Andalucía Negra

Fede Durán | 30 de junio de 2009 a las 11:50

Un movimiento gana adeptos en la adormilada sociedad andaluza. Crece de noche, en los tugurios, y se expande como la peste, invisible pero tenazmente. Sus promotores, intelectuales anónimos de todos los rincones del país (una especie de Wu Ming), hasta han compuesto un himno que omitiré por respeto a sus íntimas mentes creadoras. La plataforma, la propuesta, el asunto se llama Andalucía Negra. ¿Negra? Sí, eso parece. Se trata de un paralelismo, de una metáfora, de un retrato irónico (y quizás, involuntariamente, algo prejuicioso) que sin embargo incide en el cogollo de nuestra idiosincrasia. La síntesis que ya habrán intuido habla de una Andalucía estructuralmente indolente y difícilmente recuperable. La tierra crecerá, avanzará, agarrará por los pelos las sucesivas modernidades, pero también mantendrá ese escalón de diferencia, esa brecha que la retiene décadas después en el furgón de cola español y europeo. Negra, por tanto, como el África subsahariana. Negra como sinónimo de desventaja, de retraso pese al potencial de su gente, tan creativa, tan viva como la de ese otro continente tan vecino y sin embargo tan ajeno.

Más allá de la broma-homenaje a nuestros admirados africanos (escribo la frase sin una pizca de sarcasmo), comparto la esencia de AN, una esencia pesimista facilísima de constatar. Andalucía tiene un tope económico impuesto por su tope social. La sociedad civil no existe, salvo que se manifiesten los béticos o alguien amenace con cerrar la feria. Escribía Antonio Félix, buen periodista deportivo de El Mundo, que los pensadores la cagaron al censurar aquella manifestación antilopera sin verdaderas razones de peso. Me pareció entender, y corríjame quien quiera si me nota demasiado obtuso, que aquél fue un acto organizado y a la vez espontáneo que demuestra el poderío, la plasticidad de los nuestros. Desde luego, salir a la calle es vitalista. Beber cervezas en el Salvador, también. Pero el hueco de nuestra pereza intelectual no lo rellenan marchas ni vítores ni cachondeos armonizantes.

Hablaba hace semanas con un importante empresario andaluz que confesaba que su compañía ya ha alcanzado su máximo rendimiento en la comunidad. Para seguir creciendo, necesitará mirar al exterior. Y no se refería sólo a comprar y sobre todo vender el producto, sino a captar recursos humanos cualificados y ambiciosos. Esta reflexión dejaba en el aire otra más compleja: ¿Hasta dónde debe llegar nuestro ímpetu laboral? ¿Cuándo acaba la profesionalidad y empieza el conformismo? Un buen gurú de los negocios basa el éxito y la diferencia en su tesón, en su permanente vocación de mejora. ¿Es posible combinar este espíritu con el amor por la buena vida? Aquí pensamos o sentimos mayoritariamente que ni de broma. Matices, excepciones y teorías habrá al respecto.

Mi experiencia en general es mala a todos los niveles. Acúsenme de generalista, pero ciertamente lo general define a un pueblo, y éste es país de maleducados, conformistas y chapuceros. Andalucía Negra, como otros mil intentos, morirá casi sin haber nacido, aunque no está mal pegar el oído, hacer autocrítica y transmitir la idea de que el sempiterno cambio no depende de la mágica Junta y sus no menos mágicas políticas sino de nosotros mismos, de una actitud exigente y radical que jamás fermentará pese a la ilusión de imaginarla factible.

Opino, suspiro y me quejo, obvia decirlo, desde el amor a Andalucía.

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  • Al Moraleda

    Dificil cuestión la que abordas en este artículo…y del que comparto muchos aspectos como el del empresario que ha de “mirar al exterior” para seguir creciendo…pero si nos ponemos a reflexionar, no solo con Andalucia, sobre todos aquellos lugares alrededor del mundo que mantienen una propia idiosincrasia adaptando eso que mal llaman “globalización” con sus costumbres originarias y que aún así son capaces de mantenerse erguidos y posicionados frente a una Europa cada vez más parecida, anulada socialmente (lo que importan son los tamaños de los centros comerciales)y con leyes iguales para todos que en Alemania les vienen que ni pintadas pero que aquí no tienen nigún sentido pues te diría que me gusta como estamos y especialmente como somos.
    La visión de una Andalucia Negra me gusta desde la postura del inconformismo, pero aquí hay mucha luz y eso nos debilita…¿qué coño hago en la oficina si hace un tiempo del carajo y me puedo tomar una cervesita?Un sueco no puede decir eso…
    Me procupa más la evolución social de la mujer en Andalucia , donde sí pienso que estamos con 50 años de retraso, que la económica.Tener el último móvil o la tecnología más innovadora no es sinónimo de felicidad, ni mucho menos.
    Cabe añadir que mi visión es la de un andaluz que vive en Barna y que en los últimos siete años Andalucia ha sido mi lugar de esparcimiento. Si estuviera viviendo allí supongo que otro gallo cantaría, pero esa es otra historia.A disfrutar de Andalucia!!!
    Un abrazo y no haga usted mucho el merluzo que hay señores a los que les gustaría exterminarlos.

    Al Moraleda.

  • pipiolo

    Manía de los lectores de Durán con acentuar el “aun así”. Antes el amigo Bardamu, picajoso, y ahora Al Moraleda. Así está Andalucía, negrísima.
    Para que quede claro, amigos: aun así sólo será aún así en este caso:

    -¿Aún así? –le dijo la chica al chico, que no se había desnudado.

    A ver si puede ser, caro Fede, que se enteren. Por otro lado, el blog hay que renovarlo de vez en cuando, que le cuelgan telarañas. Y para leerlo hay que tener los huevos muy gordos.

  • Piarpa

    ¡Anda-lucía negra!
    ¡Tie-rra de perdedores!
    ¡De vividores!
    ¡Y de ladrones!

    Amén.

  • Al Moraleda

    aunasi me deharan segui ehcribiendo eneste blo????

  • Fede Durán

    Ya que tanto te gusta sugerir, Pipiolo, un par de sugerencias:

    1. Cuando escribas, procura usar siempre el mismo nick. Si no, parece que quisieras más protagonismo del que tus argumentos generan.

    2. Créeme si te digo que el asunto del acento también me importa, pero aquí se trata básicamente de debatir y compartir ideas, no de aspirar a un asiento en la RAE.

    PD: Al Moraleda, escrive kuando lo tengas a vien.

  • Al Moraleda

    Muchas gracias señor Federal!!!
    llamaviaentraounadepreciondecojonesporcurpadermendaestekesecreekeselassabetodasperoconerapoditoketienenomegustarianiverlelacarakesegurokelatienetoapretaporerextreñimiento.
    besos a todos.

  • Al Moraleda

    (continuación de la superfrase) reñimiento

  • Chema

    Si entendemos el nacionalismo (central o regional da igual para esta argumentación) como la aspiración política de una nacionalidad (integración de una cultura, en su sentido amplio, y un territorio definido) y los himnos como su fórmula de expresión por excelencia, el caso de Andalucía es deprimente.

    Mientras que, en otros casos, es habitual escuchar llamamientos a la lucha, la defensa y la construcción de los países, el nuestro dice textualmente “Pedid tierra y libertad”. Eso, después de soltar una retahíla de alabanzas al pasado. En definitiva, unos senequistas pedigüeños.

    Amigo Fede: de aquellos polvos, estos lodos…

  • florinda Blanco Molina

    Hay¡. Andalucia, la tierra bendita por excelencia.
    Es tanta la belleza que en ella se concita, que el andaluz tiene las necesidades de su espíritu cubierta. Pero…¡que lástima que no se de cuenta del pillaje del manipulador y se adormezca en el triunfo del político que lo engaña¡. Año tras año, elmismo cuento y nada de nada.
    El andaluz tiene orgullo, quien no lo crea que lo pinche y vera los resultados, pero… ¡qué pena que se deje aletargar tan descuidadamente pensando que el que lo engaña, le va a resolver su vida¡, y asi pasa un día, un año, y los ñiños crecen diciendo, que de mayores quieren ser como su padre, el paro.
    maldito paro que mal utilizó los recursos que podian haber hecho de Andalucia la Autonomía más rica de España y no que nuestra energía la hemos utilizado en enriquecer a otras, llamase Cataluña, pais Vasco, ocualquier otra.
    El andaluz catalán, que su tiempo de ocio lo invierte aqui, claro que sí, para él, es muy fácil, les encantan los chorizos, morcillas,jamón etc. que su gente tiene. Viene con las manos vacías y se va con el talego lleno de las cosechas regaladas, de la sabiduría andaluza.
    Esto es verdad que no hay quien nos lo quite.
    Somos conformistas, comodones, pero a sabios no hay quien nos gane. sabiduría andaluza. Lástima que no sepamos utilizarla en nuestro desarrollo y formación de nuestros hijos, seríamos la envidia de toda España.

  • Bardamu Picajoso

    Gracias, Pipiolo.
    ¿Qué sería de nosotros sin tu magisterio? Ahora mismo me pongo cual Bart Simpson a escribir en la pizarra:
    Aun así es sin acento Aun así es sin acento.
    Eso sí, te dedico su frase más famosa, la de la multiplicación.
    ¡Y despelótate ya, tío! Que está la chica harta de las bolas chinas. ¡Soso eres! ¿O es que andas “desacentuado”?