Díaz Ferrán y Belén Esteban: año nuevo, vida nueva
Dice el refrán que año nuevo, vida nueva. Es un aserto falso por completo, como ya habrán comprobado en la vida real. Pero no podemos evitar hacernos buenos propósitos. Algunos sencillos y domésticos, tan difíciles de cumplir como los complicados y ajenos a nuestra simple voluntad. Ya saben, estar más tiempo con la familia, quitarse unos kilos, dejar de fumar. Sumen y sigan…
Hay otros cambios que son más caros. La CEOE apostó hace casi tres años por cambiar el modelo de presidencia colegiada e institucional, cuando se jubiló José María Cuevas. Los vicepresidentes de la gran patronal eligieron como sustituto a Gerardo Díaz Ferrán, un liberal a ultranza, amigo personal de Esperanza Aguirre, que antes de la crisis opinaba que la mejor empresa pública es la que no existe y que el Estado tiene que intervenir lo menos posible en la vida empresarial. Sólo le plantó cara el presidente de la patronal andaluza, Santiago Herrero, convencido de que a Cuevas debía sucederle alguien del mismo perfil. El resultado de aquella confrontación desigual fue de nueve a dos. Así llevamos desde 2007, con un jefe de la patronal personalista, que era un empresario de éxito, en activo. Era.
Era, porque la crisis ha caído sobre el Grupo Marsans como una exhalación; muchas de sus empresas de seguros o transportes pasan por dificultades. Y el propio empresario pidió el año pasado un paréntesis en la economía de mercado, para sorpresa o chanza de propios y extraños. Total, que parece que el modelo perdedor de Santiago Herrero resultaba más conveniente, visto lo visto. Y a la cúpula empresarial le ha entrado la duda de aplicar o no, el año que viene, el refrán de vida nueva.
El miércoles, Díaz Ferrán dimitió de boquilla y los directivos de la CEOE le apoyaron, de boquilla también. Su mandato expira en febrero de 2010. La patronal española puede estar a punto de cambiar de cara y quién sabe si de modelo. Aquí entramos en el terreno de la especulación. Díaz Ferrán puede vender sus participaciones empresariales y quedarse de líder patronal. El catalán Joan Rosell, que ya lo intentó cuando se iba Cuevas, podría hacer un segundo intento. ¿Un catalán? Por qué no. O un andaluz: también Herrero podría realizar su segunda intentona.
Es cierto que estas cuestiones no alteran el pulso de la calle lo más mínimo. El pulso de la calle está, créanlo o no, con la nueva cara de Belén Esteban, sometida a una cirugía de estética, que será presentada al universo mundo mañana en un programa de la televisión rosa. Se avecina audiencia récord. La operación, por cierto, ha sido realizada en Barcelona. Verán como nadie le pone pegas a que la haya hecho un médico catalán.



18 de Diciembre de 2009 a las 7:48 pm | Enlace permanente
Estimado Ignacio,simple curiosidad, por qué hay signos de interrogación en Joan Rosell, y no los hay para Santiago Herrero.
¿Se ponen pegas a las intervenciones de cirujanos no catalanes?
Te deseo unas muy felices fiestas y un venturoso y progresivo mejoramiento del próximo ejercicio.(Si el TC no da al traste con nuestras esperanzas y el gobierno de turno no cesa de improvisar en vez de copiar lo que hace la Europa civilizada.)
19 de Diciembre de 2009 a las 12:38 pm | Enlace permanente
Si no entiendo mal, se ha publicado que a Rosell lo quería el Gobierno y pero no la cúpula de la patronal, por ‘catalán’. Supongo que Ignacio hace la pregunta y la contesta. Pero seguro que él lo puede decir con más certeza. Y lo del cirujano es una broma, Pep, que eres muy serio para todas tus cosas. Felices fiestas también para Ignacio, para Pep y para todos los habituales. A ver que recuerde Jotaeme, Bosco, María, RF, Antonio, Esteban, Ferran y los demás.
19 de Diciembre de 2009 a las 1:02 pm | Enlace permanente
Efectivamente, ha circulado que el Gobierno vería con buenos ojos un relevo en la CEOE, con la llegada de Rosell. Que sea un andaluz el sustituto es un clásico. El estereotipo dice que el andaluz será gracioso y campechano. Como vivimos del cliché, que sea un catalán hay que explicarlo. Por qué no, contesto a todo lo anterior sin escribirlo; más que nada, porque el espacio no permite extenderse en detalles. Rosell, por otra parte, me parece más sensato, equilibrado y preparado que Díaz Ferrán. Y lo del cirujano tiene la gracia que se le quiera dar al chiste: la ‘novia’ de España se rehace la cara y acude a Barcelona y a un cirujano catalán. Es una metófora. Si la gran patronal quiere cambiarse la cara, pues un catalán, por dios. O un andaluz, ¿por qué no?
19 de Diciembre de 2009 a las 1:21 pm | Enlace permanente
Muchas gracias, Carmen.También para ti deseo lo mejor en estas fiestas.Has acertado en mi perfil,llevo colgada ésta divisa desde…ya no me acuerdo.
Saludos cordiales.
19 de Diciembre de 2009 a las 4:25 pm | Enlace permanente
Éramos pocos y parió el Washington Post. Nos cuenta Steve Hendrix que estas Navidades las ventas de tarjetas navideñas van fatal. Un sello de 44 centavos más la tarjeta es dinero para muchos norteamericanos, cuando se puede felicitar con las e-cards o con Facebook. Otros piensan que las tarjetas contribuyen al cambio climático. Y otros simplemente no se atreven a decir HAPPY NEW YEAR.
De todas formas, FELICES PASCUAS, don Ignacio.