Archivos para el tag ‘Venezuela’

‘Hoax’ en propia puerta

Jesús Ollero | 12 de junio de 2016 a las 6:05

Seguro que, por mal del WhatsApp o el correo electrónico, ha recibido un mensaje muy alarmista de un amigo, conocido o medio pensionista que ha terminado siendo un bulo más de los cientos que circulan por internet. No hace falta que sea algo tan gráfico como aquello del perro y la Nocilla. Basta con que alguien con menos luces que un callejón intramuros mande el archivo equivocado a la persona correcta.

Con lo bien que pintaba el sábado, con la UEFA ofreciendo de balde por internet los partidos que nadie ha comprado de la Eurocopa como gran atídoto contra el calor vespertino, el otro Pablo, el del PP, no tenía nada mejor que tragar con un hoax en toda regla. Hoax es un término anglosajón (ya saben que en el digitalismo militante no se puede vivir sin anglicismos everywhere) que identifica estos bulos y manipulaciones.

Está bien que Pablo Casado rectifique e incluso que inunde su timeline (anglicismos y tal) con ejemplos reales de vídeos que ilustran la pobreza y la tensión en Venezuela tras publicar un vídeo antiguo y de Congo. También está fenomenal que se tome conciencia de qué pasa allí por mucho que lo que esté en juego es lo que pasa aquí. Pero ya no mola tanto que la cabeza visible de la comunicación del partido aún en el gobierno se trague un hoax tan grueso, por mucho que hoax suene a delantero suplente de la aguerrida Albania.

 

Constitución y Venezuela, dos ‘mantras’ después de Rajoy

Jesús Ollero | 7 de diciembre de 2015 a las 7:13

ES de respetar que hay quien prefiera la supervivencia a costa de que le afeen la cobardía y quien elija minimizar daños no tiene necesariamente que ser visto como alguien medroso sino como quien gestiona la situación. Amarrategui, si se permite el término tan usado en fútbol. Dicho lo cual, el grisáceo transitar de Rajoy por ese territorio comanche para el PP que se llama La Sexta deja aún más a las claras que el todavía presidente no pinta nada toreando con los rookies y seguramente hoy veremos cómo los tres adversarios se cuidan muy mucho de echar el pulso a la subalterna centrándose casi en exclusiva en el ausente y en la marca de partido.

Pasó la prueba Rajoy, como comentaba en Twitter la periodista Lucía Méndez con escasa empatía, contestando a las claritas. Pero fue a La Sexta, allí donde Iglesias forjó buena parte de sus popularidad entre quienes siguen a medias la política. Y como pasó la prueba Rajoy, pues también pasó el día y llegó el siguiente, y ese siguiente hacía coincidir la campaña con el Día de la Constitución, lo cual era terreno abonado para hablar de si cambiarla ya y tal.

Siendo Podemos el partido que menos trata en su propuesta (en la escrita, nada de arengas tuiteras ni mítines de manual) la reforma constitucional como escribía en nuestro compañero Pedro Ingelmo –contando con que el PP ni quiere oír hablar del tema–, resulta cuanto menos curioso que el partido morado volcara toda su artillería en proclamar a los cuatro megabytes la caducidad de la Carta Magna y redoblar esfuerzos durante el día para que el tema se mantuviera vivo, desde el #Gracias1978Hola2016 al #UnaConstituciónContigo pasando por toda una catarata de actos por las principales capitales para reivindicar la necesidad de abrir la lata constitucional, todo ello adobado con consignas por doquier tanto de sus elementos más visibles como del último de sus parroquianos.

Mientras presentaban su proyecto de reforma constitucional Twitter seguía hirviendo con Venezuela. Pero bueno, Venezuela es el ejemplo ya y tal…

 

Entre la diferenciación y el bucle

Jesús Ollero | 5 de diciembre de 2015 a las 7:16

Las campañas suelen pretender amarrar el voto propio y rascar el máximo del ajeno. Los indecisos van por libre y son el anhelo de todos y la abstención, esa masa aforme e ignota, directamente se obvia. Y con ese panorama tan habitual y el añadido de captar al cabreado, la campaña en redes amenaza saturación y bucle. Trayectoria en círculo desde todas las tendencias. Y en general, círculos estancos.

Los partidos de siempre han optado en el arranque de la campaña por el clasicismo más ortodoxo y aburrido: #Vota(tal) más el lema de campaña (#EspañaEnSerio y #ElCambioQueUne). Curioso que en las elecciones que se presuponen más abiertas e impredecibles se tire de lo más elemental, clásico y, me permitan, superado. Directo sí es, pero lo ha sido siempre. Y el siempre no está claro que juegue a favor esta vez.

Los partidos nuevos, emergentes, cool, etc, están mejor organizados en redes pero, a la hora de la verdad, no guardan una línea homogénea en sus tags. Podemos ha optado de salida por #PodemosGanarElFuturo, perfectamente hilado (como casi todo lo que hacen) con su marca y Ciudadanos va y viene con las consignas. Sus líderes actúan por el estilo, y las más de las veces sin etiquetar términos.

La carrera electoral no es exclusiva de España. De hecho este fin de semana hay comicios en Venezuela y Latinoamérica está plagada de procesos en curso, así que ojo con el etiquetado y las estrategias. Sintagmas básicos como #EleccionesGenerales o #EleccionesGenerales2015 directamente no valen. Porque se cuelan como churros usuarios, consignas y mensajes del otro lado del charco. Ruido, en definitiva.

Pero no deja de sorprender lo poco que se usa #20D, fácil, intuitivo y españolamente exclusivo. Se sostiene que los hashtags largos funcionan mejor, y el funcionamiento de Twitter lo corrobora, pero igual resulta más rentable pensar en que lo recuerde el usuario y en cómo cruzar públicos para rascar que en las tendencias y en esa obsesión por diferenciarse. Tanto, que se corre el riesgo de no salir del bucle.