Hasta pronto

Fede Durán | 29 de enero de 2015 a las 20:22

Han sido muchos años, quizás demasiados, pero todo libro se acaba y activa el saludable propósito del siguiente título. Al lector se le debe siempre respeto, afecto en la distancia del anonimato y agradecimiento por haberlo sido y haber estado.

Las redacciones se marchitan, pero yo a ésta, y a todas en las que estuve antes, le deseo larga vida. No hace falta que explique por qué necesitamos del periodismo y los periodistas, aunque sí sería tal vez justo confesarles que no existe sobre el pellejo terráqueo oficio más hermoso y estimulante. Es duro observar los ataques, las presiones, las escaseces y los achaques que poco a poco empujan al edificio periodístico hacia los barrios suburbiales de la bancarrota y el descrédito. Paralelamente, sin embargo, crecen flores frágiles protegidas por el ozono del universo web. Hacia allá nadamos como náufragos sedientos de islas. Ahí nos refugiaremos cuando el papel muera.

De entre mis pecados y defectos siempre aparté a codazos un hueco para la independencia. Con esa satisfacción me despido. Suerte a los compañeros que se quedan. Y hasta pronto, querido lector, que nunca fui un mal nadador.

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