Archivos para el tag ‘crisis’

Gabinete Rubalcaba

José Aguilar | 21 de octubre de 2010 a las 12:28

ESCRIBÍ en esta esquina el 5 de septiembre sobre la Operación Rubalcaba, puesta en marcha en la cúspide del poder socialista para sustituir a Zapatero por el ministro del Interior como cabeza de cartel en las próximas elecciones.

La operación cuajó ayer (en haberla vaticinado no hay mérito mío, sino de las personas que me informaron)… a medias. Pérez Rubalcaba ha sido catapultado, en efecto, a la Vicepresidencia primera del Gobierno, en la más significativa remodelación efectuada por ZP desde que llegó a la Moncloa, en 2004, que ha afectado a la mitad de las carteras ministeriales.

Además de ser el primero de los vicepresidentes, Rubalcaba mantendrá el Ministerio del Interior -a cuyo mando ha ganado la popularidad y alta valoración de las que disfruta- en la etapa presumiblemente agónica de ETA y actuará como portavoz del Ejecutivo y narrador-rostro de los consejos de ministros cada viernes. Realmente, un presidente bis. (Entre paréntesis: fue el último portavoz del Gobierno de Felipe González y será el último portavoz del Gobierno Zapatero). ¿Quiere eso decir que va a ser sin duda el candidato socialista en 2012? “Sin duda” no es expresión conveniente para referirse a la vida política, en la que lo blanco pasa a negro en un suspiro. Sólo quiere decir que hoy Rubalcaba se halla en mejores condiciones que ningún otro de ser el sucesor de Zapatero. Si Zapatero decide finalmente no volver a presentarse, que está por ver.

Además de imprevisible, la política anda siempre preñada de paradojas. ¿Se acuerdan de que los grandes perdedores de las primarias de Madrid eran, aparte de ZP, Rubalcaba, Blanco y la derrotada Trinidad Jiménez? Pues son los ganadores de la crisis de ayer. Rubalcaba resulta, como queda escrito, el hombre fuerte de la nueva situación; Blanco asume en Fomento las competencias sobre Vivienda y saca de la dirección federal del PSOE a su enemiga Leire Pajín, y Jiménez ve cumplido su antiguo sueño de alcanzar el Ministerio de Asuntos Exteriores. Más paradojas: el flamante ministro de Trabajo e Inmigración, Valeriano Gómez, andaba hace sólo tres semanas manifestándose en la calle contra la reforma laboral que a partir de ahora tendrá que aplicar y desarrollar. Eso ha llevado la esperanza a los sindicatos, quizás más necesitadamente optimistas de la cuenta.

Por lo demás, el Gobierno ha perdido la adorada paridad (hay nueve hombres y siete mujeres) y su presidente ha dado por perdidas sus apuestas más personales, las de Igualdad y Vivienda, cuyas titulares han aceptado, sin embargo, verse devaluadas a secretarias de Estado, que es lo que probablemente debieron ser desde el principio. Y De la Vega obtiene un retiro dorado.

ZP y el hábito de errar

José Aguilar | 26 de mayo de 2010 a las 12:23

DE sabios es rectificar, vale. Pero cuando el error es continuado y la rectificación se convierte en hábito estamos en presencia de un problema mayor, llámese improvisación, imprudencia o desconcierto. Se llame como se llame, constituye la peor receta para dar confianza a un país que la precisa con urgencia.

Sin remontarnos al origen de la crisis y el empecinamiento en negarla, el Gobierno ha anunciado el recorte social más drástico que se recuerda una semana después de reafirmar que nunca lo haría. Y no dimite nadie. Por qué, se defiende, si no es el presidente el que ha cambiado, sino las circunstancias. Como si las circunstancias fueran un meteorito que ha caído sobre nuestras cabezas por sorpresa, como si los gobernantes no pudieran preverlas, modificarlas o hacerles frente.

Poco después del tijeretazo, el domingo pasado, Zapatero se hace aclamar por alcaldes socialistas de toda España y el muy pillín les oculta la noticia que más les puede afectar en su gestión cotidiana: que el decreto antidéficit cierra el grifo financiero a los ayuntamientos, prohibiéndoles que soliciten créditos para sus inversiones desde este momento y hasta 2012. Está en el Boletín Oficial del Estado publicado el día siguiente. Bueno, estaba, porque la indignación de muchos alcaldes -y la presión de Convergencia i Uniò- le hizo comprender la barbaridad de abortar las obras públicas previstas incluso para el presente ejercicio. De hecho, varios ayuntamientos y diputaciones convocaron plenos urgentes en la misma noche del lunes para autorizar préstamos bancarios a toda prisa. Al final, el decreto que imponía la limitación crediticia “desde la entrada en vigor de la presente norma” se corrigió para que rigiese “a partir del 1 de enero de 2011 y hasta el 31 de diciembre de 2011″. Siete meses de prórroga.

Un simple error, dice Elena Salgado desde Bruselas. ¿Quién la puede creer? Si la creemos es aún peor. Significaría que el Gobierno es tan chapucero que no piensa en las consecuencias de sus decisiones en una materia tan sensible como el funcionamiento de las corporaciones locales. Sabiendo cómo andan los ayuntamientos, esta equivocación delimita la diferencia entre seguir medio tirando hasta agotar los agujeros del cinturón presupuestario o entregarle las llaves de los consistorios directamente a Zapatero. Con un lacito y una dedicatoria: hazte cargo tú, José Luis, que presumes de tener la suerte de cara desde tiempos inmemoriales.

Ni Felipe ni Aznar llegaron al final de sus hegemonías en estas condiciones. Cayeron víctimas de sus errores, pero sin ofrecer nunca este espectáculo de caos, desorientación y desbordamiento. Carecían de talante, sí, pero no de solidez y firmeza.

Zapatero y los sabios

José Aguilar | 6 de enero de 2010 a las 20:14

EL mismo día en que se conocieron los datos escalofriantes del desempleo en España (casi cuatro millones de parados al acabar 2009, un millón creados durante el último año) Zapatero reunió al grupo de expertos que le asesorarán durante la presidencia española de la Unión Europea. Intercambiaron puntos de vista.

Está bien que lo haya hecho, aunque el sentido real del encuentro en La Moncloa invita a la melancolía. Después de anunciar solemnemente que el mandato español en la UE se centrará en impulsar la salida de la crisis (se supone que no con las recetas que ha aplicado a la economía nacional), ZP ha pedido consejo a los sabios. Habría sido más adecuado un asesoramiento con carácter previo, de modo que al llegar a presidir Europa ya hubiera digerido los dictámenes de los tres expertos y pudiese ponerlos en marcha de inmediato. Seis meses no dan para mucho, la verdad.

Por otra parte, es difícil sustraerse a la idea de que Zapatero le concede a su presidencia rotatoria más importancia de la que objetivamente le corresponde. Ello es así porque, tras la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, ya hay un presidente ejecutivo de la Unión Europea y una especie de ministro de Asuntos Exteriores de la UE, que querrán ocupar su sitio desplegando una intensa actividad. De hecho, el presidente Van Rompuy ha convocado una cumbre comunitaria acerca de la crisis. También funciona el presidente de la Comisión (Durao Barroso, apoyado por el Gobierno español). Entre uno y otro pueden lograr que la presidencia española se vea reducida a poco más que a coordinar reuniones y ejercer de anfitriona.

La composición del minigrupo da también para una conversación. No porque no sean valiosos sus componentes, que lo son, y mucho, sino por las circunstancias que concurren. Nada que objetar al octogenario Jacques Delors, una de las principales personalidades del europeísmo y paladín del euro. De Felipe González lo que se puede decir es que Zapatero ha rehuido siempre su compañía -salvo en las campañas electorales- y ha sido cortante con él cuando se han evidenciado discrepancias públicas. En cuanto a Pedro Solbes, ZP terminó aburriéndolo precisamente por no hacerle caso cuando llevaba la Vicepresidencia económica de su gobierno. De eso hace sólo unos meses. ¿No tendría que haberle escuchado más acerca de la política económica española que maneja personalmente en vez de llamarle ahora para que le aconseje sobre la economía europea, que no depende de él? Joaquín Almunia, también invitado y también disidente de Zapatero, no ha podido asistir.

Si este grupo de sabios no ha sido llamado para que Zapatero se fotografíe con ellos con cara de preocupación, lo parece mucho.

Chaves se va

José Aguilar | 6 de abril de 2009 a las 10:25

Después de diecinueve años mandando en Andalucía, Manuel Chaves regresa al sitio de donde vino: a la política nacional, ahora como vicepresidente del Gobierno. Zapatero ha querido darle peso político a un gobierno anoréxico, devorado por la crisis y por su propia inconsistencia. Al mismo tiempo, se empieza a solventar la sucesión de Chaves en la Junta, que era un conflicto pendiente entre ambos. El sucesor aquí será José Antonio Griñán, amigo íntimo de Chaves y político solvente, aunque no supone precisamente una renovación (tiene unos meses menos que Manuel Chaves). De eso trata mi columna de hoy.

Preguntas. ¿Servirá de algo que Chaves acuda al Gobierno? ¿Se va Chaves porque sabía que iba a perder las elecciones en Andalucía? ¿Griñán es mejor para la Junta que María del Mar Moreno?

¿Dónde están los sindicatos?

José Aguilar | 19 de junio de 2008 a las 9:47

No sé si exagero, pero creo que es estrepitoso -valga la paradoja- el silencio de los sindicatos ante la crisis económica y social que padecemos. Como el silencio de los corderos.

Mucha gente está pasándolo mal y los sindicatos, que en coyunturas menos graves han montado hasta huelgas generales, callan como… instituciones satisfechas.

Hay una sospecha bastante generalizada de que los aparatos sindicales se han hecho tan poderosos y están tan integrados en el sistema que apenas se ocupan de los trabajadores más débiles (parados, precarios, viudas, pensionistas…).

Mi columna de hoy sugiere que la concertación social ha cambiado el sindicalismo hasta domesticarlo: los gobiernos compran la paz social a cambio de ayudas, subvenciones y prebendas para sus dirigentes y cuadros. Pero quizás yo esté equivocado, ¿no?

La agonía del andalucismo

José Aguilar | 8 de junio de 2008 a las 12:12

Escribo en mi columna de hoy que lo peor que le puede pasar a un partido político -incluso peor que la división interna- es la invisibilidad. Creo que es lo que le está pasando al Partido Andalucista.

Sin diputados en el Parlamento de España ni el de Andalucía (en este último, por primera vez en su historia), sin un solo concejal en los ayuntamientos de las capitales y sin implantación social apreciable, parece condenado a la extinción.

Claro que el PA siempre ha pasado por crisis tremendas y siempre ha resucitado… dentro de su modestia. Pero yo ahora lo veo más complicado que nunca.

¿No creen que el andalucismo llegó tarde, cuando había pasado la época de los nacionalisnmos vinculados a la ascensión de las burguesías territoriales? ¿Está pagando el excesivo personalismo de sus líderes? ¿Lo ha ahogado el PSOE? ¿A los andaluces no les atrae un partido andalucista? ¿Es el final?

Las rebajas

José Aguilar | 7 de enero de 2008 a las 20:00

Estoy hecho un lío.

Creía que la gente estaba tiesa por la hipoteca, la subida de precios, el aumento del paro… Pero empiezan las rebajas y la ciudad se ha echado a la calle. Mejor dicho, se ha echado al comercio. Las colas en las cajas han sido kilométricas todo el día.

¿No quedamos en que no quedaba un euro tras los dispendios navideños? ¿O es al revés, que andamos cortitos y tenemos que aprovecharnos de las rebajas?

¿Hay crisis o no hay crisis? Y otra pregunta: ¿no es verdad que la marcha de la economía en este mundo globalizado depende cada vez menos de las recetas de unos u otros gobernantes? ¿En qué se diferenciarían Zapatero y Rajoy si ganan las elecciones?

Necesito luz (a ser posible, barata).

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