Fede Durán28 de Enero de 2010 a las 21:44
Por el impacto que pueda tener, me permito traducir algunos extractos de un artículo publicado por el ex baloncestista Paul Shirley (habitual colaborador de El País) sobre la tragedia de Haití. Shirley, irónico y erudito cuando de basket se trata, muestra aquí su perfil más controvertido. Pueden consultar el artículo original en el siguiente enlace: http://www.flipcollective.com/2010/01/26/if-you-rebuild-it-they-will-come-by-paul-shirley/
“No he donado un céntimo en la campaña de ayuda a Haití. Y probablemente no lo haga en el futuro. No lo he hecho por la misma razón que me impide darle dinero a un vagabundo en la calle. Basándome en viejas experiencias, no creo que el tío con el cartelito de Necesito Tu Ayuda vaya a hacer algo constructivo con el dólar que yo le dé. Si me remito a la historia, tampoco creo que el pueblo de Haití vaya a hacer demasiado con mi dinero”.
“Está claro que estoy sólo en la defensa de esta idea. Todo el mundo parece haberse apuntado al carro del Salvemos Haití. Cuestionar el impulso a la donación será visto, pues, como una conducta propia de personajes tipo Charles Manson o John Wayne Gacy”.
“¿No debería estar conectada mucha de la responsabilidad del desastre a las propias víctimas del desastre? No pretendo dar a entender que se merecían lo ocurrido… pero tampoco creo que sea descabellado pensar que los ciudadanos de un país sean capaces de: A) evitar exponerse a una situación que degenere en tan catastrófica pérdida de vidas, y B) autoabastecerse en caso de catástrofe.”
“¿Qué pasa cuando un pueblo repite sus errores? ¿Qué pasa cuando hace cosas que obviamente perjudican sus propios intereses? [...] Me refiero a las circunstancias en las que vive la gente. Mientras el terremoto era, obviamente, inevitable, la forma en que vivían muchas de las personas de Haití no. Lamentablemente, muchos haitianos habrían muerto igualmente con independencia de las condiciones del país. Pero el hecho de que tanta gente viviera en una pobreza tan radical ha amplificado la crisis”.
“(…) Después del huracán Katrina, rápidamente vilipendiamos a los líderes por su lentitud a la hora de responder a las necesidades de las víctimas, olvidando que las víctimas construyeron y mantuvieron una gran ciudad bajo el nivel de mar en una zona sometida al riesgo constante de los huracanes. Nuestra respuesta: Cometer de nuevo el mismo error. Reconstruir una ciudad muerta, dejando de paso la lógica de lado. Y ahora, enfrentados a una situación similar, parece bastante probable que hagamos nuevamente lo mismo. ¿No debería existir alguna explicación sobre cómo piensan gastarse los millones de dólares que recibirá Haití? ¿O como mínimo una leve reprimenda por las condiciones previas al terremoto? Algo así:
Queridos haitianos
Como nos estamos preparando para ayudaros en estos tiempos difíciles, una cortés petición: Si es posible, ¿podríais no reconstruir vuestras casas en los solares de sus predecesoras? ¿Podríais no recurrir a la edificación de endebles chabolas y ciudades de casuchas? Y qué tal si usáis de vez en cuando algún condón?
Sinceramente,
El resto del mundo“.
“Si se actuara según un esquema basado en ayudas/asistencia/paremos un momento y pensemos antes de reconstruirlo todo (…), nadie miraría Haití y pensaría: ¿Sabéis qué? Fue una gran idea poner a 10 millones de personas en mitad de una isla. El lugar es habitualmente sacudido por huracanes (en 2008 se gastaron 900 millones en tareas de reconstrucción), posee el título de nación más pobre del Hemisferio Occidental, y le ocurre por situarse justo sobre una placa téctonica”.
“La gente de un país tiene control sobre sus gobiernos. Uno podría discutir si ocurre lo mismo con los regímenes totalitarios, pero, al final, es SU Gobierno. Y, por consiguiente, su responsabilidad. Si el Gobierno no hace demasiado por su pueblo, es responsabilidad del pueblo cambiar al Gobierno”.
PD: lo que quizás Shirley no comprende es que el modus operandi de un país desarrollado no se corresponde jamás con el de otro del tercer mundo. Supongo que un haitiano criado en EEUU sí usaría condón por la sencilla razón de que en el cole le habrían explicado para qué sirve y por qué hay que ponérselo. Le discuto sólo una mínima parte del discurso porque llevo una jornadita loca de trabajo, pero podría volar hacia el infinito y más allá. Y que conste que me fastidia: este tío es un muy buen columnista… cuando habla de la NBA.