Noveleando

Fede Durán | 20 de mayo de 2009 a las 12:42

Novelear es un verbo complicado. También habitual en mi vida. Novelear significa avanzar en un proyecto de año y medio que crece como crecen también las ilusiones y las dudas. Novelear significa sacrificio, un sacrificio relativo por el amor a escribir, pero sacrificio al fin y al cabo. Cada folio es una cerveza menos, un viaje menos, una canción menos. Y también un paso adelante.

La novela ya tiene nombre, aunque estaría bien comprobar que nadie lo utilizó antes. Si no, como sugiere mi amiga Brito, se le añade un número a la palabra y ya no hay plagio posible. Querría contarles la trama, pero mi editor me mataría. Lo primero es lo primero: 15 de julio, fecha tope de entrega. Estaré unos días en la playa. Desde Cádiz escribo mejor.

Novelear es un verbo tramposo. Quien te observa desde fuera te considera un privilegiado. “Oh, un libro, qué suerte”. La suerte también se trabaja. Podría hablarles de tres o cuatro personas de mi entorno con al menos el mismo talento que yo para relatar. No es que no lleguen porque no pueden. Se quedan en el camino porque quieren.

Philip Roth tiene una táctica. Cada día escribe una hoja. Todos los días. Al final de cada año, pare una novela. Indefectible, poderosa, pródigamente. Javier Terrisse, futuro compañero de editorial en Saymon, produce acompañado de Carrusel Deportivo. Yo, e intuyo que miles de escritores más, simplemente me siento, ignoro los ruidos domésticos y me meto en la piel del personaje. El entorno importa, pero en mis tramas no deja de ser secundario. Son esos pellejos ficticios mi estímulo. Pellejos de mujer, sobre todo, si me refiero a la novela. Envidio a Roth. Yo funciono a trompicones. Tres folios hoy, ninguno la semana siguiente. No es un problema de inspiración sino de tiempo y, si me apuran, de preferencias. Pero nos entendemos, la literatura y yo. Nos respetamos. Nos damos el espacio necesario para que el placer no se convierta en obligación, un concepto demasiado ligado al trabajo, al sufrimiento, a la compra del ocio desde el esfuerzo.

Novelear es un verbo absorbente. Se empapa del circo humano, de las experiencias en primera, segunda o tercera persona. Impregnarse es fácil. Basta con una tele, una peli, otro libro, un suceso, una mierda de perro o una rueda de coche. Basta con una mirada, un par de sonrisas, cinco minutos de conversación, un paseo hasta el autobús y un quizás volvamos a vernos.

  • Maria Teresa Morel

    Hacía mucho que no me pasaba por tu blog, y que bonita sorpresa saber que dentro de poco el fruto de tu esfuerzo verá la luz pública. Espero que tengas mucho éxito, aunque el simple hecho de llegar al final de esta meta hace que subas un nuevo peldaño en tu trayectoria profesional y personal. Enhorabuena amigo!!!

  • Traductora estafada

    Os copio aquí la secuencia de comentarios de una entrada dedicada a SAYMON y a Luis Sábat en EL LIBREPENSADOR. Y me guardo mi propia opinión porque estoy que trino y diría cosas mucho peores. Os copio los comentarios habidos hasta hoy mismo, pero estoy segura de que habrá más. Entrad en el enlace y leedlos votros mismos.

    http://www.ellibrepensador.com/2009/03/31/saymon-la-nueva-aventura-editorial-de-luis-sabat/
    6 comentarios
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    Pilar Bellver. 22 Mayo 2009 17:20 :

    Estimados amigos:
    Luis Sábat es un sinvergúenza: castellano antiguo. Lo digo yo, que lo he conocido mejor que cualquiwera de vosotros. Su anterior chiringo editorial, Elipsis, salió al mercado publicando mi novela “La vendedroa de tornillos”, como su primer título. MI agente literaria era y sigue siendo Antonia Kerrigan y la agencia, como la editorial era nueva, no pudo darme entonces muchas referencias. Eso fue en le 2006. No me ha pagado ni un duro, a pesar de que la novela se ha vendido, por su cuenta, sin ninguna promoción, bastnate bien. Pero no me preocupa mi dinero, porque no vivo de la litreratura ni pienso hacerlo, sino el dinero de otra gente que sí que se gana la vida dentro de este oficio, traduciendo, por ejemplo, y que ha traducido para él con promesas de pago como toda retribución. Ha engañado a distribuidores, escritores, traductores, socios y conocidos. Debe dinero por todas partes. No se pone jamás al teléfono. No da la cara a pesar de sus dimensiones. Trinca a quien puede. Y ahora, además, amenaza continuar con su tingladillo sobre la base de conocer los tiempos de edición-distribución-pago, tan raros, que tenemos en este país. Monta una editorial, hace una bola de deudas, y cuando la bola amenaza con pillarlo, cierra la editorial y abre otra. Cuidadito con el pájaro. Y pasad la voz para que esta vez enganche al menor número posible de gente. Por favor. Quedais advettidos/as, colegas y gente de bien. Yo sí firmo: Pilar Bellver

    Miguel Martinez-Lage. 6 Octubre 2009 16:10 :

    Debo decir que no es Pilar Bellver la única persona que ha sido vilmente estafada por este señor. Y es importante que se sepa cómo actúa y que se difunda lo que Pilar ha contado tan concisa y llanamente, y sin hacer sangre. Y bien señala que los que sí nos ganamos la vida con oficios distintos del sector editorial, traductores por ejemplo, haríamos bien en mirar con lupa los tejemanejes de este interfecto.
    No lo digo por mí: a mí me la jugó, por le salió el tiro por la culata. Que es lo que debería ocurrile en todos los casos, si es que la ley sirve de algo.

    Roser Vilagrassa. 7 Octubre 2009 14:40 :

    Así es, como a Pilar Bellver y a Miguel Martínez-Lage (y ahora empiezo a darme cuenta de que a muchas otras personas), Lluís Sabat no me ha pagado la traducción al español de “Silas Marner”. Hace siete meses que le entegué la traducción y todavía no he cobrado, y eso que tuvo la cara hace un mes de proponerme una trilogía, aparte de otro libro, “Garner” de Kirstin Allis, cuyos derechos todavía no ha adquirido (¡ojo al agente que lo lleve!). Cuando menos, publicaremos una nota en Acett para adveritr a otros traductores que no trabajen para él.
    Saludos y suerte.

    Jordi Fibla. 8 Octubre 2009 14:24 :

    Me encuentro en la misma situación. En julio le entregué mi traducción de “Pequeño Casino”, de Gilbert Sorrentino. Ya la había enviado cuando encontré el tremendo comentario de Carmen Bellver. Temiendo lo peor le envié a Lluís Sàbat un e-mail que decía: “Respecto al pago, ya me dirás,,,” Me respondió: «Déjame unos días para que haga una primera lectura y ya te diré algo». No tuve la menor duda de que no cobraría.

    No hubo ninguna otra noticia suya, y el 23 de septiembre le envié otro correo: SI AL FINAL DE ESTA MAÑANA NO HE RECIBIDO NINGUNA NOTICIA SOBRE EL PAGO DE MI TRADUCCION, PONDRE EL CONTRATO EN MANOS DE MI ABOGADO.

    El hombre me respondió: “Lamento tu comentario ya que apenas hemos iniciado la lectura a principios de septiembre. ¡¡¡Ni siquiera te he enviado una valoración de la traducción!!! Por otro lado comentar que no he recibido ninguna factura relativa a la misma y que nuestras condiciones de pago son a 90 días a fecha de entrega según contrato, que si no recuerdo mal era el 21 de agosto. Por lo tanto, el vencimiento es a 21 de noviembre. Realmente me parece sorprendente, ya que me habría gustado comentar ciertos aspectos de la traducción y dudas que han surgido en la corrección. Pero, bien, ya que por lo que parece lo más importante es cobrar, ya sabes la fecha de vencimiento”.

    No respondí a este correo.

    Observaciones:

    -Es curioso que apenas hayan iniciado la lectura y ya tengas dudas de corrección.

    -En el contrato no figuraba el número de NIF de la editorial, sino tan sólo mi DNI.

    -Ninguna cláusula del contrato dice que el pago será a 90 días (a 120, si se tiene en cuenta que entregué el trabajo un mes antes de la fecha del contrato).

    -Adjunté una lista explicativa de mis soluciones a ciertas dificultades del texto (se trata de una obra experimental). El pago era de 12 euros brutos por 2.100 espacios. No estoy dispuesto a perder un solo minuto más revisando posibles dudas.

    -Estoy seguro de que si hago yo el recuento de espacios y sumo un 20%, como hacen las editoriales para que no perdemos demasiado con este sistema de cómputo, el hombre me pondrá pegas.

    -Aun en el caso de que él hiciera el recuento y yo, para liquidar este enojoso asunto, aceptara lo que él indique sin protestar, no estoy dispuesto a facilitarle el número de mi cuenta corriente para que haga una transferencia, dado que ya tiene mi firma y mi número de DNI en el contrato, y mucho me tempo que no estará dispuesto a enviarme un cheque nominativo.

    Todo apunta a que Lluís Sàbat, de Editorial Saymon, no tiene ninguna intención de pagar. Por mi parte no voy a insistir más. Considero que me lo tengo bien merecido por aceptar encargos de desconocidos, no informarme bien hasta que ya he enviado el trabajo, no dejar claras las condiciones antes de emprenderlo, puesto que desconocía por completo la condición a 90 días, y firmar sin leerlos previamente los contratos. Todo esto es jugar con fuego y me he quemado.

    Saludos,

    Jordi Fibla

    Pilar Bellver. 11 Octubre 2009 17:47 :

    Estimado Jordi y demás afectados:
    No os culpéis por no haberos puesto el chaleco antibalas…. porque lo que Luis Sábat hace es colocar minas antipersona, que estallan enterradas y nos dejan sin suelo en el que apoyarnos y sin pies para hacerlo. Es subterráneo el ataque, así que no es echéis las culpas vosotros mismos por no haberos parapetado detrás de un contrato. Más precauciones, más paraguas que suponía para mí estar al abrigo de una de las agencias literarias, Antonia Kerrigan, más prestigiosas…. ¡Y mirad lo que pasó! El chorizo actúa por debajo, os lo repito, y contra gente como nosotros, que hacemos bien transitando con confianza y tranquilidad por donde deberíamos poder.
    Leyendo lo que habéis escrito, me he alegrado inmensamente de haber tomado en su día la determinación de denunciarlo “públicamente”. Y todos deberíamos entrar de vez en cuando en los foros estos que hay por ahí, para ir metiendo avisos contra el timador. No hay otra forma de desenmascarar a un personaje tan infame, tan salchichilla y enfermo de ego.

    Pero me he vengado de él por todos nosotros. En serio que sí. Ya os contaré cómo dentro de unos meses; ahora no puedo o lo estropearía todo. Os garantizo que nos reiremos muy a gusto.

    Seguid desenmascarando al ladrón minetras tanto, por favor, en cualquier sitio que podáis.
    Pilar Bellver

    Roser Vilagrassa. 12 Octubre 2009 09:36 :

    Yo también quería responder al comentario de Jordi Fibla y decirle que no debería resignarse y asumir la culpa, porque la culpa no es suya. No te lo tienes bien merecido, como dices. Lo que mereces es cobrar por un trabajo, como yo, como Pilar, como Miguel y otros tantos estafados.

  • LUIS SABAT

    Me río en la cara de todos

  • proveedor

    LLuís no te rias tanto, estas jugando con el pan de muchas familias y pueden pasar muchas cosas para que no te rías más.Ten cuidado a ver si te borran la sonrisa de tu cara.