Entrevista a Juan Carlos Monedero

Fede Durán | 22 de octubre de 2014 a las 14:02

Entrevista a Juan Carlos Monedero, ideologo de Podemos.

Aprovecho internet para sortear los límites del papel y ofrecer la versión extendida de la entrevista publicada hoy en los diarios del grupo Joly a Juan Carlos Monedero (Madrid, 1963), politólogo, dirigente y cofundador de Podemos.

-Pablo Iglesias ya ha dejado claro que sólo liderará Podemos si la Asamblea aprueba su modelo de organización, de corte clásico, con un único secretario general. Pablo Echenique, eurodiputado, lidera la alternativa, que pretende una dirección colegiada aunque insiste en mantener como primer espadachín a Iglesias pase lo que pase.

-En Podemos todos los que estamos hemos entendido que la travesía pendiente se hace por mar. Nosotros hemos decidido que se hace en un velero, otros dicen que tiene que ser en un submarino. Hemos entendido que la nave adecuada es la que hemos presentado, pero si nuestra tripulación determina que es más conveniente otro tipo de embarcación, lo lógico es que a quienes han presentado esa propuesta se les presuponga mayor pericia. Iríamos entonces de marineros, entregando la dirección a los que han presentado la propuesta.

-Resolución del pasado fin de semana: Auditar la deuda “bajo un control social y efectivo”. ¿Me lo traduce?

-Tenemos que entender que hay un sector público no estatal. Existe la posibilidad de velar por los bienes comunes sin entregarle a los partidos la gestión de esa tarea como si fueran los únicos interlocutores del Estado. En fórmulas televisivas como la BBC, los organismos de control tienen una enorme presencia de la sociedad civil. Consumidores, asociaciones, el colegio de economistas, vecinos… ¿Por qué esa gente no puede estar? Esto encaja con nuestro planteamiento de dejar de delegar la política. No hay por qué entregar estas labores de control a unas agencias privadas que tienen a menudo intereses con las empresas que están auditando. Ya hemos visto que falsean las cuentas. Empezar a entregar a la ciudadanía responsabilidad en la gestión sería una señal de eficiencia. Planteamos establecer en qué medida parte de la deuda tiene detrás mentiras. Lo saben los usuarios de banca, de hipotecas. ¿Cómo no va a estar la PAH si tiene una capacidad de conocimiento que no tiene Moody’s?

-Suena, tímidamente, a democracia directa.

-Hay soluciones que ya existen en otros lugares. Yo veo salidas mixtas: habrá una parte de democracia representativa y otra de democracia directa. La prensa norteamericana nos está citando como partido emergente que utiliza herramientas que ellos han creado. Tenemos que atrevernos a preguntar a los ciudadanos. Como estamos en un momento de crisis integral, financiera, alimentaria, ecológica y de valores, tenemos que acostubrarnos a preguntar a la gente para que se corresponsabilice. Para lograrlo, hay que incorporar a la ciudadanía, pero no puedes hacerlo sin tener el músculo para hacerlo, y ese músculo es la democracia representativa. Tú ganas una alcaldía, una comunidad autónoma, La Moncloa… y desde ahí empiezas a empoderar a la ciudadanía para poner en marcha este tipo de cuestiones. Uno de los elementos más novedosos de la democracia, que son los presupuestos participativos, hacen madurar a todos, viendo lo que hay para gastar, y sin desperdiciar el recurso más relevante, que es la gente.

-Volviendo a la banca: si Podemos algún día manda, ¿las preferentes se anularían?

-Las preferentes son una de las estafas más insultantes, y es doloroso que haya muchos abuelos que se están muriendo sin recibir justicia. El Estado debería hacer un esfuerzo para que eso no ocurriera, y en la medida en que exista disponibilidad, habría que adelantar el contenido de esa estafa a esas personas necesitadas. Al mismo tiempo, habría que perseguir a los responsables. No puede ser que con una mano roben a los preferentistas y con la otra tengan 14 tarjetas negras. Ellos roban para tres generaciones y nos dejan a nosotros a los pies de los caballos.

-En relación con el derecho a la vivienda, ¿se plantearían la posibilidad de expropiar parte del parque inmobiliario de la banca?

-Es que es parque inmobiliario lo hemos pagado nosotros. Es absurdo que los bancos tengan pisos y nosotros les hayamos rescatado. Devolvédnoslos. Devolvednos los 40.000 millones que os hemos dado en forma de pisos para alquiler social. Esos pisos no se pueden vender a fondos buitres. El tema de las tarjetas negras, sin ser muy relevante en cuantía defraudada en comparación con otros robos (la indemnización a la empresa Castor es cien veces esa cantidad), sí que es un retrato muy claro de todo lo que nos está pasando. Son conscientes de que les queda poco tiempo y se están fundiendo esas otras tarjetas, que en este caso son nuestro país.

-Hablan de revalorizar la educación y la sanidad, pero también de subir el SMI, de crear una renta básica universal… ¿han hecho de verdad las cuentas?

-Tenemos que diferenciar el programa que presentamos a las europeas del que vamos a presentar ahora. El de las europeas tenía una solución fácil: basta subir el presupuesto de la UE, que es del 1,23% del PIB, al 5% para que haya dinero para todo. O que los 400.000 millones de rescate a la banca se utilizasen en otros menesteres. Ese programa es factible, pero está pensado en clave europea de llamada de atención. De ese programa hizo una valoración un miembro de Economistas contra la Crisis, y es bastante clara: establece cómo una parte del argumentario para denigrar el programa de Podemos no se sostiene. Cuando tú planteas una renta básica no la planteas para 46 millones de españoles. Hay una serie de contabilidades que señalan que el aumento del gasto no es tan descabellado: cuánto te ahorras en Administración, en burocracia, con la reforma fiscal, eliminando algunos subsidios. Incluso propuestas como la de adelantar la jubilación a los 60 nos pondrían en un gasto social similar al del entorno europeo. En el caso de las elecciones municipales, autonómicas y generales, todas las propuestas deberán ir presupuestadas y habrá que explicar de dónde va a salir el dinero. Tenemos la ventaja de que muchos economistas muy potentes y muchos técnicos se han puesto a disposición de Podemos para hacer bien las cuentas. Podemos tiene grandes ventajas: no tenemos deudas con los banqueros ni con las grandes empresas, no tenemos que pagarle favores a nadie, y tenemos a los técnicos para que evalúen nuestras propuestas políticas. Los problemas no son técnicos, son políticos. Es el pueblo, en nombre de su soberanía, el que decide a qué edad te quieres jubilar, cuántas horas quieres trabajar, si hay un mínimo vital… y entonces preguntamos a los técnicos si es económicamente viable, de dónde puede salir el dinero, y no al revés. La política la dicta el pueblo, no la dictan los expertos.

Entrevista a Juan Carlos Monedero, ideologo de Podemos.

-Ese dinero no puede salir de las clases medias y bajas. Ya no dan más de sí.

-Quienes no pagan son los ricos. Aquí hay un fraude fiscal del 25%. Hay un dato evidente: cuando recibíamos dinero de la UE, era más o menos un 1% del PIB. Y mira si hacíamos cosas con esos fondos estructurales. Si hay un 25% de fraude fiscal, cada año podríamos hacer 25 veces lo que hacíamos con esos fondos.

-Toda Europa, y España casi a la cabeza, tiene un problema demográfico. ¿Cómo se sostendrá el sistema de pensiones?

-Ese argumento lo llevo escuchando desde el Pacto de Toledo. Y siempre tiene como colofón que la gente tiene que ganar menos para tener planes privados de pensiones, que son mentira porque consisten en que tú ahorras porque el Estado falla al reservarte ese dinero de toda una vida trabajando. Es un disparate que se nos haya ido un millón de jóvenes. Y es una hipocresía plantear que tenemos problemas demográficos. Que regrese ese millón de jóvenes. Ojalá hubiera venido gente formada a trabajar aquí.

-Con ese millón de jóvenes exiliados no se resuelve el problema de las pensiones. Ni de lejos.

-Claro, claro. Pero fíjese lo que implicaría que España fuese un lugar atractivo para que gente formada viniese a brindarnos su conocimiento. Lo que es un despilfarro es que tú formes a la gente y que luego se vayan a rendir fuera. Y luego hay otro elemento: cuando la gente tiene más posibilidades, tiene más hijos. Hoy las mujeres que se plantean quedarse embarazadas saben que se les cierran todas las puertas. Hay que agradecer a Mónica Oriol [presidenta del Círculo de Empresarios] que en su propia brutalidad sea sincera cuando reconoce que una mujer embarazada es menos rentable. Y eso nos lleva a otro conflicto: el contrato sexual. Si no nacen niños tenemos un problema. Pero de que nazcan niños se encarga la otra mitad de la población, y ¿hacemos algo por ayudarla? Una mujer está nueve meses embarazada y cría a sus hijos… ¿cómo lo pagamos? Los nórdicos lo tienen claro: vamos a encargarnos entre todos de que esos niños nazcan. Cada niño va a recibir un cheque por nacer y hasta que tenga 18 años. Eso no es una locura. Eso es entender que no tienen por qué encargarse las mujeres de algo que necesitamos todos. Aznar y después los socialistas empezaron a pensar el Estado social como un Estado asistencial. Llegamos tarde al Estado social y fuimos los primeros en abandonarlo. Nos falta una cultura de derechos porque hemos tenido una dictadura de 40 años.

-¿Por qué se habla tan poco del Medio Ambiente?

-Exactamente por lo mismo. Porque cuando se desarrollaba toda esa discusión nosotros teníamos una suerte de cierre intelectual a cualquier tipo de novedad. Mayo del 68 puso sobre la agenda el problema del colonialismo, del feminismo, el reto medioambiental… todo eso llegó muy tarde aquí. Los partidos políticos de la izquierda en España son bastante viejunos. Ninguno de ellos llamaría mucho la atención en el siglo XIX.

-¿Están de acuerdo con una reforma educativa al fin por consenso para que no muera con el cambio de Gobierno y de ideología?

-Sí. En España el derecho a la educación lo pactaron en el reservado de un restaurante Alfonso Guerra y Abril Martorell. Y desde entonces arrastramos una mala comprensión de la educación pública que se suma a los 40 años de dictadura. Es uno de los ejemplos claros de necesidad de políticas de Estado. La resolución más votada del congreso de Podemos del pasado fin de semana ha sido la ponencia educativa. Y tenemos una novedad, que son las mareas. La marea verde nos da una pauta de suma donde por vez primera están padres, alumnos y profesores. Nos da pistas de por dónde debería ir una ley. Los sindicatos llegó un momento en que perdieron la posibilidad de representar a la mayoría social. La marea verde representa, igual que la blanca en la sanidad. Adicionalmente, habría que decirle a la Iglesia: zapatero a tus zapatos.

-De la aconfesionalidad al laicismo sólo hay centímetros en realidad.

-Ya, pero hay un concordato y una Iglesia que se considera con derecho a retrotraer 35 años el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo. La Iglesia siempre se debate entre la modernización y su regreso al medievo.

-Da la sensación de que las humanidades están en peligro de extinción.

-Y es una barbaridad porque donde realmente tienes el pulso democrático de un país es ahí. No puedes entender las asignaturas en términos de rentabilidad inmediata. Un ciudadano formado te da las claves para enfrentarte a unos gobernantes autoritarios, para determinar qué nueva legislación necesitas, para frenar los intentos de un IV Reich financiero que quiere sojuzgar a tu propio país. Quien te da todas esas herramientas no son los estudios de economía sino las humanidades, la filosofía, la historia, la literatura… los países que renuncian a eso se convierten en autómatas en manos de cualquier dictadorzuelo.

-Y a la vez nos haría falta una asignatura de emprendimiento, como ocurre a veces en EEUU. No es incompatible.

-Pues depende. El sistema capitalista no es igual ahora que en los años 50. En los años 50 el 10% ganaba el 20% de la riqueza, hoy ese 10% gana el 80%. Hoy emprender es prácticamente robar.

-Es una frase durísima, ¿no?

-En España la solución viene de la pyme. Ha habido una apuesta por las grandes corporaciones cuando la solución estaba ahí.

-Eso es emprender.

-Bueno, es que emprendimiento es una palabra nueva que conlleva que todo está permitido. Y no es real. Son trampas del lenguaje. Una buena parte de las empresas actualmente son empresas financieras que juegan a ver cómo se quedan el dinero de los demás. No nos interesan ese tipo de empresas. Son empresas de maletín que utilizan el favor político y los atajos financieros para enriquecerse. Sí nos interesan esos jóvenes que montan su empresa pequeña, claro. Para eso lo que habría que enseñar es realmente el papel de la economía. Me parece una barbaridad que Wert diga que a los niños hay que enseñarles a jugar en Bolsa.

-Limitación de mandatos: ¿Sí o no? Íñigo Errejón no me contestó cuando le entrevisté.

-Por supuesto. Dos mandatos y excepcionalmente tres, si concurren circunstancias especiales.

-Quieren que los catalanes voten, pero supongo que se oponen a que voten sólo conforme a sus condiciones.

-Estamos a favor del derecho a decidir para que nadie se vaya.

-¿Pero quién decide cómo se decide?

-Lo que parece evidente es que para que no sea una decisión unilateral, deberíamos decidir entre todos y por eso defendemos un proceso constituyente. El problema territorial no se solventará hasta que los diferentes pueblos de España se sienten a hablar entre sí. España es un Estado muy viejo pero una nación muy joven. Hasta Amadeo de Saboya no hay un Rey de España. Hay gente todavía que piensa que la gente habla catalán para fastidiar. España está mal enseñada y mal aprendida.

-¿Venezuela es para usted una adhesión o una formar de ayudar?

-No me interesa hablar de lo que ocurre a 7.000 km.

-¿Pero fue a ayudar o se cree el régimen chavista?

-Cuando van misioneros a Liberia a ayudar, nadie se plantea que esos misioneros abracen el régimen del país. Cuando nosotros ayudamos en Bolivia, Ecuador y Venezuela no es porque queramos traer el sistema de allí sino porque queremos ayudar a pueblos que consideramos hermanos.

  • zalillo

    A mí todo lo que leo sobre Podemos, me suena haberlo oido hace ya algún tiempo, y aunque no sea literal sigue pareciendome utópico, solo que ahora no llevan chaqueta de pana y si coleta.
    En cuanto al regreso al medievo, el que parece querer volver a esa época es el sr. Mas, y si hay alguien que posiblemente quiera decidir de verdad, son esos que él no defiende, para no ponerse en contra de los más que posibles negociadores de su poder ¿si es que llegan?
    Conclusión, todo esto me parece haberlo vivido y no quiero volverlo a vivir, sopena que con los años me haya vuelto esceptico, y como sus poderes nos son otros que sus títulos de “Politólogos” que pasa que han hecho una tesis sobre “La República de Platón”, – solo son palabras.