Vienen los rusos
Una empresa privada rusa, Lukoil, va a hacerse con un importante paquete de acciones de la petrolera española Repsol, y a través de ella, de Gas Natural. Es un negocio entre particulares, y parece que a los accionistas que vendan les van a pagar bien. ¿Cuál es el problema? Para mí, el problema es que Lukoil no es una empresa cualquiera, sino un instrumento de la política exterior de Rusia, dominada por Putin, que ya ha utilizado otras compañías en sus disputas con Ucrania y Georgia. En mi columna de hoy coincido con Felipe González. Es peligroso que un poder político extranjero pueda decidir sobre el suministro del gas y el petróleo de España. ¿Por qué no ejercer este patriotismo?

