Menores que pegan a sus padres

José Aguilar | 22 de septiembre de 2009 a las 19:07

EL fiscal general del Estado alerta: cada vez son más los adolescentes que pegan a sus padres. El año pasado 4.200 padres denunciaron a sus hijos menores de edad ante los tribunales. Parecen pocos, ya que hay en España más de tres millones de chicos y chicas entre 12 y 18 años.

En cualquier caso, los 4.200 suponen un 56% más que en el año anterior. Demasiados, y más porque no resulta gratuito pensar que son muchas más las agresiones que los padres no llegan a denunciar por vergüenza, por pudor o por temor. Se guardan para sí la humillación antes que judicializar el horror que viven dentro de sus hogares.

Lo sufren en silencio, como buena parte de las mujeres víctimas de la forma de violencia doméstica que la sociedad sí ha interiorizado ya, por fortuna, como mal a combatir colectiva e institucionalmente. También como la violencia de género, ésta de hijos e hijas contra padres y madres se ha revelado transversal: se producen casos en todas las clases sociales, de modo que no se trata de un fenómeno que tenga que ver con los niveles de renta y educación. No se puede atribuir a la desestructuración familiar.

Dejando aparte los episodios ocasionales, este tipo de agresiones proceden obviamente de muchachos malcriados. Malcriados por los padres, por la escuela, por la sociedad, y reveladores de un gran fracaso colectivo. Probablemente los padres que ahora sufren el maltrato se arrepienten de no haber sabido decir no a sus hijos cuando eran niños (he oído a José Antonio Marina que a las criaturitas hay que empezar a prohibirles cosas ¡a partir de los ocho meses!), de excederse en permisividad y de pasarse los primeros y decisivos años del hijo vulnerando el delicado sistema de recompensas y castigos –a favor de los primeros, claro– que está en la base de una buena educación.

Cuando padres y madres vienen a darse cuenta de lo equivocados que han estado, es demasiado tarde: los niños ya no son tan niños. Por no dar un cachete a tiempo son ellos los que reciben algo más que cachetes, y de las personas que más quieren, que duele mucho más. Todo padre debe esperar que su hijo, al crecer, se ponga Edipo y reniegue de él para afianzar su propia personalidad, pero éste es un problema puramente psicológico que el tiempo resuelve en la mayoría de los casos. En cambio, ninguno está preparado para que su hijo adolescente le torture anímicamente o le levante la mano de manera cotidiana.

Escuela y sociedad, por su parte, colaboran lo suyo en que la malcrianza juvenil se consolide, una por impotencia y la otra por la asunción de valores que son la negación del respeto, la autoridad y la consideración. Qué tiempos aquéllos en los que decíamos “eres más feo que pegarle a un padre”…

  • Jotaeme

    Solamente publica usted las entradas que le son favorables. A mi ya me ha censurado dos. A ver esta.

  • BARQUERO

    En esta vida nada es gratis.La incorporacion de la mujer al trabajo ha tenido y tiene su lado posivo y su lado negativo.
    Hoy dia trabajan los dos y tienen que ganar dinero para pagar la hipoteca del piso y la de la playa,los dos coches(para ella y para é) el viajecito al extranjero y la asistenta ecuatoriana.Cuando los padres se dan cuenta sus hijos tienen ya una edad de 12/13 años en los que no han sido educados, ni queridos, a los que para que se callaran se le ha dado de todo,menos una bofetada a tiempo,(¡¡cuidado¡¡,esto es politicamente incorrecto y te pueden quitar hasta la custodia de los niños),….pero creo que la mujer debe estar satisfecha, desde que trabaja se ha equiparado tanto al hombre que ya hay mas mujeres alcoholicas o con cancer de pulmon que hombres.
    Por otra parte es estupendo que exista esa cosa amorfa llamada “sociedad” a la que se le puede echar la culpa de todo,…que el niño sale un desalmado,la culpa es de la sociedad,que hay montones de jovenes y jovenas cirroticos con 25 años,…la culpa es de la sociedad,

  • nacho

    Barquero, tiene razón, la culpa no es de la sociedad, la culpa es de la sociedad que los padres han creado sin educar a sus hijos, pero me refiero a padres incluyendo al hombre y a la mujer, no tienen las mujeres más culpa por haberse incorporado al trabajo que los hombres, los dos tienen y tendrán la misma capacidad para educar a sus hijos independientemente del sexo al que pertenezcan

  • Fofo

    ¿Por qué tiene usted un blog en los periódicos del Grupo Joly, sr. Aguilar? Si mi ordenador no está estropeado, su última entrada es del 22 de septiembre de 2009. Hoy es 5 de diciembre de 2009. Esto del bloguerío está inventado para todo lo contrario: para la inmediatez. Si a usted le parece demasiado rápido, y creo que es así, déjelo. Usted es de esos a los que el carril-bici le debe parecer una frenética (y peligrosa) autopista de seis carriles. Qué tranquilidad, la suya… por no decir otra cosa.