Un mes decisivo para Europa

Ignacio Martínez | 3 de junio de 2012 a las 11:34

Hay malos presagios. Nadie sabe lo que pasará, pero este mes es decisivo. Europa ha cambiado y Alemania también. El viernes Josep Borrell recordaba en Córdoba a un grupo de periodistas nacionales, reunido para la entrega de los Premios Madariaga, que Helmut Kohl ya decía en los 90 que la suya era la última generación de alemanes europeístas. El socialista catalán preside el Instituto Universitario Europeo, institución de posgrado creada por la UE, con sede en Florencia. Un alumno alemán comentó un día que Europa era una bola [de reo] que su padre había atado a su pie para pagar las culpas de su abuelo. La anécdota ilustra un cierto estado de ánimo en Alemania y cómo ha pasado página de la II Guerra Mundial. Sin complejos.
Bajo el síndrome de la angustia, Rajoy dio ayer en Sitges una conferencia con poco público y escaso entusiasmo. Pidió una autoridad económica europea que armonice las políticas nacionales, arbitre una fiscalidad común, permita el control centralizado de las finanzas y gestione la deuda pública. En resumen, que arregle esto. El presidente tiene más demandas: establecer un sistema general de supervisión bancaria, un fondo de garantía de depósitos para toda la zona euro e instrumentos de capitalización directa para los bancos. El catecismo de Durao Barroso, el peso pluma que comanda la Comisión en plena tormenta.
Muy distinta fue la acogida al magnífico discurso que hizo García Margallo el viernes en Córdoba. A juicio de mis colegas, el mejor de un miembro del Gobierno en estos cinco meses. El ministro reclamó una estrategia de unidad nacional para salir de la crisis. Sostiene que si no se despeja enseguida la incertidumbre que vivimos en Europa y España, los esfuerzos de décadas para fundar y desarrollar la unidad europea se irán por el sumidero de la historia. Es un problema político.
Explicó que los inversores desertan porque creen que el euro es reversible. y para asegurar su futuro considera imprescindible que el Banco Central Europeo proporcione liquidez y sostenga la deuda pública de todos los países. Margallo puso énfasis en que la austeridad es necesaria, pero en absoluto suficiente para superar la crisis e insistió en la necesidad de un esfuerzo de crecimiento económico, para poder pagar las deudas y mantener los servicios sociales.
El destino europeo se juega con el euro, precisamente aquí. Y ahora.

  • María

    ¿Nadie sabe lo que pasará? Claro que lo sabemos.. que vamos camino a la ruina y lo triste es que a ningún político quiere perder sus poltronas.

    La cuestión es que tenemos casi el doble de paro que Portugal y un 15% más de paro que Grecia. Así que aparte de la crisis y los bancos hay algo más que hemos hecho mal. ¿Qué? Pues que tenemos una administración tremendamente engordada por el disparate autonómico que multiplicó por 17 la gestión y el gasto y eso es insostenible. Esa administración improductiva (que nos cuesta 86.000 millones al año) necesita muchos recursos (impuestos, recortes y menos servicios sociales) y eso retrae la economía y crea paro. Pero además son recursos que se tiran a la basura (bueno a pagar las nóminas de enchufados, de políticos y de los empleados que mantienen los 17 miniestados)

    Ya está bien. Yo también lo estoy pasando.. no te calles, pásalo por email, facebook, foros… los políticos no van a mover un dedo pero entre todos podemos intentarlo… nos llevan a la ruína.. o las autonomías o nosotros.

    http://elProblemaSonLasAutonomias.wordpress.com


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