Archivos para el tag ‘Miguel Carcaño’

La polémica del infiltrado

Jorge Muñoz | 17 de septiembre de 2015 a las 6:00

El asesino confeso de Marta, Miguel Carcaño, en Zaragoza cuando se sometió al test de la verdad.

La ocultación del cadáver de Marta del Castillo seis años después del crimen sigue siendo la principal incógnita no resuelta del caso, y el hecho de que el asesino confeso, Miguel Carcaño, haya ofrecido hasta ocho versiones distintas sobre los hechos y el paradero del cuerpo, no han hecho más que enturbiar aún más el puzle de este caso.
Recientemente se ha difundido una nueva versión que, en este caso no ha sido promovida por Carcaño, sino por un supuesto asesor de la Policía Nacional que supuestamente se infiltró durante dos años y medio en el entorno y la familia del Cuco, el menor que fue condenado por haber encubierto el crimen.
Según esta nueva hipótesis, que no ha sido corroborada por la Policía, ni el juez ni la Fiscalía de Sevilla, Carcaño habría trasladado el cadáver de Marta del Castillo en varias bolsas, lo que apunta a una disección del cuerpo en un domicilio diferente a la vivienda de León XIII, donde la Justicia ha sentenciado que fue asesinada la joven.
En esta nueva versión aparecería igualmente otro sospechoso, no identificado. Se trataría de un ciudadano extranjero que podría haber colaborado en el crimen, según la hipótesis difundida por el supuesto infiltrado, que habría acumulado más de 600 horas de conversaciones grabadas.
Esta nueva versión es descartada rotundamente por los investigadores de la Policía, ya que, según fuentes policiales consultadas, “no se ha infiltrado a nadie” en el entorno y la familia del Cuco. “Sí es cierto que en esta investigación han habido cientos de personas que creían poder facilitar datos relevantes para la investigación, pudiendo tratarse de una de estas personas” el supuesto infiltrado, precisaron las mismas fuentes.
La Policía, que mantiene abierta al igual que el juez de Instrucción número 4 de Sevilla una investigación para tratar de localizar el cuerpo de Marta, tampoco cree la versión del supuesto infiltrado con respecto a cómo se deshizo Miguel Carcaño del cadáver. “En ningún caso se ha tenido conocimiento de que el cuerpo haya sido diseccionado, ni de que hubiera una persona extranjera involucrada en la desaparición”, sostienen.
El padre de Marta, Antonio del Castillo, asegura que el juez que investigó el caso, Francisco de Asís Molina, conoce desde hace un año y medio la información facilitada por el presunto infiltrado, pero desconoce que se haya hecho algo al respecto.
Otras fuentes del caso consultadas confirman que el hecho de que el instructor no haya actuado en torno a estas revelaciones indican la escasa relevancia que se les otorga a las mismas, dado que en el supuesto de que hubiese la más mínima posibilidad de que esta pista condujera al hallazgo del cuerpo, el magistrado habría actuado. Tampoco la Fiscalía de Sevilla tenía conocimiento de la actuación del supuesto infiltrado.

Un experto manipulador

Jorge Muñoz | 2 de julio de 2014 a las 5:00

Miguel Carcaño, asesino confeso de Marta del CastilloCarcaño ha aprendido mucho sobre la Justicia en los cinco años que lleva a la sombra. ¿Alguien realmente pensaba que en su declaración de ayer iba a reconocer ante el juez el nuevo delito contra la integridad moral que se le imputa? Creo que nadie. Después de ocho versiones distintas del crimen y de marear a la Policía durante años, Carcaño ha demostrado que es un experto en el arte de la manipulación. Primero estaba dispuesto a colaborar con la Justicia para recuperar el cuerpo de Marta, en febrero del año pasado, y un año después le pide al juez que le dejen tranquilo.
Y lo más probable es que en esta ocasión consiga el archivo de la causa por el nuevo delito contra la integridad moral que ahora se le imputa. Lo tiene todo a su favor. Su declaración de ayer fue muy hábil: Carcaño ratifica la última versión que ha dado oficialmente, la que implica a su hermano en el crimen y en la que asegura que el cuerpo está enterrado en la finca Majaloba de La Rinconada, donde se ha buscado hasta la saciedad. Esta declaración está documentada por escrito gracias al testimonio que prestó en la cárcel de Morón de la Frontera, en presencia de los policías que investigan el caso y de sus abogadas defensoras.
Pero ahora no puede decirse lo mismo de la versión de la escombrera de Camas, cuya búsqueda se inició tras el positivo que Carcaño dio al someterse de forma voluntaria a la prueba del Potencial Evocado Cognitivo (PEC), P-300 o test de la verdad. Los mismos policías que actuaron con tanta diligencia a la hora de documentar la versión de Majaloba, no hicieron lo mismo con la escombrera. En esta ocasión, los agentes llevaron al joven a esta zona de Camas y Carcaño reconoció verbalmente a los investigadores que, efectivamente, los restos de Marta estaban enterrados en esta zona próxima al lugar dónde residía la que entonces era su novia.
No hay ninguna declaración por escrito ni se ha realizado en presencia de las letradas de Carcaño, con lo que por mucho que los investigadores puedan afirmar en un atestado la veracidad de esa confesión, de la que nadie duda que tuvo lugar, lo cierto es que esas manifestaciones de Carcaño no se podrán acreditar con la certeza que requiere la Justicia para considerarle culpable del delito contra la integridad moral.
Carcaño vuelve a beneficiarse, una vez más, de que las cosas no se hagan como debieran.

¿Justicia carcelaria para Carcaño?

Jorge Muñoz | 9 de junio de 2014 a las 5:00

La madre de Marta del Castillo, Eva Casanueva, ha sido contundente: “Miguel Carcaño merece un linchamiento”. La madre desea que se le aplique una especie de Justicia carcelaria, para que el asesino confeso de su hija “se levante todos los días pensando qué es lo que va a pasar hoy en la cárcel y se acueste pensando qué es lo que le va a pasar mañana”.

Sé que es muy difícil, por no decir imposible, ponerse en la piel de los padres de Marta, a los que siempre hay que respetar cualquier cosa que digan o hagan por el dolor, el sufrimiento y la tortura en la que están inmersos desde hace cinco años sin poder pasar página. Pero dicho esto y aún comprendiendo que los padres puedan opinar de esta forma, es totalmente comprensible que piensen así, lo que no parece correcto es solicitar un linchamiento, aunque sea de un personaje como Miguel Carcaño.

Muchas personas comparten las palabras de la madre, que insisto es totalmente comprensible que piense así, pero si aceptamos estas soluciones, estaríamos rebajándonos al nivel del propio asesino. Sería como volver a la época del salvaje Oeste, al ojo por ojo. Entiendo que los padres de Marta llevan más de cinco años de continuo sufrimiento, de una cruel e inhumana tortura provocada por un delincuente que ha acabado con la vida de su hija y que encima se burla de la familia ofreciendo ya hasta ocho versiones distintas del crimen y que sigue sin decir dónde está el cuerpo de Marta.

La expresión Estado de Derecho significa precisamente que vivimos en una sociedad sometida al imperio de la ley. Miguel Carcaño ha cometido un delito, ha sido condenado y está cumpliendo su condena, lo que le va a hacer pasar muchos años encarcelado. Y ahora va a ser nuevamente investigado por un otro delito contra la integridad moral, por seguir infligiendo más dolor a la familia con sus enfermizas mentiras.

De arrepentido a insolente

Jorge Muñoz | 4 de mayo de 2014 a las 5:00

Dice Michael Connelly en su novela policíaca El Veredicto que un juicio es un concurso de mentiras, en el que todo el mundo miente, los policías, los abogados, los testigos y, por supuesto, los acusados. Miguel Carcaño, el asesino confeso de Marta, desde luego que ha seguido a rajatabla ese patrón. Más de cinco años después del crimen, el joven le ha dicho al juez en una carta que ya no quiere participar más en las labores de búsqueda, sea cual sea su naturaleza, porque ya ha dicho todo lo que tenía que decir.
Cierto es que el acusado, que cumple una condena de 21 años y tres meses de prisión, ya ha dicho muchas cosas, en realidad demasiadas, tantas que han dado lugar a ocho versiones distintas respecto a cómo se produjo el crimen, quién o quienes participaron en el mismo y en las labores para ocultarlo, y sobre todo dónde se deshizo/deshicieron del cuerpo de la desdichada víctima. Realmente esto último es lo único que de verdad le importa ya a la familia de Marta, a la Policía y al juez Francisco de Asís Molina, el magistrado que aún tiene abierta una pieza separada con la esperanza de que algún día puedan devolverle a los padres de Marta los restos de la joven.
Miguel Carcaño ha pasado de presentarse a la sociedad como un delincuente arrepentido, el mismo que hizo creer a la Policía que el cuerpo fue enterrado en la finca Majaloba de La Rinconada y que incluso pidió someterse de forma voluntaria al test de la verdad, a mostrar su verdadera cara: la del delincuente insolente, soberbio y desvergonzado que sólo quiere que le dejen cumplir en paz su larga condena, recluido ahora en la prisión de Herrera de la Mancha (Ciudad Real).
Si Carcaño no quiere participar en la práctica de nuevas diligencias policiales nadie puede obligarle a ello, como tampoco nadie podía someterle por la fuerza a la Prueba del Potencial Evocado Cognitivo(PEC), la P-300, la misma que ha puesto en evidencia su enésima mentira y ha dirigido a los investigadores hacia una escombrera de Camas como posible tumba de Marta.
Y si Carcaño no quiere que le excarcelen más para participar en las labores de búsqueda, también puede hacerlo, pero su actitud y su falta de arrepentimiento deben ser tenidas en cuenta en lo que se refiere al cumplimiento de su condena y los posibles beneficios penitenciarios a los que pudiera tener derecho conforme vaya cumpliendo la pena. El reconocimiento del delito y el arrepentimiento son precisamente uno de los factores que las juntas de tratamiento de las cárceles tienen en cuenta a la hora de conceder permisos.
El asesino confeso de Marta, Miguel Carcaño, en ZaragozaCarcaño quiere que le dejen tranquilo cumplir su condena, pues que así sea. Pero que la cumpla íntegra, sin beneficiarse del sistema del que lleva años burlándose de una forma tan grosera que causa vergüenza ajena.
Y para colmo, el ex jefe Superior de Policía de Andalucía Occidental Miguel Rodríguez Durán se descuelga, tras su jubilación, diciendo que han faltado“ilusión y medios” en la búsqueda de Marta. Como responsable del Cuerpo, Rodríguez Durán lo era a su vez de esta búsqueda, por lo que estaba en su mano haber tratado de poner esa ilusión y esos medios. Lamentable.

Majaloba no era el final de la pesadilla

Jorge Muñoz | 23 de marzo de 2014 a las 9:30

La nueva búsqueda de Marta del Castillo en CamasOjalá que la Policía encuentre por fin los restos de Marta del Castillo. Después de estar investigando desde hace más de un año la pista de la finca Majaloba, la Policía ha vuelto a sorprender al trasladar el escenario de la búsqueda a una escombrera de Camas, muy cerca del puente desde el que hace cinco años Miguel Carcaño dijo que había arrojado el cuerpo de Marta, una versión que fue inicialmente corroborada por sus amigos Samuel Benítez y el Cuco.

La nueva zona cero de la búsqueda se encuentra cerca de los escenarios que se inspeccionaron hace cinco años, pero la novedad estriba en que la prueba del Potencial Evocado Cognitivo (PEC), P-300 o test de la verdad que se realizó al asesino confeso, ha dado un alto positivo cuando se le mostró a Carcaño una de las imágenes de la mencionada escombrera. El lugar era además muy conocido por Carcaño, que lo utilizaba con frecuencia cuando iba a la casa de la que era su novia, Rocío, cuando vivía con ella en Camas, por lo que tampoco es de extrañar que la P-300 alertara sobre este punto.

Varias reflexiones pueden extraerse de la nueva búsqueda. Esta nueva línea de investigación destroza la hipótesis de Majaloba, con lo que Carcaño, el supuesto arrepentido, habría vuelto a engañar  y a manipular a la Policía, porque su séptima versión, la que sitúa en Majaloba el cadáver, no sería más que otra mentira más de un joven que sabe que no va a abandonar la cárcel durante muchos años. Su supuesto “deseo” de colaborar y de que aparecieran los restos de Marta, no serían más que otro engaño más, el enésimo, pero con unas consecuencias que siguen siendo terribles para una familia que vive una pesadilla continua desde hace cinco años.

La posición de los responsables policiales de la investigación tampoco saldría bien parada, a pesar del ingente trabajo que durante estos años han realizado y cuyo esfuerzo nadie pone en cuestión. Es cierto que la Policía tiene claro que su objetivo fundamental es la recuperación de los restos de la joven, porque ése es el compromiso que han adquirido con la familia los responsables policiales y políticos, pero después del aparente nuevo engaño de Carcaño queda entredicho la fe ciega que mostraron con la versión de Majaloba y que les llevó a un duro enfrentamiento con el juez del caso, ante el retraso de los agentes en facilitarle la información sobre las labores de búsqueda.

Tampoco tiene sentido que, si la Policía llevaba buscando varios días a Marta en Camas, enviara un patrullero a custodiar la finca Majaloba, en un claro intento de despistar a la prensa, como prueba el hecho de que poco después ese vehículo fuese retirado de esos terrenos. Cabe preguntarse si era necesaria esta maniobra, que más bien viene a corroborar la obsesión que tienen los investigadores con la prensa, lo que les ha llevado a registrar estos días  incluso a los ciclistas que pasaban por la zona para ver si ocultaban cámaras de foto. La Policía ha pedido el traslado de nuevo de Miguel Carcaño hasta la cárcel de Sevilla-I, lo que anticipa su posible salida para ser conducido a la escombrera de Camas, para ver si es capaz o quiere recordar si los restos de Marta están enterrados en este escenario.

Y con la nueva pista, parece que cobran de nuevo protagonismo las declaraciones que en su día realizó Rocío, la que fuera novia de Miguel Carcaño, a la que nadie creyó en el juicio después de que hubiera cambiado tres veces de versión. En el juicio, Rocío sostuvo que Carcaño y su hermano, Javier Delgado, golpearon a Marta, y añadió que ocultaron el cuerpo en una arboleda de Camas, próxima a su domicilio. Rocío afirmó que Carcaño abandonó de madrugada la vivienda porque tenía que “arreglar un problema con su hermano”, añadiendo que tenían que “borrar pruebas” y se refirió a un “charco de sangre”. Según la joven, Miguel habría golpeado a Marta en un arrebato con el cenicero y una vez que ésta cayó al suelo, entre los dos hermanos se “liaron a golpes con ella”.

La línea de investigación de Camas parte del replanteamiento de la investigación que el comisario jefe de la Brigada Provincial de Policía Judicial, José Martínez de Mandojana, realizó tras el fracaso de la búsqueda en Majaloba, lo que le llevó a remitir un informe el pasado 26 de noviembre al juez de Instrucción número 4 de Sevilla Francisco de Asís Molina. En ese informe, Mandojana exponía que los investigadores estaban “revisando profundamente toda la investigación practicada hasta la fecha (localización de llamadas de Miguel Carcaño y declaraciones prestadas por las diferentes personas que figuran en la investigación relacionada con él) por si se pudiera relacionar tal posicionamiento con el lugar de enterramiento que se busca”. No es la única pesquisa que la Policía afirmaba que está llevando a cabo, dado que también se estaban haciendo consultas en la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir sobre las obras de canalización que se realizaron en numerosas fincas del valle del Guadalquivir y que “reúnan las mismas características que la zona descrita de forma inconcreta” por Miguel Carcaño donde pudiera hallarse el cuerpo.

La Policía estaba realizando además “entrevistas con personas del entorno de Miguel Carcaño y su familia -en alusión a su hermano, Javier Delgado- al objeto de poder determinar la relación de Miguel Carcaño y su familia con la zona en la que se está centrando la búsqueda”, precisaba el comisario Mandojana, que también indicaba que se estaba consultando a “empresas privadas” que poseen imágenes de vuelos aéreos de la finca Majaloba de La Rinconada para realizar “comparativas del estado actual de los terrenos y fincas de interés, con el que tuvieran en la fecha en la que se produjeron los hechos a la búsqueda de zanjas, acequias, etcétera, similares a la descrita por Miguel Carcaño” que pudieran orientar a los agentes sobre el lugar concreto del enterramiento.

Pero en atención al nuevo vuelco de la investigación, sólo hay una cosa clara: Majaloba no era el final de la pesadilla.

Mucho más que la credibilidad de Carcaño

Jorge Muñoz | 7 de marzo de 2014 a las 8:00

Miguel Carcaño, en el hospital Miguel Servet de Zaragoza

Miguel Carcaño, en el hospital Miguel Servet de Zaragoza

Lo que estaba ayer en juego en una habitación del servicio de Neurofisiología del Hospital Miguel Servet de Zaragoza era mucho más que la credibilidad de Miguel Carcaño, un asesino confeso que en los últimos cinco años se ha burlado de la Policía y de la Justicia con sus continuos cambios de versión sobre el crimen y el paradero de la joven.

En esa sala en la que Carcaño se sometió por espacio de una hora al test de la verdad, estaba en juego el prestigio de la propia Policía y de los investigadores que durante estos años han realizado un ingente trabajo, que nunca debe quedar en el olvido, para tratar de devolverle un poco de esperanza a Antonio del Castillo y Eva Casanueva, los padres de Marta, y al resto de sus familiares.

Y la Policía se jugaba su prestigio profesional porque desde que hace más de un año Miguel ofreció su último relato, en el que acusaba a su hermano Javier Delgado del crimen –según el joven le golpeó con la culata de una pistola y Marta cayo muerta-, los investigadores han mostrado una fe ciega en esta versión, aun a costa de recibir duras críticas por parte del juez instructor y de la Fiscalía.

Ni el juez Francisco de Asís Molina ni el fiscal Luis Martín concedieron el más mínimo crédito al séptimo cambio de versión de Carcaño, una postura que también tenía su lógica. ¿Por qué creer ahora al asesino confeso y no antes? La apuesta de los investigadores por esta versión provocó el divorcio definitivo en las relaciones entre los mandos policiales y el instructor del caso, que creía que éstos habían derrumbado los cimientos sobre los que habían basado la investigación del caso.

El malestar era tan evidente que los policías ni siquiera informaron al juez sobre el resultado negativo de la búsqueda en el maizal de Majaloba hasta que el instructor tuvo que requerirles expresamente que le dieran cuenta del mismo, dado que se había enterado del resultado por la prensa.

La prueba a Miguel Carcaño es prácticamente, por todas las circunstancias que rodean a la desaparición de Marta y el tiempo transcurrido, la última oportunidad para hallar el cuerpo de la joven. Si el test de la verdad dice que Carcaño ha vuelto a mentir con Majaloba, el caso entrará definitivamente en una vía sin retorno.

Si por el contrario, el doctor Valdizán demuestra, con un grado de probabilidad importante, que está diciendo la verdad, se abrirán nuevas vías a la investigación centradas en Majaloba. Y las máquinas excavadoras tendrán que volver a actuar, pero el resultado no se conocerá hasta que pasen al menos unas semanas.

Luz verde a la prueba de Carcaño

Jorge Muñoz | 25 de febrero de 2014 a las 17:23

Como era de esperar, el juez ha resuelto finalmente autorizar la excarcelación de Miguel Carcaño, el asesino confeso de Marta del Castillo, para practicarle la prueba del Potencial Evocado Cognitivo (PEC), la P300 o el test de la verdad.

El juez argumenta que, como Carcaño, un penado que cumple condena por el asesinato de Marta del Castillo, ha aceptado someterse voluntariamente a este estudio neurológico, no hay ningún inconveniente en autorizar su excarcelación, puesto que el estudio propuesto “no atenta a la dignidad personal del penado, el cual libremente lo ha consentido”.

De la lectura del auto, se desprenden, entre líneas, varios aspectos interesantes. De un lado, el juez avisa de nuevo a la Policía de que no va a consentir que la investigación policial vuelva a dirigirse contra Javier Delgado, el hermano de Carcaño, que ya ha sido absuelto por la Audiencia y el Supremo. “El presente proceso no es una causa judicial en fase de instrucción; no tiene por objeto la investigación de nuevos hechos, ni la participación de personas distintas en los hechos juzgados”.

Recuerda el magistrado que la Policía “no precisa de una mandato judicial expreso” para continuar las investigaciones relacionadas con la búsqueda y localización del cuerpo de la víctima, pero también subraya que ésta vez espera no tener que enterarse del resultado de la prueba por la prensa, como ocurrió con la búsqueda en la finca Majaloba. Por ello, en la parte dispositiva del auto, el magistrado señala que la Policía “deberá informar” del resultado de la prueba.

El juez sigue mostrando públicamente su reconocimiento a la labor policial, a pesar de los enfrentamientos que ha tenido con los mandos policiales por el retraso a la hora de informarle -en esta ocasión la petición de excarcelación llegó con casi un mes de retraso-, al poner de manifiesto el “denodado esfuerzo y diligencia” de la Policía Judicial en las tareas de búsqueda del cuerpo de Marta del Castillo.

Búsqueda de Marta en la finca Majaloba de La Rinconada

Búsqueda de Marta en la finca Majaloba de La Rinconada

¿Por qué sigue la Policía sin informar al juez sobre el test de la verdad a Carcaño?

Jorge Muñoz | 18 de febrero de 2014 a las 17:48

Una pregunta que sigue sin respuesta casi un mes después. La Policía sigue sin realizar ninguna petición formal al juez del caso Marta del Castillo para que el asesino confeso Miguel Carcaño se someta a la prueba del test neurológico conocido como el test de la verdad, en el que los investigadores parece que han puesto ahora todas sus expectativas para encontrar el cuerpo de la joven desaparecida desde hace cinco años.

Hace ya casi un mes desde que la Policía hizo público que pretendía hacer esta prueba a Miguel Carcaño, algo que trascendió el 26 de enero, y desde entonces no se ha efectuado ninguna petición formal al juez, aunque es cierto que se ha producido un contacto telefónico. En cualquier caso, el magistrado ha tenido que desmentir ya hasta en dos ocasiones -envió un comunicado en el que en mayúsculas aseguraba que “NO” tenía noticias de la Policía- que haya recibido una petición en este sentido, siquiera para excarcelar al condenado, que cumple condena ahora en la prisión de Herrera de la Mancha (Ciudad Real).

Desconozco qué esperan lograr ahora los agentes con esta nueva prueba y qué efectividad práctica puede tener a la hora de recuperar el cuerpo de Marta. Si el test dice que Carcaño está diciendo la verdad respecto a que enterraron el cuerpo en la finca Majaloba, esto no se traducirá en un inmediato hallazgo de los restos, porque el joven sigue sin precisar a los investigadores el lugar exacto dónde enterraron el cuerpo.

Miguel Carcaño sí que ha aceptado ya someterse de forma voluntaria a esta prueba, que se realizará en el hospital Miguel Servet de Zaragoza por el neurofisiólogo José Ramón Valdizán, quien ya practicó el mismo análisis a un sospechoso del asesinato de su esposa.

El comisario jefe de la Brigada Provincial de Policía Judicial, José Martínez de Mandojana, como responsable final de la investigación, debería cuidar más las relaciones con el instructor del caso, porque no es de recibo -y ya ha ocurrido varias veces- que el magistrado se entere por la prensa de las actuaciones policiales, como sucedió con los trabajos negativos de la búsqueda en Majaloba.

Como he dicho en alguna ocasión anterior, después del tiempo transcurrido, todo indica que la Policía ha perdido el Norte en la investigación del caso Marta, por lo que se hace necesario un  nuevo enfoque que cada vez más requiere un cambio en las personas que durante estos años han dirigido y/o participado en la investigación. Desde luego, no sería ningún despropósito ceder el testigo a otros policías que, desde una posición más alejada, puedan aportar nuevas ideas a la investigación.

La obstinación de la Policía en creer la última versión de Miguel Carcaño, en la que éste culpa a su hermano del crimen y mantiene que la enterraron en la finca Majaloba de La Rinconada, ha perjudicado las relaciones entre los investigadores y el juez instructor, Francisco de Asís Molina, quien desde un principio no dio ninguna credibilidad al último testimonio de Carcaño.

El desencuentro entre la Policía y el magistrado llegó a tal extremo que éste último se enteró por la prensa del resultado negativo de la búsqueda en Majaloba, sin que hasta ese momento los responsables de la investigación le hubiesen informado sobre el estado de ese rastreo. El juez llamó al orden a la Policía y le recordó la obligación que tienen los agentes de informarle sobre el resultado de las pesquisas. ¿Se repetirá la historia ahora con la prueba neurológica? ¿Hasta cuándo aguantará el magistrado sin tomar decisiones contundentes?

Un nuevo enfoque en la búsqueda de Marta

Jorge Muñoz | 24 de enero de 2014 a las 7:00

Hoy se cumple el quinto aniversario del asesinato de Marta del Castillo y la gran incógnita sobre el paradero del cuerpo de la joven sigue sin desvelarse. Después de siete versiones distintas ofrecidas por el asesino confeso,  de dos juicios y de dos condenas, las del propio Miguel Carcaño y la de Francisco Javier García Marín, los padres siguen sin poder cerrar el duelo por la pérdida de Marta.

Vaya por delante, nunca me cansaré de repetirlo, que la Policía ha realizado un esfuerzo ingente, digno de los mayores reconocimientos, en la investigación del caso de Marta del Castillo, con independencia de que el resultado no haya sido el esperado. Pero dicho esto, lo cierto es que después de cinco años se ha llegado a un punto en el que hace falta sin duda un nuevo enfoque, una revisión profunda de la investigación para tratar de encontrar posibles errores, de volver la vista atrás y examinar de nuevo las pruebas.

El hecho de que los investigadores recurrieran a métodos alternativos como el auxilio de videntes demuestra el grado de desesperación y obcecación de unos policías que han buscando en más de un centenar de lugares a Marta y en varias provincias. Ahora la Policía dice que está investigando la localización de los móviles de Carcaño para ver si se encuentra una conexión con la finca de La Rinconada donde Carcaño dice que está el cuerpo, además de buscar cambios en las canalizaciones y examinar fotos aéreas, todo ello relacionado con este lugar.

Pero ese nuevo enfoque quizás requiera un cambio en las personas que durante estos años han dirigido y/o participado en la investigación, llegando a involucrarse e implicarse tanto en el caso y con la familia de la víctima, que han perdido ya la perspectiva. No sería ningún despropósito ceder el testigo a otros policías que, desde una posición más alejada, puedan aportar nuevas ideas a la investigación.

La obstinación de la Policía en creer a pie juntillas la última versión de Miguel Carcaño, en la que éste culpa a su hermano del crimen y mantiene que la enterraron en la finca Majaloba de La Rinconada, ha perjudicado incluso las relaciones entre los investigadores y el juez instructor, Francisco de Asís Molina, quien desde un principio no dio ninguna credibilidad al último testimonio de Carcaño.

El desencuentro entre la Policia y el magistrado llegó a tal extremo que éste último se enteró por la prensa del resultado negativo de la búsqueda en Majaloba, sin que hasta ese momento los responsables de la investigación le hubiesen informado sobre el estado de ese rastreo. El juez llamó al orden a la Policía y le recordó la obligación que tienen los agentes de informarle sobre el resultado de las pesquisas.

Miguel Carcaño, en los juzgados

Carcaño no pierde su moto

Jorge Muñoz | 19 de noviembre de 2013 a las 8:00

La diligencia de la Audiencia

La diligencia de la Audiencia de Sevilla que ordena devolver el ciclomotor a Carcaño

Hay veces que las decisiones judiciales simplemente no se entienden. No son comprensibles para la mayoría de los ciudadanos. La Justicia debe dar siempre una respuesta razonada a los litigios que se le plantean. O eso es lo que se espera de la Justicia.

La Audiencia de Sevilla acaba de dictar una resolución que se enmarca dentro de esas decisiones que no casan con el sentido común, al dejar sin efecto el embargo de la moto de Miguel Carcaño, el asesino confeso de Marta del Castillo. Dice la Audiencia en una diligencia que el levantamiento del embargo se produce por el “ínfimo valor” del valor del ciclomotor que fue intervenido al asesino confeso (320 euros a fecha de julio de 2009) en comparación con las responsabilidades pecuniarias pendientes de pago -que superan ampliamente los 616.3189,27 euros, el coste de la búsqueda del cuerpo en el río y el vertedero de Alcalá de Guadaíra-.

Tiene razón el padre de Marta, Antonio del Castillo, cuando considera “chocante e ilógica” esta decisión del tribunal y pone ejemplos muy claros: Tráfico es capaz de embargar la cuenta de un conductor que no paga una multa de 100 euros. ¿Y qué pasa con Hacienda si uno no cumple?  Pues igual, que te embargan por el importe que sea, aunque la deuda sea muy superior a la cantidad de la que dispones.

Que con esos 320 euros que hipotéticamente podrían recuperarse no se pagar ni el pico de la indemnización está clarísimo. Que puede costar más el collar que el perro -si hay que sacar el bien a subasta-, también. Pero lo que no puede hacerse es dejar de intentar que Miguel Carcaño, a quien el Supremo ha considerado responsable del asesinato de Marta y de un delito contra la integridad moral, por sus continuos cambios de declaración, que han seguido aumentando el dolor de esta familia martirizada desde hace cuatro años.

Es una cuestión más de imagen que de otra cosa. Es como lo de la mujer del César. Aquí la Justicia también debe estar a la altura, y si al final de los 616.319,27 euros sólo se le puede cobrar el pico, pues bienvenido sea.

El único consuelo que tiene la familia es que Carcaño no va a poder disfrutar de sus paseos en moto durante muchos años… O en ese confían…