La princesa de Marfil

Sergio Rodrigo | 25 de abril de 2014 a las 14:49

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Acaba de llegar, y ni se les ocurre regresar. Esa sonrisa no solo representa la infancia sino el reto de una familia que sacó a esta princesa junto a su madre de Costa de Marfil.
Hoy ha pisado Europa, ese continente que ella ni imagina, pero que su madre vio lejos durante años, y tras llegar en patera a Melilla ahora ya están a salvo.

En 2011 Abiyán vivió uno de los enfrentamiento armados más violentos tras unas elecciones complejas que enfrentaron a gubernamentales y oposición y que generaron el miedo y el terror entre sus calle. Un conflicto que tomó tintes bélicos con la intervención francesa.

De ese desastre no solo huyó esta princesa, también Letizia de siete años. Ella junto a su madre recorrió miles de kilómetros para llegar a Melilla, un viaje que me cuenta y que para ella fue “precioso”. Aunque huérfana de padre Letizia llegó a la ciudad autónoma junto a su madre, allí llevan meses esperando un pase a la península.

En ese tiempo le ha dado tiempo para crecer, ver las migraciones desde dentro y aprender español. Aunque pasó miedo en la patera, ahora tiene las cosas claras. “Quiero trabajar un poquito, conseguir algo de dinero, y hacerle una casa bonita a mi mamá”, un reto que le aguarda, pero que también sabe que para ello estudiará.

Feliz mientras desayunaba en la sede Cruz Roja en Málaga, esta pequeña apenas es consciente que estaba dentro de una lista de traslados. Un total de 63 inmigrantes de varias nacionalidades han llegado hoy al puerto de Málaga procedentes de Melilla con el objetivo de aliviar la situación del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de esa ciudad autónoma, que continúa saturado.

Treinta de ellos han sido acogidos por la Cruz Roja, un grupo en el que había catorce niños, con edades hasta los 7 años, mientras que entre los adultos sólo dos varones y las catorce restantes son mujeres.

Marruecos salta la valla

Sergio Rodrigo | 31 de marzo de 2014 a las 10:39

Es la primera vez que ocurre, al menos que se tenga constancia, pero militares marroquíes armados han entrado en territorio español para realizar deportaciones “in extremis” tal y como demuestra un vídeo difundido por la ONG melillense “Prodein”.

Y es que Marruecos, país que acoge a unos 10.000 subsaharianos según la ONU, es el socio colaborador de las ilegalidades del ejecutivo nacional (PP), así como la Unión Europea, que violan constantemente la ley de extranjería en pro de un acuerdo bilateral firmado por el ejecutivo de Felipe González (PSOE), en el que se justifican dichas deportaciones.

Prodein ha denunciado que los militares entraron en Melilla con el objetivo de detener a inmigrantes que acababan de protagonizar un salto a la alambrada fronteriza, para posteriormente ser trasladados en autobuses.

Prodein afirma que las fuerzas de seguridad españolas actuaron conjuntamente con las fuerzas marroquíes “llegando a echar gases en la cara a inmigrantes que estaban subidos a la valla”.

El vídeo muestra claramente como el vallado tiene sus puertas abiertas y tanto agentes españoles como marroquíes apresan y trasladan a los inmigrantes mientras estos lloraban y suplican a las autoridades españolas ser acogidos.

La violación de la ley de extranjería así como de los derechos de los migrantes fueron violados según el vídeo, acción que motivó a un ciudadanos de Camerún, Ngila, a permanecer unas tres horas subido a una farola par evitar ser deportado como sus compañeros.

Hace unas semanas la agencia de Naciones Unidas para los refugiados (ACNUR), así como otras organizaciones internacionales que se incluyen Amnistía Internacional o HRW, solicitaron tanto a España como Marruecos respetar el derecho de los inmigrantes que en muchos casos son “refugiados”.

Desde los sucesos de Ceuta decenas de migrantes se han desplazado desde las zonas próximas a Ceuta para intentar llegar a Melilla, tras conocerse que las autoridades españolas no estaban realizando devoluciones en caliente, así como al temor que provocó la violencia de la Guardia Civil en el paso del Tarajal.

El debate de las “devoluciones en caliente”

Sergio Rodrigo | 24 de marzo de 2014 a las 10:52

Frontera Sur

Las autoridades de España y Marruecos “deberían ratificar los procedimientos para proteger los derechos de migrantes y rechazar las expulsiones sumarias en la frontera”, así lo ha señalado Human Rights Watch de cara a la próxima reunión bilateral entre los dos países para permitir las “devoluciones en caliente”

Se prevé que España utilizará la reunión sobre temas migratorios que mantendrá el 26 de marzo con Marruecos para impulsar la adopción de un mecanismo expreso que permita la expulsión inmediata y sumaria de migrantes en situación irregular desde los enclaves españoles de Ceuta y Melilla en la costa mediterránea de Marruecos.

“Devolver a la gente sin cumplir el debido proceso ni evaluar si necesitan protección, implica una violación del derecho español, europeo e internacional”, observó Judith Sunderland, investigadora sénior para Europa occidental de Human Rights Watch. “Especialmente cuando los migrantes obligados a regresar a Marruecos se enfrentan a la violencia y otros abusos a manos de las fuerzas de seguridad marroquíes”.

La reunión programada para el 26 de marzo en Tánger analizará, entre otras cosas, cómo poner en práctica el acuerdo bilateral de readmisión vigente entre España y Marruecos, en un momento en que las miradas están puestas en el trato que estos países dispensan a los migrantes. Las medidas españolas destinadas a reforzar las fronteras con Marruecos, incluida el uso de concertinas en el perímetro de los enclaves y el uso de armas antidisturbios, han acaparado la atención luego de que 15 migrantes se ahogaran mientras intentaban llegar a nado a Ceuta a comienzos de febrero. Y un informe divulgado por Human Rights Watch en febrero describió detalladamente el severo trato impartido por Marruecos a migrantes cerca de sus fronteras con los enclaves.

Human Rights Watch, otras organizaciones no gubernamentales y el instituto independiente de derechos humanos de España han documentado casos de expulsiones sumarias ilegítimas hacia Marruecos efectuadas desde los enclaves españoles. Los testimonios de migrantes indican que miembros de la Guardia Civil española que patrullan las fronteras de los enclaves entregan a algunos migrantes a las fuerzas de seguridad marroquíes directamente a través de los vallados y sin ningún tipo de debido proceso. Las leyes migratorias españolas prohíben este tipo de expulsión y garantizan a los migrantes en situación irregular el derecho a obtener asesoramiento jurídico y un intérprete durante los procedimientos de deportación.

Las autoridades españolas han negado reiteradamente que sus fuerzas de control de fronteras lleven a cabo expulsiones sumarias, pero declaraciones recientes de funcionarios en Madrid sugieren que actualmente se pretende legalizar esta práctica a través de un convenio expreso con Marruecos dentro del marco de su acuerdo bilateral de readmisión. El acuerdo, que si bien se suscribió en 1992 comenzó a aplicarse recién en 2012, prevé formalidades mínimas para facilitar el retorno de ciudadanos de terceros países. Atentar contra las garantías, de por sí endebles, de derechos humanos como contempla el acuerdo constituiría un paso en la dirección equivocada, observó Human Rights Watch.
El ministro de interior de España, Jorge Fernández Díaz, ha indicado que aspira a modificar la ley de inmigración española para permitir expulsiones sumarias desde los enclaves. Ha llegado incluso a sostener que no se debería considerar que los migrantes ingresaron a territorio español hasta tanto hayan cruzado la “línea policial”.

“El argumento de que una persona no se encuentra realmente en España hasta que traspasa el punto donde hay un policía resulta absolutamente desconcertante”, señaló Sunderland. “España no puede mover la frontera según le apetece, ni tampoco puede desconocer el derecho de la UE ni las normas internacionales de derechos humanos”.

El derecho internacional y el de la UE prohíben la denominada refoulment, es decir, enviar forzadamente de regreso a las personas a sitios donde estarían expuestas a un riesgo concreto de trato inhumano o degradante. La Carta de los Derechos Fundamentales de la UE reconoce el derecho al asilo, mientras que la directiva de la UE de retorno establece garantías procesales mínimas para el retorno de migrantes indocumentados y exige a España tomar en cuenta ciertas circunstancias individuales y sus obligaciones en lo que respecta la prohibición de refoulement.

Es habitual que grupos numerosos de migrantes intenten escalar el vallado de 6 metros de altura que separa a Ceuta y Melilla de Marruecos. El 18 de marzo de 2014, aproximadamente 500 migrantes lograron cruzar trepando el vallado en Melilla, y concretaron así el cruce más numeroso de los últimos años.

Según estadísticas oficiales, más de 4.300 personas ingresaron de manera irregular a los dos enclaves durante 2013, en comparación con las 2.804 que lo hicieron en 2012. En noviembre de 2013, España instaló nuevamente concertinas en el vallado perimetral de Melilla (que habían sido quitados en 2007), los cuales sí han estado erigidos por sobre el vallado de Ceuta desde 2005. España también trabaja actualmente en la instalación de mallas “antitrepa”, y ha anunciado asimismo que extendería los espigones que separan a Ceuta de Marruecos.

La “brouillard” en Melilla

Sergio Rodrigo | 18 de marzo de 2014 a las 13:56

Uno de los chicos que ha atravesado hoy la valla de Melilla. / José Palazón

Uno de los chicos que ha atravesado hoy la valla de Melilla. / José Palazón

Hace unos días varios subsaharianos preguntaban a este periodista si conocía Ceuta y cual eran sus puntos más franqueables, no tenía respuesta para aquella pregunta pero me volvió a lanzar otra preguntar, si era más fácil entrar por Melilla. Este aseguraba que muchos compañeros había salido hacia los montes limítrofes del otro enclave español tras los frustrados intentos en Ceuta.

Lo cierto es que el vallado de Ceuta por su orografía es más complicado, si le añadimos que la alambrada está repleta de concertina, todo lo contrario que en Melilla, donde esta madrugada la palabra más pronunciada era “brouillard”. La niebla, esa densa capa que ha cubierto hoy la frontera y que ha permitido que unas 500 personas sorteasen la valla hacia Melilla.

La entrada de inmigrantes de esta mañana en Melilla es ya la más numerosa desde que hay registros, puesto que varias fuentes policiales cifran en unas quinientas el número de personas que lograron saltar la valla y acceder a la ciudad autónoma. Además hay que añadir que otras fuentes cifran en más de treinta personas heridas en la zona marroquí durante el salto, cinco de ellos policías.

Según algunas ONG que trabajan en Melilla han confirmado que de nuevo no se han producido las conocidas como devoluciones en calientes, una información que se corre entre los montes de Marruecos cuyos habitantes clandestinos llevan años entrando en territorio español y expulsado in extremis.

La delegación del Gobierno en Melilla, que ha calificado el salto como el más violento y masivo desde 2005, ha destacado que las adversas condiciones meteorológicas –sobre todo una espesa niebla- unida al conocimiento cada vez más detallado que los inmigrantes tienen de la valla de Melilla, restan eficacia al sistema anti-intrusión, facilitando la entrada masiva.

El numeroso salto se ha producido un día después de que el secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, se reuniera en Rabat (Marruecos) con el ministro delegado del Interior de Marruecos, Charki Draiss, para abordar la cooperación de ambos países en la lucha contra la inmigración ilegal y para preparar la reunión del Comité Mixto, contemplado en el artículo 11 del Acuerdo sobre readmisión hispano-marroquí de 1992, que tendrá lugar en Tánger a finales de este mes.

De momento la situación sigue complicándose ya que miles de personas buscan un futuro mejor en Europa y cuya vía sigue siendo las frontera sur, y donde europa sigue empeñada en erigir sus muros sin consideración al carácter humanitario que se viven en estas zonas.

La ONU alerta sobre Melilla

Sergio Rodrigo | 28 de febrero de 2014 a las 21:49

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En relación a las llegadas por las fronteras de Ceuta y Melilla de las últimas semanas, la Agencia de la ONU para los Refugiados ha recordado a España que es importante identificar y evaluar adecuadamente las necesidades de protección internacional que pudieran tener las personas recién llegadas.

Entre los flujos migratorios que llegan hasta nuestras fronteras, además de inmigrantes económicos, se encuentran personas que huyen de la persecución, de la guerra y de las violaciones de derechos humanos,
como puede ser el caso de los ciudadanos de origen sirio, maliense u otras personas que pueden estar en necesidad protección internacional.

La Convención de Ginebra de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados, de la que España es firmante, así como la normativa de la UE y la legislación española de asilo –entre otros-, contemplan el derecho a
pedir asilo y a acceder a procedimientos justos y eficaces para que se valore si un solicitante de asilo es merecedor de protección internacional.

Actualmente, los Centros de Estancia Temporal para Inmigrantes (CETI) de Ceuta y Melilla se encuentran saturados, con este último casi al triple de su capacidad. Esta sobresaturación puede dificultar a su vez
la identificación de casos que potenciales refugiados y la transmisión de información adecuada sobre las posibilidades que tienen de solicitar asilo en España.

ACNUR reconoce la legitimidad de los Estados para controlar sus fronteras, pero siempre desde el respeto a los derechos fundamentales y estableciendo mecanismos de control fronterizo sensibles en materia de protección. En el contexto actual de llegadas a Ceuta y Melilla, estos mecanismos de identificación de posibles refugiados, se hacen especialmente relevantes.

Es el frío, no las mafias

Sergio Rodrigo | 9 de febrero de 2014 a las 10:54

Los montes de Ceuta fotografiados desde Tarifa. / Sergio Rodrigo

Los montes de Ceuta fotografiados desde Tarifa. / Sergio Rodrigo


Esta semana hemos vuelto a ver cómo centenares de subsaharianos con la mente en Europa intentaban salir de Marruecos hacia las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Éstos han sido acusado de “violentos y agresivos”, distintos calificativos que criminalizan directamente a los migrantes que huyen de situaciones de conflictos.

Tantao el delegado del gobierno en Ceuta como en Melilla insisten en achacar la problemática de las migraciones a las “mafias”. Supuestos entes organizados que ordenan a los migrantes salir en manadas hacia las alambradas o tirarse al mar.

Si la teoría de los delegados es que las mafias animan a los migrantes saltar la valla en estas fechas, ¿Por qué no se preparan? Es más, si es cierto que son bandas organizadas las que traen a subsaharianos ¿Por qué no avisan a su vecino de Marruecos en estas fechas? Profundizando: ¿cuánto cobran las mafias por saltar a Melilla? Resulta inimaginable un mafioso invitando a saltar gratuitamente.

Los que no hablan en los medios, los asaltantes, dicen que la verdad es que en el Gurugu (Marruecos), monte vecino a a Melilla, hace frío. Allí hay cientos de subsaharianos pero dicen que se esconden de “las otras mafias y de los agentes marroquíes” y que están a la espera de encontrar un momento para su viaje a Europa mientras el frío azota.

Un patera cuesta unos 1.000 euros por persona, las balsas sobre los 500 (caben un máximo de 10 personas), y otras técnicas como dobles fondos también son caras. “Llega el frío al monte, no tenemos trabajo” son algunas de las frases más entonadas por los subsaharianos, que agotados de gastar su dinero o tras sufrir robos deciden dejar el monte y dar el paso. “Saltar es gratis”, “nadar es gratis”, comentan en los aledaños de Ceuta y Melilla. Allí apenas hay agua y comida. La temporada de lluvia y el frío se aproxima y éstos no esperan. Nadie paga para ir a la valla, ellos la vigilan, ellos saltan.

Los sucesos de estos días en Ceuta donde se han visto imágenes de funerales demuestran que son ellos los organizados, ellos son el colectivo que se une para lograr el objetivo común. No hay nadie escondido.

Las migraciones no están ligadas a las mafias, son hechos puntuales, en zonas concretas, donde hay aprovechados que las usan para sacar beneficio, pero no sociedades criminales organizadas de carácter internacional. El migrante es el último de la cadena que se pone en riesgo ante los muros erigidos por la Unión Europea. Es el frío, no las mafias.

¿El Comienzo de una nueva era de derechos humanos en Túnez?

Sergio Rodrigo | 5 de febrero de 2014 a las 18:44

La aprobación de la nueva Constitución de Túnez debe poner en marcha la revisión de una amplia gama de leyes e instituciones públicas, han dicho las organizaciones pro derechos humanos Al Bawsala, Amnistía Internacional y Human Rights Watch.

La aplicación de la Constitución, que garantiza muchos derechos y libertades fundamentales, debe proporcionar el mayor grado de protección para los derechos humanos de los tunecinos.

El 26 de enero de 2014, la Asamblea Nacional Constituyente aprobó la Constitución por una amplia mayoría, tras debatirla y votarla artículo por artículo a lo largo del mes. El texto supone una importante mejora sobre la primera redacción, de julio de 2012, e incorpora varias recomendaciones para reforzar la protección de los derechos humanos que las organizaciones que suscriben esta declaración y otras formularon en los dos últimos años.

“La Asamblea Nacional Constituyente de Túnez ha aprobado una Constitución que favorece los derechos humanos con una audaz redacción”, ha dicho Eric Goldstein, director adjunto para Oriente Medio y el Norte de África de Human Rights Watch. “Ahora corresponde a los tribunales, los legisladores, los fiscales y otras autoridades asegurarse de que sus políticas, procedimientos y leyes se ajustan a los derechos consagrados en la Constitución”.

La Constitución defiende muchos derechos civiles, políticos, sociales, económicos y culturales clave, como el derecho a la ciudadanía, a fundar partidos políticos, a la integridad física y a la libertad de circulación, opinión, expresión, reunión y asociación. Incluye el derecho a no sufrir detención arbitraria y a un juicio justo. Además, el texto constitucional prohíbe la tortura y cualquier prescripción del procesamiento de casos de tortura. También garantiza el derecho al asilo político.

La Constitución refuerza la protección de los derechos de las mujeres. Así, su artículo 45 dispone que “el Estado se compromete a proteger los derechos establecidos de las mujeres y trabajará para fortalecer y desarrollar esos derechos”, y garantiza “la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres en el acceso a todos los niveles de responsabilidad y en todos los ámbitos”. Esto convierte a Túnez en uno de los pocos países de la región con obligación constitucional de trabajar en pro de la paridad de género en las asambleas elegidas democráticamente.

El texto constitucional protege también el derecho a la salud, la educación y el trabajo. Las autoridades de Túnez deben aprobar medidas concretas para alcanzar progresivamente la realización plena de estos derechos hasta el máximo de los recursos disponibles del país, de acuerdo con el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, ratificado por Túnez.

Su Alteza Real el Príncipe de Asturias viajará a Túnez el próximo día 7 de febrero, donde tiene previsto asistir al acto de conmemoración de la adopción de la nueva Constitución de Túnez, que tendrá lugar en la Asamblea Nacional Constituyente.

La doble moral de la UE con el Sahara

Sergio Rodrigo | 2 de febrero de 2014 a las 18:31

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Estrasburgo ratificó el día de los Derechos Humanos el ansiado acuerdo de pesca entre la UE y el reino alauí, un acuerdo que faena a los pescadores, que no enriquece a nadie y que afianza el lazo político.

Un acuerdo que para el socialista europeo Hannes Swoboda no tenía “ninguna contradicción entre los acuerdos pesqueros y los intereses de los saharauis”, además dejó entre bambalinas la necesidad de que el acuerdo pesquero repercuta sus beneficios entre la población del Sahara Occidental, acción que según el socialista debe de jugar España y que todavía no se ha determinado.

Ese mensaje caló entre sus eurodiputados que finalmente votaron a favor del acuerdo que permite la pesca en aguas en proceso de descolonización y que perjudica a su legítimo dueño, los refugiados saharauis. Los saharauis aún no han tenido la oportunidad de decidir sobre los asuntos que le atañen, sobre todo por la nefasta acción exterior que ha llevado a cabo estos últimos años los diplomáticos del Frente Polisario atrapados en las telarañas de Naciones Unidas.

Pero esa doble moral de la UE se ha reflejado estos días en Andalucía, donde decenas de solidarios con el pueblo del Sahara Occidental recolectan alimentos para la Caravana Andaluza por la Paz, con destino a los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf (Argelia), y compuesta por todo tipo de vehículos cargados fundamentalmente con alimentos no perecederos, material escolar y sanitario.

Entre sus alimentos muchas veces se encuentran productos curiosos, en muchos casos hasta azucarillos fabricados en Marruecos, o las latas de pescados del Sahara que comercializan los supermercados Mercadona.

En esta ocasión ha llamado la atención algunas partidas de alimentos del programa de la Unión Europea para las personas más necesitadas, y es que muchos kilos de alimentos donados en distintos lugares de Andalucía llegarán a esos refugiados gracias a la solidariad del pueblo andaluz.

Pero la doble moral que juega la UE que ha luchado firmemente para que sus ciudadanos puedan comer pescados de los caladeros saharauis mientras estos siguen apresados en el desierto del Sahara a la espera de una salida política al conflicto y alimentándose de arroz con aceite una noche sí y otra también debe conocerse, sobre todo de cara a la próxima reunión del Consejo de Seguridad que volverá a ratificar la acción de la MINURSO en el territorio en disputa.

Una familia malí

Sergio Rodrigo | 20 de enero de 2014 a las 21:46

CASA

“Antes no trabajábamos en el campo, en Malí trabajaba en un hotel, podría vivir allí pero tengo hijos y mujer, quiero darles lo mejor”, así justifica su estancia en España Keita, un inmigrante malí que llegó hace casi diez años a la provincia de Jaén, donde comenzó a trabajar con un patrón del pueblo y sus familiares que también tienen terrenos.

Los olivareros de la zona dicen que hace diez años nadie quería trabajar y eran los “morenos”, así conocen a los subsaharianos en el pueblo, los que comenzaron a recolectar la aceituna. Keita fue uno de los primeros que llegó al pueblo a trabajar en esta cosecha y tras la campaña se quedó realizando otras labores anuales en los olivares.

Ganó la confianza de su patrón, que lo trata como un hijo y “Es él quién nos lleva a su casa”, comenta. Viven en la vivienda del difunto padre de su patrón, unos siete se han instalado y la mayoría han llegado gracias a él. “Este es mi primo, y este mi hermano”, señala Keita emocionado junto a su patrón, él les entregó los contratos para que estos pudieran llegar a Jaén sin tener que tomar las medidas arriesgadas de muchos compatriotas.

Y es que en esta casa no solo viven ellos. Hay muchos amigos y paisanos que vienen tras la larga jornada en el campo a pasar un rato junto a sus amigos, muchos viven en otras casas de patrones, pero algunos duermen en las calles.

Mañana no hay campo, ha llovido y el terreno está húmedo, por lo que la noche será larga. Hace frío en la calle y uno de ellos ha cocinado arroz. Otros preparan el fuego para estar calientes durante la noche, un compañero ha traído películas de Malí por lo que la familia estará hoy entretenida.

A esta casa han llegado en pateras, balsas de plástico, cayucos, aviones, saltos fronterizos e incluso debajo de un camión. Pero nadie habla de eso, las penas se pasaron en el camino, ahora solo piensan en trabajar.

Muchos ganan sobre 50 euros al día, descontando los impuestos, una cantidad insólita para sus familiares que siguen en Malí. Allí un sueldo mensual no llega a esa cifra, por lo que dos días de trabajo simbolizan mucha cantidad para sus familiares.

Este es el único impulso que levanta cada mañana a estos temporeros de la aceituna, que han llegado a Jaén a recolectar el aceite que luego se repartirá por el mundo y ha sido calificado como uno de los mejores.

Esta familia lamenta que la situación de crisis haya afectado tanto a los españoles, pero no justifica las críticas hacia ellos ya que no creen que roben ningún trabajo a nadie, es más están convencidos de que llegaron a hacer un trabajo que nadie hacía y tras diez años están más que cualificados.

Córdoba, guiño político español al Mediterráneo

Sergio Rodrigo | 10 de enero de 2014 a las 11:28

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Buscar una solución a un conflicto internacional como el de Siria tiene una fuerte recompensa internacional, que lógicamente favorece a la imagen del país repercutiendo en el objetivo económico. España ha decidido tomar las riendas del Mediterráneo al puro estilo Sarkozy, que su sucesor en el cargo, François Hollande, no ha tomado.

Margallo, un ministro “europeísta” y confrontado con las pretensiones históricas de la acción exterior del Partido Popular, ha dado un guiño político a la región mediterránea apostando por una solución política, consensuada, de la oposición moderada de Siria que ha llevado a Córdoba a las portadas internacionales.

El conflicto que ha enfrentado a las grandes potencias, incluidos los cinco permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, parecía que iba a quedar estancado ante la permisividad diplomática de Rusia y la poderosa, pero poca meditada, acción militar de EEUU.

El ministro quiere ahora ganar puntos en Europa ante una agenda exterior muy centrada en la economía, y que la excusa del legado árabe de Andalucía y su institución Casa Árabe, han atraído a los sirios muy ligados a los estudios de lengua y cultura árabe que han accedido a buscar su futuro en la ciudad andaluza.

La reunión de Córdoba desembocará en un manifiesto que pida la paz para un conflicto de tres años estancado y que la UE quiere solucionar para cesar el éxodo de sirios que están llegando a las costas del sur de Italia y Grecia, un problema que se aúna al crecimiento de grupos yihadistas vinculados a Al Qaeda que amenazan a Europa.

Exteriores ha desplazado a su fuerte diplomático a Córdoba para que los sirios saquen partido de la cita y logren puntos internacionales, sobre todo tras la primera salida de armamento químico del país árabe, y que muestra la voluntad de Damasco de solventar el contencioso.

Pero frenar ese éxodo también elimina problemas, hay miles de solicitudes de asilo en los países miembros de sirios que han huido de la guerra, España por ejemplo tiene a decena de ellos atrapados en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.

Pero esos datos ni se asemejan a los casi tres millones de refugiados que han salido de Siria y que son el objetivo de oposición y régimen, ya que son los dueños legítimos de la tierra siria.