Los zapatos de Bombay
A su vuelta nos contó que perdió las alpargatas, salió descalza y pisó sangre. Dramatismo. Estaba en unos de los hoteles atacados por los terroristas el miércoles en Bombay. Unos atentados que han causado más de 160 muertos. Realmente grave esta primera masacre masiva producida por el fundamentalismo islámico en la era Obama. Esperanza Aguirre quiso darle más énfasis a sus pies: llegó a la sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid con unos calcetines de avión y unos zapatos que se ha filtrado que eran prestados. Teatral. ¿Nadie pudo llevarle unos zapatos de casa? ¿No le dio tiempo a cambiarse en el coche desde el aeropuerto hasta la Puerta del Sol? Porque, no sé si se habrán fijado en el detalle, pero no habló para la prensa nada más bajar del avión. No. Es evidente que quería dirigir las miradas a sus pies, que descalzos habían pisado tanta sangre, que necesitaban unos calcetines y unos zapatos blancos prestados, para un acto pretendidamente improvisado.
Todo iba bien, hasta que el eurodiputado de CiU Ignasi Guardans (CiU), director de una delegación del Parlamento Europeo que se vio atrapada en Bombay por la oleada de ataques terroristas del miércoles, criticó a Aguirre por salir corriendo “ella sola” sin asegurarse previamente que todos los miembros de su delegación estaban a salvo. Guardans pudo salir de India mucho antes que su delegación y no lo hizo hasta que pudo meterse en un avión con todos los diputados y funcionarios del PE que le acompañaban. Como un capitán de barco, hasta que no tuvo claro que todo el mundo había podido salir, no salió del país. La interesada se ha limitado a responder que no comparte esta opinión, pero alguno de sus amigos políticos ha sido más explícito y ha calificado a Guardans de “mezquino”.
Si esto fuese Estados Unidos, en donde siempre se está examinando a los candidatos a presidente por su capacidad para ser comandante en jefe, la actuación de Aguirre la habría puesto en entredicho. Más allá de las bromitas sobre su buena o mala suerte en los meses de noviembre, y de la actuación teatral de los calcetines y los zapatos blancos de tacón, la aspirante a candidata para la Presidencia del Gobierno por el Partido Popular ha tenido una reacción ante el pánico bastante menos lucida que la del eurodiputado de CiU.




