‘Estepona connection’
Lo más relevante de la detención de 26 personas vinculadas a una presunta trama de corrupción municipal en Estepona es la farisea sorpresa en la cúpula del PSOE. El socialista Antonio Barrientos gobernó entre 2003 y 2007 esta localidad de la Costa del Sol con José Ignacio Crespo como número dos. Casualmente, el mismo lugarteniente que tuvo Jesús Gil Marín en los cuatro años que estuvo en la Alcaldía entre 1995 y 1999. La Fiscalía dice que esta trama esteponera trabajaba según la escuela gilista de Marbella. Crespo es un tipo listo: consiguió ser vicealcalde de Gil y, después, del socialista. Es más, fue el número tres de aquel partido antisistema llamado GIL, detrás de los dos Jesús Gil, padre e hijo. Era el hombre de confianza de la familia, para entendernos.
A nadie le pareció mal que apareciese más tarde a la vera de Barrientos. Ni a la secretaria provincial del PSOE, Marisa Bustinduy, ni al secretario regional, Manuel Chaves, ni al secretario general, José Luis Rodríguez Zapatero. Pero ayer, sin embargo, todo el mundo se rasgaba las vestiduras en el campo socialista. Le han abierto expedientes de expulsión a Barrientos y compañía. Hubo hasta quien sacó pecho: Álvaro Cuesta, secretario de Política Municipal, y Gaspar Zarrías, vicepresidente de la Junta, se preguntaron “por qué el PP no actúa con la misma contundencia contra los casos de corrupción surgidos en sus filas, como hace el PSOE”. Habría que pedirles compostura; más medicina preventiva y menos cirugía de salón.
Cuando en 1974 se descubrió que el secretario personal Willy Brandt, Günter Guillaume, era un espía de la Alemania comunista, el canciller dimitió. Se sintió responsable. Estoy seguro que ante la Estepona connection Bustinduy, Chaves y Zapatero no van a hacer otra cosa que indignarse. Y llueve sobre mojado: el PSOE gobernó en el mandato municipal que terminó el año pasado con viejos gilistas en Manilva hasta que metieron en la cárcel al alcalde Tirado. No son los únicos. El PP en Ronda, Izquierda Unida en Estepona y Manilva, y el PA en Ronda y Estepona han gobernado entre 2003 y 2007 en la Costa del Sol con significados gilistas. Hay una gran diferencia entre estas galanterías y el pacto republicano francés contra el ultraderechista Jean-Marie Le Pen. Javier Arenas ha dicho que hay que cambiar los controles de las políticas urbanísticas. De acuerdo. Pero antes hay que cambiar los controles de las políticas de partido: el PP gobernó con gilistas en Estepona antes de que lo hiciera Barrientos. Hay dirigentes del PSOE y el PP que son como el policía de Casablanca: cierra el local indignado, porque se ha enterado que se juega, pero coge su parte de la recaudación.
Después de lo de Estepona, Bustinduy, Chaves y Zapatero deberían dimitir, siguiendo la senda ética de Willy Brandt. Y si no quieren, al menos, que no nos tomen por tontos con el cuento de la “tolerancia cero”. En esa asignatura y en este caso han sacado precisamente eso, un cero.




18 de Junio de 2008 a las 11:22 pm | Enlace permanente
¡Vaya artículazo! Directo al corazón del problema: la Junta (o sea el PSOE) ha mirado para otro lado y ahora sale con lo de tolerancia cero. Claro que los otros partidos tampoco salen muy bien parados: por tal de tocar poder se alían con el mismo demonio…
Por fortuna, vivimos en un Estado de derecho y una democracia y existen más controles que la simple competición entre partidos… Ignacio siga en esa línea, tomando el testigo de Félix Bayón.
Enhorabuena,
MM
19 de Junio de 2008 a las 5:45 pm | Enlace permanente
Para esto sirve la Libertad de expresión. Ah!, y la blogosfera.
19 de Junio de 2008 a las 7:35 pm | Enlace permanente
Veo que se olvida de La Línea y del denominado “Pepe Gil” (compuesto de los miembros del extinto GIL, absorbidos por el PP del que han desalojado a toda su militancia histórica). La Junta de Andalucía y el Ministerio de Hacienda (antes con el PP y luego con el PSOE) les han abierto mil expedientes.
¿Han hecho algo? No. Luego, el día que se monte otra operación y salgan alcaldes y concejales con las esposas puestas, declaremos nuestro asombro.
19 de Junio de 2008 a las 8:05 pm | Enlace permanente
En la crónica dela VI legislatura del Parlamento de Andalucía y, en el apartado “el caso de la diputada Gálvez” casi me insultaron. Y, dice: “el episodio más comprometido ocurre en el último debate del estadod e la comuniad en junio de 200. De un día para otro a Inma le da el repente y se planta, dice que no va, que está harta, que el PSOE ha pactado con ex-concejales del GIL en Estepona, y que no le sale del coño (jamás dije eso, si reconozco haber dicho que no iba por una cuestión sexual)ir a escuchar a Chaves habar de “cosas bonitas”. Aunque los periodistas no transcribieron el taco y tan solo reflejaron que tenía un ataque de ansiedad”.
Pedí explicaciones al Presidente del Parlamento pero no recibí jamás respuesta.
Ni dije el taco ni nunca he tenido con la política ataques de ansiedad, si con la Justicia que como el propio Mendez de Lugo reconoce, llega tarde.
Espero que el Sr. Chaves siga diciendo cosas tan bonitas como “toleransia sero” y, espero que, en esta ocasión, a los andaluces nos de un ataque de ansiedad y digamos !BASTA YA!.
Ahora, tan solo esperar a conoce el acuerdo de la Fiscalia con los malayos esteponero.
Ignacio, estos días te leeremos con más interés porque reconocemos la independencia en un periodista.
20 de Junio de 2008 a las 10:16 am | Enlace permanente
Ataques de ansiedad daban en la campaña electoral de las municipales al pasar por Mijas e intuir Estepona y tener que escuchar a Zapatero y a Chaves en Marbella colgarse medallas por haber acabado con la corrupción. Ja. Los socialistas honrados de Estepona mandaron cartas a Chaves y ya ven el caso que les hizo.
20 de Junio de 2008 a las 3:58 pm | Enlace permanente
Cuando leo, oigo y veo noticias como esta, me acuerdo de una frase de Louis-Ferdinand Céline (sí, ya sé que los lerdos de siempre ya están pensando en su antisemitismo y en su colaboracionismo con el nazismo; me da igual). Céline escribió: “Se puede perfectamente no votar nunca y, aun así, tener una opinión propia… e incluso varias”. Es de su libro “Norte”. Pero, claro, ¿quién lee hoy en día a Céline? No es políticamente correcto. ¿Y sí lo es votar y darle el poder de un municipio a estos jumentos cuya única ocupación es llenar sus bolsillos? ¿Por qué vamos cada cuatro años como borregos a las urnas a sabiendas de la verdadera identidad de las personas cuyos nombres aparecen en las papeletas bajo las siglas de un partido, sea el que sea? Logramos poner fin a un sistema totalitario aborrecible que duró 40 años para darnos ahora de bruces con esta gentuza. Y después les aterra la abstención, que no participemos de esa pantomima que son las elecciones. Convénzanse de una vez: el señor Gil fue alcalde por las urnas, y este tal Barrientos, ayudándose de antiguo lacayos de aquél, también. ¿No es para quedarse en casa los domingos de elecciones y poner fin al “juego-negocio” de toda esta gente?
20 de Junio de 2008 a las 11:42 pm | Enlace permanente
En Europa Sur, nuestro periódico del Campo de Gibraltar, se ha publicado mucha información denunciando irregularidades en La Línea. Y yo he escrito no pocas veces sobre cómo de los cien concejales que sacó Gil en las elecciones mnicipales de 1999 más de un tercio acabaron aquel mandato con el carné del PP, incluidos los de La Línea.