En las diputaciones, en las autonomías, en el Gobierno central y en los ayuntamientos. Especialmente graves son casos como los de Estepona o Manilva, con muchos, muchísimos enchufados, o los coladeros de las empresas públicas. Necesitamos políticos valientes, que cojan el toro por los cuernos aunque las urnas puedan darles un revolcón. Pero de momento no se ve ninguno.

Mentiras cochinas

Javier Gómez | 30 de junio de 2011 a las 10:08

POLITIFACT (Politihecho) es una web de Florida que vigila las promesas y afirmaciones de los políticos estadounidenses, sobre todo las comprobables con datos oficiales y científicos. La iniciativa, que clasifica las declaraciones de congresistas, senadores, gobernadores y el presidente Obama con las categorías verdadero, mayormente verdad, media verdad, dudosamente cierto, falso o mentira cochina, sigue también el cumplimiento de compromisos y señala cuándo alguien cambia de postura. En 2009 recibió el premio Pulitzer por su divertido y preciso control de la actividad política.

Últimamente, la web está haciendo su agosto con la republicana Michelle Bachmann, líder del ultraconservador Tea Party, que aspira a enfrentarse a Obama en 2012. Aunque cada vez que sale en un jardín es para meterse en otro, sin embargo le va bien en las encuestas, una incoherencia que hace tiempo dejó de sorprender. El sentido común de los ciudadanos está sobrevalorado. Y no sólo en EEUU. Recuerden que aquí Belén Esteban es una institución y que Silvio Berlusconi sigue siendo primer ministro italiano.

Bachmann, una negacionista de pro que rechaza tanto la teoría de la evolución de Darwin como que el dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero sean perjudiciales –en definitiva, una cretina–, escogió el lunes su pueblo natal, Waterloo (Iowa), para presentar su candidatura. Lo hizo para demostrar que cuenta con el “mismo tipo de espíritu” de otro conocido hijo del municipio, John Wayne. Lástima que se tratara de John Wayne Gazy, un asesino en serie que mató a 33 jóvenes, conocido como el Payaso asesino y no del legendario Duque. Además de esa pifia que ha provocado la hilaridad general, Politifact analizó 23 declaraciones recientes de Bachmann y concluyó que sólo una era completamente verdadera. Siete eran mentiras cochinas, cuatro dudosamente ciertas y dos medias verdades.

Va siendo hora de crear algún mecanismo parecido en España, sobre todo en estas latitudes. El lunes, horas antes de que Bachmann hiciera el ridículo, la también conservadora Esperanza Oña, portavoz parlamentaria del PP andaluz y alcaldesa de Fuengirola, anunció un plan de austeridad para dejar de gastar 2,6 millones de euros. Los recortes afectarán sobre todo a personal, pero también a las inversiones. Lo que no contó la regidora, que la última Navidad pagó con cargo al presupuesto municipal 25.000 calendarios con sus doce fotos felicitando a los vecinos, es que su partido y el PSOE han pactado una vergonzosa subida salarial para los concejales del equipo de gobierno. Va del 22 al 60%. Politifact tendría que crear una categoría nueva para ella.

Siempre pierden los mismos

Javier Gómez | 14 de abril de 2011 a las 8:41

Pese al largo centenar de salas de cine que hay en la provincia de Málaga, no pierdan el tiempo buscando en la cartelera la estremecedora, terrorífica y necesaria ‘Inside Job’, la película documental que los críticos del New York Times han definido como una lección magistral de economía y a la vez un sermón de una fortaleza moral que haría temblar cualquier púlpito. No la encontrarán entre la invasión de Torrentes que estos días llena la oferta cinematográfica malagueña. Y sin embargo es probable que este sea uno de los lugares donde debiera ser obligatorio su visionado.

‘Inside job’ es una obra maestra del periodismo, una causa abierta y vista para sentencia contra la mayor estafa de la historia: la burbuja inmobiliaria y financiera que ha hecho más ricos a unos pocos y pobres o más pobres a millones de personas en todo el planeta. A través de decenas de entrevistas, de imágenes de Islandia, de Wall Street, de las urbanizaciones vacías, de los desahucios, de los nuevos barrios de tiendas de campaña en que duermen los parados que lo han perdido todo, Charles Ferguson nos presenta a los principales responsables del fraude. Pocos se escapan de la condena. Los directivos de los bancos de inversión, los analistas de riesgo de Moody’s, Standard&Poor’s y Fitch que dieron su bendición a los fondos basura subprime que después estallaron, los catedráticos de prestigiosas universidades como Harvard o Berkeley que no tenían empacho en recomendar la desregulación de productos financieros como los derivados que llevaron al abismo, a políticos como Clinton, Bush y Obama, sí Obama, que no sólo no cumplieron con su obligación de prevenir la catástrofe sino que mantuvieron y mantienen en altos cargos de la administración estadounidense a algunos de sus causantes y beneficiarios. Todos impunes.

La conclusión del documental deja al espectador sumido en un estado de estupor, rabia, indignación y frustración. Y la certeza de que los poderes públicos suelen ponerse casi siempre del lado de los poderosos y en perjuicio de los débiles. La Costa del Sol es uno de los lugares más dañados por la burbuja inmobiliaria y la corrupción moral y ética provocada por la ambición desmedida que dominó la última década. Y aquí también pierden los débiles. La Audiencia provincial de Málaga, en un fallo tan sorprendente como indignante, acaba de absolver al promotor Ávila Rojas, un empresario de largo currículum delictivo, que acumula condenas e imputado en la operación Malaya, por vender y cobrar a dos familias unas viviendas que nunca llegó a construir. No hace mucho ocurrió otro tanto con Aifos, otra de las empresas bajo sospecha permanente y con múltiples procesos abiertos.

Quizás algún día alguien se atreva a filmar en Málaga un documental sobre la justicia, los promotores y sus víctimas.

Al desván

Javier Gómez | 19 de febrero de 2010 a las 13:28

SPAIN/Una de las muchas cuestiones a envidiar del sistema político estadounidense -aunque desde luego hay muchas otras deleznables, como la primacía del dinero y de los lobbies-, es el cierre de filas posterior a las elecciones. El presidente es el presidente de todos, de los demócratas y de los republicanos, y su legitimidad no se cuestiona continuamente ni se dicen ridiculeces en el Congreso como la del otro día de Rajoy. La figura de los ex presidentes también es igualmente respetada. Hasta tal punto que Obama no ha tenido reparo en llamar Clinton-Bush al fondo de ayudas para Haití, ni tampoco dudó en organizar un almuerzo en la Casa Blanca con todos los ex presidentes vivos para que le dieran consejos.

Cuando un presidente es derrotado o concluyen sus ocho años de mandato máximo (otra de las envidias del sistema yankee), es tradición y ley que se le construya una biblioteca para almacenar su legado. Documentos, libros y objetos personales que hagan entender en el futuro esos años de gobierno. Una bonita práctica a copiar. En España, como bien dijo Felipe González, los ex presidentes aspiran como mucho a ser jarrones chinos, muy decorativos, pero que en caso de caída pueden liarla.

El infame gesto del dedo de Aznar se suma a la larga lista de salidas de tono y exhibiciones de mala educación indignas de un ex presidente que ha protagonizado el político castellano, embarcado desde hace tiempo en borrar toda huella de las cosas que pudo hacer bien. El dedazo no abochorna sólo a los votantes del PP -alguno habrá que hasta lo defienda-. Es una vergüenza para todos los españoles. Lástima que no se pueda despedir a los ex presidentes ni plantearles mociones de censura.

Más madera

Javier Gómez | 26 de mayo de 2009 a las 11:14

¿No les da la impresión, a raíz de los últimos acontecimientos, de que ya se está cocinando la próxima guerra? ¿No será una bonita y rápida guerra, consensuada por las grandes potencias, la salida más rápida a esta crisis económica? Lamentablemente, así está configurada la estructura económica y la producción industrial. Si no hay alguien a quien bombardear, ¿dónde meteremos a los miles de trabajadores de General Dynamics, Halliburton o Santa Bárbara? Así que no les extrañe que más de un empresario se esté frotando las manos y aplauda cada vez que a la momia de Kim Jong Il le da por tirar un misil o explotar un artefacto nuclear, mientras la población de Corea del Norte sigue sumida en la más absoluta pobreza y en el más anacrónico de los aislamientos.

Está por ver cómo afronta Obama este ‘desafío’ del último exponente del “Eje del Mal” y, sobre todo, las presiones de la poderosa industria militar estadounidense. Hasta los chinos parecen con ganas de dar caña. Pero el mundo necesita otra cosa.

Dos reflexiones a bote pronto

Javier Gómez | 23 de abril de 2009 a las 11:17

Aún en estado de shock, como casi todo el mundo, la elección de Rosa Aguilar como consejera de Obras Públicas suscita buenas sensaciones. Se abre el hermético gobierno autonómico a alguien sin el carné socialista, se cumple la promesa de ofrecer una gestión más municipalista y se sale del aburrido guión político sentando en la mesa a una rival. Curiosa la unánime, rápida y feroz crítica de sus compañeros de IU, que ya claman por la expulsión de la ‘traidora’ Aguilar en lugar de aprovechar el enorme capital político que está ofreciéndole José Antonio Griñán. Es el problema de opinar sobre las cosas antes de reflexionarlas con tranquilidad, algo que posiblemente le puede ocurrir a este post examinado dentro de unas horas.  Pero Griñán, de nuevo, emula a Obama, que a su vez siguió a su admirado Lincoln y su ‘Team of rivals’, al dar entrada en su gabinete a sus anteriores oponentes.

La segunda reflexión es más sencilla. El nuevo presidente de la Junta puede darle clases magistrales de estrategia mediática a su homólogo nacional. Si el plan de Zapatero para monopolizar la Semana Santa se fue al garete con una filtración, Griñán ha conseguido acaparar las portadas de toda la semana con la sencilla y vieja política de un día, una idea. En su discurso de investidura, apeló con acierto al principal error de la herencia de Chaves: el centralismo hiperbólico. Y prometió reducirlo, dar más juego a las provincias, a los ayuntamientos.  Al día siguiente, la vuelta de Mar Moreno, siguiendo o bien la máxima de que al enemigo hay que tenerlo lo más cerca posible o bien la sana y poco practicada filosofía de que hay que cultivar al sucesor y no exterminarlo. Y hoy el fichaje de Rosa Aguilar, avanzado a medianoche. Chapeau.

Un plan divino

Javier Gómez | 7 de abril de 2009 a las 12:44

La clásica programación semanasantera televisiva acaba de deparar una curiosa circunstancia. TVE emitía ‘María, madre de Jesús’ hasta las 13.30. Pero como la comparecencia del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para dar a conocer los cambios en el Ejecutivo se ha fijado a las 13.15, seguramente se han reducido las pausas publicitarias para hacer coincidir la rueda de prensa con el final de la miniserie religiosa. Así que de Jesús dando sermones en el monte hemos pasado al líder socialista comunicando la buena nueva (o mala para algunos).

No creo que el estratega que había diseñado el fallido -por las filtraciones- plan de gran impacto de esta semana (Domingo de Ramos con la foto de Obama, Lunes Santo con el éxito de su Alianza de las Civilizaciones en Estambul y Martes Santo con el nuevo Gobierno) llegara a tanto.

Al César lo que es del César

Javier Gómez | 31 de marzo de 2009 a las 21:02

El actual mandato de Francisco de la Torre no ha estado lo que se dice jalonado de grandes éxitos y proyectos. Más bien todo lo contrario. Se atisba una sensación de aburrimiento, de equipo que rueda solo pero sin saber muy hacia dónde y sin importarle demasiado las formas. En definitiva, de fin de ciclo. El alcalde se ha convertido en el tecnócrata que siempre quiso ser, y en base a una añoranza algo absurda de la gran Málaga del siglo XIX que nunca fue, la ciudad del siglo XXI se ha estancado. La pelea obsesiva con la Junta, empeñada en dar razones para el agravio al regidor, una visión urbanística demasiado sesentera y un populismo barato de peñas y cofradías que De la Torre confunde con la educación de ir  a donde le invitan son otros de los factores de la parálisis municipal.

Sin embargo, justo es reconocer cuando el alcalde se marca un buen tanto. La principal virtud de De la Torre no debe ser que trabaje mucho, que se conozca la ciudad al dedillo o que el contraste con Monteseirín lo convierta en el Obama mediterráneo. Sus méritos deben ser sus logros. Y el Museo Thyssen sin duda es uno. Y bien grande.