Chequeo médico
Bajan en caída libre la Bolsa, la confianza internacional en la deuda pública española, la reputación del presidente del Gobierno y las expectativas de voto de los socialistas. Los siete años de vacas flacas de la maldición bíblica del Génesis se pueden quedar cortos. Un panorama nada alentador para José Antonio Griñán, que está ya pergeñando lo que será la nueva Ejecutiva del PSOE andaluz, un nuevo Gobierno de la Junta y quién sabe si una fecha electoral distinta a la que elija Zapatero para evitar que su desprestigio termine de hundir las posibilidades de los socialistas andaluces.
Griñán está necesitado de dar un impulso a su gestión, a su partido y a su figura. Y no parece que el momento le favorezca en absoluto. Debería, por tanto, correr algunos riesgos. La doctrina conservadora de jugar a cometer los mínimos errores posibles, desarrollada con éxito por su antecesor durante 19 años, ya no sirve en coyuntura tan adversa. Ni le sirve a él ni es útil para el futuro de Andalucía.
Una de las deudas pendientes con la región del partido gobernante es la ausencia de elecciones autonómicas separadas de las generales o europeas desde que Chaves fue elegido por primera vez en 1990. Después de 22 años, en 2012 bien se merece Andalucía un chequeo médico en profundidad sin la distorsión que supone el enconado debate nacional de los dos grandes partidos, que solapa por completo los problemas locales. Esto no sólo perjudica a los partidos minoritarios, sino a la sociedad en su conjunto. En el debate de investidura de Griñán, hace casi un año, Arenas le ofreció abstenerse si se comprometía a convocar elecciones en solitario. Se lo dijo dos veces y no se dio por enterado. Se puede pensar que es una mala señal, pero los tiempos han cambiado mucho en este año.
Ahora Griñán tiene que hacer grandes cambios en su partido, en su gobierno y en su apuesta electoral, si quiere ilusionar a una parroquia que vive con desconcierto y ansiedad el inclinado tobogán en el que ha convertido la economía nacional.



8 de Febrero de 2010 a las 3:17 am | Enlace permanente
Ojeando la prensa esta mañana, un periódico sevillano -no recuerdo cual- pergeñaba su quiniela de la nueva generación de socialistas que van a dirigir el PSOE-A. Publicaba ocho o diez fotografías y otros tantos perfiles. Al leerlos me he echado a temblar: sólo en un caso había una cualificación académica y profesional concreta; no es de tirar cohetes pero la había. Todos los demás, aunque queda claro que cobran del partido, del Ayuntamiento que corresponda o del Parlamento de aquí o del de allí, figuran como estudiantes de algo o hay un clamoroso vacío. O sea que son gente que ha pasado del instituto, o de un recorrido incipiente por la Universidad en el mejor de los casos, a las JJSS y, después o al mismo tiempo, a los sueldos públicos y el coche oficial con veintipocos. No seré yo quien defienda el perfil agreste de casi todo lo que hay ahora mismo, pero el currículum de lo que se propone como solución es como para salir corriendo. Con lo fácil que es -usted lo sabe, don Ignacio- quitarse algún año que te sobra y ponerse algún título que te falta, como hizo aquella.
8 de Febrero de 2010 a las 9:20 am | Enlace permanente
Griñán convocará elecciones autonómicas con las generales si le conviene a él y a su partido. Lo demás es poesía.
8 de Febrero de 2010 a las 7:53 pm | Enlace permanente
Ni Zp ni Rajoi, por Dios, basta ya de estos dos.