Urbanismo
20 de diciembre
Muchas gracias a los amigos que han celebrado la aparición de este blog. También agradezco los comentarios contrarios a mi posición sobre la política urbanística de la Junta. Qué se le va a hacer, está muy bien la disidencia. Quienes critican lo que existe hoy día, deben recordar lo que teníamos antes (la barra libre de Gil y sus imitadores de todas las tendencias políticas) e imaginar lo que tendríamos ahora de no haber sido por la política de Concha Gutiérrez. El primero que se metiera en el fangal que era el planeamiento urbano iba a resbalar y comparto la idea de que se han cometido errores. Ya lo decía en mi artículo de ayer: está claro que primero se debió hacer el plan de ordenación territorial de Andalucía (POTA), después los planes subregionales y finalmente los PGOU; y los límites del 30 y el 40 por ciento no debieron ser tan estrictos, para no tener que recular. Hay otras cuestiones, como el monocultivo de determinados arquitectos, que también son criticables. Pero con todo eso, aplaudo el valor de la consejera en meterle mano al urbanismo y en intentar aplicar normas y sentido común. Nos queda mucho por mejorar, pero no tengo duda de que estos ocho últimos años han permitido una mejora de la situación anterior. Sin ir más lejos, Encarna Maldonado publica hoy en Málaga hoy una interesante información según la cual Gadafi, el boticario, va a dejar de construir unas 2.000 viviendas en la Costa del Sol gracias a las limitaciones del denigrado POTA. En fin, nadie ni nada es perfecto.


