El secundario Rajoy

Jesús Ollero | 13 de junio de 2016 a las 6:24

Si tiene tiempo y le queda ánimo después de esta interminable carrera electoral en la que se fueron encadenando una tras otra las elecciones andaluzas, municipales, catalanas, generales y generales por duplicado tras seis meses de blablablá, dése una vuelta por la web del periódico y compruebe dónde está ahora mismo la atención (se podría decir incluso la escasa atención) del debate político español. Los datos que ofrece Opileak en colaboración con este diario son muy interesantes, y vayamos con uno muy claro.

Por increíble que parezca, o quizás no de forma tan increíble pero desde luego es llamativo, el candidato con menor repercusión en redes sociales ahora mismo es el que tiene el 99,9% de las posibilidades de ser el más votado el 26J. Mariano Rajoy, presidente interino mientras se decide qué demonios hacer con la Moncloa, ha pasado de ser el más citado el pasado diciembre entre los presidenciables al que menos mensajes suma de los ahora cuatro candidatos registrados, toda vez que en invierno Garzón aún no era aliado de Podemos y existía UPyD.

Curiosamente, o no tan curiosamente pero de manera también llamativa, la lucha por la supremacía en la izquierda ha aupado a Pablo Iglesias como el más mencionado y progresivamente a Pedro Sánchez por delante de Albert Rivera. Se subraya dónde está el debate ahora mismo otorgando un papel extraño por secundario a quien, de nuevo, se supone que tendrá la principal responsabilidad de formar gobierno.

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El tema va así: Pablo Iglesias ronda el 30% de las menciones analizadas, Pedro Sánchez y Albert Rivera el 26% cada uno y Rajoy un escaso 21%. A diferencia, también, de diciembre, las conversaciones sobre los candidatos son, de momento, excluyentes. Si suman los porcentajes actuales (102%), no parece muy significativo el volumen de mensajes que menciona a más de un candidato. En diciembre la cosa iba por encima del 115%…

Son entre 8 y 10 puntos porcentuales los que vienen separando aquí a Iglesias de Rajoy, más de los que ofreció el CIS la víspera de comenzar la carrera electoral. Incluso sorprende la notable distancia que mantienen sobre el todavía presidente tanto Pedro Sánchez (en pleno hundimiento del PSOE según el CIS) como Albert Rivera (a cuyo partido se atribuía un bajón por su anterior pacto con los socialistas que no se atisba aún).

Recurriendo a un horrible cliché (lo reconozco), o el PP no está poniendo toda la carne en el asador con su candidato o los demás van dos pasos largos por delante en cuanto a estrategia y plan de acción. O la gente pasa de Rajoy, que igual…

‘Hoax’ en propia puerta

Jesús Ollero | 12 de junio de 2016 a las 6:05

Seguro que, por mal del WhatsApp o el correo electrónico, ha recibido un mensaje muy alarmista de un amigo, conocido o medio pensionista que ha terminado siendo un bulo más de los cientos que circulan por internet. No hace falta que sea algo tan gráfico como aquello del perro y la Nocilla. Basta con que alguien con menos luces que un callejón intramuros mande el archivo equivocado a la persona correcta.

Con lo bien que pintaba el sábado, con la UEFA ofreciendo de balde por internet los partidos que nadie ha comprado de la Eurocopa como gran atídoto contra el calor vespertino, el otro Pablo, el del PP, no tenía nada mejor que tragar con un hoax en toda regla. Hoax es un término anglosajón (ya saben que en el digitalismo militante no se puede vivir sin anglicismos everywhere) que identifica estos bulos y manipulaciones.

Está bien que Pablo Casado rectifique e incluso que inunde su timeline (anglicismos y tal) con ejemplos reales de vídeos que ilustran la pobreza y la tensión en Venezuela tras publicar un vídeo antiguo y de Congo. También está fenomenal que se tome conciencia de qué pasa allí por mucho que lo que esté en juego es lo que pasa aquí. Pero ya no mola tanto que la cabeza visible de la comunicación del partido aún en el gobierno se trague un hoax tan grueso, por mucho que hoax suene a delantero suplente de la aguerrida Albania.

 

Flojita y botando

Jesús Ollero | 11 de junio de 2016 a las 6:18

Partiendo de la base de que Podemos no sólo lo aprendió pronto sino que hace de ello una de sus principales bazas, los partidos los suelen ganan los que no cometen errores. Y no, normalmente los voceros podemitas no los cometen y aguardan la cagada de rigor de los demás. El debate de mujeres, como concepto de por sí cuestionable y además con la mitad de participantes fuera de las listas del 26J, se recordará apenas por un fallo. Un despiste, una desaplicación que diría Vicente Cantatore. No parece que ganara Bescansa, que concede poco margen de patinazo –aún menor que el resto de cabecillas de su partido–, en general se asume que ganó Arrimadas –salvo en los círculos de Podemos, obvio–, hubo bastantes coñas sobre si Levy era un robot y se llamaba Andrea o Androide y había interés en ver en la arena a una jurista de prestigio y larga trayectoria: Margarita Robles.

Robles, salvo juventud, lo tenía todo. Respeto, experiencia en gobiernos, formación impecable, carrerón judicial… No extrañaría que, a priori, las demás guardaran cierta distancia con ella para no meterse en un jardín, pero en el jardín se metió una persona que se ufanó de haber abandonado la cúspide judicial para ayudar a su país. A hacer puñetas todo lo que pudiera decir Robles y aportar (es un decir) las demás. La magistrada resbaló de manera torpe y diletante. Y de forma absurda e inocua, por la obviedad del fallo. Pero en esta era digital donde se reflexiona entre poquísimo y nada, no se perdona nada y si a la gente, en general, les estaban disgustando Levy y Robles, el resbalón fue la puntilla de la mujer del PSOE. Nada de lo expuesto en Antena 3 trascendió lo suficiente para tapar el error de Robles y las risas de Arrimadas. Decir que el PSOE no ha colaborado con la justicia cuando se quiere nombrar al PP es perdonable, pero a falta de audiencia (12,7% por 26,7% de Supervivientes), en Twitter se huele la sangre como en pocos lugares. Igual Robles, que la puso flojita y botando, tendría que replantearse si compensa dejarlo todo para salvar a un país así.

 

Tuits de campaña

 

Botellines ‘on the road’

Jesús Ollero | 10 de junio de 2016 a las 6:22

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Con pocos recursos pero bastante ingenio, con una repercusión limitada pero una ejecución fantástica, Izquierda Unida empieza la campaña del 26J abducida por Podemos en ese Unidos Podemos que suena casi a fiesta colegial y con un golpe de efecto extraordinario en cuanto a su aportación audiovisual, algo por otra parte bastante habitual. Con un estilo moderno, televisivo y muy americano, Alberto Garzón no va a capitalizar debates pero sí a protagonizar una campaña distinta, fresca y cercana.

Lo de fresca y cercana va también por su abrazo con Pablo Iglesias y sus botellines con el candidato de las confluencias en un teaser con el que promocionó ayer el estreno de la web de campaña más llamativa de esta monumental bostezo en el que se ha convertido la eterna carrera presidencial: Garzón on the road se estrena este viernes para realizar un seguimiento muy particular del político malagueño pero ya ha deslizó algunas perlas, como convertir en tendencia el término abrazo gracias a la coincidencia con el histórico saludo entre Maradona y Pelé –que para todo hay que tener un poquito de suerte– o mantener a los gatos en la campaña aprovechando el infumable spot del PP en el que una joven pide 70 kilos de pienso para gatos ante la estupefacción del dependiente porque tiene 122 gatos –tantos como diputados del PP en el simulacro de diciembre– sin que le gusten porque está totalmente en contra de los perros. Perros y gatos, una disputa superoriginal, que el PP utiliza para pedir que no se vote a la contra (a la suya, claro). Total, un buen fondo con una ejecución manifiestamente mejorable.

En eso el On the road de Garzón es impecable. Web moderna, sencilla y dinámica. Y los vídeos prometen incluso aunque se basan en imágenes reales. Oiga, que igual tener imágenes de verdad en las que un político se desenvuelve sin transmitir vergüenza ajena y sella su pacto con un botellín fresquito (“No ha querido besarme”, le dice Iglesias) resulta mucho más efectivo que engatunarse.

 

Tuits de campaña

Busca que algo queda

Jesús Ollero | 20 de diciembre de 2015 a las 7:05

Finalizó la campaña, se reflexionó sobre si era diciembre o vivimos en una permanente primavera y hoy, lejos de acabar nada, en realidad empieza todo. Otra vez. Como nunca antes. Incluso la red se llenó de tretas para regatear la ley electoral y seguir publicitando sondeos con naranjas, berenjenas, fresas e incluso agua en un stock market tan genial como delirante. Pero Google, que sí dejó de añadir datos el día 15, nos ofrece cosas que sí que nos deberían hacer reflexionar a los españoles en general. Si qué buscamos nos define, España, señores, lo tiene complicadillo…

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En el tramo principal de la campaña, Rajoy acaparó el 35% de las búsquedas, por delante de Pablo Iglesias, con un 24%. Más lejos Pedro Sánchez (19%) y Albert Rivera (17%), y testimoniales Alberto Garzón (4%) y Andrés Herzog (1%).

Más allá de que lo más buscado del año sea GH16, Eurovisión y Supervivientes, pues en el cuarto puesto aparece Elecciones y el décimo las Municipales, si miramos lo que se ha buscado en plena campaña sobre el reducido cuarteto que aspira a gobernar este país, pues igual es mejor empezar todo otra vez…

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Debates al margen, puesto que los dos cónclaves televisivos de la campaña han tenido una repercusión tremenda, es de destacar que la gente se interese sobre si cobra más Rajoy o Pablo Iglesias y no sepan cuántos años lleva gobernando el todavía presidente. Preguntar la tardanza de Pedro Sánchez en salir al debate (problema con el micro) o de qué se reía no deben tranquilizar al candidato del PSOE que digamos. Y que lo más buscado sobre Albert Rivera sea quién es su ex mujer denota que este país tiene unos dejes irreconducibles. Para qué nos vamos a interesar en comparar los programas económicos si podemos intentar averiguar datos personales de los candidatos.

Apenas Pablo Iglesias sale indemne en las búsquedas, seguramente por la fuerza de su comunidad, aunque escarbando seguro que aparecen preguntas más personales con una rubia y una morena de fondo. España es así. Podemos reflexionar lo que queramos pero asumámoslo.

 

El factor Garzón

Jesús Ollero | 18 de diciembre de 2015 a las 22:47

Momento para balances de campaña y con Opileak ofrecemos en todos los portales del Grupo Joly datos sobre las conversaciones alrededor de los candidatos durante estas dos semanas de carrera presidencial.

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Rajoy ha remontado empujado por la asquerosa agresión en Pontevedra, rebajando el gran esfuerzo de los círculos de Podemos por aupar a su líder al primer lugar de los candidatos más citados. Comenzando la noche del viernes, Rajoy superaba ampliamente las 111.000 menciones directas distintas y su usuario estaba presente en el 37% de los mensajes. Iglesias iba por encima de 107.500 con una presencia del 36%, a cierta distancia de Rivera, con más de 94.300 y un 32%. Lejos Sánchez (78.200 y 26%) y no tanto Garzón (66.400 y 22%). A cola Herzog (UPyD) con un digno 18.000 y 6%. El flojo resultado de Sánchez apoya lo que señala en estas páginas El Mirón: la campaña en redes del PSOE no ha sido todo lo eficaz que necesitaban. En contraste, muy meritorio comportamiento de Garzón, mucho más cerca de todos (en particular de Sánchez) de lo que el apoyo en las urnas le otorgaría.

Nótese que suman casi 160%, lo cual indica que en cada mención se nombra de media a más de candidato y medio.

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Desglosando esas menciones, las más numerosas sobre Rajoy se refieren a la corrupción, por delante de nacionalismo, impuestos, educación, sanidad y vivienda. El tema corrupción se acentúa en el caso de Iglesias, por delante en este orden de educación, vivienda, sanidad, nacionalismo e impuestos. Esta coincidencia en el tema más votado no quiere decir que en el caso de Rajoy sólo sean comentarios contrarios, aunque por estretegia de campaña ajena habrá muchos más que sobre el líder de Podemos.

La corrupción es también el principal tema alrededor de Albert Rivera y Pedro Sánchez, y es de imaginar que en sus casos con referencias cruzadas respecto al PP. Sobre el líder de Ciudadanos aparecen en este orden Educación, nacionalismo, impuestos, sanidad y vivienda, mientras en el caso del candidato del PSOE a educación le siguen impuestos, sanidad, vivienda y nacionalismo.

Alberto Garzón es el único líder que no tiene a la corrupción como principal tema, sino la educación. Muy significativo esto. Corrupción es el segundo pero a mucha distancia, por delante de vivienda, sandidad, impuestos y nacionalismo. Curiosamente es Herzog el que tiene más diferencia entre corrupción y el resto de temas: educación, nacionalismo, impuestos, sanidad y vivienda.

El contraste audiovisual

Jesús Ollero | 18 de diciembre de 2015 a las 7:11

El PP utiliza su canal de Youtube de forma sistemática, mezclando las intervenciones de sus principales candidatos con las acciones propiamente audiovisuales de manera algo desordenada. Bien tirados los vídeos animados con datos. El spot de campaña (más de 400.000 vistas) se centra en reforzar la recuperación y el empleo, obvio, y pide a gritos comprensión por aquello que no se haya logrado todavía. Muestra a Rajoy en su despacho pero no hace referencias a los más afectados por la crisis, situándose así al otro extremo, por ejemplo, de Podemos.

El PSOE, con un canal también lleno de actos pero con menor presencia de Sánchez que en otros partidos, el spot principal de la campaña (camino del cuarto de millón de visualizaciones) es el más peculiar de todos, puesto que se trata de una sucesión de ideas fuerza en un audiovisual de animación de estética muy moderna y francamente interesante, casi de cómic, pero quizás algo alejada de una parte muy importante de sus votantes.

Como en las principales redes masivas (Facebook y Twitter principalmente), la presencia de Podemos es amplísima. Vídeos a diestro y siniestro, algunos de una realización notable. En los propiamente de campaña (el principal apenas cien mil visualizaciones), refuerza de una forma narrativamente impecable justo lo que sus rivales pretenden obviar: mientras los demás les señalan como antisistema y rupturistas, en sus vídeos eso sólo se ve en el título (Maldita casa, bendita gente), pues todo el desarrollo está alejado de carga ideológica y refleja situaciones aplicables a personas de toda condición, localización geográfica y nivel socioeconómico de forma muy hábil, directa y clara. ¿Populista? Sin duda, pero basta con mirar alrededor para comprobar que en el mensaje del vídeo inicial de campaña y de #AlgoPasaConMaría se ven reflejados cientos de miles de personas. Ése era el objetivo, además de ignorar a Rivera. Objetivos ambos ampliamente cumplidos.

Ciudadanos depende tanto de Rivera que las caretas de sus vídeos, todos con la imagen del político, hacen difícil distinguir unos de otros. El vídeo de campaña (casi 300.000 vistas), además, muestra al propio candidato escribiendo una carta a su hija y después en actos públicos mientras interviene alguna otra persona. Es un mensaje claramente dirigido al futuro, aunque excesivamente condicionado por la extraordinaria atención sobre Rivera.

IU, que comparte con el resto el aluvión de material de los actos de campaña, presenta un vídeo que recupera la trayectoria de su formación. Entendemos que el comunismo, puesto que la evolución del partido le ha ido añadiendo matices y de hecho se presenta con un nombre distinto (Unidad Popular) y, por tanto, sin recorrido. Sin embargo el vídeo principal de campaña (más de 125.000 vistas) está hecho con medios ajustados pero un mensaje claro: la defensa del pueblo. Bien realizado, pero demasiado académico quizás.

Spot del PP

Spot del PSOE

Spot del Podemos

Spot del C’s

Spot del IU

Ondas de ida y vuelta

Jesús Ollero | 17 de diciembre de 2015 a las 6:45

Mañana cargadita de intervenciones en radios, televisiones y todo lo que se ponga a tiro. Mariano Rajoy y Pablo Iglesias en la SER, Pedro Sánchez en Onda Cero, Susana Díaz en Antena 3 y así todo. Del enorme menú sobresalió de manera muy notable la intervención del todavía presidente, que causó una extraña mezcla de sorpresa y estupor por algunas de sus respuestas, esquivas o directamente inexistentes. De manera poco comprensible, cada intervención presidencial está haciendo crecer el número de estupefacciones por segundo en un país donde la estupefacción parece ya una situación superada.

Rajoy incluso recomendó a la presentadora, Pepa Bueno, hablar de economía y de su programa cuando la periodista insistía con la corrupción, algo que lógicamente indignó a la gran masa contraria al PP en redes, con algunos highlights tuiteros verdaderamente notables, como el holograma en sustitución del plasma para las comparecencias públicas del dubitativo candidato a la reelección, algo oportunísimo con el inminente estreno de la última entrega de la saga.

Susana Díaz dudó bastante menos que Rajoy, entre otras cosas porque tenía bastante claro hacia dónde orientar el tiro y tampoco tenía nuevos marrones de los que defenderse. Aprovechó para atirzar de lo lindo a Podemos, que ocupó una parte muy importante de su tiempo, justo en un momento en que la formación de Pablo Iglesias ha virado definitivamente y se entretiene en golpear a Ciudadanos, con toda la artillería socialista en redes repartiendo a su antojo y recordando por ejemplo cuando el emérito candidato llamó “indecente” a la lideresa andaluza.

Pedro Sánchez estuvo en Onda Cero con Alsina y, a decir verdad, salvo la intendencia de su partido no le hicieron caso en Twitter ni los bots. Podemos está completamente volcado en el candidato de pasarela y está ignorando en general al ex baloncestista, con lo que al menos lo poco que se hablara de él esta vez fue con la corriente a favor. Y las ondas.

Y tú menos

Jesús Ollero | 16 de diciembre de 2015 a las 7:05

Preocupante al máximo que finalizado el debate la opción más votada por el triunfo dialéctico de Mariano Rajoy y el de Pedro Sánchez fuera ninguno. Perdieron los dos, pues. Más de un tercio de los votos al final del debate optaron por no dar ojana al bipartidismo. Entre los que eligieron a uno, claramente fue más votado Sánchez, exabrupto sobre la honradez al margen. Aunque, en fin, todo esto de los votos on line tiene sus aristas y los simpatizantes de los emergentes evidentemente optaron en masa por la opción y tú menos.

Otra cosa es cuando se observa a usuarios, vamos a decirlo así, independientes y vemos que el debate suscitó tanto interés como aburrimiento. Nada que ver, por supuesto, con el de Atresmedia porque Podemos abrió otra línea de conversación con #Elverdaderodebate y los partidos se esmeraron es llevar la charla a su barrio. Ahí pinchó, como en el decorado, la música, los rótulos, el moderador… la Academia de la Televisión. Como bien señaló Fernando Tascón, faltó unificar un hashtag que aglutinara a los usuarios, pues cada cadena optó por el suyo propio y apenas #caraacara2015 reunía algunas conversaciones.

Twitter asegura que el debate generó 1,7 millones de mensajes durante su emisión, lejos de los 2,4 de Atresmedia, pero el desglose es descorazonador para los planificadores de acciones digitales, pues cara a cara al margen #YoVotoPP, #PedroPresidente, #Eres (los de Andalucía, sí), #Bárcenas y #empleo fueron los temas más comentados. Todo muy visto, todo muy pobre.

Al punto, que quien animó de verdad el seguimiento digital fue el impertérrito Campo Vidal. Cuando la gente se cansó de ridiculizar el decorado y el grafismo ochentero, la música de carta de ajuste etcétera, el ¿moderador? fue el gran impulsor de memes de la noche. Los hubo antológicos, dado el alto grado de espesura de la cita. Para colmo, se le consideró mayoritariamente perdedor de un debate que no ganó nadie. Y Vicente Vallés fue el ganador del anterior… Cómo está la política, oigan.

Cuestión de números

Jesús Ollero | 15 de diciembre de 2015 a las 6:29

Siguiendo los efectos de la afinada organización de su campaña digital de Podemos, resulta interesante cotejar los datos que ofrece el panel de Redlines.es, donde tienen una participación principal dos respetados analistas políticos (César Calderón y Ana Salazar).

En cantidad, Podemos es imbatible, y superó a finales de semana el millón de likes en Facebook para situarse en un millón dos mil, cuando al comenzar la campaña partía de 985.000. Casi dos mil nuevos al día, lo cual no está nada mal teniendo en cuenta que ya tienen una comunidad enorme. Por detrás no, a años luz, encontramos a Ciudadanos, que ha pasado durante la campaña de 219.000 a 225.000 me gusta. Un crecimiento relativo teniendo en cuenta que estamos en plena vorágine electoral y que ha suscitado una tremenda atención (a favor y en contra). No tan lejos ya se sitúa IU (Unidad Popular en el 20D), que ha pasado de 170.000 a 184.000, con un crecimiento similar al de Podemos teniendo una comunidad infinitamente más reducida. PP y PSOE crecen menos (cinco mil el primero y cuatro mil el segundo) para un total el lunes de 113.000 y 107.000 respectivamente.

Siguiendo con la cantidad, en followers de Twitter vemos otro tanto de lo mismo. Podemos manda cómodo y su cuenta principal ha ganado ya en la campaña 28.000 seguidores (de 809.000 a 837.000), ganancia muy superior al resto. El PP ha pasado de 405.000 a 419.000, el PSOE de 318.000 a 328.000, IU de 256.000 a 272.000 y C’s de 239.000 a 252.000.

Cerrando con el volumen, la media de interacciones que logra Podemos en cada post de Facebook es tremenda: 10.500 ahora, cuando al comenzar la campaña estaba en 6.461 (que ya está bien). La maquinaria, a tope. C’s se ha venido abajo en esto, pasando de 4.230 a 2.885, superado así por IU, que ha evolucionado de 2.878 a 3.315. PSOE y PP cierran, los primeros creciendo de 1.353 a 2.046 y los segundos de 876 a 1.164. Nada que ver.

Pero en temas más cualitativos, e incluso abstractos, la cosa se abre. El Klout que encabeza la lista es del PSOE con 87,13 (comenzó la campaña con 86,73), seguido de C’s con 82,49 (82,24), Podemos con 79,06 (78,91), el PP casi igualado con 78,94 (78,81) y sólo IU creciendo con fuerza y pisando los talones con 77,88 (72,01).

Tomando otro dato, la capacidad de generar engagement (concepto abstracto donde los haya), todos se desploman pero sigue mandando IU con 8,53% (23,91% antes de la campaña), seguido del PP con 7,49% (18,89%), el PSOE está en 8,69% (5,77%), Podemos apenas en 3,51% (6,59%) y cierra C’s con 2,1% (5,52%).