Cachetes
El Congreso ha puesto al bofetón fuera de la ley.
Tras el cambio en el Código Civil vigente, ya no se podrá “corregir a los menores razonable y moderadamente”, que es lo que admitía dicho texto legal. Se acabaron, pues, el cachete o la bofetada como instrumentos represivos en situaciones desesperadas (de los padres).
Supongo a la afición dividida. ¿No es exagerado reprimir así a los padres y tutores? ¿Un bofetón a tiempo no evita males mayores? ¿Se puede equiparar el cachete instantáneo a los malos tratos moral y jurídicamente punibles? ¿Es preferible sancionar estos castigos para evitar tentaciones mayores? Ya me dirán, amigos.

