José Aguilar8 de junio de 2008 a las 12:12 pm
Escribo en mi columna de hoy que lo peor que le puede pasar a un partido político -incluso peor que la división interna- es la invisibilidad. Creo que es lo que le está pasando al Partido Andalucista.
Sin diputados en el Parlamento de España ni el de Andalucía (en este último, por primera vez en su historia), sin un solo concejal en los ayuntamientos de las capitales y sin implantación social apreciable, parece condenado a la extinción.
Claro que el PA siempre ha pasado por crisis tremendas y siempre ha resucitado… dentro de su modestia. Pero yo ahora lo veo más complicado que nunca.
¿No creen que el andalucismo llegó tarde, cuando había pasado la época de los nacionalisnmos vinculados a la ascensión de las burguesías territoriales? ¿Está pagando el excesivo personalismo de sus líderes? ¿Lo ha ahogado el PSOE? ¿A los andaluces no les atrae un partido andalucista? ¿Es el final?
José Aguilar28 de diciembre de 2007 a las 8:26 pm
Esto de las selecciones autonómicas del fútbol es para reír o para llorar.
Ustedes dirán: o son puro folklore promovido por la clase política de cada autonomía o, como en Cataluña y País Vasco, pretextos para el discurso identitario y la autodeterminación.
Claro que es una autodeterminación de pacotilla. ¿Cuántos futbolistas vascos o catalanes que presumen de nacionalistas y promueven estos encuentros navideños aceptarían formar una Liga propia, televisada por las cadenas autonómicas y con ingresos consiguientemente inferiores a los que hoy perciben en la odiosa Liga española?
Es lo que tienen los nacionalistas. Siempre pieden más y más, nunca están dispuestos a asumir las consecuencias de sus opciones. La ley del embudo.
Si alguien es capaz de argumentar para qué necesitamos una Selección Andaluza de Fútbol que juegue unos bolos en vacaciones, estoy dispuesto a atenderle