Independencia y vanguardia como base de la creatividad

Jesús Ollero | 2 de septiembre de 2017 a las 9:29

The Game Kitchen – Videojuegos
Siendo un sector muy goloso económicamente, han preferido ceñirse a proyectos que les llenan por encima de la posibilidad de realizar juegos en economía de escala. Asumen el precio de la independencia y de la transgresión, pero aprovechan su talento para obtener recursos en un mercado absolutamente global, sin prejuicios y donde únicamente cuenta la experiencia de juego

El equipo de The Game Kitchen, con Mauricio García a la derecha

El equipo de The Game Kitchen, con Mauricio García a la derecha

Convertir la afición en profesión no está al alcance de cualquiera. Y hacerlo de manera independiente a través de financiación propia y crowdfunding se antoja un privilegio que en The Game Kitchen valoran profundamente, hasta el punto de anteponer la capacidad de desarrollar proyectos sin tener que dar explicaciones a poder disfrutar de un exponencial crecimiento en la industria del videojuego, a la vista del singular éxito del episódico The last door y el insólito respaldo inversor a Blasphemous, su actual proyecto.

Lanzado a financiación colectiva en Kickstarter en mayo de 2017, Blasphemous es el juego español que más ha recaudado en la plataforma de la historia, 333.000 dólares (275.000 euros), no demasiado para la industria convencional pero sí para ser un videojuego indie. De “comer fideos”, como subraya Mauricio García, CEO de The Game Kitchen, a causar una notable expectación con un proyecto basado en el folclore popular construyendo una experiencia de juego “impactante partiendo del principio de los creadores japoneses, que nutren las historias de sus costumbres locales con personajes basados en leyendas. Tenemos un montón de años de historia y de elementos artísticos a los que sacar punta, y a partir de esa inspiración darle una vuelta hacia lo fantástico y que sea sorprendente para alguien que no conozca esto, y aun así le intrigue y le guste”. En resumen, la herencia cultural del sur pero con un perfil fantástico hacia un desarrollo de impacto.

Vanguardia e independencia al margen, hay algo que los diferencia del resto de estudios. “Somos andaluces y tenemos una cultura muy particular que otros no tienen. Construir una fantasía estética a partir de esos elementos es una gran ventaja que no tiene un estudio de Canadá, por muchas ayudas y exenciones fiscales que tenga. Si exportas esto la gente se va a quedar a cuadros”.

De momento no han recurrido a financiación y, al comenzar, ninguno de los integrantes de The Game Kitchen tenía perfil de negocios. “Yo era programador y sólo me interesaba la parte técnica. No dominábamos el lenguaje de la administración, íbamos un poco a lo loco. Cuando nos hemos ido enterando nos hemos dado cuenta de que como creativos independientes es difícil encontrar un perfil de inversor que comparta esta visión”. Esa independencia tiene un coste y “juegos de autor como éstos no son los más rentables del mercado. Pegar un pelotazo es poco probable. Los juegos de móviles sí se mueven en economías de escala y pueden generar un pastizal. Nosotros somos más modestos, más de vanguardia, y nos gusta nuestra independencia”. Aun así tienen en plantilla a seis personas –“todos con el mismo tipo de contrato”–, y tres artistas externos por encargo. “La mente artística es Enrique Cabezas, el que tiene la responsabilidad de darle forma a los proyectos”, reconoce Mauricio García, que ejerce de productor.

De un juego de futbolín a referencia ‘indie’

“Teníamos el anhelo de dedicarnos a los videojuegos pero no sabíamos cómo; antes era más complicado porque la tecnología no estaba más democratizada, los recursos online eran limitados y no existía formación especializada”, recuerda Mauricio García. Estuvieron varios años, después del trabajo, echando un par de horitas en casa aprendiendo y probando hasta que se estrenaron con Extreme table soccer, un futbolín, presentaron Rotor’scope a DreamBuildPlay, certamen mundial de Microsoft para Xbox 360: segundo premio y 10.000 dólares. “Empezamos a creérnoslo y montamos la empresa a finales de 2010. Cada uno en su casa y alguno ni siquiera en Sevilla”. Todavía no se llamaban The Game Kitchen sino Nivel21. Arrancaron como consultoría especializada en videojuegos y fueron aprendiendo el negocio. A finales de 2013 lanzaron la primera campaña de crowdfunding para The last door. “Nuestro primer juego sin ser un encargo. Un proyecto minimalista. Conseguimos 6.000 libras (hasta 2015 no podían lanzarse proyectos de Kickstarter en España) y financiamos el primer episodio”. El estreno tuvo continuidad, nada menos que cuatro años de desarrollo hasta llegar a finales del año pasado a ocho episodios divididos en dos temporadas.

Esa retroalimentación económica esperan mantenerla ahora, aunque reconocen que quizás haga falta un poco más de lo que ya tienen para el desarrollo de Blasphemous, si bien The last door “sigue generando y va todo al mismo fondo. Vamos a intentar sacarlo en alguna plataforma más, como Nintendo Switch, y aumentar el retorno para reinvertirlo”. Entiende Mauricio García que puede resultar un éxito comercial dentro de lo que es un videojuego indie, “y como artistas independientes el mejor caso al que aspiramos es que en el siguiente proyecto tengamos suficiente dinero para no parar”.

A pesar del ruido que han generado y su capacidad para atraer inversión no tienen especil intención de crecer. “Nos gustaría seguir siendo un estudio pequeño de 8-10 personas porque es el tipo de proyecto en el que disfrutamos, y lo que sí queremos es que los productos tengan un resultado suficiente para financiar el siguiente, y con eso venga asociada la libertad creativa para experimentar con vanguardias y mantener un sello de autor”.

 

El cuestionario

-¿Qué innovación histórica le parece más relevante?
Claramente, Internet.

-¿Qué capacidad/es, habilidad/es cree necesarias para gestionar el mundo que viene?
Ética, sostenibilidad y solidaridad.

-¿Qué libro recomendarías para entender el futuro inmediato?
No suelo leer ese tipo de libros. El que más me ha ayudado últimamente ha sido Comunicación no violenta, un lenguaje de vida.

-¿Decisión empresarial de mayor peso?
Abandonar el mercado móvil y la consultora, y centrarnos en el juego indie significativo.

-¿Una empresa (relativamente) poco conocida que crea que revolucionará su sector o impactará en la vida de millones de personas?
The Game Kitchen ;)

-¿Qué serie está viendo ahora?
El cuento de la criada.

-¿Un afición al margen del trabajo?
Conocer gente diversa.

-¿Qué redes sociales utiliza?
Facebook, Twitter, Instagram, WhatsApp y YouTube.

-¿Perfil interesante que recomiende seguir en redes?
Why maps, en YouTube.

-¿Coche, moto o bicicleta?
Bicicleta. Coche, cuando salga el Tesla Model 3.

 


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