Archivos para el tag ‘Francisco Javier Guerrero’

La fase cutre de los ERE: embargos de motos y Seat Pandas

Jorge Muñoz | 28 de febrero de 2014 a las 8:00

Javier Guerrero, a su salida de la cárcel de Sevilla-I, el 5 de junio de 2013El megaproceso de los ERE parece entrar en su fase aparentemente más cutre, a tenor de los últimos embargos decretados por el juzgado de Mercedes Alaya. La instructora ha fijado fianzas millonarias que se aproximan ya a los 3.000 millones de euros y ha comenzado a trabar los embargos de los bienes de los principales imputados.

Primero se ha acudido, como es lógico, a los bienes de mayor valor, como los pisos, locales, garajes, etc. propiedad de las personas a las que se ha fijado una responsabilidad civil, así como a la intervención de los saldos de las cuentas bancarias. Lo que ocurre es que como las fianzas impuestas son tan elevadas, esa primera oleada de embargos resulta ridícula en comparación con las cuantías.

Por ello, estos días la secretaria judicial está dictando decretos en los que acuerda la “mejora de embargo” sobre los bienes de los imputados, pero más que “mejora” parece que con estas actuaciones la situación empeora, dado el tipo de bienes sujetos a embargo. Así, el juzgado no ha dudado a la hora de embargar para garantizar la fianza civil de 686 millones de una motocicleta Suzuki VL250 propiedad de Francisco Javier Guerrero, el ex director general de Trabajo y Seguridad Social de la Junta, uno de los principales imputados y autor de la expresión “fondo de reptiles” para definir la partida presupuestaria 31L por la que se concedían las ayudas.

Éste no es el único embargo singular acordado por el juzgado, ya que recientemente se dispuso el embargo de dos vehículos, entre ellos un Seat Panda, del conseguidor de los ERE y ex sindicalista Juan Lanzas Fernández, al objeto de hacer frente a la fianza civil de otros 38 millones. El juzgado señaló entonces que el embargo de estos dos vehículos, un Ford Mondeo y un Seat Panda, se producía una vez que han resultado “insuficientes” los bienes embargados para satisfacer la fianza impuesta.

Habrá que ver las próximas semanas cómo transcurre el nivel de los embargos, pero mucho me temo que seguirán apareciendo bienes curiosos, presumiblemente de escaso valor ante la cuantía de las fianzas-roncha que ha impuesto Alaya.

Al final puede pasar como sucedió con el embargo de la moto de Miguel Carcaño, que fue incautada para satisfacer los más de 616.000 euros que había costado la búsqueda de Marta pero la Audiencia de Sevilla decidió después de cinco años intervenida devolver el vehículo al condenado, dado su “ínfimo valor”, que rondaba los 320 euros. Y si no, ¿cuánto puede costar la moto de 2,5 cc de Guerrero o el Seat Panda de Lanzas?  Lo veremos….

Los convenios de Mercasevilla

Jorge Muñoz | 26 de febrero de 2014 a las 18:14

Las fotografías publicadas en la revista del colegio de abogados en 2006

La ex directora de Estructuras de Mercasevilla Regla Pereira aseguró en enero pasado a la juez Mercedes Alaya que “más del 50% de las actividades y proyectos” de la Fundación Socioasistencial de Mercasevilla se apartaban de los fines de la misma, y añadió que “muchos de los convenios” de los proyectos de esta entidad fueron firmados por Antonio Rodrigo Torrijos o Gonzalo Crespo, quienes fueron vicepresidente y presidente de Mercasevilla, respectivamente, en el período en el que se investigan delitos societarios relacionados con la gestión del Mercado mayorista.

En esas actividades se incluían jornadas como las que organizó en 2006 la fundación en colaboración con el colegio de abogados, que llegó a incluir una reseña de las mismas en la revista La Toga, que edita dicho colegio. Las fotografías que ilustraban la noticia resultan curiosas una vez transcurrido el tiempo, porque aparecen en ellas varios de los imputados por la juez Alaya, aunque en la causa de la venta fraudulenta de los suelos de Mercasevilla. En la primera imagen aparece el decano del colegio, José Joaquín Gallardo, con dos de los imputados: el ex asesor de Monteseirín Domingo Enrique Castaño y el ex concejal y entonces presidente de la Fundación Gonzalo Crespo. En la siguiente, están el ex director general de Mercasevilla Fernando Mellet, junto a Crespo y el entonces vicedecano del colegio y ex asesor jurídico del Mercado Jorge Piñero, que también ha sido procesado por Alaya en la causa en la que se ha investigado la adjudicación a Sanma (filial del grupo Sando) del concurso público para la venta de los terrenos del mercado central de abastos

Es lo que tiene tirar de hemeroteca… Como ocurre con la imagen de abajo, que fue portada de la revista de Mercasevilla en abril de 2007 y en la que se hacía un reportaje sobre la escuela taller que comenzó a funcionar en el mercado. En esa foto, junto a los alumnos, aparecen de nuevo Gonzalo Crespo junto al ex director general de Trabajo Francisco Javier Guerrero, uno de los principales imputados en el caso de los ERE, y al ex delegado provincial de la Consejería de Empleo en Sevilla Antonio Rivas…. Portada de la revista de Mercasevilla de abril de 2007

 

¿Por qué la juez pone ahora en libertad a Guerrero?

Jorge Muñoz | 6 de junio de 2013 a las 7:40

Alaya puso ayer por sorpresa en libertad a Francisco Javier Guerrero, el ex director de Trabajo y Seguridad Social de la Junta imputado en el escándalo de los ERE fraudulento. La magistrada acordó esta decisión sin esperar a que resuelva la Audiencia de Sevilla el recurso de apelación que presentó la defensa del ex alto cargo y en contra del criterio de la Fiscalía Anticorrupción, que recientemente se opuso a que Guerrero quedase en libertad.

¿Por qué esta sorprendente decisión? En el auto, la juez argumenta su cambio de criterio en que, una vez levantado el secreto de sumario que pesaba sobre parte de la causa, ya no existen los riesgos de que Guerrero pueda entorpecer la investigación, quitar pruebas o influir en los otros imputados en la causa. Eso es cierto, pero sólo en parte, puesto que el propio Javier Guerrero ha confesado a su salida de la prisión de Sevilla-I que compartía módulos con otros imputados, como el conseguidor de los ERE Juan Lanzas, con quien coincidía habitualmente en el patio.

Resulta curioso que la juez rechazó en abril pasado el recurso de reforma que presentó la defensa de Guerrero pidiendo su puesta en libertad y es ahora, cuando la Sección Séptima de la Audiencia de Sevilla iba a resolver el nuevo recurso, en este caso de apelación, cuando la juez ha optado de motu proprio por dejarle en libertad sin fianza.

En este recurso, el abogado Fernando de Pablo, criticó que la instrucción había “más humo que fuego” y rechazó rotundamente que Guerrero recibiera en sus cuentas 168 transferencias realizadas por la mediadora Vitalia, lo que le habría generado unos ingresos de 249.000 euros. Para la defensa, esas afirmaciones incluidas en el auto eran “totalmente falsas” puesto que tras haber investigado los movimientos de las cuentas del ex director de Trabajo no existía ninguna de esas transferencias. Si eso fue realmente así, ¿quién se equivocó? ¿la juez Alaya o los guardias civiles de la Unidad Central Operativa (UCO) que investigan el caso?

Paradójico también resulta que Guerrero fue uno de los pocos imputados en la operación Heracles a los que Alaya no impuso ninguna fianza de responsabilidad civil, a pesar de que se habría supuestamente beneficiado de esos pagos realizados por la consultora, mientras que en otros casos fueron millonarias para hacer frente a las posibles responsabilidades civiles derivadas del cobro de sobrecomisiones vinculadas a las pólizas financiadas por la Junta de Andalucía.

Justificar el cambio de criterio sólo en el levantamiento del secreto de sumario parece endeble y, en todo caso, la decisión se debería haber adoptado la semana pasada, que es cuando se adoptó esta medida… Y otra cuestión en el aire: ¿Por qué no pone entonces en libertad a los otros imputados que continúan en prisión?

El negocio de los ERE, ¿negocio de cuatro golfos?

Jorge Muñoz | 24 de marzo de 2013 a las 9:29

Alaya lo ha dejado claro en sus últimos autos. En la investigación por las irregularidades de los ERE se ha pasado del “clientelismo” político a un “verdadero negocio” en el que participaban los intermediarios, los sindicatos y cargos públicos como el que fuera director general de Trabajo y Seguridad Social de la Junta Francisco Javier Guerrero, ahora de nuevo en prisión en relación con las “sobrecomisiones” cobradas en las pólizas financiadas por la Junta de Andalucía.

Hace dos años, cuando Alaya inició la instrucción de este caso, el ex presidente de la Junta Manuel Chaves afirmó que el escándalo era cosa de “tres o cuatro golfos”. Cabe ahora preguntarse si ese negocio, ese saqueo a las arcas públicas que en este momento la Guardia Civil cifra en más de  50 millones de euros -sin duda el agujero será mayor cuando avance la instrucción-, es obra sólo de cuatro golfos.

Los datos objetivos señalan que, por ahora, hay ya 31 implicados, de los cuales siete (ocho si tiene en cuenta al testaferro Juan Francisco Algarín, en prisión desde enero) ya están encarcelados. Pero la cifra de imputados se aproxima ya al centenar, si se suman esta imputaciones a las que ya había en la causa de los ERE con anterioridad y en la que se incluyen los denominados intrusos, las personas que fueron incluidas por la cara para que cobrasen, bien porque pertenecían al entorno del PSOE o de la Junta, o simplemente eran allegados o amigos del responsable de la concesión de las ayudas.

Está claro que con casi 100 imputados no puede hablarse de un chiringuito montado por sólo cuatro golfos. Pero, ¿qué es lo que hay en el fondo de la investigación que ha emprendido la pertinaz Alaya? La juez quiere averiguar si ese saqueo de los fondos públicos formaba parte de un sistema de financiación ilegal del PSOE. A estas alturas de la investigación, parece que ese extremo tampoco se confirma, más allá de los millones que presuntamente se hayan podido llevar el conseguidor de los ERE, el ex sindicalista Juan Lanzas, y su entramado de empresas.

La juez cree que sólo Lanzas se pudo llevar más de 13 millones en sobrecomisiones -se inflaba el gasto de las pólizas en un 15%- y por eso la Guardia Civil está buscando un zulo en una finca familiar en Jaén para tratar de hallar el dinero oculto. Porque si este caso se diferencia en algo a otros actuales, como la trama Gürtel o el caso Bárcenas, es que aquí no hay cuentas suizas con saldos astronómicos. El sistema era tan burdo o la confianza de los implicados en que no serían cogidos era tal que no hacía falta esas cuentas. Aquí, además de los zulos, se empleaba el método de nuestras abuelas: ni cajas fuertes ni nada, los billetes debajo del colchón. Menudo colchón el de Lanzas si debe almacenar esos millones que dice la juez Alaya.

Sorprendente también es la revelación de Alaya, completada por la declaración del ex director de Vitalia, Antonio Albarracín, respecto a los más de cuatro millones que recibieron los sindicatos UGT y CCOO en comisiones. Los sindicatos también se beneficiaban presuntamente del negocio de los ERE, de las dificultades de los trabajadores que estaban envueltos en dichos expedientes. Y sacaban, según el directivo de la medidadora, una tajada del 0,5% por cada prima que se suscribía en torno a un ERE. Y si no recibían su comisión, iban a la Junta y la operación se frustraba.

¿Quién permitía todo esto? Para Alaya y de momento, el máximo responsable que habría permitido esta situación sería el propio Javier Guerrero, quien recibiría parte de la mordida de las comisiones, mediante transferencias de las propias entidades mediadoras, pero que también percibiría pagos de otra especie, como los viajes a Shangai y Egipto que, según la instructora, sufragó Juan Lanzas a través de su entramado societario.

Es indudable que Alaya va a continuar esta interminable instrucción de los ERE y que va a encontrar más implicaciones y responsables de este auténtico saqueo a los fondos públicos de la Junta. Lo que no tiene explicación es que durante una década nadie en la Administración se percatara de lo que estaba sucediendo o, lo que es todavía más grave, no pusiera remedio en caso de conocerlo. Quedan todavía muchas madrugás de Alaya en su despacho…

La semana de pasión de Alaya

Jorge Muñoz | 21 de marzo de 2013 a las 0:44

Ahora sí que Alaya ha vuelto de verdad. Llevaba sólo dos semanas reincorporada en su juzgado cuando ha desatado una importante operación contra el desvío de fondos públicos procedentes de la Junta de Andalucía y vinculados al escándalo de los ERE fraudulentos.

Aunque esta operación, denominada Heracles y que se ha saldado en principio con 20 detenidos y 13 registros en seis provincias, llevaba ya tiempo gestándose en el juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla, no ha sido hasta que ha regresado Alaya a su despacho cuando se ha materializado. Y lo ha hecho de una manera contundente. En la primera jornada de la puesta en marcha del amplio dispositivo policial, Alaya ha vuelto a enviar a prisión al que fuera director general de Trabajo y Seguridad Social de la Junta Francisco Javier Guerrero Benítez, acusado de cobrar presuntamente dinero procedente de las “sobrecomisiones” que se habrían pagado a las entidades mediadoras de las pólizas sufragadas con fondos públicos.

En esta primera fase de la investigación, que procede de la pieza de los ERE que lleva declarada secreta desde noviembre pasado, la juez ha constado cómo sólo dos intermediarios, el supuesto conseguidor de los ERE y ex sindicalista Juan Lanzas, y el directivo de Vitalia Antonio José Albarracín, lograron una mordida de 9,5 millones de euros. 

Alaya sospecha que Lanzas recibió de los testaferros 2,8 millones que aún siguen “ocultos” y otros tres millones por comisiones en ERE del grupo Nueva Rumasa. En el caso de Albarracín, la instructora cree que él y su mujer recibieron otros 3,7 millones a través de la sociedad Permar 21, lo que les permitió a ambos cónyuges llevar un “elevado nivel de vida”.

Alaya pasó a los anales de la crónica judicial por haber estado 24 horas seguidas en su juzgado tomándole declaración y enviando a prisión al ex consejero de Empleo Antonio Fernández, hecho que ocurrió el 23 de abril de 2012, la noche del Pescaíto de la Feria de Sevilla. Ahora parece que también quiere irrumpir con la misma fuerza en la otra fiesta grande de la ciudad: la Semana Santa. Alaya ha comenzado su particular semana de pasión, en la que día a día y de momento incluido el próximo sábado, van a ir pasando por su despacho, uno a uno, los 30 implicados en este nuevo escándalo relacionado con el desvío de fondos públicos de la Junta.

Alguno de los acusados, como el propio Javier Guerrero, ya han comenzado a experimentar la pasión según Alaya; a vivir otro calvario.  Guerrero está de nuevo entre rejas a tan sólo unos días de que se echen a la calle los primeros nazarenos y el público ávido por ver a los feligreses realizar su estación de penitencia. El ex alto cargo de la Junta iba resignado e incluso haciendo gala del buen sentido del humor que siempre le ha acompañado en los momentos más duros, como el que ha experimentado otra vez. Era la imagen de otro Cautivo, no como la que pronto se representará en muchas calles andaluzas…

Desconozco si su señoría es muy cofrade o no, pero lo que parece claro es que esta semana va a rivalizar con las hermandades a la hora de compartir los principales espacios de las portadas de los periódicos y de los programas informativos. Todo indica que Guerrero no va a estar solo en la cárcel y que otros implicados pueden hacer su mismo recorrido. Al tiempo….

 

Guerrero quiere que vuelva la juez Alaya

Jorge Muñoz | 19 de diciembre de 2012 a las 0:43

Resulta cuanto menos paradójico que el ex director general de Trabajo y Seguridad Social de la Junta Francisco Javier Guerrero, el amante confeso del Marlboro y del gin tonic de Beefeater, haya asegurado en su primera entrevista tras salir de la cárcel (en Giralda Televisión) que está deseando que se reincorpore la juez Mercedes Alaya, la magistrada que le mandó a prisión durante siete meses y que sólo accedió a rebajar la fianza para que pudiera abandonar la prisión cuando la Audiencia de Sevilla comenzó a revocar estos autos y a imponer fianzas.

También resulta sorprendente que Guerrero diga que está “deseando” que la juez “llegue hasta el final” de la investigación que inició hace dos años y que lleva casi cuatro meses paralizada por motivos de salud de la magistrada. Si Guerrero realmente desea que la instructora acabe lo que en principio parece una causa infinita -cada vez que profundiza en una línea de trabajo vuelven a salir nuevas variantes-, podría haber ya tirado de la manta y revelar todo cuanto sabe del fondo de reptiles, como el mismo bautizó a la partida 31L por la que se concedían las ayudas en las que han aparecido todas estas presuntas irregularidades.

“Mi error ha sido no decir burradas de los demás, ni querer salvarme yo echando pestes contra otros. Mi error ha podido ser el silencio, pero mi silencio lo manejo yo y lo administro como yo quiero y lo que sé y lo que no sé lo iré administrando como me vaya conviniendo”, ha dicho Guerrero en la mencionada entrevista.

Sobre las ayudas concedidas, Guerrero ha insistido lo que ya le dijo a la juez cuando declaró durante varias maratonianas sesiones: que todo el mundo en la Junta sabía para qué iba el dinero y a quien iba destinado.

El que fuera responsable de Empleo durante nueve años (1999 a 2008) se considera un “chivo expiatorio” por parte del PSOE y de la Junta de Andalucía, y tal vez tenga parte de razón en lo que dice, porque a estas alturas de la causa, ni la juez Alaya ni la Fiscalía Anticorrupción creen que las irregularidades se deban a la actuación de “cuatro golfos”, la teoría que en su día expuso el ex presidente de la Junta Manuel Chaves para tratar de explicar lo que había ocurrido con los intrusos de los ERE.

Guerrero, del que por cierto Chaves también renegó al decir que no lo conocía, ha asegurado que el ex presidente de la Junta “alguna vez estuvo con su mujer en una finca de la familia de mi ex mujer” y precisó que incluso comieron “migas y caldereta en El Pedroso”, la localidad sevillana donde Guerrero tenía una casa y donde se llegaron a firmar algunas de las pólizas de las ayudas.

La ausencia de la juez Mercedes Alaya, que está de baja desde el 12 de septiembre, está amenazando con provocar un grave perjuicio a la causa de los ERE, en la que prácticamente no se toma una decisión trascendente -salvo el secreto decretado por el juez sustituto a instancias de la Guardia Civil- desde el mes de julio. El retorno de Alaya lleva anunciándose una semana sí y otra también, pero sigue sin producirse a pesar de que todos los que conocen a la juez señalan que ella es la primera interesada en volver a trabajar a su juzgado. Ojalá se recupere pronto, la mayor investigación judicial emprendida hasta ahora por la gestión de los fondos públicos en Andalucía, necesita de la profesionalidad y perseverancia de la juez Alaya… para que ésta pueda llegar al final de la investigación, como pide ahora uno de los principales imputados. Yo también quiero que vuelva Alaya.

Vea el vídeo completo de la entrevista aquí