Alaya fracasa otra vez

Jorge Muñoz | 18 de marzo de 2018 a las 2:00

La macrocausa de la venta de los suelos de Mercasevilla, el archivo de la denominada “pieza política” de los cursos de formación, y ahora el caso Betis. La absolución de Manuel Ruiz de Lopera, cuya investigación se convirtió en el año 2008 en la primera macrocausa de la juez Mercedes Alaya y la que la aupó a la fama antes del escándalo de los ERE, vuelve a cuestionar la labor instructora de la magistrada que ahora está destinada en la Audiencia de Sevilla. Cierto es que la labor de un juez de instructor consiste en recopilar el mayor número de indicios de la presunta comisión de un delito para llevarlos a juicio, no en lograr las condenas, pero el hecho de que sean ya varias las instrucciones de Alaya que han acabado tumbadas por una sentencia da mucho que pensar y reflexionar, sobre todo respecto a si tienen sentido o no la creación de macrocausas judiciales que se prolongan en su fase de instrucción durante muchos años, una década en el caso del Betis. Como dice la defensa de Lopera, ¿ahora quién repara el daño causado a la persona del ex mandatario bético y a su patrimonio?
La única instrucción de Alaya que ha sido avalada hasta el momento por un sentencia condenatoria es la que está relacionada con la exigencia de una mordida de 450.000 euros a los hosteleros de La Raza a cambio de la concesión de una escuela de hostelería. En esta causa, que a la larga sería el germen del que surgió el caso ERE, Alaya procesó a cuatro personas, pero un jurado popular, primero, y el Tribunal Supremo, después, absolvieron a dos de los acusados, uno de ellos el ex delegado de Empleo Antonio Rivas. Sólo fueron condenados a pagar una multa de 600.000 euros y a 21 meses de inhabilitación por la mordida los ex directivos de Mercasevilla Fernando Mellet y Daniel Ponce.
En junio del año pasado, la juez de lo Penal Yolanda Sánchez Gucema absolvió a los 10 procesados –entre ellos políticos, empresarios y funcionarios de Urbanismo– por la venta de los terrenos de Mercasevilla, que la juez Alaya había calificado de “fraudulenta e ilegal”, pero en la que la sentencia no aprecia prueba alguna del “amaño”, de la “confabulación”, ni del “concierto previo” o manipulación del concurso público con la idea de favorecer a una constructora frente a las demás empresas que optaron a dicho concurso.
A estas sentencias se suma ahora la absolución de Manuel Ruiz de Lopera y de los otros siete acusados por delitos de apropiación indebida y administración desleal en la gestión del club verdiblanco.
La sentencia dictada ahora por la Sección Tercera de la Audiencia de Sevilla, cuya ponencia corresponde al magistrado Ángel Márquez –quien fue el juez de Instrucción número 6 hasta la llegada de Alaya y quien investigó el denominado caso Guerra–, carga precisamente contra el informe pericial encargado por Mercedes Alaya. Dice la sentencia que los peritos judiciales dieron “fiel respuesta al objeto de la pericia tal y como fue acordada por autos de 19 de marzo y 4 de junio de 2008”, en los que la magistrada pidió a estos expertos de Hacienda que informaran además sobre “cuál habría sido la situación económica, financiera y patrimonial del Real Betis” si no se hubieran suscrito los contratos con Tegasa y Encadesa, las empresas vinculadas a Lopera. Y dice el fallo que “por ser hipotético el objeto propuesto, las conclusiones del informe pericial se sitúan en el terreno de la conjetura y tienen escasa virtualidad en sede penal”, es decir, Alaya les planteó que informaran sobre hipótesis y los peritos cifraron el supuesto perjuicio económico para el Real Betis en 25 millones de euros, pero el tribunal “rechaza sin ambages” porque no se puede afirmar que las empresas de Lopera “hicieron gastos que el Real Betis no hubiera realizado”.
La Audiencia rechaza el ánimo de lucro en la conducta de Lopera, quien cogió el Betis, precisa, en una “situación ruinosa”, con cuantiosas deudas, en Segunda División y con el estadio vendido, y recuerda que de ese estado se pasó en la temporada 2007/08 a contar con unos fondos propios que rondaban los 36 millones, llegando incluso Tegasa a sufragar las obras de ampliación del estadio al lograr resultados beneficiosos en los ejercicios siguientes.
Con la absolución de Lopera y de los otros acusados en el caso Betis, la estadística sigue castigando las instrucciones de Alaya. De las 22 personas procesadas por la magistrada, 20 de ellas han sido absueltas finalmente en sentencia, y sólo dos, los ya mencionados directivos de Mercasevilla han sido condenados a pagar una multa. Nadie ha ido a prisión por ahora.
La juez María Núñez Bolaños, que sucedió a Alaya en el juzgado, archivó en octubre de 2016 la “pieza política” de los cursos de formación, en la que estaban imputados 24 ex altos cargos de la Consejería de Empleo y del Servicio Andaluz de Empleo (SAE), un archivo que más de un año después sigue aún pendiente de que la Audiencia Provincial resuelva los recursos presentados por el PP y Manos Limpias, dado que el archivo se produjo tras la petición realizada por la Fiscalía Anticorrupción.
En la Audiencia Nacional continúa en investigación otra de las macrocausas que instruyó Alaya, la denominada operación Madeja, en la que se investiga el pago de mordidas a funcionarios por parte de la empresa Fitonovo y en la que hay 107 imputados, muchos de ellos ya procesados en las distintas piezas en las que se separó dicha macrocausa.
Las contundentes absoluciones del caso de la venta de los suelos de Mercasevilla y del caso Betis pueden convertirse en el preludio de lo que puede ocurrirle a la macrocausa estrella de Alaya: el caso de los ERE fraudulentos, donde se sientan en el banquillo 22 ex altos cargos de la Junta, entre ellos los ex presidentes de la Junta Manuel Chaves y José Antonio Griñán.
De esos 22 acusados en el juicio por el denominado “procedimiento específico” de los ERE, es bastante probable que la mayoría salgan absueltos y que, finalmente, las condenas sean mínimas. El marcador de Alaya es, por ahora, de una condena frente a dos absoluciones, por usar un símil futbolístico. Y el caso de los ERE puede suponer el hat-trick que vuelva a cuestionar su manera de instruir.

 

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Lopera en el Cautivo. Al día siguiente de conocerse su absolución, el ex mandatario del Betis acudió, como hace cada viernes de marzo, a la Iglesia de San Ildefonso, a su cita devocional con el Cautivo, al que limpió los pies tras los besos depositados por los fieles.

 

  • Uno q estaba arando...

    El primo andaluz del gordito nor-coreano, contra quien osa perturbar el descanso de los DELINCUENTES DEL PSOE… Lo que hay que hacer para vivir…¿ No decían que la dignidad no se come ? pues hay quién como de ella… Cuando comiencen a caer las condenas a los DELINCUENTES de los eres, cuando sea del todo imposible recuperar un sólo céntimo de los robados en esta TRAMA DEL PSOE, estaremos expectantes para leer …¿ ahora quién repara el daño causado a LOS ANDALUCES y a su patrimonio ? Me temo que eso…

  • Uno q estaba arando...

    Bolaños fracasa otra vez. La Audiencia le enmienda la plana el los intrusos que Bolaños consideraba víctimas y la Audiencia que deben como mínimo ser enjuiciados por EL DELITO DE ESTAFA.

  • Uno q estaba arando...

    Sobre esto toca silencio?


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