La boda a la que no estaba invitada Alaya

Jorge Muñoz | 23 de mayo de 2014 a las 16:37

La juez Alaya a su llegada a los juzgados de SevillaCuando una juez como Mercedes Alaya fija de una semana para otra la declaración de los imputados pueden suceder muchas cosas que impidan la comparecencia de estas personas. Es lo que ha ocurrido con la “semana fantástica” de Alaya en el caso de los ERE, donde al margen que ni uno solo de los 19 imputados que han comparecido ha prestado declaración, hay otros que no han comparecido, por motivos muy diversos.

Hay imputados que no han acudido porque tenían problemas de salud, otros porque se encontraban de viaje fuera de Sevilla, y también los hay que no han asistido porque estaban celebrando la boda de un hijo. Esto es lo que ha ocurrido con un imputado que ha presentado un escrito a la juez informando que no podía comparecer alegando “motivos personales”, puesto que Alaya había fijado para su declaración el mismo día en que se celebraba la ceremonia civil de matrimonio de su hijo. Vaya tino de la juez.

Para probar que la veracidad de las alegaciones, el imputado ha aportado en su escrito una copia de la invitación de boda, donde consta el día y lugar de celebración del evento, así como el menú preparado para el disfrute de los invitados. Alaya se coló en esta boda, aunque lógicamente no estaba invitada -la juez ya celebró su propia ‘reboda’ recientemente-, y al padre del novio seguro que no le hizo mucha gracia recibir el auto que la instructora dictó el pasado 13 de mayo.

La invitación de boda, que a partir de ahora quedará incluida en el voluminoso sumario de los ERE, recuerda que la ceremonia tendrá lugar en las casas rurales de Málaga, con una duración de dos días. Al segundo día -“Nochecitas alegres, mañanitas tristes” reza la invitación-, se servirá “desayuno en las casas (el que pueda)” y una comida que incluye langostinos, cordero de Soria, y paella… Buen menú para disfrutar.

De momento, Alaya no se ha pronunciado sobre la citación del padre del novio para otro día. ¡Vivan los novios! Ya habrá otro día para comparecer ante la juez y para acogerse a la ley del silencio que ha marcado la agenda de la magistrada durante toda la semana: De los 25 imputados que había citado a declarar, han comparecido 19 y todos éstos, sin excepción, se han acogido a su derecho constitucional a no declarar. Omertá en el juzgado de Alaya.

Como el código de honor siciliano, nadie ha hablado durante esta semana ante Alaya, aunque en este caso el silencio está amparado legalmente y si el mismo se rompe -y los imputados acceden a declarar-  afortunadamente no sufrirán las mismas consecuencias que en el código de honor de la mafia, en el que no respetar ese juramento puede castigarse con la muerte…

  • Carlos

    Entre los que no acuden a la citación para prestar declaración sencillamente porque cualquier pretexto es bueno y los que acuden para decir que no les sale del alma declarar, este asunto no llegara nunca ni siquiera a terminar la instrucción. Consecuentemente de una sentencia firme, podemos irnos olvidando. ¡Animo chorizos, que de inculpados si acaso no pasáis!. Una justicia tan desesperada vergonzosamente lenta, no sirve para nada. ¿ Le pondrán remedio los legisladores a semejante dislate ?. ¡Ni que fueran tonto!.

  • En España, cuando el Estado abdica, surgen las personas

    ¡Que pitorreo de Justicia! ¡Que pitorreo de juzgados! ¡Qué pitorreo la Corporación judicial!
    Vamos por partes:
    Es entendible que a la jueza la quieran destruir como persona. Para ello es entendible que le hagan diariamente un escrache, que hasta lo vistan día sí y día no con tintes sexistas, inaceptables en el ideario del Partido beneficiado, según proclama doña Elena Valenciano; es entendible que la escrachen en la puerta de su mismo despacho poniéndole a cargar un móvil (“ensenguía” le iban a cargar un móvil a doña Susana Díaz en la puerta de su despacho); es entendible que proteste la Asociación de Prensa porque el móvil era de un periodista. Pero lo que no es entendible es que la Autoridad de los juzgados se inhiba olímpicamente y no termine con la situación de escraches. Lo que no es entendible es que las Corporaciones de Jueces no salgan en defensa de una “miembra”, al menos como la Asociación de Periodistas.
    Es un pitorreo que parezca que ir a declarar sea voluntario, con escusas que no las aceptan a un suplente 2º de mesa electoral.
    Y están en su derecho de no declarar, pero ¡cuidado! que no puedan alegar que no se enteraron. Todos van “sobraos” de que se escapan indemnes, triunfadores ya, como los triunfadores condenados de la Malaya.
    Es una comedia que el fiscal defensor agobie a la jueza con el tiempo, en coincidencia con los intereses de los aforados, que ésta tenga que contestar que es “la recta final”; cuando otros imputados hacen perder todo el tiempo posible.
    Toda esta marrullería será conforme a Derecho pero es un pitorreo, de serio, por lo menos, no tiene nada.
    La verdad, todo eso huele a descomposición de un sistema, parece que en algo ya no creen ni los que forman parte de ello. Está pero que el Betis después de haber bajado matemáticamente a Segunda, pues aún ganaba partidos.
    ¡Y para qué seguir!
    Esperemos que Alaya resista, que no sucumba.
    ¡¡ Y lo va hacer !! Claro que sí, lo va a lograr
    Ánimo, Alaya, recuerde que en España, cuando el Estado abdica, surgen los individuos personales. Estamos con usted.


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