Obispos en la calle

José Aguilar | 2 de enero de 2008 a las 10:48

He escrito hoy en mi columna sobre la concentración promovida por los obispos en defensa de la familia cristiana.

No tengo nada contra esa manifestación. Están en su derecho al celebrarla. Y yo a discrepar de sus argumentos.

¿Qué es eso de que la democracia están en peligro? ¿No pueden aceptar que hay otros tipos de familia distintos del tradicional? ¿Acaso se obliga a los católicos a divorciarse o a abortar? ¿Por qué pretenden que su moral y sus convicciones más íntimas se conviertan en ley?

¿Este Gobierno que les ha incrementado los ingresos en la declaración de la renta persigue a la familia y a la Iglesia y el de Aznar, que gobernó sin cambiar la ley del aborto y la del divorcio, sí favorecía a la familia cristiana?

Selecciones de fútbol

José Aguilar | 28 de diciembre de 2007 a las 20:26

Esto de las selecciones autonómicas del fútbol es para reír o para llorar.

Ustedes dirán: o son puro folklore promovido por la clase política de cada autonomía o, como en Cataluña y País Vasco, pretextos para el discurso identitario y la autodeterminación.

Claro que es una autodeterminación de pacotilla. ¿Cuántos futbolistas vascos o catalanes que presumen de nacionalistas y promueven estos encuentros navideños aceptarían formar una Liga propia, televisada por las cadenas autonómicas y con ingresos consiguientemente inferiores a los que hoy perciben en la odiosa Liga española?

Es lo que tienen los nacionalistas. Siempre pieden más y más, nunca están dispuestos a asumir las consecuencias de sus opciones. La ley del embudo.

Si alguien es capaz de argumentar para qué necesitamos una Selección Andaluza de Fútbol que juegue unos bolos en vacaciones, estoy dispuesto a atenderle

¿Entrañables o detestables?

José Aguilar | 24 de diciembre de 2007 a las 8:00

¿Son entrañables estas fiestas navideñas o son odiosas?

¡Menuda papeleta! Pocas cosas de la vida cotidiana concitan una división de opiniones tan radical.

Algunos las defienden a muerte porque permiten la reunión con la familia, afloran los mejores sentimientos, se come y se bebe como nunca, hay paga extra, las calles se iluminan y la gente parece más contenta y amable (el famoso espíritu navideño).

Otros las atacan casi por los mismos motivos: hay que aguantar el coñazo de la familia, hartarse de comer y beber hasta sin ganas, gastar mucho dinero y soportar un derroche de sentimentalismo barato y artificioso.

Algo digo yo en mi columna de hoy en el periódico, pero me interesa conocer la opinión de ustedes. ¿La viven como tormento o como felicidad? ¿Entrañable o detestable, la Navidad?

Cachetes

José Aguilar | 21 de diciembre de 2007 a las 12:01

El Congreso ha puesto al bofetón fuera de la ley.

Tras el cambio en el Código Civil vigente, ya no se podrá “corregir a los menores razonable y moderadamente”, que es lo que admitía dicho texto legal. Se acabaron, pues, el cachete o la bofetada como instrumentos represivos en situaciones desesperadas (de los padres).

Supongo a la afición dividida. ¿No es exagerado reprimir así a los padres y tutores? ¿Un bofetón a tiempo no evita males mayores? ¿Se puede equiparar el cachete instantáneo a los malos tratos moral y jurídicamente punibles? ¿Es preferible sancionar estos castigos para evitar tentaciones mayores? Ya me dirán, amigos.

Remeros del mal (sobre ETA)

José Aguilar | 21 de diciembre de 2007 a las 11:04

EL contento generalizado de todos los amantes de la libertad por la sentencia de la Audiencia Nacional que ha levantado el velo a la parte del conglomerado terrorista que pretendía quedar oculta tiene, cómo no, una excepción cualificada: Ibarretxe y todo el Gobierno vasco han rechazado la sentencia. Según ellos, “hiere la democracia” e impone el encarcelamiento de personas por sus ideas.

No vale la pena indignarse. Después del paréntesis que supuso el liderazgo de Imaz, el nacionalismo democrático vasco, y sus comparsas de IU, vuelven por donde solían: a condenar el terrorismo etarra… y a lamentarse de que el Estado democrático emplee todas sus armas legítimas para acabar con esa lacra. No otra cosa es lo que la sentencia significa.

No se manda a la cárcel a nadie por sus ideas, por descabelladas que sean –que lo son–, sino por militar en una organización terrorista. Lo que los magistrados de la Audiencia han establecido, mediante una instrucción llena de rigor y abundosa de pruebas, es que las organizaciones y sociedades a las que pertenecían los imputados no coincidían con ETA sólo en sus planteamientos: es que formaban parte de ETA, tanto como los que empuñan las armas –y mandan en los demás–, aunque se dedicaban a otros frentes de actividad (financiación, relaciones internacionales, propaganda…).

Esto viene de cuando, en 1993, se requisó a un dirigente de ETA el documento que detalla el plan de actuación de todas las estructuras de la llamada izquierda abertzale –mal llamada, al menos en el sustantivo– bajo la dirección de “la vanguardia” (los pistoleros). Tomemos el ejemplo del periódico Egin. Su director y directora adjunta habían sido designados por ETA en una reunión celebrada en un hotel francés, en 1992; ETA transmitía sus consignas sobre el funcionamiento del diario a través de un sistema de claves y controlaba los nombramientos de los miembros de su consejo de administración; Egin, por su parte, avisaba públicamente de las redadas policiales para alertar a otros presumibles detenidos y que se dieran a la fuga, y publicaba dos secciones de anuncios que eran utilizadas por los terroristas y sus cómplices para mantener contactos y enviarse mensajes.

Si eso no es integración en una banda armada, que venga Dios y lo vea. Y tres cuartos de lo mismo valen para Ekin, Xaki y toda la sopa de siglas con las que se ha querido disfrazar una única realidad de terrorismo organizado en diversos frentes. El boletín 69 de ETA lo aclara del todo: la portada la ocupa el dibujo de una trainera patroneada por un etarra con capucha y fusil en la que otros individuos –éstos, con boinas– con camisetas con las distintas siglas de la trama reman a las órdenes del encapuchado. Remeros del mal.

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¿Cómo estuvo Arenas?

José Aguilar | 19 de diciembre de 2007 a las 8:00

Llamada de auxilio. Por razones profesionales no pude ver anoche a Javier Arenas en ‘Tengo una pregunta para usted’. Me interesa el tema y de lo que dicen hoy los medios no acabo de fiarme (je, je,je).

¿Me pueden ayudar, amigos de la Red, a hacerme una idea de cómo estuvo?

¿Mejoró a Manuel Chaves? ¿Se sabía las cosas cotidianas que la gente suele preguntar? ¿Tiene motivos para la esperanza? ¿Cameló a la gente, como él sabe?

Y otra cosa más. ¿Qué nivel dio el público participante? ¿Reflejó fielmente lo que es Andalucía?

Izquierda Des-Unida

José Aguilar | 17 de diciembre de 2007 a las 19:51

Después de reunirse en Matalascañas, los dirigentes de Izquierda Unida en Andalucía se declaran contentos, pero ni ellos mismos saben por qué. Como no sea por haber aplazado su próximo ajuste de cuentas…

¿Qué han aprobado, a fin de cuentas? Pues que su candidato a presidente de la Junta, Diego Valderas, no se presente por la provincia en la que tiene más posibilidades de salir elegido, que es la de Sevilla, sino por la suya (Huelva). Ya quiso ser diputado dos veces por Huelva y las dos veces fracasó. Hay que ver cuánto lo quieren para mandarlo allí de nuevo…

La segunda cosa importante que han decidido es que precisamente por Sevilla el número uno de la lista al Parlamento andaluz sea el simpar alcalde de Marinaleda, Juan Manuel Sánchez Gordillo. Es el que han querido las bases sevillanas -claro: la mayoría la tiene su partido- y el que más votos va a hacer perder por su radicalismo decimonónico.

Sólo tres muestras: hizo campaña contra el estatuto de autonomía, defiende la autodeterminación del País Vasco -y quizás cosas peores que vienen de allá- y en la propia asamblea de Matalascañas llamó a luchar por la Tercera República y contra la Monarquía borbónico-franquista.

A lo mejor estoy equivocado, pero ¿no va IU hacia la marginalidad con estos líderes? ¿No se expone a quedar en manos de un grupo de nostálgicos? O por el contrario, ¿recuperará así su autonomía y su espacio a la izquierda?

Más aborto

José Aguilar | 17 de diciembre de 2007 a las 19:49

El poderoso lobby feminista del PSOE presiona a Zapatero para que reforme la ley del aborto e impulse una ley de plazos (en resumen: que cada mujer decida si aborta o no dentro de un plazo determinado de su embarazo). En cualquier supuesto, con su sola voluntad, no como la ley vigente.

Interesante asunto. Zapatero metió en el congelador esta reforma, que ya prometió en 2004, por temor a que los sectores sociales más moderados se le echaran encima.

Preguntas: ¿Se plegará Zapatero a los deseos de Montaño, Pajín y demás? ¿No perdería muchos votos por contentar a su izquierda? ¿No renunciaría al centro que con tanta ansiedad busca en los últimos tiempos?

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