Archivos para el tag ‘caso Marta del Castillo’

Desmontando al infiltrado

Jorge Muñoz | 7 de mayo de 2017 a las 2:00

Juzgados del Prado Declaran como testigos el supuesto infiltrado y un camarero en relación con la investigación por falso testimonio a los padres del Cuco

El supuesto infiltrado, Pablo B. R., en los juzgados de Sevilla.

Ni estuvo infiltrado en el entorno de la familia del Cuco ni la información que aportó fue importante para la búsqueda del cuerpo de Marta del Castillo, sino más bien “totalmente irrelevante”. La Policía Nacional ha entregado un demoledor informe en el juzgado de Instrucción número 2 de Sevilla, que investiga un posible delito de falso testimonio del Cuco y sus padres, en el que desmonta la supuesta colaboración que, auspiciada por las cadenas de televisión, se atribuye a Pablo B. R., el supuesto infiltrado en el torno de la familia del joven que fue condenado como encubridor del asesinato de Marta del Castillo.
El informe policial, al que ha tenido acceso este periódico y que firma el comisario jefe de la Brigada Provincial de Policía Judicial, desmonta rotundamente que existiera tal infiltrado, al que atribuye haber ofrecido una información “totalmente irrelevante” y del que sospechan que “sólo pretendía protagonismo”, además de recordar que Pablo B. R. cuenta con un amplio historial que engloba 19 detenciones por delitos que van desde el tráfico de drogas, la estafa, la falsificación de documentos, robo con fuerza, detención ilegal, contra los derechos de los trabajadores, amenazas y prostitución.
El informe sostiene que este individuo era conocido por los investigadores del caso Marta del Castillo como una de las “múltiples personas que a lo largo de la investigación se prestaron a facilitar información sobre el caso, la inmensa mayoría de ellas videntes, oportunistas y desequilibrados que eran rápidamente detectados y descartados”.
Dice la Policía que para poder calificar el “perfil ético” del supuesto infiltrado se facilitaron los antecedentes policiales que obran en los archivos de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, y que se recogen en esas 19 detenciones por distintos delitos.
Los investigadores del caso, prosigue el informe, mantuvieron varias entrevistas con Pablo B. R., quien les facilitó información “totalmente irrelevante” para el caso, hasta el punto que los agentes decidieron interrumpir definitivamente las entrevistas, puesto que “se centraban únicamente en imaginaciones e hipótesis que circulaban en aquellos tiempos en el ámbito popular, llegando esta instrucción a pensar que el citado individuo sólo pretendía protagonismo”.
Los investigadores citaron a Pablo B. R., que compareció con su abogado, y al ser requerido para que aportase las pruebas que pudiera tener relevantes o no para localización del cuerpo de Marta del Castillo, les dijo que declararía y las aportaría sólo al juez. La Policía deja constancia de que estas entrevistas se llevaron a cabo una vez que había finalizado la causa judicial, y se había condenado a Miguel Carcaño como autor del asesinato de Marta.

Juicio padres del CUCO.

El supuesto infiltrado y la madre del Cuco, en el juicio por quebrantamiento.

El informe deja claro que ni estuvo infiltrado en el entorno de la familia de Javier García Marín ni colaboró con la Policía en la investigación. “En ningún caso Pablo B. R. participó colaborando en la investigación del asesinato de Marta del Castillo, las grabaciones que se le solicitaron en septiembre de 2015 a raíz de su aparición en los medios de comunicación a los que sí se las facilitó, no las entregó a la Policía Nacional”, asevera el informe.
El supuesto infiltrado y el padre de Marta, Antonio del Castillo, entregaron las grabaciones realizadas a los familiares del Cuco en el juzgado de Instrucción número 4 de Sevilla, que mantiene abierta una pieza separada para la búsqueda y localización del cuerpo de Marta del Castillo. El juez encargó a la Policía que analizara los dos CD entregados, que contenían 103 conversaciones, con una duración total de 8 horas, 41 minutos y 9 segundos. Tras escudriñar esas grabaciones, la Policía ha concluido que “no se observó ningún dato que guardara relación con la localización del cuerpo de Marta”.
El juez de Instrucción número 2 de Sevilla, Carlos Mahón, había solicitado a la Policía, en una prueba propuesta por la defensa de los padres del Cuco, que se acreditara si Pablo B. R. estuvo “infiltrado” en el entorno de la familia. Aesta pregunta, la Policía ha reiterado que se le conoció como al resto de “videntes, oportunistas y desequilibrados” que habían ofrecido informaciones irrelevantes.
Al inicio del informe, la Policía detalla al juez cómo conocieron las grabaciones realizadas por el supuesto infiltrado y así explica que el 14 de septiembre de 2015 comunicaron al juez que sigue buscando el cuerpo que una cadena de televisión había emitido una serie de entrevistas en las que “un individuo que aparecía encapuchado y sin identificar”, junto al padre de Marta, Antonio del Castillo.
La Policía consideró entonces oportuno realizar gestiones para la plena identificación del “encapuchado” y así poder citarlo, además de requerirle que aportara las supuestas pruebas que manifestaba poseer que pudieran facilitar la localización del cadáver de la joven sevillana asesinada el 24 de enero de 2009.
Los investigadores citaron al padre de Marta y le pidieron los datos del supuesto infiltrado, añadiendo que “conoció a este individuo una vez celebrado el juicio del caso y que se lo presentó un periodista llamado Nacho Abad en un hotel de Sevilla a media noche y que después de esa entrevista tuvo varios contactos con este individuo”.
El padre de Marta consideró “importante” los datos que le había facilitado Pablo B.R. y decidió visitar al juez para transmitírselos. La Policía pidió a Antonio del Castillo que aportara las pruebas o evidencias que éste le hubiera facilitado y que pudieran ser relevantes para la localización de su hija, pero el padre manifestó que no las tenía.
La Policía ya se refirió a Pablo B. R. con motivo del juicio que se celebró contra él y contra los padres del Cuco por haber quebrantado la orden de alejamiento que impedía al entonces menor acercarse a la familia de Marta.
En ese juicio, que tuvo lugar en enero de 2016, los agentes del Grupo de Menores (Grume) fueron también rotundos al afirmar que el supuesto infiltrado no es más que un “delincuente”, al tiempo que añadieron que los datos aportados a la investigación sólo fueron “paparruchás”.
Los dos agentes que comparecieron en esa vista oral coincidieron en señalar que “no era del todo creíble” lo que les aportaba y siempre carecía de relevancia.
Por su parte, Pablo B. R. dijo en ese juicio que un coche policial camuflado les seguía y que el control estaba previsto, llegando a añadir que la Policía instaló una “radio-baliza” para controlar el vehículo en el que viajaban él, el Cuco y sus padres, algo que la Policía rechazó igualmente.
Los padres del Cuco y el supuesto infiltrado fueron condenados tras ese juicio a pagar una multa de 2.520 euros por quebrantar la orden de alejamiento que pesaba sobre el joven.
El juez de Instrucción número 2 de Sevilla también acordó, a petición de la abogada de los padres de Marta, que prestasen declaración dos testigos que se hallaban en el bar La Portada en el que estuvieron los padres del Cuco la noche del crimen.
Con anterioridad, el camarero del bar y el supuesto infiltrado dijeron que los padres estuvieron entre las doce de la noche y las cuatro de la mañana en el local, lo que desmontaría la coartada del Cuco.
El juez de Instrucción número 2 de Sevilla también había pedido a la Policía Nacional que se pronunciara sobre si en algún momento los investigadores se habían entrevistado con el camarero del bar La Portada, dado que el agente no había declarado durante la fase de instrucción de la causa ni tampoco en el juicio que se celebró en la Sección Séptima de la Audiencia de Sevilla.
Sobre este particular, el informe de la Policía señala que no hay dato de la persona que se identifica como camarero del bar laPortada, “al no haberse tomado declaración como testigo en ningún momento de la instrucción llevada a cabo por el juzgado de Instrucción número 4 de Sevilla”, que es el que investigó desde el principio el asesinato de Marta del Castillo.
Este es el primer informe que el juez ha pedido a la Policía sobre el supuesto infiltrado, pero aún está pendiente la llegada de otro que se solicitó al Grupo de Menores (Grume) de la Policía Nacional, a quien el instructor también ha pedido que se pronuncien sobre los “términos de la colaboración” del supuesto infiltrado en la investigación. Pero a la vista de lo que ya declararon los agentes en el juicio por el quebrantamiento, todo apunta que tampoco será favorable respecto a la credibilidad de este testigo. El Grume también tendrá que pronunciarse sobre el “valor” que las grabaciones aportadas tuvieron para la investigación.

Un experto manipulador

Jorge Muñoz | 2 de julio de 2014 a las 5:00

Miguel Carcaño, asesino confeso de Marta del CastilloCarcaño ha aprendido mucho sobre la Justicia en los cinco años que lleva a la sombra. ¿Alguien realmente pensaba que en su declaración de ayer iba a reconocer ante el juez el nuevo delito contra la integridad moral que se le imputa? Creo que nadie. Después de ocho versiones distintas del crimen y de marear a la Policía durante años, Carcaño ha demostrado que es un experto en el arte de la manipulación. Primero estaba dispuesto a colaborar con la Justicia para recuperar el cuerpo de Marta, en febrero del año pasado, y un año después le pide al juez que le dejen tranquilo.
Y lo más probable es que en esta ocasión consiga el archivo de la causa por el nuevo delito contra la integridad moral que ahora se le imputa. Lo tiene todo a su favor. Su declaración de ayer fue muy hábil: Carcaño ratifica la última versión que ha dado oficialmente, la que implica a su hermano en el crimen y en la que asegura que el cuerpo está enterrado en la finca Majaloba de La Rinconada, donde se ha buscado hasta la saciedad. Esta declaración está documentada por escrito gracias al testimonio que prestó en la cárcel de Morón de la Frontera, en presencia de los policías que investigan el caso y de sus abogadas defensoras.
Pero ahora no puede decirse lo mismo de la versión de la escombrera de Camas, cuya búsqueda se inició tras el positivo que Carcaño dio al someterse de forma voluntaria a la prueba del Potencial Evocado Cognitivo (PEC), P-300 o test de la verdad. Los mismos policías que actuaron con tanta diligencia a la hora de documentar la versión de Majaloba, no hicieron lo mismo con la escombrera. En esta ocasión, los agentes llevaron al joven a esta zona de Camas y Carcaño reconoció verbalmente a los investigadores que, efectivamente, los restos de Marta estaban enterrados en esta zona próxima al lugar dónde residía la que entonces era su novia.
No hay ninguna declaración por escrito ni se ha realizado en presencia de las letradas de Carcaño, con lo que por mucho que los investigadores puedan afirmar en un atestado la veracidad de esa confesión, de la que nadie duda que tuvo lugar, lo cierto es que esas manifestaciones de Carcaño no se podrán acreditar con la certeza que requiere la Justicia para considerarle culpable del delito contra la integridad moral.
Carcaño vuelve a beneficiarse, una vez más, de que las cosas no se hagan como debieran.

¿Justicia carcelaria para Carcaño?

Jorge Muñoz | 9 de junio de 2014 a las 5:00

La madre de Marta del Castillo, Eva Casanueva, ha sido contundente: “Miguel Carcaño merece un linchamiento”. La madre desea que se le aplique una especie de Justicia carcelaria, para que el asesino confeso de su hija “se levante todos los días pensando qué es lo que va a pasar hoy en la cárcel y se acueste pensando qué es lo que le va a pasar mañana”.

Sé que es muy difícil, por no decir imposible, ponerse en la piel de los padres de Marta, a los que siempre hay que respetar cualquier cosa que digan o hagan por el dolor, el sufrimiento y la tortura en la que están inmersos desde hace cinco años sin poder pasar página. Pero dicho esto y aún comprendiendo que los padres puedan opinar de esta forma, es totalmente comprensible que piensen así, lo que no parece correcto es solicitar un linchamiento, aunque sea de un personaje como Miguel Carcaño.

Muchas personas comparten las palabras de la madre, que insisto es totalmente comprensible que piense así, pero si aceptamos estas soluciones, estaríamos rebajándonos al nivel del propio asesino. Sería como volver a la época del salvaje Oeste, al ojo por ojo. Entiendo que los padres de Marta llevan más de cinco años de continuo sufrimiento, de una cruel e inhumana tortura provocada por un delincuente que ha acabado con la vida de su hija y que encima se burla de la familia ofreciendo ya hasta ocho versiones distintas del crimen y que sigue sin decir dónde está el cuerpo de Marta.

La expresión Estado de Derecho significa precisamente que vivimos en una sociedad sometida al imperio de la ley. Miguel Carcaño ha cometido un delito, ha sido condenado y está cumpliendo su condena, lo que le va a hacer pasar muchos años encarcelado. Y ahora va a ser nuevamente investigado por un otro delito contra la integridad moral, por seguir infligiendo más dolor a la familia con sus enfermizas mentiras.

De arrepentido a insolente

Jorge Muñoz | 4 de mayo de 2014 a las 5:00

Dice Michael Connelly en su novela policíaca El Veredicto que un juicio es un concurso de mentiras, en el que todo el mundo miente, los policías, los abogados, los testigos y, por supuesto, los acusados. Miguel Carcaño, el asesino confeso de Marta, desde luego que ha seguido a rajatabla ese patrón. Más de cinco años después del crimen, el joven le ha dicho al juez en una carta que ya no quiere participar más en las labores de búsqueda, sea cual sea su naturaleza, porque ya ha dicho todo lo que tenía que decir.
Cierto es que el acusado, que cumple una condena de 21 años y tres meses de prisión, ya ha dicho muchas cosas, en realidad demasiadas, tantas que han dado lugar a ocho versiones distintas respecto a cómo se produjo el crimen, quién o quienes participaron en el mismo y en las labores para ocultarlo, y sobre todo dónde se deshizo/deshicieron del cuerpo de la desdichada víctima. Realmente esto último es lo único que de verdad le importa ya a la familia de Marta, a la Policía y al juez Francisco de Asís Molina, el magistrado que aún tiene abierta una pieza separada con la esperanza de que algún día puedan devolverle a los padres de Marta los restos de la joven.
Miguel Carcaño ha pasado de presentarse a la sociedad como un delincuente arrepentido, el mismo que hizo creer a la Policía que el cuerpo fue enterrado en la finca Majaloba de La Rinconada y que incluso pidió someterse de forma voluntaria al test de la verdad, a mostrar su verdadera cara: la del delincuente insolente, soberbio y desvergonzado que sólo quiere que le dejen cumplir en paz su larga condena, recluido ahora en la prisión de Herrera de la Mancha (Ciudad Real).
Si Carcaño no quiere participar en la práctica de nuevas diligencias policiales nadie puede obligarle a ello, como tampoco nadie podía someterle por la fuerza a la Prueba del Potencial Evocado Cognitivo(PEC), la P-300, la misma que ha puesto en evidencia su enésima mentira y ha dirigido a los investigadores hacia una escombrera de Camas como posible tumba de Marta.
Y si Carcaño no quiere que le excarcelen más para participar en las labores de búsqueda, también puede hacerlo, pero su actitud y su falta de arrepentimiento deben ser tenidas en cuenta en lo que se refiere al cumplimiento de su condena y los posibles beneficios penitenciarios a los que pudiera tener derecho conforme vaya cumpliendo la pena. El reconocimiento del delito y el arrepentimiento son precisamente uno de los factores que las juntas de tratamiento de las cárceles tienen en cuenta a la hora de conceder permisos.
El asesino confeso de Marta, Miguel Carcaño, en ZaragozaCarcaño quiere que le dejen tranquilo cumplir su condena, pues que así sea. Pero que la cumpla íntegra, sin beneficiarse del sistema del que lleva años burlándose de una forma tan grosera que causa vergüenza ajena.
Y para colmo, el ex jefe Superior de Policía de Andalucía Occidental Miguel Rodríguez Durán se descuelga, tras su jubilación, diciendo que han faltado“ilusión y medios” en la búsqueda de Marta. Como responsable del Cuerpo, Rodríguez Durán lo era a su vez de esta búsqueda, por lo que estaba en su mano haber tratado de poner esa ilusión y esos medios. Lamentable.

Majaloba no era el final de la pesadilla

Jorge Muñoz | 23 de marzo de 2014 a las 9:30

La nueva búsqueda de Marta del Castillo en CamasOjalá que la Policía encuentre por fin los restos de Marta del Castillo. Después de estar investigando desde hace más de un año la pista de la finca Majaloba, la Policía ha vuelto a sorprender al trasladar el escenario de la búsqueda a una escombrera de Camas, muy cerca del puente desde el que hace cinco años Miguel Carcaño dijo que había arrojado el cuerpo de Marta, una versión que fue inicialmente corroborada por sus amigos Samuel Benítez y el Cuco.

La nueva zona cero de la búsqueda se encuentra cerca de los escenarios que se inspeccionaron hace cinco años, pero la novedad estriba en que la prueba del Potencial Evocado Cognitivo (PEC), P-300 o test de la verdad que se realizó al asesino confeso, ha dado un alto positivo cuando se le mostró a Carcaño una de las imágenes de la mencionada escombrera. El lugar era además muy conocido por Carcaño, que lo utilizaba con frecuencia cuando iba a la casa de la que era su novia, Rocío, cuando vivía con ella en Camas, por lo que tampoco es de extrañar que la P-300 alertara sobre este punto.

Varias reflexiones pueden extraerse de la nueva búsqueda. Esta nueva línea de investigación destroza la hipótesis de Majaloba, con lo que Carcaño, el supuesto arrepentido, habría vuelto a engañar  y a manipular a la Policía, porque su séptima versión, la que sitúa en Majaloba el cadáver, no sería más que otra mentira más de un joven que sabe que no va a abandonar la cárcel durante muchos años. Su supuesto “deseo” de colaborar y de que aparecieran los restos de Marta, no serían más que otro engaño más, el enésimo, pero con unas consecuencias que siguen siendo terribles para una familia que vive una pesadilla continua desde hace cinco años.

La posición de los responsables policiales de la investigación tampoco saldría bien parada, a pesar del ingente trabajo que durante estos años han realizado y cuyo esfuerzo nadie pone en cuestión. Es cierto que la Policía tiene claro que su objetivo fundamental es la recuperación de los restos de la joven, porque ése es el compromiso que han adquirido con la familia los responsables policiales y políticos, pero después del aparente nuevo engaño de Carcaño queda entredicho la fe ciega que mostraron con la versión de Majaloba y que les llevó a un duro enfrentamiento con el juez del caso, ante el retraso de los agentes en facilitarle la información sobre las labores de búsqueda.

Tampoco tiene sentido que, si la Policía llevaba buscando varios días a Marta en Camas, enviara un patrullero a custodiar la finca Majaloba, en un claro intento de despistar a la prensa, como prueba el hecho de que poco después ese vehículo fuese retirado de esos terrenos. Cabe preguntarse si era necesaria esta maniobra, que más bien viene a corroborar la obsesión que tienen los investigadores con la prensa, lo que les ha llevado a registrar estos días  incluso a los ciclistas que pasaban por la zona para ver si ocultaban cámaras de foto. La Policía ha pedido el traslado de nuevo de Miguel Carcaño hasta la cárcel de Sevilla-I, lo que anticipa su posible salida para ser conducido a la escombrera de Camas, para ver si es capaz o quiere recordar si los restos de Marta están enterrados en este escenario.

Y con la nueva pista, parece que cobran de nuevo protagonismo las declaraciones que en su día realizó Rocío, la que fuera novia de Miguel Carcaño, a la que nadie creyó en el juicio después de que hubiera cambiado tres veces de versión. En el juicio, Rocío sostuvo que Carcaño y su hermano, Javier Delgado, golpearon a Marta, y añadió que ocultaron el cuerpo en una arboleda de Camas, próxima a su domicilio. Rocío afirmó que Carcaño abandonó de madrugada la vivienda porque tenía que “arreglar un problema con su hermano”, añadiendo que tenían que “borrar pruebas” y se refirió a un “charco de sangre”. Según la joven, Miguel habría golpeado a Marta en un arrebato con el cenicero y una vez que ésta cayó al suelo, entre los dos hermanos se “liaron a golpes con ella”.

La línea de investigación de Camas parte del replanteamiento de la investigación que el comisario jefe de la Brigada Provincial de Policía Judicial, José Martínez de Mandojana, realizó tras el fracaso de la búsqueda en Majaloba, lo que le llevó a remitir un informe el pasado 26 de noviembre al juez de Instrucción número 4 de Sevilla Francisco de Asís Molina. En ese informe, Mandojana exponía que los investigadores estaban “revisando profundamente toda la investigación practicada hasta la fecha (localización de llamadas de Miguel Carcaño y declaraciones prestadas por las diferentes personas que figuran en la investigación relacionada con él) por si se pudiera relacionar tal posicionamiento con el lugar de enterramiento que se busca”. No es la única pesquisa que la Policía afirmaba que está llevando a cabo, dado que también se estaban haciendo consultas en la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir sobre las obras de canalización que se realizaron en numerosas fincas del valle del Guadalquivir y que “reúnan las mismas características que la zona descrita de forma inconcreta” por Miguel Carcaño donde pudiera hallarse el cuerpo.

La Policía estaba realizando además “entrevistas con personas del entorno de Miguel Carcaño y su familia -en alusión a su hermano, Javier Delgado- al objeto de poder determinar la relación de Miguel Carcaño y su familia con la zona en la que se está centrando la búsqueda”, precisaba el comisario Mandojana, que también indicaba que se estaba consultando a “empresas privadas” que poseen imágenes de vuelos aéreos de la finca Majaloba de La Rinconada para realizar “comparativas del estado actual de los terrenos y fincas de interés, con el que tuvieran en la fecha en la que se produjeron los hechos a la búsqueda de zanjas, acequias, etcétera, similares a la descrita por Miguel Carcaño” que pudieran orientar a los agentes sobre el lugar concreto del enterramiento.

Pero en atención al nuevo vuelco de la investigación, sólo hay una cosa clara: Majaloba no era el final de la pesadilla.

Luz verde a la prueba de Carcaño

Jorge Muñoz | 25 de febrero de 2014 a las 17:23

Como era de esperar, el juez ha resuelto finalmente autorizar la excarcelación de Miguel Carcaño, el asesino confeso de Marta del Castillo, para practicarle la prueba del Potencial Evocado Cognitivo (PEC), la P300 o el test de la verdad.

El juez argumenta que, como Carcaño, un penado que cumple condena por el asesinato de Marta del Castillo, ha aceptado someterse voluntariamente a este estudio neurológico, no hay ningún inconveniente en autorizar su excarcelación, puesto que el estudio propuesto “no atenta a la dignidad personal del penado, el cual libremente lo ha consentido”.

De la lectura del auto, se desprenden, entre líneas, varios aspectos interesantes. De un lado, el juez avisa de nuevo a la Policía de que no va a consentir que la investigación policial vuelva a dirigirse contra Javier Delgado, el hermano de Carcaño, que ya ha sido absuelto por la Audiencia y el Supremo. “El presente proceso no es una causa judicial en fase de instrucción; no tiene por objeto la investigación de nuevos hechos, ni la participación de personas distintas en los hechos juzgados”.

Recuerda el magistrado que la Policía “no precisa de una mandato judicial expreso” para continuar las investigaciones relacionadas con la búsqueda y localización del cuerpo de la víctima, pero también subraya que ésta vez espera no tener que enterarse del resultado de la prueba por la prensa, como ocurrió con la búsqueda en la finca Majaloba. Por ello, en la parte dispositiva del auto, el magistrado señala que la Policía “deberá informar” del resultado de la prueba.

El juez sigue mostrando públicamente su reconocimiento a la labor policial, a pesar de los enfrentamientos que ha tenido con los mandos policiales por el retraso a la hora de informarle -en esta ocasión la petición de excarcelación llegó con casi un mes de retraso-, al poner de manifiesto el “denodado esfuerzo y diligencia” de la Policía Judicial en las tareas de búsqueda del cuerpo de Marta del Castillo.

Búsqueda de Marta en la finca Majaloba de La Rinconada

Búsqueda de Marta en la finca Majaloba de La Rinconada

Carcaño no pierde su moto

Jorge Muñoz | 19 de noviembre de 2013 a las 8:00

La diligencia de la Audiencia

La diligencia de la Audiencia de Sevilla que ordena devolver el ciclomotor a Carcaño

Hay veces que las decisiones judiciales simplemente no se entienden. No son comprensibles para la mayoría de los ciudadanos. La Justicia debe dar siempre una respuesta razonada a los litigios que se le plantean. O eso es lo que se espera de la Justicia.

La Audiencia de Sevilla acaba de dictar una resolución que se enmarca dentro de esas decisiones que no casan con el sentido común, al dejar sin efecto el embargo de la moto de Miguel Carcaño, el asesino confeso de Marta del Castillo. Dice la Audiencia en una diligencia que el levantamiento del embargo se produce por el “ínfimo valor” del valor del ciclomotor que fue intervenido al asesino confeso (320 euros a fecha de julio de 2009) en comparación con las responsabilidades pecuniarias pendientes de pago -que superan ampliamente los 616.3189,27 euros, el coste de la búsqueda del cuerpo en el río y el vertedero de Alcalá de Guadaíra-.

Tiene razón el padre de Marta, Antonio del Castillo, cuando considera “chocante e ilógica” esta decisión del tribunal y pone ejemplos muy claros: Tráfico es capaz de embargar la cuenta de un conductor que no paga una multa de 100 euros. ¿Y qué pasa con Hacienda si uno no cumple?  Pues igual, que te embargan por el importe que sea, aunque la deuda sea muy superior a la cantidad de la que dispones.

Que con esos 320 euros que hipotéticamente podrían recuperarse no se pagar ni el pico de la indemnización está clarísimo. Que puede costar más el collar que el perro -si hay que sacar el bien a subasta-, también. Pero lo que no puede hacerse es dejar de intentar que Miguel Carcaño, a quien el Supremo ha considerado responsable del asesinato de Marta y de un delito contra la integridad moral, por sus continuos cambios de declaración, que han seguido aumentando el dolor de esta familia martirizada desde hace cuatro años.

Es una cuestión más de imagen que de otra cosa. Es como lo de la mujer del César. Aquí la Justicia también debe estar a la altura, y si al final de los 616.319,27 euros sólo se le puede cobrar el pico, pues bienvenido sea.

El único consuelo que tiene la familia es que Carcaño no va a poder disfrutar de sus paseos en moto durante muchos años… O en ese confían…

Carcaño no tendrá permisos en 2014, ni en 2015, ni en 2016…

Jorge Muñoz | 27 de septiembre de 2013 a las 16:33

Lo último que hay que hacer es alarmar de nuevo a la familia de Marta. El asesino confeso de su hija, Miguel Carcaño, no tendrá permisos el próximo año, ni el siguiente, ni al otro… Y así durante muchos años más. Tendrán que pasar muchos años y haber cumplido prácticamente tres cuartas partes de la condena de 21 años y tres meses que se le impuso para que, finalmente, pueda disfrutar de algún permiso.

miguel carcaño

El asesino confeso de Marta, Miguel Carcaño

Eso es al menos lo que  me comentan expertos en materia de Vigilancia Penitenciaria, que señalan que una cosa es que legalmente Carcaño, como cualquier preso clasificado en segundo grado pueda solicitar esos permisos a partir de que haya cumplido la cuarta parte de la condena -lo que ocurrirá a mediados de 2014-, pero otra cosa muy distinta es que la junta de tratamiento de la cárcel de Herrera de la Mancha y el juez de Vigilancia de Ciudad Real se lo concedan.

Hay muchos factores que Carcaño tiene en su contra. Para empezar, Carcaño no tiene arraigo familiar, con un único hermano con el que ha roto completamente las relaciones después de que le haya acusado del crimen de Marta. De esta forma, ese posible permiso difícilmente podría autorizarse hasta que le quedasen a Carcaño cinco o seis años de condena por cumplir, ya que habría un más que razonable riesgo de fuga y de quebrantar la condena. Sin nadie que le retengan, ni familia ni nada, podría huir i se le concede un permiso.

Pero sobre todo lo que más negativamente puede influir en ese permiso es el hecho de no reconocer su culpa, su crimen. Carcaño ha dado siete versiones distintas, pero no hay que olvidar que está condenado por el asesinato de Marta, por lo que hasta que no reconozca su delito, tome conciencia del mal causado y se objetive su arrepentimiento real no podría hablarse de rehabilitación.

Tampoco le beneficia para nada que el cuerpo de Marta siga sin aparecer, lo que supone un nuevo hándicap a la hora de que las autoridades penitenciarias puedan mostrarse a favor de la concesión de un beneficio de este tipo.

Por todo ello, creo que no se debe alarmar más a una familia que ha sufrido y sigue sufriendo la pérdida de Marta, y mucho menos si con estas informaciones lo único que se pretende es aumentar el share de las cadenas de televisión.

¿Será el maizal de Majaloba el escenario de la última búsqueda de Marta?

Jorge Muñoz | 7 de septiembre de 2013 a las 8:06

maizalmajaloba

Una imagen termográfica del maizal de Majaloba

No sé si realmente el cuerpo de Marta del Castillo estuvo alguna vez en Majaloba. Si creemos la última declaración de Miguel Carcaño, ése fue el destino que dieron al cuerpo de la joven. Ni la Fiscalía ni el juez que instruyó en su día la causa dan ninguna credibilidad a esta versión y, de hecho, han decidido archivar la investigación abierta al hermano del asesino confeso, Javier Delgado. La Policía, en cambio, está absolutamente convencida de la veracidad de este séptimo testimonio de Carcaño, así como la familia de Marta, que ha puesto sus esperanzas en que, por fin, la búsqueda sea positiva. Ojalá sea así…

En julio pasado, la Policía realizó una búsqueda en la finca con la ayuda del georradar y con un sistema de termografía aérea. El informe, que hoy publica Diario de Sevilla, concluye que si los restos de Marta están bajo estos terrenos “deberían estar inalterados”, ya que los trabajos agrícolas con maquinaria pesada sólo afectan hasta la cota -0,40 metros como máximo. En cualquier caso, no será hasta que finalice la cosecha de maiz cuando la Policía y el geofísico Luis Avial con su georradar puedan volver a inspeccionar esta zona donde se han encontrado dos fosas y tres zanjas sospechosas.

Ojalá esta búsqueda ponga fin a la angustia de la familia de Marta, pero como los propios familiares de la joven sospechan ha pasado mucho tiempo desde la desaparición de la joven y, aunque Carcaño esté diciendo ahora la verdad, en este tiempo transcurrido alguien podía haber retirado el cuerpo del lugar de enterramiento y llevarlo a otro lugar. En ese supuesto, estaríamos como al principio, pero más de cuatro años después de aquella noche del 24 de enero de 2009.

Dicen que la esperanza es lo último que se pierde y hoy, más que nunca, hay que estar esperanzados en que el caso se resuelva de una vez por todas. Si el cuerpo no es hallado finalmente, no sé qué más se podrá hacer con Miguel Carcaño para tratar de sacarle el paradero del cuerpo… ¿Será el maizal de Majaloba el último escenario donde se busque a Marta?

La respuesta la tiene la Policía Nacional, que ha dado buenas muestras de su implicación y compromiso en la recuperación del cuerpo y su entrega a los padres de Marta del Castillo.

 

Una re-absolución prevista

Jorge Muñoz | 28 de mayo de 2013 a las 18:29

¿Alguien esperaba realmente un cambio de criterio de la Audiencia de Sevilla con respecto a Samuel Benítez?  Yo, personalmente, no. La decisión de la Sección Séptima de la Audiencia de Sevilla entra dentro de lo previsto y previsible, porque no es lógico pensar que tres jueces que en su día concluyeron que no había pruebas para imputarle un delito de encubrimiento condenasen ahora al que fuera amigo íntimo de Miguel Carcaño, por mucho que el Tribunal Supremo cambiara la hora en la que supuestamente fue sacado el cuerpo del piso de León XIII y situara esta maniobra durante la madrugada del 25 de enero de 2009.

Se podrá estar o no de acuerdo con la nueva sentencia, pero lo cierto es que la nueva resolución está muy trabajada y justifica mucho más los argumentos por los que estos jueces llegaron a la conclusión de que Samuel Benítez no tuvo ninguna participación en el encubrimiento del crimen, a pesar de que inicialmente confesara en su declaración ante la Policía su participación en el encubrimiento.

Esto es realmente lo que nunca entendí, como una persona podía confesar su participación en unos hechos tan graves, pero sean cuales fueran las razones -Samuel dijo en su día que fue “presionado” por la Policía-, lo cierto es que la Audiencia descarta esas declaraciones porque, además de las contradicciones en las que incurre el propio joven, existe una “coartada demostrada” y es que, según la sentencia, Samuel estuvo “ininterrumpidamente” desde las 12:00 de la mañana del 24 de enero hasta las dos de la madruga del día siguiente en la barriada de Montequinto, en Dos Hermanas, como acreditan el grupo de testigos que comparecieron en el juicio.

El tribunal también se refiere a las “variopintas” declaraciones que el asesino confeso, Miguel Carcaño, ha realizado sobre este caso, en algunas de las cuales incriminó a Samuel Benítez, mientras que en otras lo exculpó. En su última versión de los hechos, la séptima, en la que ahora incrimina a su hermano, Carcaño deja claramente fuera a Samuel Benítez.
El problema es el mismo que ya reflejó el juez de Instrucción 4 cuando archivó la causa contra Javier Delgado: ¿Por qué hay que creer la versión de un joven que ha dado hasta siete versiones distintas y que está cumpliendo la condena por el asesinato de Marta del Castillo?

Habrá que esperar a ver qué deciden ahora el fiscal y la acusación particular que ejercen los padres de Marta, por si deciden recurrir de nuevo ante el Tribunal Supremo esta sentencia. Si la familia ha dado por buena la última versión de Carcaño, la que incrimina a su hermano en la muerte y en la que describe que únicamente ambos hermanos participaron en la desaparición del cuerpo, lo lógico sería que se conformara con esta sentencia y no recurriera….

Tampoco está claro que la Fiscalía de Sevilla, que por el contrario en nada cree la última versión de Carcaño y que se deshicieran del cuerpo en una finca de La Rinconada, vaya a recurrir la nueva sentencia, aunque en principio sí que apreció indicios de la participación de Samuel Benítez en el encubrimiento y esa fue la tesis que elevó al Supremo.