Selecciones de fútbol
Esto de las selecciones autonómicas del fútbol es para reír o para llorar.
Ustedes dirán: o son puro folklore promovido por la clase política de cada autonomía o, como en Cataluña y País Vasco, pretextos para el discurso identitario y la autodeterminación.
Claro que es una autodeterminación de pacotilla. ¿Cuántos futbolistas vascos o catalanes que presumen de nacionalistas y promueven estos encuentros navideños aceptarían formar una Liga propia, televisada por las cadenas autonómicas y con ingresos consiguientemente inferiores a los que hoy perciben en la odiosa Liga española?
Es lo que tienen los nacionalistas. Siempre pieden más y más, nunca están dispuestos a asumir las consecuencias de sus opciones. La ley del embudo.
Si alguien es capaz de argumentar para qué necesitamos una Selección Andaluza de Fútbol que juegue unos bolos en vacaciones, estoy dispuesto a atenderle

