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Un día de la marmota distinto

Jorge Muñoz | 16 de marzo de 2016 a las 22:01

Un grupo de personas increpa a los ex presidentes a su llegada a los juzgados de Sevilla.

Un grupo de personas increpa a los ex presidentes a su llegada a los juzgados de Sevilla.

Los ex presidentes revivieron ayer su particular día de la marmota, con el nuevo paseíllo que la Justicia les obligó a hacer tras su imputación en el fraude de los ERE. Desde el punto de vista de la instrucción, la comparecencia no aportó ninguna novedad, dado que tanto Chaves como Griñán y el ex consejero José Antonio Viera se limitaron a ratificar sus anteriores declaraciones, las que se prolongaron durante horas ante el instructor del Tribunal Supremo que investigó las presuntas irregularidades cuando todos gozaban del privilegio del aforamiento.
La renuncia a sus escaños obligó a que la causa volviera al juzgado sevillano y motivó una nueva comparecencia que las defensas como la de Griñán consideraran innecesaria. Sólo se garantizaba el paseíllo, llegó a afirmar el abogado José María Mohedano.
El día de la marmota y el paseíllo de Chaves y Griñán no están exentos de folclore. Si la marmota Phil intenta predecir cada 2 de febrero cuánto durará el invierno, el folclore de los ERE lo pusieron ayer un grupo de manifestantes que insultaron y abuchearon a los ex presidentes en su amargo paseíllo, que era además el segundo que hacen por este caso.
Los manifestantes llamaron “chorizos” a los ex presidentes, entre otras consignas que gritaron, olvidando que en la fase actual del proceso están amparados por el principio de presunción de inocencia. Han declarado en calidad de investigados, antes imputados, pero no hay ninguna sentencia que haya fallado en su contra. Es el mismo derecho que tiene cualquier ciudadano y que también les gustaría que se les aplicase si los afectados fuesen las personas que ayer se manifestaron con esa virulencia verbal contra Chaves y Griñán.
La juez Mercedes Alaya también fue en su día objeto de abucheos e insultos por parte de unos sindicalistas, lo que obligó a colocarle un servicio de escolta.
El de ayer fue un paseíllo completamente distinto al que los ex presidentes realizaron hace casi un año en el Supremo. En la sede del Alto Tribunal en Madrid sólo les esperaban numerosos periodistas. No hubo manifestantes ni protestas a las puertas del Supremo. Ni por supuesto insultos.
Para garantizar la seguridad y el acceso con normalidad a los juzgados de Sevilla, el decano y las Fuerzas de Seguridad establecieron ayer un fuerte dispositivo de seguridad y se colocaron vallas.
Lo peor para Chaves y Griñán, y para el resto de imputados, es que todavía le quedan muchos paseíllos por hacer y titulares que acaparar hasta que el caso sea juzgado y sentenciado.

El final de una instrucción con muchos flecos pendientes

Jorge Muñoz | 20 de julio de 2014 a las 5:29

La juez Mercedes Alaya

La juez Mercedes Alaya llega a los juzgados.

Se trata de la noticia más esperada para muchos que siguen al milímetro la agotadora instrucción de los ERE fraudulentos. Casi cuatro años después de iniciada la investigación –las diligencias previas son de principios de 2011–, la juez Mercedes Alaya está a punto de cerrar una de las investigaciones más importantes contra la corrupción que se han desarrollado en la historia andaluza y que ha hecho tambalear al Gobierno autonómico. Es además el caso que ha convertido a la magistrada Alaya en una auténtica juez estrella, digna de competir con sus homólogos de la Audiencia Nacional.
Alaya es actualmente tan conocida como los Ruz, Pedrás o como lo fue en su día el propio Garzón, hoy caído en desgracia para la carrera tras ser condenado a once años de inhabilitación. Alaya comparte ese pódium de popularidad que sólo alcanzan algunos jueces en este país.
La instructora ha realizado una exhaustiva y perserverante investigación, algo que nunca se le podrá reprochar, aunque en determinados momentos se hayan producido más sombras que luces debido a su personalísima manera de instruir o de interrogar a las personas –ya más de 200– que se han tenido que sentar frente a la instructora para responder del uso que se ha dado a unos fondos públicos a través de las ayudas y subvenciones en las que no se respetaron los procedimientos legales, según la tesis que maneja desde el principio la instructora.
La marcha de la causa al Tribunal Supremo supone el final de una instrucción que aún tiene muchos flecos pendientes y que, más tarde o más temprano, tendrá que volver a las manos de Alaya. De hecho, sólo se ha investigado el 5% de los 401 expedientes de ayudas bajo sospecha.
El retorno de la causa se producirá una vez que el Tribunal Supremo decida que hacer con las personas aforadas que han sido señaladas por la instructora como partícipes de un sistema que Alaya considera fraudulento y mediante el cual se han estado concediendo subvenciones para prejubilaciones de trabajadores y ayudas a empresas en crisis durante más de una década.
En el tiempo en que la juez va a estar sin ERE no tendrá tiempo de aburrirse, otras causas como la de los cursos de formación ya se encuentran sobre la mesa de su despacho.

Alaya echa el resto en 2014

Jorge Muñoz | 3 de enero de 2014 a las 8:00

La juez AlayaMucho, mucho trabajo para el año que empieza. La juez Alaya no ha tenido que pedir este deseo que anhelan millones de españoles para el año 2014. Todas las macrocausas que tiene abiertas actualmente la instructora auguran que este año que acaba de empezar será, como poco, igual o incluso yo me aventuraría a decir que más intenso si cabe en las dependencias del juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla.

Alaya entró en 2013 con mal pie, puesto que venía de la larga baja de seis meses que le había apartado de su juzgado y no fue hasta el mes de marzo cuando se reincorporó y con qué fuerza al trabajo. Ese mes se quitó de en medio a los jueces de refuerzo que le había nombrado el TSJA -dicen que la instructora llegó a decir que se había sentido como si hubiesen invadido su despacho- y también desarrolló la primera de las cuatro operaciones policiales que haría a lo largo de 2013: la Heracles-1 contra el cobro de comisiones desmesuradas en las póliza financiadas con fondos públicos de la Junta. Ese primer gran espectáculo de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil se cerró con una veintena de detenidos, entre ellos el ex sindicalista y conseguidor de los ERE Juan Lanzas Fernández, que acabaría en prisión provisional, al igual que el ex director general de Trabajo Francisco Guerrero, en su caso por segunda vez por orden de Alaya.

Unos meses después, en concreto en el mes de julio, la instructora volvió a montar una segunda operación, denominada Madeja por la Guardia Civil, en este caso contra el presunto enriquecimiento de Domingo Enrique Castaño, el que fuera asesor del ex alcalde de Sevilla Alfredo Sánchez Monteseirín, y por la supuesta financiación ilegal del PSOE, ya que, según las investigaciones -aún bajo secreto-, unos contratistas habrían entregado un sobre con 30.000 euros que iba destinado al partido socialista.

Octubre fue el mes de la segunda fase de la operación Heracles, en este caso centrada contra la participación de los representantes sindicales en el cobro de comisiones y que se saldó con diez detenidos, todos finalmente puestos en libertad con cargos.

Lo que la instructora no contaba es con la cuarta de las operaciones -segunda fase de la operación Madeja-, la que se precipitó a mediados de diciembre pasado por un error de la propia juez, que reveló en el auto que prorrogaba por quinta vez el secreto de la causa que se habían pinchado una decena de teléfonos de contratistas y de funcionarios municipales. En cuestión de horas, Alaya montó un nuevo despliegue de la UCO que se saldó con la detención de cinco personas, de las cuales tres de ellas -un empresario de Fitonovo y dos funcionarios de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Sevilla- acabaron en prisión provisional.

Entre esas cuatro operaciones, Alaya la incansable -como ella misma se ha llegado a autodefinir en un auto- no ha parado de dictar autos y resoluciones durante 2013, algunas de ellas tan relevantes y con estratégicas fechas políticas elegidas para su difusión, como ocurrió con el auto del 28 de junio, en el que imputó a una veintena de altos cargos en el fraude de los ERE, entre ellos la ex consejera y ex ministra Magdalena Álvarez, o el del 10 de septiembre -fecha de la toma de posesión del nuevo gobierno de Susana Díaz-, en el que se inventó una fórmula jurídica para preimputar a los ex presidentes de la Junta Manuel Chaves y José Antonio Griñán y a otros cinco ex consejeros autonómicos.

Para 2014, a buen seguro que la juez lleva a cabo otras tantas operaciones policiales. Piénsese por ejemplo que aún no le ha metido mano a la causa de las facturas falsas de UGT-A, más los coletazos que puedan quedar de otras operaciones, como la Madeja…

A comienzos de año, si se respeta el calendario que maneja la instructora, también tendrá que elevar la causa al Tribunal Supremo, una vez que realice una exposición motivada sobre los indicios que pueda encontrar contra los aforados. La Audiencia obligó recientemente a la magistrada a motivar más los hechos que atribuye a esto aforados, como le había pedido la Fiscalía Anticorrupción, si bien Alaya cumplió a medias lo que le ordenó el tribunal, dado que ni siquiera concretó los delitos que pueden atribuirse a Chaves y Griñán. En ese auto Alaya comenzaba justificando la motivación con un curioso “por imperativo legal”, como si todas las resoluciones que dictaran los jueces no fuesen bajo ese mandato de respeto a la ley, de lo que se desprende que este nuevo varapalo de la Audiencia -que también le obligó a motivar más la imputación de Magdalena Álvarez- no le sentó muy bien a la magistrada.

En las últimas resoluciones, Alaya también ha comenzado a quejarse del exceso de trabajo que soporta y de la falta de medios, pero en este caso sus quejas son contradictorias con la postura que fijó la magistrada cuando rechazó cualquier apoyo por más jueces de refuerzo. El TSJA estaba dispuesto a dejar incluso su juzgado con tres jueces, pero Alaya se negó y ahora sólo cuenta con un magistrado que se encarga de la llevanza del juzgado y de la realización de las guardias mientras la magistrada se centra en las macrocausas, de las cuales ha cerrado este año una -la venta fraudulenta de  los suelos de Mercasevilla- y está a punto de cerrar la del delito societario del Real Betis…. Con este panorama, todo apunta a que 2014 va a ser un año muy movido en el juzgado de Alaya.

El respaldo definitivo a las tesis de Alaya

Jorge Muñoz | 14 de diciembre de 2013 a las 13:25

Los peritos de la Intervención General del Estado han dado el respaldo definitivo a las tesis de la juez Mercedes Alaya, si es que la instructora lo necesitó en alguna ocasión en lo que se refiere a las irregularidades detectadas en las ayudas públicas de la Junta.

Punto a punto, coma a coma, el informe de más de 8.000 folios de los expertos designados por la Intervención del Estado confirma todas las sospechas que Alaya ha ido poniendo de manifiesto en los últimos años sobre el fraude de los ERE y el pago de ayudas por parte de la Junta. Desde la ausencia total de procedimiento a la hora de conceder las ayudas hasta el uso inadecuado e “improcedente” de las transferencias de financiación al Instituto de Fomento de Andalucía (IFA) para el pago de las subvenciones.

El informe es especialmente duro con el interventor general de la Junta, del que dice que debió haber dado el siguiente paso -no sólo bastaba con los reparos expuestos en varios documentos-, sino que debió haber elaborado el informe de actuación, que hubiera paralizado el pago de las ayudas. Y también con los conejeros de Economía en el período 2000-2009, es decir, con Magdalena Álvarez, José Antonio Griñán, y Carmen Martínez Aguayo, a los que reprocha expresamente que no hayan adoptado las medidas necesarias para evitar las irregularidades.

Sobre la base de este voluminoso y demoledor informe, la Fiscalía Anticorrupción y las demás acusaciones tienen el suficiente soporte para montar una acusación solvente en el escándalo de los ERE.

El respaldo de este informe pericial a los planteamientos y argumentos de Alaya contrasta con el nuevo varapalo -el segundo- que sufre la magistrada por parte de la Audiencia de Sevilla, que ayer anuló el auto de la instructora que preimputó a los ex presidentes de la Junta Manuel Chaves y José Antonio Griñán, y a otros cinco ex consejeros. Al igual que ocurrió con Magdalena Álvarez, la Audiencia entiende que Alaya debe ofrecer una motivación reforzada sobre estas preimputaciones, por lo que dejó sin efecto dicho auto.

Ya sólo queda saber cuántos días, porque no van a ser muchos, va a tardar Alaya en dictar esa nueva resolución, como le ha ordenado la Audiencia de Sevilla. Entonces se concretarán los indicios delictivos que la instructora advierte en cada uno de estos aforados. El riesgo de esta motivación está en que al explicar los motivos Alaya puede estar precipitando el envío de la  causa al Tribunal Supremo, como se le está reclamando desde diversos sectores. En cualquier caso, esa inhibición no va a tardar muchos meses más en llegar….La juez Mercedes Alaya

Alaya la incansable

Jorge Muñoz | 31 de octubre de 2013 a las 17:22

Lo apuntaba hace unos días. Alaya iba a mover ficha más pronto que tarde tras el varapalo de la Audiencia. La instructora de los ERE ha dictado hoy un nuevo auto en el que corrige la falta de motivación de la imputación de la ex consejera de Economía y Hacienda Magdalena Álvarez, a la que cita a declarar el próximo 7 de noviembre “por si quiera ampliar algún extremo de su declaración”.

Alaya ha corregido esa falta de motivación, aunque lo que ha hecho en realidad, como ella misma reconoce, es reproducir la imputación formal que hizo a Magdalena Álvarez cuando compareció en su juzgado el pasado 8 de octubre.

Pero lo más importante del auto es la respuesta que da al mensaje que le envió la Audiencia de Sevilla la semana pasada, cuando le dijo que la instrucción estaba prácticamente acabada, que sólo quedaba oír en declaración a los imputados, e instó a las acusaciones y a las defensas a acudir directamente al Tribunal Supremo al constatar la presencia de los aforados en la investigación.

La magistrada, como ya hiciera en otros autos, no duda en presumir de su instrucción y del “diseño bien definido” de la causa, de la amplitud de visión que requiere una investigación de este tipo, y acaba diciendo que su “equipo”, en el que supongo incluye a la Guardia Civil y a los funcionarios de su juzgado, necesitan “calma para afrontar esta última etapa de trabajo y estudio” y para poder “en suma culminar con dignidad el trabajo que iniciamos hace menos de tres años unos poco incansables“.

Cierto es que Alaya es incansable, a veces hasta jartible -como le gustaría expresar a algún crítico-, pero su trabajo ha sido ingente, muy complejo y posiblemente no se habría llegado a este avance de la investigación sin una juez vehemente como es. El problema es que, lejos de cerrarse, la instrucción parece que sigue creciendo sin parar, con nuevas líneas a las que en algún momento tendrá que poner coto.La juez Mercedes Alaya, en los juzgados de Sevilla

Por eso el aviso de la Audiencia era interesante, aunque realmente Alaya no podrá aguantar más la causa de los ERE sin remitirla al Supremo más allá de los primeros meses de 2014. Hoy ha reconocido que el final de la instrucción “no está lejos, más bien lo contrario”, aunque dice que todavía queda un “trecho de importancia capital” en el que tendrá que determinar el grado de “participación delictiva” de los aforados, con la aportación de los indicios o principios de prueba que lo fundamente.

En los 26 folios del auto, Alaya tiene espacio suficiente para recordarle a los magistrados de la Sección Séptima de la Audiencia que sólo a ellos hay que atribuirles el “mérito” de la preimputación de los ex presidentes de la Junta Manuel Chaves y José Antonio Griñán, por cuanto la instructora se basó en el auto de este tribunal de agosto pasado en el que le indicaban que debía “apurar y depurar” la instrucción antes de remitirla al Supremo.

Lo dicho. La causa irá al Supremo cuando Alaya lo decida y para la juez: El Supremo puede esperar….

Alaya mueve ficha ahora…

Jorge Muñoz | 27 de octubre de 2013 a las 9:00

La juez Mercedes Alaya, en los juzgados de Sevilla

La juez Mercedes Alaya, en los juzgados de Sevilla

Tras el auto de la Audiencia de Sevilla del pasado viernes, le toca mover ficha ahora a Alaya. La juez de los ERE ha sabido hasta ahora anticiparse a los movimientos cuando la Audiencia ha revocado alguna decisión suya y así, cuando el tribunal ha cambiado sus autos de prisión incondicional por fianzas, Mercedes Alaya ha sabido maniobrar rápidamente e imponer fianzas a otros imputados a los que había enviado a la cárcel. De esta forma, evitaba nuevos varapalos…

El auto de la Audiencia le reprocha que la imputación que en su día hizo de Magdalena Álvarez no estaba suficientemente motivada, por lo que debe concretar más los hechos y citar los delitos que se atribuyen. Pero más allá del caso concreto de la ex consejera de Economía y ex ministra de Fomento, la Sección Séptima de la Audiencia de Sevilla ha enviado un mensaje claro a la magistrada: la instrucción ha terminado y ya sólo queda resolver la cuestión de los aforados.

Es aquí donde Alaya puede volver a anticipar sus movimientos. La Fiscalía Anticorrupción recurrió en septiembre pasado el auto por el que Alaya preimputó a los ex presidentes de la Junta Manuel Chaves y José Antonio Griñán y a otros cinco ex altos cargos -entre ellos José Antonio Viera-, pero ese recurso del Ministerio Público aún no ha llegado a la Audiencia de Sevilla porque se supone que la instructora está dándole traslado a todas las partes antes de remitirlo al tribunal. Pero, ¿cómo puede anticiparse nuevamente la instructora? La verdad es que puede suceder cualquier cosa: Alaya no está por la labor de envíar, de momento, la causa al Supremo, si no lo habría hecho ya sin necesidad de haber acordado la preimputación de Chaves y Griñán. Pero la juez tampoco tiene ya mucho margen y podría decidir, si no le fuerzan antes, a principios de años sobre la remisión de la causa al Tribunal Supremo.

La juez también podría anticiparse por lo que se refiere al recurso que presentó la Junta de Andalucía contra la imputación de los 20 altos cargos -incluido Magdalena Álvarez- y sobre el que aún no se ha pronunciado la Audiencia de Sevilla, aunque los magistrados se reunirán el próximo 31 de octubre para deliberar sobre el mismo. La Audiencia ha dicho que la nulidad parcial de ese auto sólo afecta en principio a Magdalena Álvarez y no a los otros altos cargos que fueron imputados con la ex consejera, pero habrá que ver qué resuelve al final el tribunal.

Lo que sí parece claro es que la próxima semana, la que se celebra la fiesta de Halloween ya tan asumida en España, va a estar movidita en el juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla… Lo que no sabemos es si habrá “truco o trato”. En unos días saldremos de dudas…

El otoño caliente de Alaya tras el 10-S

Jorge Muñoz | 14 de septiembre de 2013 a las 15:30

Alaya prepara un otoño caliente. Tan sólo tres días después del bombazo del 10-S, que saludó al nuevo Gobierno de Susana Díaz con la preimputación de los ex presidentes de la Junta Manuel Chaves y José Antonio Griñán y de cinco ex consejeros autonómicos, la magistrada ha fijado un nuevo calendario de declaraciones en el que, en sólo un mes, tomará declaración a 20 personas.

La fecha más destacada de este nuevo calendario es la del 8 de octubre, día en el que Alaya se verá las caras con la ex consejera de Economía y Hacienda y ex ministra de Fomento Magdalena Álvarez, de la que se dice que está prepararándose a conciencia su declaración e incluso está estudiando las leyes procesales. Éste será, sin duda, un debate de altura entre dos mujeres que están consideradas de armas tomar por su fuerte carácter.

Si algo ha demostrado Alaya durante los tres años de instrucción de los ERE es que es muy vehemente en sus interrogatorios y cuando el imputado tiene un nivel similar al de la magistrada las declaraciones se convierten en todo un espectáculo dialéctico. El combate Alaya-Álvarez sería, sin duda, digno de los mejores debates, aunque sólo podrán disfrutar del mismo los abogados de los 123 imputados que hay actualmente personados en la causa de los ERE fraudulentos.

A la contundencia de Alaya se opondrá ahora una experimentada parlamentaria, curtida en muchos debates políticos y que está claro que se va a defender con uñas y dientes. No en vano, es mucho lo que se juega, porque en sede judicial estamos hablando de delitos y penas, no de reproches políticos.

La juez ha completado el calendario con la declaración de los ex directores genrales de Presupuestos, entre ellos Antonio Vicente Lozano, hasta el pasado viernes ‘número 2′ de Susana Díaz; del ex viceconsejero de Empleo Justo Mañas y de varios empresarios, directivos de Vitalia, dos cuñados del conseguidor Juan Lanzas, y dos sindicalistas de CCOO. Un otoño caliente en el juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla.

Con esta nueva remesa de declaraciones, Alaya reducirá en parte el número de imputados pendientes de comparecer. De los 123 imputados que hay en la causa -si incluimos los siete aforados marcados por la instructora-, faltan por declarar a fecha de hoy 72.

La juez Mercedes Alaya, en los juzgados de Sevilla

La juez Mercedes Alaya, en los juzgados de Sevilla

Alaya gana tiempo pero sigue sin soltar las riendas

Jorge Muñoz | 11 de septiembre de 2013 a las 7:02

Hace tiempo que se esperaba este auto, pero una vez más la juez Alaya ha vuelto a sorprender por el momento en que ha decidido trasladar la imputación a los ex presidentes de la Junta José Antonio Griñán y Manuel Chaves. Al primero casi ni le ha dado tiempo a abandonar San Telmo a la hora cuando la juez le ha lanzado un envenado ofrecimiento para que ejerza su derecho de defensa, para que se persone con abogado y procurador en la causa de los ERE y preste, si así lo desea, una declaración voluntaria antes de que la magistrada se pronuncie sobre la posibilidad de elevar la causa al Tribunal Supremo.

No es la primera vez que Alaya suelta una bomba, en forma de auto, que sacude los cimientos, en este caso, del nuevo gobierno que lidera Susana Díaz, que ha tratado de borrar desde el principio cualquier relación con las irregularidades detectadas en las ayudas públicas. Alaya ya hizo lo propio cuando el PSOE-A convocó el proceso de Primarias para elegir al sucesor de Griñán y la instructora dictó el, hasta ahora, trascendente auto del 28 de junio, que imputaba a una veintena de cargos públicos, entre ellos Magdalena Álvarez. Ese auto se ha quedado ahora en pañales al lado del que notificó ayer Alaya.

Pero más allá de estas extrañas coincidencias –el nuevo auto está amparado por la doctrina que expuso la Audiencia de Sevilla el pasado 8 de agosto en un auto en el que avaló la labor de la instructora-, lo cierto es que Alaya ha subido ya todos los peldaños de la pirámide de imputaciones que anunció en una ocasión y ha dado, esta vez sí, el último “paso cualitativo” al que se refirió en su anterior resolución.

La juez Mercedes Alaya llega a los juzgados de Sevilla

Alaya ha imputado a dos ex presidentes de la Junta, el primero de los cuales, Manuel Chaves, al principio de la instrucción, limitó las irregularidades a la actuación de “cuatro golfos”. De esos cuatro golfos iniciales se ha pasado a una causa que ronda ya los 123 imputados, entre los cuales se encuentran, además de los dos ex presidentes andaluces, un buen número de ex consejeros, directores generales, y ex altos cargos de la Administración andaluza.

 

Con el auto de ayer, Alaya vuelve a ganar tiempo para su particular manera de instruir y sigue sin soltar las riendas de la causa. Algunos apuntan a que esta resolución aleja los fantasmas de posibles nulidades, dado que la jurisprudencia advierte de que no se puede instruir una causa a espaldas del imputado, sin que éste pueda ejercer su derecho de defensa, algo que en el caso de los aforados Alaya pretende salvar con el ofrecimiento de la personación que les ha realizado formalmente.

Ahora ya sólo queda que la instructora acelere la investigación y tome declaración a los 72 imputados (sobre los 116 que había hasta ayer) que aún no han sido citados a pesar de que algunos llevan más de dos años imputados. La causa de los ERE no debe eternizarse para que evitar una sentencia que los ciudadanos no puedan entender, si alguien finalmente sale beneficiado de los retrasos de la investigación.