Obispos en la calle
He escrito hoy en mi columna sobre la concentración promovida por los obispos en defensa de la familia cristiana.
No tengo nada contra esa manifestación. Están en su derecho al celebrarla. Y yo a discrepar de sus argumentos.
¿Qué es eso de que la democracia están en peligro? ¿No pueden aceptar que hay otros tipos de familia distintos del tradicional? ¿Acaso se obliga a los católicos a divorciarse o a abortar? ¿Por qué pretenden que su moral y sus convicciones más íntimas se conviertan en ley?
¿Este Gobierno que les ha incrementado los ingresos en la declaración de la renta persigue a la familia y a la Iglesia y el de Aznar, que gobernó sin cambiar la ley del aborto y la del divorcio, sí favorecía a la familia cristiana?

