Guardiola
¿Se han percatado de que Guardiola sabe hablar? Me impresiona el impacto que su discurso pueda tener en esas mentes poco pulidas de los suburbios del fútbol. Guardiola, como sabe hablar, demuestra su pensamiento, y con él algunas de sus principales dotes: la psicología, por ejemplo. O la orgullosa humildad, si me permiten la contradicción. Guardiola confirma la reivindicación de Segurola: quien ignora un fenómeno tan socialmente arraigado es como mínimo un temerario. El fútbol, incluso el fútbol hasta en la sopa, es un bien común cuando quien puede sabe gestionarlo. No hay que tener miedo a determinadas asociaciones: balompié (pobre Betis) y poesía, y épica, y sueños.
Guardiola entrena como lo haría cualquier colega. Viviéndolo. Guardiola se comporta como cualquier colega. Viste informal, o moderno, lleva la misma barba de tres días que tantos de nosotros, bota y bota con el equipo, es casi tan joven como ellos. Buen espejo, este Guardiola que llega, ve y triunfa sin demasiado temor a las jerarquías del tiempo y la experiencia. ¿Quién puede toserle ahora, con tantos títulos como otros en 25 años o en toda una vida?
El único enemigo de Guardiola se llama motivación. Aliciente. Superación. Quizás la dinámica del suma y sigue no le baste. Quizás el vestuario se resquebraje, quizás los egos avancen y taponen el holograma colectivo. Sí, es ley de vida. España, como Nadal, volverá a perder. El Madrid de Flo volverá a ganar. El mundo pendular, lo llaman. Pero hoy toca admirar el costado brillante del ciclo. Siempre hay tiempo para la miseria espiritual.


3 de Junio de 2009 a las 1:03 am | Enlace permanente
¿Que no hay que tener miedo a ciertas asociaciones? Si el fútbol es poesía entonces es poesía el culebrón de la tarde o el anuncio del jet extender que también lo ven grandes masas de individuos convirténdolo en “socialmente arraigado”. Don Federico, por jehová, no intente camuflar que el fútbol es un espectáculo de masas, masas incultas en las que se mezcla alguno que sabe leer
. Fuente de nacionalismo según Borges y de pelaos con botas añadiría yo.
3 de Junio de 2009 a las 2:10 pm | Enlace permanente
Fede, eres una blanda homo, vaya entradita floja. Viva Lopera y el futbol de verdad, en campos de la España profunda. Guardiola era otro brutagueño que a los 28 estaba para echarle ajonjoli a los mantecados. Se fue a robar a Italia y hasta se tuvo que dopar la floja.
3 de Junio de 2009 a las 3:58 pm | Enlace permanente
¿Blanda homo?
3 de Junio de 2009 a las 10:32 pm | Enlace permanente
Amigo Durán, por lo visto no tiene enmienda el que los colaboradores del blog, no todos, sigan exhibiendo esta espeluznante carátula de cerrazón y mal gusto.
Ya está archidemostrado que no es cuestión de Guardiola o del metro de Sevilla.Fíjese si no, en el comentario de “pipiolo”, ejemplo de insensatez e ignorancia.
Yo entendí los blogs como lugares de tertulia,de confrontación civilizada de ideas.Pero no.Ha devenido en una deplorable salida de escape de ácidos resabiados y marginales.
Un abrazo.
4 de Junio de 2009 a las 11:53 am | Enlace permanente
Amigo Pep,
Un placer verle de nuevo por aquí. La verdad es que siempre es más fácil atacar cuando otro expone. No creo que eso cambie en este país o en el resto de la humanidad. Yo reitero mi convicción de que el otro Pep es un tipo listo de esos que revalorizan el fútbol. Pelota y cerebro no están reñidos. El Madrid, por otra parte, intenta compensar con millonadas los agujeros de su política de cantera. Quizás su fábrica de talentos sea equiparable a la del Barça, pero su vocación no es cultivar, mantener y aprovechar sino malvender a otros equipos de Primera felizmente surtidos.
4 de Junio de 2009 a las 7:49 pm | Enlace permanente
Hola Fede,
Vivimos en una época donde reina la mediocridad (¿mediocrecracia?) así que es más llamativo cuando aparece alguien que reúne más de una habilidad destacable como saber hablar y dirigir un equipo de fútbol.
No obstante, el Barça no podrá estar ahí por siempre y los mediocres usarán a los patanes para derribarle de su posición y, así, dejar de temer que haya alguien por encima de ellos. (¿Qué te parece el curioso caso de Calderón visto con perspectiva histórica?)
Al final, sólo el éxito te puede salvar de la jauría y únicamente mientras dure.
1 de Julio de 2009 a las 3:37 pm | Enlace permanente
Admirado señor Tetmajer,
Sí, el fútbol es un fenómeno de masas, y la masa española, no por dedicarle horas al fútbol sino por su propia naturaleza, es inculta. Pero muchas gentes enderezan en parte ese promedio sociológico, gentes también aficionadas al fútbol no por la liturgia extradeportiva, a menudo descerebrada, sino por la propia plasticidad del espectáculo. Mantengo pues mi asociación aunque usted no la comparta.
Llévese un abrazo y siga siendo el tótem de la noche sevillana.