¿El fin del Estado autonómico?

Fede Durán | 10 de abril de 2012 a las 18:06

Primer dato. El Gobierno anuncia que las cuentas de la Junta están maquilladas, marcando de esta forma la frente de la presa con un puntero láser.

Segundo dato. El Gobierno advierte que intervendrá a aquellas comunidades autónomas que incumplan las obligaciones de estabilidad presupuestaria incluidas en la última reforma constitucional. La meta del 1,5% de déficit a cierre de 2012 está muy lejos para algunos, sobre todo para aquellos con ejecutivos de diferente color político.

Tercer dato. Esperanza Aguirre pide a Mariano Rajoy en La Moncloa que vacíe el Estado de las Autonomías. Se devolverían a la Administración central educación y sanidad, las dos grandes competencias transferidas antaño por el PP, se asignarían más responsabilidades a los ayuntamientos y se cerraría algún Parlamento regional. Suscribo sin que sirva de precedente una de las frases de Aguirre: “El Estado Autonómico se creó para integrar a catalanes y vascos, y ese objetivo no se ha alcanzado”.

Cuarto dato. Rajoy sale del Senado por la puerta trasera para evitar las preguntas de los periodistas.

Corolario: ¿Adivinan en qué tierra comenzarán las hostilidades?

  • Pep

    Sinceramente, creo que no había ni hay nada que integrar.El café para todos no fué más que un invento para “aguar” a aquellas. Tarea inane, por no llamar estúpida, que pretendía aunar territorios con centenares de años de “autonomía” con otros que no sabían ni lo que era y tuvieron que dibujar banderas y componer himnos. No hay futuro algúno, su único modelo es el que va aparejado al dictado de Madrid.-

  • hartodetodo

    La señora Aguirre no es santo de mi devoción pero creo que el sistema autonomíco tal como está no es viable.
    Para empezar a un ciudadano normal – es decir un contribuyente raso- el coste del sistema sobrepasa con creces los beneficios que le da, si es que le da alguno en comparación con un estado centralizado. Los que claramente han ganado con las autonomías son la clase política, la elite periodística y todos aquellos que comen de las autonomías.
    Por otra parte y como señala el comentario anterior no es lo mismo el sentimiento autonomíco de un señor de Gerona o Pontevedra que el de uno de Albacete. No se puede comparar lo que significa la senyera con el parir la bandera de Madrid en un santiamén tres políticos sentados alrededor de una mesa camilla. Lo del café para todos fue obra de la demagogia del PSOE con el primer estatuto de Andalucía a finales de los 70´s principios de los 80´s. No tenía ningún sentido ni racional, ni económico, ni social.
    Afortunadamente, y con una perspectiva a largo plazo y no con los momentos excepcionales que vivimos ahora, los euros no crecen en los despachos de los políticos y al sistema se le está quebrando la pata económica y esto no se arregla con eslóganes y editoriales de periódicos subvencionados.
    El adelgazar el estado autonomico es una necesidad física, y este adelgazamiento no puede ser homogéneo por que las realidades históricas y culturales no lo son. Se puede aceptar o no, pero la realidad está delante de nuestros ojos.
    Saludos.

  • rafael fosch

    Todo lo que parece, no es… Las autonomias son una sangría para
    un pais tan variopinto y que necesita sólo un gobierno que esté
    del lado del ciudadano de a pie. Demasiados chupópteros http://www.demo-
    craciarealya!