El contraste audiovisual

Jesús Ollero | 18 de diciembre de 2015 a las 7:11

El PP utiliza su canal de Youtube de forma sistemática, mezclando las intervenciones de sus principales candidatos con las acciones propiamente audiovisuales de manera algo desordenada. Bien tirados los vídeos animados con datos. El spot de campaña (más de 400.000 vistas) se centra en reforzar la recuperación y el empleo, obvio, y pide a gritos comprensión por aquello que no se haya logrado todavía. Muestra a Rajoy en su despacho pero no hace referencias a los más afectados por la crisis, situándose así al otro extremo, por ejemplo, de Podemos.

El PSOE, con un canal también lleno de actos pero con menor presencia de Sánchez que en otros partidos, el spot principal de la campaña (camino del cuarto de millón de visualizaciones) es el más peculiar de todos, puesto que se trata de una sucesión de ideas fuerza en un audiovisual de animación de estética muy moderna y francamente interesante, casi de cómic, pero quizás algo alejada de una parte muy importante de sus votantes.

Como en las principales redes masivas (Facebook y Twitter principalmente), la presencia de Podemos es amplísima. Vídeos a diestro y siniestro, algunos de una realización notable. En los propiamente de campaña (el principal apenas cien mil visualizaciones), refuerza de una forma narrativamente impecable justo lo que sus rivales pretenden obviar: mientras los demás les señalan como antisistema y rupturistas, en sus vídeos eso sólo se ve en el título (Maldita casa, bendita gente), pues todo el desarrollo está alejado de carga ideológica y refleja situaciones aplicables a personas de toda condición, localización geográfica y nivel socioeconómico de forma muy hábil, directa y clara. ¿Populista? Sin duda, pero basta con mirar alrededor para comprobar que en el mensaje del vídeo inicial de campaña y de #AlgoPasaConMaría se ven reflejados cientos de miles de personas. Ése era el objetivo, además de ignorar a Rivera. Objetivos ambos ampliamente cumplidos.

Ciudadanos depende tanto de Rivera que las caretas de sus vídeos, todos con la imagen del político, hacen difícil distinguir unos de otros. El vídeo de campaña (casi 300.000 vistas), además, muestra al propio candidato escribiendo una carta a su hija y después en actos públicos mientras interviene alguna otra persona. Es un mensaje claramente dirigido al futuro, aunque excesivamente condicionado por la extraordinaria atención sobre Rivera.

IU, que comparte con el resto el aluvión de material de los actos de campaña, presenta un vídeo que recupera la trayectoria de su formación. Entendemos que el comunismo, puesto que la evolución del partido le ha ido añadiendo matices y de hecho se presenta con un nombre distinto (Unidad Popular) y, por tanto, sin recorrido. Sin embargo el vídeo principal de campaña (más de 125.000 vistas) está hecho con medios ajustados pero un mensaje claro: la defensa del pueblo. Bien realizado, pero demasiado académico quizás.

Spot del PP

Spot del PSOE

Spot del Podemos

Spot del C’s

Spot del IU

Ondas de ida y vuelta

Jesús Ollero | 17 de diciembre de 2015 a las 6:45

Mañana cargadita de intervenciones en radios, televisiones y todo lo que se ponga a tiro. Mariano Rajoy y Pablo Iglesias en la SER, Pedro Sánchez en Onda Cero, Susana Díaz en Antena 3 y así todo. Del enorme menú sobresalió de manera muy notable la intervención del todavía presidente, que causó una extraña mezcla de sorpresa y estupor por algunas de sus respuestas, esquivas o directamente inexistentes. De manera poco comprensible, cada intervención presidencial está haciendo crecer el número de estupefacciones por segundo en un país donde la estupefacción parece ya una situación superada.

Rajoy incluso recomendó a la presentadora, Pepa Bueno, hablar de economía y de su programa cuando la periodista insistía con la corrupción, algo que lógicamente indignó a la gran masa contraria al PP en redes, con algunos highlights tuiteros verdaderamente notables, como el holograma en sustitución del plasma para las comparecencias públicas del dubitativo candidato a la reelección, algo oportunísimo con el inminente estreno de la última entrega de la saga.

Susana Díaz dudó bastante menos que Rajoy, entre otras cosas porque tenía bastante claro hacia dónde orientar el tiro y tampoco tenía nuevos marrones de los que defenderse. Aprovechó para atirzar de lo lindo a Podemos, que ocupó una parte muy importante de su tiempo, justo en un momento en que la formación de Pablo Iglesias ha virado definitivamente y se entretiene en golpear a Ciudadanos, con toda la artillería socialista en redes repartiendo a su antojo y recordando por ejemplo cuando el emérito candidato llamó “indecente” a la lideresa andaluza.

Pedro Sánchez estuvo en Onda Cero con Alsina y, a decir verdad, salvo la intendencia de su partido no le hicieron caso en Twitter ni los bots. Podemos está completamente volcado en el candidato de pasarela y está ignorando en general al ex baloncestista, con lo que al menos lo poco que se hablara de él esta vez fue con la corriente a favor. Y las ondas.

Y tú menos

Jesús Ollero | 16 de diciembre de 2015 a las 7:05

Preocupante al máximo que finalizado el debate la opción más votada por el triunfo dialéctico de Mariano Rajoy y el de Pedro Sánchez fuera ninguno. Perdieron los dos, pues. Más de un tercio de los votos al final del debate optaron por no dar ojana al bipartidismo. Entre los que eligieron a uno, claramente fue más votado Sánchez, exabrupto sobre la honradez al margen. Aunque, en fin, todo esto de los votos on line tiene sus aristas y los simpatizantes de los emergentes evidentemente optaron en masa por la opción y tú menos.

Otra cosa es cuando se observa a usuarios, vamos a decirlo así, independientes y vemos que el debate suscitó tanto interés como aburrimiento. Nada que ver, por supuesto, con el de Atresmedia porque Podemos abrió otra línea de conversación con #Elverdaderodebate y los partidos se esmeraron es llevar la charla a su barrio. Ahí pinchó, como en el decorado, la música, los rótulos, el moderador… la Academia de la Televisión. Como bien señaló Fernando Tascón, faltó unificar un hashtag que aglutinara a los usuarios, pues cada cadena optó por el suyo propio y apenas #caraacara2015 reunía algunas conversaciones.

Twitter asegura que el debate generó 1,7 millones de mensajes durante su emisión, lejos de los 2,4 de Atresmedia, pero el desglose es descorazonador para los planificadores de acciones digitales, pues cara a cara al margen #YoVotoPP, #PedroPresidente, #Eres (los de Andalucía, sí), #Bárcenas y #empleo fueron los temas más comentados. Todo muy visto, todo muy pobre.

Al punto, que quien animó de verdad el seguimiento digital fue el impertérrito Campo Vidal. Cuando la gente se cansó de ridiculizar el decorado y el grafismo ochentero, la música de carta de ajuste etcétera, el ¿moderador? fue el gran impulsor de memes de la noche. Los hubo antológicos, dado el alto grado de espesura de la cita. Para colmo, se le consideró mayoritariamente perdedor de un debate que no ganó nadie. Y Vicente Vallés fue el ganador del anterior… Cómo está la política, oigan.

Cuestión de números

Jesús Ollero | 15 de diciembre de 2015 a las 6:29

Siguiendo los efectos de la afinada organización de su campaña digital de Podemos, resulta interesante cotejar los datos que ofrece el panel de Redlines.es, donde tienen una participación principal dos respetados analistas políticos (César Calderón y Ana Salazar).

En cantidad, Podemos es imbatible, y superó a finales de semana el millón de likes en Facebook para situarse en un millón dos mil, cuando al comenzar la campaña partía de 985.000. Casi dos mil nuevos al día, lo cual no está nada mal teniendo en cuenta que ya tienen una comunidad enorme. Por detrás no, a años luz, encontramos a Ciudadanos, que ha pasado durante la campaña de 219.000 a 225.000 me gusta. Un crecimiento relativo teniendo en cuenta que estamos en plena vorágine electoral y que ha suscitado una tremenda atención (a favor y en contra). No tan lejos ya se sitúa IU (Unidad Popular en el 20D), que ha pasado de 170.000 a 184.000, con un crecimiento similar al de Podemos teniendo una comunidad infinitamente más reducida. PP y PSOE crecen menos (cinco mil el primero y cuatro mil el segundo) para un total el lunes de 113.000 y 107.000 respectivamente.

Siguiendo con la cantidad, en followers de Twitter vemos otro tanto de lo mismo. Podemos manda cómodo y su cuenta principal ha ganado ya en la campaña 28.000 seguidores (de 809.000 a 837.000), ganancia muy superior al resto. El PP ha pasado de 405.000 a 419.000, el PSOE de 318.000 a 328.000, IU de 256.000 a 272.000 y C’s de 239.000 a 252.000.

Cerrando con el volumen, la media de interacciones que logra Podemos en cada post de Facebook es tremenda: 10.500 ahora, cuando al comenzar la campaña estaba en 6.461 (que ya está bien). La maquinaria, a tope. C’s se ha venido abajo en esto, pasando de 4.230 a 2.885, superado así por IU, que ha evolucionado de 2.878 a 3.315. PSOE y PP cierran, los primeros creciendo de 1.353 a 2.046 y los segundos de 876 a 1.164. Nada que ver.

Pero en temas más cualitativos, e incluso abstractos, la cosa se abre. El Klout que encabeza la lista es del PSOE con 87,13 (comenzó la campaña con 86,73), seguido de C’s con 82,49 (82,24), Podemos con 79,06 (78,91), el PP casi igualado con 78,94 (78,81) y sólo IU creciendo con fuerza y pisando los talones con 77,88 (72,01).

Tomando otro dato, la capacidad de generar engagement (concepto abstracto donde los haya), todos se desploman pero sigue mandando IU con 8,53% (23,91% antes de la campaña), seguido del PP con 7,49% (18,89%), el PSOE está en 8,69% (5,77%), Podemos apenas en 3,51% (6,59%) y cierra C’s con 2,1% (5,52%).

 

 

Los círculos y la (re)valoración

Jesús Ollero | 14 de diciembre de 2015 a las 7:02

valoracion

Opileak está ofreciendo en la web de este diario algunos datos interesantísimos… si los queremos ver. Que ya se sabe que todo es voluntad y perspectiva. Les invito a que accedan a ElecciOnline y analicen lo que a continuación les desgloso, que no es otra cosa que el grado de valoración de los candidatos, que este fin de semana ha dado un giro sospechosísimo.

Alberto Garzón, cuya campaña digital es ciertamente meritoria y, sobre todo, muj limpia, lidera este ranking de notoriedad con casi un 29% de comentarios favorables y apenas un 15,23% desfavorables para una valoración general de 6,55. Pablo Iglesias quedaba a cierta distancia a principios del fin de semana con un 6,16 y un 26,2% de mensajes a favor y 16,32% en contra, pero hasta la noche del domingo ha pegado un estirón y se sitúa en 6,50, con 28,01% a favor y sólo 15,08% en contra. La diferencia de menciones entre ambos es similar a la detectada entre Rajoy y Sánchez. En tercer lugar encontramos a Andrés Herzog (UPyD), de muy largo el menos nombrado pero con una nota más que aceptable (6,15) además de un 24,56% de comentarios favorables y un 15,40% desfavorables.

Albert Rivera era el siguiente, el cuarto, el viernes al límite del seis (6,01) y con una posicionamiento favorable muy similar a Iglesias (25,88%), pero más alto en contra (17,16%), solo que durante el fin de semana parece haber caído en desgracia: 5,49 de valoración con 24,86% a favor y 20,46% en contra.

A cola el viernes, los dos candidatos de los partidos tradicionales. Rajoy supera el 25% de comentarios a favor (25,50%), no así Sánchez (24,89%), mientras ambos lideraban las menciones en contra con 17,38% y 16,91% respectivamente, hasta el repentino descenso de Rivera.

¿Repentino? Lo repentino que los círculos digan: evidente influencia en el extraño ascenso de Iglesias y el aún más extraño descenso de Rivera. El enemigo de Podemos ya no es el PSOE. Es el candidato de pasarela. De eso no hay la menor duda.

 

Periscope y la entrevista ‘mobile’

Jesús Ollero | 13 de diciembre de 2015 a las 7:09

PARAFRASEANDO a Guerra, a la campaña electoral no la reconoce ni la madre que la parió. El esfuerzo digital ya es enorme, tan importante como la capacidad para patear el país con actos repletos de los más calurosos abrazafarolas y palmeros, y empieza a tener complementos muy interesantes.

Twitter ha organizado esta semana dos sesiones de Q&A (pregunta y respuesta en inglés) a través de su herramienta Periscope con un formato tremendamente dinámico, absolutamente adaptado a los dispositivos móviles (indispensable a estas alturas) y con unas características muy a considerar, pues cada respuesta se ciñe automáticamente a 30 segundos (lo que exceda de ese tiempo no sale en el streaming) y es el propio invitado quien maneja el dispositivo que hacer de cámara (en plan selfie pero de vídeo), en este caso un tablet.

Este formato se estrenó en España en la campaña de mayo con Cristina Cifuentes y tras Rivera este viernes intervino Manuel Campo Vidal, moderador del debate entre Rajoy y Sánchez del lunes. Fuera ha tenido momentos pintorescos como la recordada intervención de Donald Trump el pasado septiembre, cuando los memes más grotescos inundaron la red a colación de las controvertidas respuestas de este magnate de lengua suelta. Twitter organiza Q&A desde 2011, pero la inclusión de una retransmisión en vídeo a través de Periscope le aporta su auténtica dimensión.

#AlbertResponde era la primera tendencia en Twitter antes de comenzar. Bueno, es que si Twitter no consigue aupar un hashtag de un evento organizado por ellos sobre un tema de máxima repercusión, pues… Si Podemos repite de forma machacona cinco cosas que hará en cuanto lleguen al poder, Rivera destacó dos: reforma del modelo laboral y pacto nacional por la educación. Habló de todo un poco y poco de todo. Por supuesto, no todo fueron flores. Twitter ardía con ataques de todo pelaje hacia el candidato de pasarela, que para zurrar los círculos se organizan como nadie.

 

Cachondeíto ‘on tour’

Jesús Ollero | 12 de diciembre de 2015 a las 7:14

Vídeo: Discurso de David Bravo en Almería

Youtube, entre otras muchas cosas, es uno de esos termómetros casi infalibles con el que comprobar que los sesudos vídeos de campaña suelen tener una repercusión escasa. Crujen las cabezas para rascar reproducciones que en la mayoría de los casos salen por una pasta y son en general usuarios afines.

Pero hete aquí que, dentro de la renovación política que abandera Podemos, hay quien intenta alejarse tanto de la llamada vieja política que se salta cualquier guión de campaña. Al abogado sevillano David Bravo lo quieren en Almería casi tanto como en una discográfica, y cambió la tradicional pegada de carteles (sus líderes fueron a un pueblo de Zamora) por una arenga en vídeo (de Youtube, of course) con un pestazo a lata que denotaba escasísimo interés por comerse 400 kilómetros de carretera un jueves de diciembre. Pegada de carteles virtual, le llamaron. Ahí lo llevas. Aun considerando que le fuera imposible viajar por temas profesionales (el trabajo no está para descuidarlo, oiga, y David Bravo no es emérito de nada sino profesional liberal), no resultó demasiado oportuno por su tremendo simbolismo.

Otra cosa es el tinglado que montó esta semana en Almería. Un monólogo viral, lo han llamado. 80.000 reproducciones desde el propio usuario de David Bravo es una cifra considerable, muy buena viendo que iguala al vídeo de campaña de su partido, habitualmente exitoso en la plataforma, aunque el spot electoral de Podemos esté por detrás de los de PSOE y C’s y tenga tres veces menos reproducciones que el del PP.

Bravo, cierto, tira de ingenio al repasar los principales objetivos de su formación. Muy adecuada la traducción para sordos, aunque da la impresión de que España, aunque la intervención del cunero haya sido muy celebrada por sus seguidores, está para pocas bromas y no digamos para cachondeítos, por mucho que en Internet funcionen divinamente los cachondeítos. Uno ya no sabe si está viendo a un candidato o a Manu Sánchez, y repensando qué cartera dar al Gran Wyoming….

Vídeo: 'Pegada de carteles virtual' de David Bravo



 

El contexto y las películas

Jesús Ollero | 11 de diciembre de 2015 a las 6:06

Contexto. Maravillosa paralabra en el mundo del periodismo y una entelequia en el planeta redes. Los mismos que defendían al edil del humor ante las hienas dolidas por perder la alcaldía atacan como ídems a una candidata de fondo de armario por unos tuits que así sueltos no tienen pies ni cabeza.

No deja de ser cómico (hasta tragicómico) que se adoben debates pretendiendo escapar del maniqueo “y tú más” y en la arena digital parezca ley de leyes, aunque esta vez se añadiera un poco gratificante “donde las dan las toman”. Lo verdaderamente trágico de todo esto es seguir viendo la película como un malos (ellos) contra buenos (nosotros); un infantilismo decepcionante.

La campaña no hace prisioneros y una referencia más o menos sarcástica de Marta Rivera de la Cruz (tercera de Ciudadanos por Madrid) en respuesta a una frase de Pablo Iglesias sobre que ETA tenía una base política incendió Twitter junto a un #Riveradimisión que inducía a engaño. Sí se hacía pupa a la otra Rivera en sus discrepancias sobre el contrato único, como en su día por su mofa al estilismo del alcalde de Ferrol.

El caso es que animó una jornada adormilada después de que el debate rescatado de la clandestinidad la noche anterior pasara con mucha pena y escasa gloria. La escasa gloria se la llevó el fallo de sonido (cosas del directo) cuando al socialista Antonio Hernando se le ocurrió mentar a Bárcenas (¡qué mala suerte!), al margen de la celebrada intervención de Errejón (previsible) y el ultrazasca de Garzón al subrayar que quienes protestaban de la ausencia de Rajoy en el debate de candidatos a presidente en Atresmedia mandaban a candidatos a otras cosas a TVE.
–“¿Y la coherencia?”
–“¿No hablaba de contexto?”

Garzón, que repartió para todos y dejó un inquietante “si en lugar de Rajoy hubiéramos puesto de presidente a Florentino Pérez, nos habríamos ahorrado al intermediario”, igual ve laminado a IU el 20D, pero en redes están desarrollando la campaña más destacable. ¿Eficaz? Lo que pueda ser Twitter…

 

Rentabilizar la ausencia (y no es Rajoy)

Jesús Ollero | 10 de diciembre de 2015 a las 7:53

Nunca dos ausencias fueron tan comentadas. La de Rajoy por supuestísimo, pero también la de Alberto Garzón, el principal damnificado (bueno, él y su formación) de la punjanza de los emergentes y de cómo se han configurado los debates en esta campaña. Ya antes, en el streaming de El País, no había sitio para Garzón (ni para Herzog, que UPyD sigue existiendo y con representación parlamentaria) pero se dejó el atril vacío del todavía presidente. El lunes decisivo de Atresmedia fue con cuatro y el malagueño también se quedó fuera. Y el próximo lunes en el careo Rajoy-Sánchez pool mediante, pues es evidente que siendo un debate a dos no hay sitio para nadie más. Total, que en toda esta vorágine apenas ha cabido en el debate a nueve de RTVE, también con Herzog, por cierto, que logró sacarlo de la clandestinidad de la madrugada. Ninguneo total.

Pero Garzón, al que muchos discuten que no se uniera a las barricadas podemitas como hizo Tania Sánchez, no se le puede discutir un mérito fruto de la deportividad y del ingenio (suyo o de alguien cercano), con un mensaje redondo y sin carga ideológica. O sea, para todos los públicos.

“¿Os está gustando mi intervención? Es lo que tiene la democracia, que está a régimen #7dElDebateDecisivo”, es el tuit estrella de la historia de la política española. 23.000 retuits y casi 16.000 corazoncitos. Una auténtica barbaridad. Lo nunca visto en política, superando los veinte mil que recibió Carmena al poco de acceder a la alcaldía. @Tuitocracia midió 3.287 nuevos seguidores para Garzón exclusivamente durante el debate, con un espectacular repunte de 2.400 en el primer tramo de la cita y durante toda la emisión claramente delante del resto. Un resto entre los que sumó 3.184 Pablo Iglesias, 2.831 Albert Rivera, 2.189 Soraya Sáenz de Santamaría y 1.648 Pedro Sánchez (¡la mitad!). Por cierto que Pablo Iglesias dio un estirón de igual calibre (otros 2.400) en la primera hora postdebate, la de las valoraciones con el impacto aún de su comentadísimo alegato final.

 

Luces, sombres y bots

Jesús Ollero | 8 de diciembre de 2015 a las 11:04

Dos millones cuatrocientos mil tuits durante el día y millón y medio durante la duración del #7dElDebateDecisivo. Nada de bromas en un evento que concitó toda la atención en plasmas, tablets y móviles de la piel de toro, Doñada incluida.

El vértigo de Twitter hace que de los grandes momentos de la noche apenas el housewaterwatchcooper de Pablo Iglesias (lo dijo dos veces oiga… imperdible la web housewaterwatchcooper.com aparecida la misma noche) tuviera recorrido, ausencia de Rajoy aparte. Si acaso, y eso sí es un punto a favor, el discurso final de Iglesias (pese a las críticas al puño en el pecho). La más mencionada hasta bien pasada la medianoche fue Soraya, a la que los debatientes tardaron en dirigirse personalmente, con 45.485. Claramente detrás Iglesias (36.138), Sánchez (34.1480) y Rivera (27.466).

Pero resulta cuanto menos sorprendente que a Errejón, un tipo listo hasta aburrir, se le llene la boca comparando los candidatos de verdad (el suyo, básicamente), con los de plástico (los otros, en general) y que el #PabloPresidente20D que Podemos aupó desde la mañana del día 8 y durante horas y horas engordara principalmente con retuits de cuentas dudosas y con la actividad frenética de bots. Bots everywhere… O sea, que la humanización de la política es inflar el discurso digital con las más burdas técnicas, cuentas con nombres tan difíciles de pronunciar o más que PricewaterhouseCoopers. Un horror. Nuevas políticas, nuevas trampas. Great!

No nos engañemos. Con independencia de que Pablo Iglesias estuviera bien en el debate (salvo alguna cosa como el ridículo sobre el referéndum andaluz, del que intentó salir con un alucinante “no te pongas nervioso” dirigido al moderador), que lo gane según los usuarios de manera tan abrumadora viene claramente inflado por todo esto. Los otros también lo saben hacer, pero o lo saben hacer peor o lo están descuidando. Normal después del ridículo de las cuentas zombis compradas para el usuario de Rajoy para que el profesor emérito no lo superase en seguidores.