Un discurso en busca de autor
El nuevo secretario regional de los socialistas es persona letrada y una rara avis en el mundo político: tiene por costumbre escribir sus propios discursos. Pero en un momento tan delicado como el que vivimos sería bueno recordarle que no puede dirigirse sólo a los delegados del partido que le va a dar todo el poder en la organización y en la Junta, como pasó en 1984 con Borbolla, o con Chaves en 1994. En su discurso de hoy, Griñán también debería dirigirse a todos los ciudadanos, que están esperando algo más que desprecio al adversario político y autocomplacencia romántica. Tomo prestadas algunas ideas que podría utilizar, y que le vendrían estupendamente a su compañero de escenario de este mediodía, el presidente Zapatero.
“No se trata de decir lo que la gente quiere oír, sino lo que en este momento hay que decir: que tenemos una estructura de la administración creada para la época de bonanza, que ahora no la podemos pagar. Vamos a reducir un 30% los altos cargos de la Junta, un 30% los puestos de confianza, un 10% las jefaturas de servicio, un 60% el sector público empresarial, y congelar los sueldos de los altos cargos hasta 2013. Esto no es demagogia, es sencillamente reconocer que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, como país, como región, como familias, como empresas, como ciudadanos. España ha llegado a deber tres veces lo que vale; administración pública, empresas y familias se han endeudado hasta el triple del PIB nacional. Hemos sido ricos, pero con cargo a deuda y eso lo tenemos que ajustar. Estamos viviendo unos tiempos en los que se está pensando más en los votos que en el futuro. Eso nos puede pasar factura”.
“Estamos obligados a llegar a acuerdos entre las comunidades autónomas, con independencia del color político de cada una. El Gobierno central tiene que ceder para llegar a acuerdos con la oposición y tiene la obligación añadida de entenderse con las comunidades autónomas. Si no se producen esos acuerdos, los ciudadanos no lo entenderían y eso puede generar un desapego de la política. Que nadie piense que aunque este año salgamos de la recesión y tardemos algo más en salir de la crisis, esto es cuestión de un año o dos. Vienen tiempos duros, difíciles y no vale mirar para otro lado. La reducción de la administración será impopular para las organizaciones que estábamos acostumbradas a que la llegada al poder llevaba consigo el desembarco de una serie de personas. En los dos próximos años debe importarnos bastante poco el resultado de las elecciones. No está en juego la victoria electoral, sino el futuro del país”.
Este discurso no es mío. Es un resumen textual de lo que dijo el miércoles en Los desayunos de TVE el socialista Guillermo Fernández Vara, presidente de Extremadura. Discursos así son los que hacen falta y escasean. Está por ver cuál será el registro de Griñán. Y el de su compañero de escenario…







