Archivos para el tag ‘Regreso a la Fiscalía’

Adiós al Llerismo

Jorge Muñoz | 11 de junio de 2017 a las 2:00

pic-20160428052057S6216P3.jpg

Rosell

Emilio De Llera regresa a la Fiscalía tras cinco años de aventura política. La remodelación del Gobierno de Susana Díaz se llevó por delante a quien durante estos años ha sido un relevante asesor para la presidenta en la convulsa materia de unos tribunales marcados por la instrucción de los ERE y de las demás macrocausas. De Llera regresa, en principio, a la Fiscalía de Sevilla, aunque por su trayectoria en la carrera fiscal está en condiciones de optar a las próximas plazas que convoque el Tribunal Supremo. Y seguramente solicitará alguna de ellas.
Los dos mandatos como consejero de Justicia se han caracterizado por su espontaneidad, naturalidad y su verbo coloquial, lo que le ha costado numerosas críticas, algunas de ellas completamente merecidas, y que se convirtiera, por unas desafortunadas declaraciones, en el primer consejero de un gobierno andaluz reprobado por el Parlamento, después de haber asegurado en una entrevista que los jueces de instrucción actúan “como si fueran reyes de Taifa” y criticar su independencia. “Los jueces son tan independientes y tan irresponsables que hacen lo que les da la gana y eso es muy peligroso. Hitler era independiente y mire la que montó”, aseguró en esa entrevista De Llera.
Pero el fiscal no siempre metió la pata con sus manifestaciones, en algunas ocasiones dijo la verdad y se atrevió a afirmar lo que otros no hubieran dicho nunca para no ser políticamente incorrectos, como cuando en su toma de posesión, en mayo de 2012, fue preguntado por el futuro del proyecto de Ciudad de la Justicia de Sevilla. De Llera enterró ese día el proyecto, que hoy sigue muy muerto y lo que le queda, al afirmar que un complejo de estas características en una época de crisis y recortes presupuestarios entraba en el “campo de la ciencia ficción”. Lo más fácil era haber dicho lo que otros tantos anteriores consejeros: que se iba a retomar el proyecto, que se va a impulsar en esta legislatura, y tal y tal…
De Llera era un político atípico y eso le llevaba a emplear expresiones coloquiales poco comunes en el lenguaje de los partidos pero que calan rápidamente en la opinión pública.
Sus frases más polémicas, al margen de las ya mencionadas sobre la independencia judicial, guardan relación con el caso de los ERE fraudulentos, la juez Mercedes Alaya, o el caso del asesinato y desaparición de Marta del Castillo, donde el padre de la joven llegó incluso a pedir públicamente su dimisión, aunque posteriormente explicó que el propio consejero le había telefoneado para pedirle disculpas. De Llera opinó que es una “tontería despilfarrar” el dinero porque la búsqueda del cuerpo de Marta no ha tenido éxito y Carcaño no ha dejado de mentir sobre el paradero. La reacción del padre de Marta era comprensible.
Sobre la juez Mercedes Alaya, el consejero destacó el esfuerzo que estaba realizando la magistrada en la investigación, pero lo remató con otra frase polémica. “Es una mujer muy trabajadora, que está llevando varios procedimientos judiciales complicados adelante y sigue estando muy guapa”, dijo el consejero, que por este comentario fue acusado de machista por algunos sectores.
De Alaya también dijo en otras ocasiones que “no es superwoman”, cuando la juez se negó a aceptar los jueces de refuerzo que le puso el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) para ayudarle en la instrucción de las macrocausas que investiga.
De Llera también fue objeto de las críticas de Alaya, que en un informe remitido al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) afirmó que era un “notorio detractor” de su trabajo y criticó la “estrecha amistad” de su sucesora, la juez María Núñez Bolaños, con él, aunque en realidad es amigo del marido de Bolaños.
Y en otras ocasiones no hay que negarle un fino sentido del humor, como cuando De Llera criticó al entonces ministro de Justicia Alberto Ruiz-Gallardón, al que reprochó que “no resuelve los grandes males de la Justicia” y del afirmó lo siguiente sobre su actuación: “Es como si a una persona que tiene mucha hambre le ofrecemos una gamba en lugar de un plato de cocido”.
Otra frase que Emilio de Llera suele decir guarda relación con la anterior: “Lo peor del mundo es un cólico de gambas, sin haber comido gambas”. Y que cada cuál interprete el significado. En una ocasión, durante la presentación de los presupuestos de la Junta para Sevilla dejó otra perla, cuando justificó la falta de inversiones en grandes proyectos de esta guisa: “No vamos a ser tan animales como para invertir en obras si hay hambre física”.
Como ya he dicho alguna vez, el hiperrealismo de su lenguaje es lo que le juega a veces malas pasadas a Emilio de Llera y eso es difícil de corregir, aunque muchos alaban –en privado, claro– tanta naturalidad.
El último entuerto de De Llera se produjo tan sólo unos días antes de que se anunciara la remodelación del Gobierno andaluz, cuando en una comisión parlamentaria aseguró que los periodistas eran “un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad”, lo que provocó la protesta incluso de la asociación de la prensa de Sevilla, a pesar de que esta frase la había tomado prestada del insigne periodista e historiador italiano Indro Montanelli.
La antología de frases y refranes de De Llera también incluye alguna que le contaba su padre y que él asume como un principio vital que muchos deberíamos seguir: “La vida se compone de días de 24 horas. Ocho horas hay que dormir: busca una buena cama. Ocho horas tienes que trabajar: busca un trabajo que te guste. Y las ocho horas restantes: ¡Ahí cada cual se las arregla como puede!”.
Emilio de Llera fue a la política y le gustó, y ahora regresa a su profesión. La etapa de Emilio de Llera al frente de la Consejería de Justicia e Interior no ha dejado a nadie indiferente. Su peculiar estilo no ha sido igualado por ninguno de los consejeros que le han precedido en el cargo y tampoco lo harán los que le seguirán. Con su salida del gobierno andaluz se acaba el Llerismo, pero el Ministerio Público recupera a un gran fiscal.