El aborto de las menores

José Aguilar | 11 de diciembre de 2009 a las 12:44

EL próximo jueves el pleno del Congreso de los Diputados aprobará la reforma de la ley del aborto. Como ya indiqué, las útimas dudas sobre el futuro de esta norma se despejaron el día en que el PNV decidió, rompiendo su tradición, que no dejaría libertad de voto a sus diputados, sino que todos ellos aceptarían la ley de plazos con determinadas condiciones.

   Lo que el PNV pedía -y el PSOE ha aceptado, lo que hizo posible que la Comisión de Igualdad del Congreso diera ayer luz verde al dictamen de la ley- se refiere a la regulación de la objeción de conciencia de los profesionales sanitarios, el respeto a las competencias autonómicas y, sobre todo, la obligación de que las menores de edad, entre 16 y 18 años, informen de su decisión de abortar a al menos uno de sus padres, tutores u ostentadores de la patria potestad sobre las mismas. La decisión, en todo caso, seguirá siendo de las menores embarazadas, dentro de las primeras 14 semanas de gestación.

   No obstante, según pactaron también socialistas y nacionalistas vascos, este deber de comunicar a sus mayores la voluntad de abortar tendrá una excepción: no tendrán que hacerlo cuando aleguen fundadamente que hablarlo con ellos supondría “un peligro cierto de violencia intrafamiliar, amenazas, coacciones o malos tratos, o se produzca una situación de desarraigo o desamparo”. Estos motivos de excepcionalidad son tan variados y genéricos que no hace falta ser adivino para deducir en qué se van a convertir: en un coladero. Será parecido a lo que con la ley vigente es el supuesto del daño a la salud psíquica de la madre, cuyos efectos indeseados se dice querer evitar.

   Yo, que me declaro partidario de la ley de plazos para el aborto (de las adultas), no albergaba ninguna esperanza de que esta aparente concesión del Gobierno en la cuestión de las menores fuera a servir para restaurar la lógica y la racionalidad. ¿Que por qué? Por el pensamiento dominante. Con el sistema de valores que se inculca a los jóvenes y con la formación que se recibe en los institutos, está claro que todo lo que sea azuzar el sentido de la responsabilidad de los adolescentes está contraindicado. Se trata de todo lo contrario, de extender derechos sin deberes, de que nadie se haga cargo de las consecuencias de sus actos, de que ninguno/a pague por sus errores (por ejemplo, el de no usar conscientemente anticonceptivos, que pueden ser un incordio), de que ninguna frustración empañe la marcha triunfante de la juventud hacia una madurez que se promete, falsariamente, ajena a los problemas y conflictos.

   ¿Alguien pensaba que nuestros gobernantes iban a admitir que la muchacha embarazada tenga que pasar la vergüenza de decirle la verdad a sus padres? Que no sufran las criaturas, por Dios.

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  • P@K0 Rojas

    Por qué no dejamos de perder el tiempo y ponemos la mayoría de edad a los dieciséis años. Con esta simple medida se consiguen muchas cosas.Le estamos dando responsabilidades a nuestros jóvenes y nos quitamos de paso el problema de la ley del menor, que todos criticamos.
    Si su hija es una tierna infante, lo seguirá siendo y si su hijo es un hijo de la p mayúscula, lo tendrá más difícil.
    Queremos proteger a nuestros niños y no sabemos como hacerlo. Bueno sí, se les pixela el rostro y ya está. Después algunos ayuntamientos celebran actos con mensajes BDsm (sexo explícito)un sábado al mediodia para deleite de
    las familias.El caso de Granada, por ejemplo.
    En el caso de los jóvenes usted debe pensar que si también
    pueden trabajar, por qué no van a a tomar decisiones importantes de su vida.No son criaturas.A lo mejor lo que le hace falta a esta ciudad como a tantas otras es tener algo con lo que divertirse en vez de tantos bares , pub y discos. Así es fácil ponerse beodo. Y ya se sabe… donde veo una, beodo.
    Con la mayoría de edad ya no tendría su hija que pasar por ese bochornoso apuro de contarle con quién fue, como y por qué.
    Eduquemos a nuestros hijos sin tantas leyes.

  • Melchor

    Mire, Don José, el aborto por menores,estaba tan ganado como el conjunto de la Reforma del aborto. Esta Ley empezó mal pues fue propuesta por el partido socialista, que no se atrevió a ponerla en el programa con que se presentó a las elecciones generales. Ha sido una imposición de la izquierda radical para apoyar los Presupuestos. Esta Ley sera todo, menos la expresión de la voluntad popular. A última hora se ha añadido el PNV, que algo habrá recibido a cambio,haciendo una pantomima para salvar la cara, aunque se le ha visto descaradamente el plumero.
    Don José, aún no he visto la argumentación, de un defensor del aborto por plazos, para matar a un ser humano por el sólo hecho de tener menos de 14 semanas. Le invito a que lea la Sentencia del Tribunal Constitucional sobre la Ley actual del aborto (STC/85). Se dará cuenta que el concebido tiene derecho a vivir y que la propuesta actual es anticonstitucional, a no ser que donde dije digo, diga diego (¡Cosas veredes, amigo Sancho!)