Cachondeíto ‘on tour’

Jesús Ollero | 12 de diciembre de 2015 a las 7:14

Vídeo: Discurso de David Bravo en Almería

Youtube, entre otras muchas cosas, es uno de esos termómetros casi infalibles con el que comprobar que los sesudos vídeos de campaña suelen tener una repercusión escasa. Crujen las cabezas para rascar reproducciones que en la mayoría de los casos salen por una pasta y son en general usuarios afines.

Pero hete aquí que, dentro de la renovación política que abandera Podemos, hay quien intenta alejarse tanto de la llamada vieja política que se salta cualquier guión de campaña. Al abogado sevillano David Bravo lo quieren en Almería casi tanto como en una discográfica, y cambió la tradicional pegada de carteles (sus líderes fueron a un pueblo de Zamora) por una arenga en vídeo (de Youtube, of course) con un pestazo a lata que denotaba escasísimo interés por comerse 400 kilómetros de carretera un jueves de diciembre. Pegada de carteles virtual, le llamaron. Ahí lo llevas. Aun considerando que le fuera imposible viajar por temas profesionales (el trabajo no está para descuidarlo, oiga, y David Bravo no es emérito de nada sino profesional liberal), no resultó demasiado oportuno por su tremendo simbolismo.

Otra cosa es el tinglado que montó esta semana en Almería. Un monólogo viral, lo han llamado. 80.000 reproducciones desde el propio usuario de David Bravo es una cifra considerable, muy buena viendo que iguala al vídeo de campaña de su partido, habitualmente exitoso en la plataforma, aunque el spot electoral de Podemos esté por detrás de los de PSOE y C’s y tenga tres veces menos reproducciones que el del PP.

Bravo, cierto, tira de ingenio al repasar los principales objetivos de su formación. Muy adecuada la traducción para sordos, aunque da la impresión de que España, aunque la intervención del cunero haya sido muy celebrada por sus seguidores, está para pocas bromas y no digamos para cachondeítos, por mucho que en Internet funcionen divinamente los cachondeítos. Uno ya no sabe si está viendo a un candidato o a Manu Sánchez, y repensando qué cartera dar al Gran Wyoming….

Vídeo: 'Pegada de carteles virtual' de David Bravo



 

El contexto y las películas

Jesús Ollero | 11 de diciembre de 2015 a las 6:06

Contexto. Maravillosa paralabra en el mundo del periodismo y una entelequia en el planeta redes. Los mismos que defendían al edil del humor ante las hienas dolidas por perder la alcaldía atacan como ídems a una candidata de fondo de armario por unos tuits que así sueltos no tienen pies ni cabeza.

No deja de ser cómico (hasta tragicómico) que se adoben debates pretendiendo escapar del maniqueo “y tú más” y en la arena digital parezca ley de leyes, aunque esta vez se añadiera un poco gratificante “donde las dan las toman”. Lo verdaderamente trágico de todo esto es seguir viendo la película como un malos (ellos) contra buenos (nosotros); un infantilismo decepcionante.

La campaña no hace prisioneros y una referencia más o menos sarcástica de Marta Rivera de la Cruz (tercera de Ciudadanos por Madrid) en respuesta a una frase de Pablo Iglesias sobre que ETA tenía una base política incendió Twitter junto a un #Riveradimisión que inducía a engaño. Sí se hacía pupa a la otra Rivera en sus discrepancias sobre el contrato único, como en su día por su mofa al estilismo del alcalde de Ferrol.

El caso es que animó una jornada adormilada después de que el debate rescatado de la clandestinidad la noche anterior pasara con mucha pena y escasa gloria. La escasa gloria se la llevó el fallo de sonido (cosas del directo) cuando al socialista Antonio Hernando se le ocurrió mentar a Bárcenas (¡qué mala suerte!), al margen de la celebrada intervención de Errejón (previsible) y el ultrazasca de Garzón al subrayar que quienes protestaban de la ausencia de Rajoy en el debate de candidatos a presidente en Atresmedia mandaban a candidatos a otras cosas a TVE.
–“¿Y la coherencia?”
–“¿No hablaba de contexto?”

Garzón, que repartió para todos y dejó un inquietante “si en lugar de Rajoy hubiéramos puesto de presidente a Florentino Pérez, nos habríamos ahorrado al intermediario”, igual ve laminado a IU el 20D, pero en redes están desarrollando la campaña más destacable. ¿Eficaz? Lo que pueda ser Twitter…

 

Rentabilizar la ausencia (y no es Rajoy)

Jesús Ollero | 10 de diciembre de 2015 a las 7:53

Nunca dos ausencias fueron tan comentadas. La de Rajoy por supuestísimo, pero también la de Alberto Garzón, el principal damnificado (bueno, él y su formación) de la punjanza de los emergentes y de cómo se han configurado los debates en esta campaña. Ya antes, en el streaming de El País, no había sitio para Garzón (ni para Herzog, que UPyD sigue existiendo y con representación parlamentaria) pero se dejó el atril vacío del todavía presidente. El lunes decisivo de Atresmedia fue con cuatro y el malagueño también se quedó fuera. Y el próximo lunes en el careo Rajoy-Sánchez pool mediante, pues es evidente que siendo un debate a dos no hay sitio para nadie más. Total, que en toda esta vorágine apenas ha cabido en el debate a nueve de RTVE, también con Herzog, por cierto, que logró sacarlo de la clandestinidad de la madrugada. Ninguneo total.

Pero Garzón, al que muchos discuten que no se uniera a las barricadas podemitas como hizo Tania Sánchez, no se le puede discutir un mérito fruto de la deportividad y del ingenio (suyo o de alguien cercano), con un mensaje redondo y sin carga ideológica. O sea, para todos los públicos.

“¿Os está gustando mi intervención? Es lo que tiene la democracia, que está a régimen #7dElDebateDecisivo”, es el tuit estrella de la historia de la política española. 23.000 retuits y casi 16.000 corazoncitos. Una auténtica barbaridad. Lo nunca visto en política, superando los veinte mil que recibió Carmena al poco de acceder a la alcaldía. @Tuitocracia midió 3.287 nuevos seguidores para Garzón exclusivamente durante el debate, con un espectacular repunte de 2.400 en el primer tramo de la cita y durante toda la emisión claramente delante del resto. Un resto entre los que sumó 3.184 Pablo Iglesias, 2.831 Albert Rivera, 2.189 Soraya Sáenz de Santamaría y 1.648 Pedro Sánchez (¡la mitad!). Por cierto que Pablo Iglesias dio un estirón de igual calibre (otros 2.400) en la primera hora postdebate, la de las valoraciones con el impacto aún de su comentadísimo alegato final.

 

Luces, sombres y bots

Jesús Ollero | 8 de diciembre de 2015 a las 11:04

Dos millones cuatrocientos mil tuits durante el día y millón y medio durante la duración del #7dElDebateDecisivo. Nada de bromas en un evento que concitó toda la atención en plasmas, tablets y móviles de la piel de toro, Doñada incluida.

El vértigo de Twitter hace que de los grandes momentos de la noche apenas el housewaterwatchcooper de Pablo Iglesias (lo dijo dos veces oiga… imperdible la web housewaterwatchcooper.com aparecida la misma noche) tuviera recorrido, ausencia de Rajoy aparte. Si acaso, y eso sí es un punto a favor, el discurso final de Iglesias (pese a las críticas al puño en el pecho). La más mencionada hasta bien pasada la medianoche fue Soraya, a la que los debatientes tardaron en dirigirse personalmente, con 45.485. Claramente detrás Iglesias (36.138), Sánchez (34.1480) y Rivera (27.466).

Pero resulta cuanto menos sorprendente que a Errejón, un tipo listo hasta aburrir, se le llene la boca comparando los candidatos de verdad (el suyo, básicamente), con los de plástico (los otros, en general) y que el #PabloPresidente20D que Podemos aupó desde la mañana del día 8 y durante horas y horas engordara principalmente con retuits de cuentas dudosas y con la actividad frenética de bots. Bots everywhere… O sea, que la humanización de la política es inflar el discurso digital con las más burdas técnicas, cuentas con nombres tan difíciles de pronunciar o más que PricewaterhouseCoopers. Un horror. Nuevas políticas, nuevas trampas. Great!

No nos engañemos. Con independencia de que Pablo Iglesias estuviera bien en el debate (salvo alguna cosa como el ridículo sobre el referéndum andaluz, del que intentó salir con un alucinante “no te pongas nervioso” dirigido al moderador), que lo gane según los usuarios de manera tan abrumadora viene claramente inflado por todo esto. Los otros también lo saben hacer, pero o lo saben hacer peor o lo están descuidando. Normal después del ridículo de las cuentas zombis compradas para el usuario de Rajoy para que el profesor emérito no lo superase en seguidores.

El infalible fuego amigo: la fondona y el hipster

Jesús Ollero | 8 de diciembre de 2015 a las 7:22

LA tele lo acapara todo pero hay vida inteligente (y no inteligente incluso) fuera de ella. Twitter y el plasma tienen una relación íntima y personal pero la corriente no siempre sigue los parámetros establecidos. Así, aunque el debate era tendencia desde primera hora de la mañana porque la planificación de Atresmedia así lo tenía marcado en rojo, el día tuvo dos momentos absolutamente asombrosos, y los dos con el mismo origen: el desconcertante Partido Popular.

De entrada, y eso que en su momento se la intentó minusvalorar porque era guapita y tal, un representante del PP (concejal de Urbanismo de Galapagar…) encendió todas las luces rojas y de colorines de las crisis virales con un comentario de una desfachatez inclasificable hacia Begoña Villacís, portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Madrid: “Es cosa mía, o Villacís se ha comido toda una fábrica de bollos y se está poniendo fondona”.

Lo borró y se disculpó, por supuesto entre una cataratas de formas consagradas como panes de pueblo de grandes, de forma y manera que #yotambienestoyfondona se encaramó junto al programado #7DElDebateDecisivo y ya de ahí no lo bajaba nadie.

Para colmo, al todavía presidente Mariano Rajoy, en un guiño absolutamente innecesario, gratuito e incluso friki, le publicaban en su cuenta esto: “Nos vota gente muy diferente, #TambiénLosHipsters. Confía en el @PPopular, #SinPrejuicios. Por ti. Por todos”. Claro, luego @CurroTroya identifica al supuesto hipster como concejal de la localidad malagueña de Pizarra y acompaña con atuendos más cortijeros que Cayetano Martínez de Irujo y del hipster al hipsterismo hubo un paso corto.

El eterno fuego amigo y el infalible tiro en el pie. No hay mejor munición para el rival cuando las cuentas no salen en el equipo que juega a mantener una posición que, matemáticas en la mano, resulta inviable. En el fondo, no hace falta que Rajoy vaya a exponerse a un debate, ya se encargan de exponerles sus asesores y el último concejal de cualquier pueblo de por ahí.

 

Constitución y Venezuela, dos ‘mantras’ después de Rajoy

Jesús Ollero | 7 de diciembre de 2015 a las 7:13

ES de respetar que hay quien prefiera la supervivencia a costa de que le afeen la cobardía y quien elija minimizar daños no tiene necesariamente que ser visto como alguien medroso sino como quien gestiona la situación. Amarrategui, si se permite el término tan usado en fútbol. Dicho lo cual, el grisáceo transitar de Rajoy por ese territorio comanche para el PP que se llama La Sexta deja aún más a las claras que el todavía presidente no pinta nada toreando con los rookies y seguramente hoy veremos cómo los tres adversarios se cuidan muy mucho de echar el pulso a la subalterna centrándose casi en exclusiva en el ausente y en la marca de partido.

Pasó la prueba Rajoy, como comentaba en Twitter la periodista Lucía Méndez con escasa empatía, contestando a las claritas. Pero fue a La Sexta, allí donde Iglesias forjó buena parte de sus popularidad entre quienes siguen a medias la política. Y como pasó la prueba Rajoy, pues también pasó el día y llegó el siguiente, y ese siguiente hacía coincidir la campaña con el Día de la Constitución, lo cual era terreno abonado para hablar de si cambiarla ya y tal.

Siendo Podemos el partido que menos trata en su propuesta (en la escrita, nada de arengas tuiteras ni mítines de manual) la reforma constitucional como escribía en nuestro compañero Pedro Ingelmo –contando con que el PP ni quiere oír hablar del tema–, resulta cuanto menos curioso que el partido morado volcara toda su artillería en proclamar a los cuatro megabytes la caducidad de la Carta Magna y redoblar esfuerzos durante el día para que el tema se mantuviera vivo, desde el #Gracias1978Hola2016 al #UnaConstituciónContigo pasando por toda una catarata de actos por las principales capitales para reivindicar la necesidad de abrir la lata constitucional, todo ello adobado con consignas por doquier tanto de sus elementos más visibles como del último de sus parroquianos.

Mientras presentaban su proyecto de reforma constitucional Twitter seguía hirviendo con Venezuela. Pero bueno, Venezuela es el ejemplo ya y tal…

 

La campaña se pone barroca

Jesús Ollero | 6 de diciembre de 2015 a las 6:54

Operación Menina. Dicho así parece un golpe de la Guardia Civil a la trata de blancas o algo peor.Pero no. Es la maniobra que, dicen, tiene prevista MarianoRajoy si la cosa se pone más procelosa de la cuenta después del 20D. No es de ayer, de hecho venía explicada en algún medio digital la semana pasada, pero que Pablo Iglesias la soltara en público y que se hiciera viral fue una secuencia lógica.

Si Soraya va a ser presidenta o no ya se verá (ahora o más adelante), pero no deja de ser llamativo que todos, todos, los candidatos del resto de partidos están deseando vérselas con Rajoy y sus torpezas pero no con la menina, que no hay mayor evidencia del temor hacia alguiente (dentro y fuera de una organización) que el uso de un término tan despectivo hacia quien, según alguien de extensísima trayectoria en la materia, “es la cabeza mejor preparada de la política española”.

Con su metro y medio y sus taconazos, Soraya aguantó gran parte del día entre las tendencias con un notable rechazo entre el activismo podemita y una evidente expectación en el resto. El personaje velazqueño trae a la campaña un ramalazo barroco que seguramente necesitaba una carrera tan exageradamente larga (en realidad llevamos en campaña más de lo que uno consigue recordar) para retomar impulso.

En Twitter se recordaba con insistencia que Albert Rivera, al que se considera personaje clave en el futuro de la política española porque su partido parece destinado a decidir quién será presidente o presidenta, descartó su apoyo al PP de Rajoy, pero en ningún momento ha metido en el ajo a la velazqueña vicepresidenta.

Lo que ha quedado meridianamente claro es que la gente que ha comentado el tema en redes ve perfectamente posible este movimiento de Rajoy para, después de las elecciones, dejar el camino libre a su número 2, la que este lunes ya ocupará su lugar en el debate de candidatos de Atresmedia. Al margen de que Sánchez, Iglesias y Rivera prefieran como rival a Rajoy, igual al final van a debatir con la candidata del PP…

 

Entre la diferenciación y el bucle

Jesús Ollero | 5 de diciembre de 2015 a las 7:16

Las campañas suelen pretender amarrar el voto propio y rascar el máximo del ajeno. Los indecisos van por libre y son el anhelo de todos y la abstención, esa masa aforme e ignota, directamente se obvia. Y con ese panorama tan habitual y el añadido de captar al cabreado, la campaña en redes amenaza saturación y bucle. Trayectoria en círculo desde todas las tendencias. Y en general, círculos estancos.

Los partidos de siempre han optado en el arranque de la campaña por el clasicismo más ortodoxo y aburrido: #Vota(tal) más el lema de campaña (#EspañaEnSerio y #ElCambioQueUne). Curioso que en las elecciones que se presuponen más abiertas e impredecibles se tire de lo más elemental, clásico y, me permitan, superado. Directo sí es, pero lo ha sido siempre. Y el siempre no está claro que juegue a favor esta vez.

Los partidos nuevos, emergentes, cool, etc, están mejor organizados en redes pero, a la hora de la verdad, no guardan una línea homogénea en sus tags. Podemos ha optado de salida por #PodemosGanarElFuturo, perfectamente hilado (como casi todo lo que hacen) con su marca y Ciudadanos va y viene con las consignas. Sus líderes actúan por el estilo, y las más de las veces sin etiquetar términos.

La carrera electoral no es exclusiva de España. De hecho este fin de semana hay comicios en Venezuela y Latinoamérica está plagada de procesos en curso, así que ojo con el etiquetado y las estrategias. Sintagmas básicos como #EleccionesGenerales o #EleccionesGenerales2015 directamente no valen. Porque se cuelan como churros usuarios, consignas y mensajes del otro lado del charco. Ruido, en definitiva.

Pero no deja de sorprender lo poco que se usa #20D, fácil, intuitivo y españolamente exclusivo. Se sostiene que los hashtags largos funcionan mejor, y el funcionamiento de Twitter lo corrobora, pero igual resulta más rentable pensar en que lo recuerde el usuario y en cómo cruzar públicos para rascar que en las tendencias y en esa obsesión por diferenciarse. Tanto, que se corre el riesgo de no salir del bucle.

Y Celia eclipsó a Bertín

Jesús Ollero | 4 de diciembre de 2015 a las 6:41

HAY que reconocer que la noche salió redonda a la tele pública y el fútbol hizo un notable arrastre al esperado cariñito de Bertín a Rajoy, que de por sí mezclaba interés y curiosidad. Entre calificativos más o menos gruesos, muchos con connotaciones genuflexas y versallescas, no faltaban quienes a golpe de realidad se encargaban de recordar lo que es esta campaña: aún más de tele que de redes.

Y, como bien recordaban varios (entre ellos la analista financiera María Muñoz, @mariadelamiel), la jugada iba dirigida a los millones de españoles que además de no usar Twitter viven absolutamente tranquilos lejos del ajetreo y, a veces, hostilidad de las redes. ¡Fuera de Twitter! ¡Qué antigüedad! ¡Casta pura!

Total, que la humanización del candidato propulsó el pasteleo máximo. Claro que los políticos, los hábiles y los trompos, los eficaces y los aparatich, tienen familia, amigos y tal, y la nueva era trae nuevas fórmulas de persuasión, y no la hay mejor que pillar cacho de share, con o sin Bertín.

Pero, entre las miles de menciones más o menos irrespetuosas hacia el todavía presidente, se coló bien temprano (mucho antes del CIS), el rififí (Caneda dixit) Celia Villalobos-Pablo Iglesias, con hasta veinte mil menciones de la ex alcaldesa de Málaga y ex ministra del caldo de pollo a primera hora de la tarde, las mismas que la esperada macroencuesta.

Y el tema, teniendo claro que Twitter surgió con dominantes tonos rojizos que han ido virando a amoratados, provocó una catarata de reacciones entre los que veían un zasca en toda regla de la Villalobos a un zangolotino engreído y los que, mayoría, celebraban el aguante y el contraatque del profesor emérito a la clásica persona de edad (y coñazo, of course) que dice que fumar es malo y los vicios acechan. Todo grabado, televisado y tuiteado porque el candidato del blanco y negro (camisa un día blanca, al siguiente negra y así) visitaba el Congreso. Momentazo de campaña. Y los tuits, aunque Rajoy diga que en España la gente es estupenda, la despellejaban en general. Como al pollo de la sopa.

 

Tendencias de quita y pon

Jesús Ollero | 3 de diciembre de 2015 a las 10:58

Que en España el horario influye lo evidencian rotundos cambios de tendencias como las de ayer. Si pasamos del tibio (cursi al máximo) #FelizMiércoles con algunas referencias al paro (el dato del registrado se conoció a primera hora) y la inevitable diatriba entre la evolución positiva y el coste social, la deriva dibujó un nítido panorama electoral con notables movimientos de Podemos y la intendencia general ya calentando.

Tanto si como dice Pedro Sánchez a Podemos se le está haciendo larga la carrera como si no, estuvo bien tirado el #HableConPablo, por mucho que en estas latitudes tenga un tufillo a Hable con Olga (Bertomeu), aquel consultorio sexual/sentimental de Canal Sur Radio que causaba furor en ciertos segmentos de población. No hay mejor forma de subrayar la distancia del enemigo Rajoy con el pueblo que estos giros digitales pretendidamente cercanos, cuando en realidad los círculos manejan hasta el detalle más pequeño a mayor gloria del líder del pelazo. Con psicóloga o no, es evidente (incluso útil) el pretendido tinte tierno y bizcochable del candidato, revestido todo en una performance de entrevista de trabajo para presidente del Gobierno. Uf.

Mucha más repercusión alcanzó #ContigoPodemos, primera consigna de las que tendrán que venir lanzada por la asamblearia formación morada. De entrada, derivados territoriales del hashtag, todos los días y casi a todas horas. Segundo uf consecutivo.
Por la parte izquierda del espectro ideólogico también surgió #El20Decido, luego generalizado pero de marcado carácter reivincicativo y contestatario hacia Rajoy. Del rotundo liderazgo en las tendencias pasó al más absoluto economato (anonimato en lenguaje Gomaespuma) con el meteórico #LaIlusionEsMasFuerte (sin acentos) de C’s. Los emergentes apuestan fuerte. Twitter es caprichoso en gustos pero cartesiano en la medición. Si un hashtag cede, se pierde, y sin restar méritos los partidos saben perfectamente cómo convertir cualquier cosa en TT con una organización mínima. Pero claro, luego llegó el fútbol y…