Archivos para el tag ‘Tribunal Supremo’

El Supremo toca la sentencia para dejarlo todo igual

Jorge Muñoz | 7 de febrero de 2013 a las 0:12

La familia de Marta, a través de su abogado, ya lo ha anunciado: recurrirán en amparo al Tribunal Constitucional la sentencia del Tribunal Supremo que ha endurecido la condena de Miguel Carcaño, ha ordenado revisar la absolución de Samuel Benítez, y ha mantenido la absolución de los otros dos acusados, Javier Delgado y María García.

Sobre la elevación de la condena de Carcaño no hay nada que decir. Es evidente que las seis versiones que el asesino confeso ofreció sobre la desaparición de Marta del Castillo, sus continuos cambios y su negativa a decir, cuatro años después, donde están los restos de la joven, merecen el mayor reproche penal y la condena por el delito contra la integridad moral. Cambiar tantas veces de versión ha aumentado el sufrimiento de la familia y supone, como dice el propio Supremo, ir más allá del derecho de defensa, porque podía haber guardado silencio o negarse a declarar, como era su derecho.

Más importante es giro que da el Alto Tribunal respecto al horario en que se inicia la maniobra de ocultación del crimen, con la salida del cuerpo del piso de León XIII. La Audiencia situó esta hora en las 22:15 horas, en una maniobra de encaje de bolillos que le permitía ratificar la absolución de María García, porque si esta acusada llegó al domicilio a las doce de la noche para estudiar, ya no coincidió en dicho piso con el cadáver, por lo que no podía ser condenada.

La sentencia del Supremo apuesta ahora, como en su día hizo el juez instructor, la Policía y la Fiscalía, por el horario de madrugada: la salida del cuerpo tuvo lugar antes de las dos de la madrugada, algo corroborado por los dos testigos que vieron a Miguel Carcaño y a dos jóvenes manipulando una silla de ruedas, el primero en el portal de su casa, y los segundos portando un “bulto” que arrojaron en un contenedor.

Pero el Supremo deja sentado que este cambio de horario al único que puede afectar es a Samuel Benítez, no a Javier Delgado ni a María García, a los que se ratifica su absolución porque el tribunal considera que hay insuficientes pruebas de cargo contra ambos. Este extremo es cierto y siempre se apuntó desde el principio de la instrucción a la debilidad de las pruebas de cargo contra ambos. Una cosa es que puedan existir indicios o sospechas de que tuvieron que conocer lo que sucedió la noche del 24 de enero de 2009 en ese piso de León XIII y otra muy distinta es que se pueda acreditar una participación como encubridores, en el sentido de que intervinieran activamente para ocultar las pruebas.

En todo caso, el Alto Tribunal recuerda que Javier Delgado no podría ser condenado por encubrir a su hermano al beneficiarse de la excusa absolutoria que establece el artículo 454 del Código Penal, que exonera de pena a los parientes más directos del autor del delito.

¿Y cómo afecta la nulidad parcial del fallo en el caso de Samuel Benítez? Pues en nada. Salvo en situarle como nueva estrella invitada del caso: habrá una nueva sentencia en exclusiva para él. Los magistrados de la Audiencia de Sevilla deben revisar la situación de Samuel Benítez con el nuevo horario para ver su posible participación en el delito de encubrimiento, pero en la práctica todo va a quedar igual  y se va a mantener la absolución. ¿Por qué? Por varios motivos, porque el Supremo sólo ha ordenado la revisión no que se le condene por este delito y porque la Sección Séptima de la Audiencia de Sevilla ya dejó claro que no consideraba culpable a Samuel Benítez, a pesar de que este joven confesara su implicación en su primera declaración ante laPolicía, de la que luego se retractó. Para la Audiencia, Samuel estuvo desde las doce de la mañana del 24 de enero hasta las dos de la mañana del día siguiente en la barriada de Montequinto, celebrando primero un cumpleaños y después pasando tiempo con otros amigos, por lo que no pudo participar materialmente en las labores de ocultación del cuerpo a pesar del apagón de los móviles de los acusados.

Dudo de que el tribunal vaya a variar ahora su criterio, pese al rapapolvo recibido del Supremo, que ha dicho que actuaron por “intuición o especulación” a la hora de fijar la salida del cuerpo a las 22:15. Más que una especulación fue una maniobra de encaje jurídico para llegar a la absolución de los tres acusados sobre los que la Sala consideraba que no hay pruebas suficientes para condenarles.

El Supremo ha tocado la sentencia para dejarlo todo igual. Carcaño con un año y tres meses más de prisión -algo que no cambia mucho su situación tras pesar sobre él una condena de 20 años por el asesinato-, y con la condena a pagar los 616.319,27 euros de los gastos de la búsqueda, una indemnización que el Estado nunca va a cobrar porque el asesino confeso es insolvente. Y se queda todo igual porque, lo más importante del caso, sigue  siendo una incógnita: el paradero de los restos de Marta. La familia no podrá descansar hasta que el asesino confiese y diga qué hizo con el cuerpo. Sólo un milagro o la investigación que sigue abierta respecto a la búsqueda del cuerpo, pueden aliviar ya el sufrimiento de la familia.

Por cierto, uno de los magistrados del Supremo, Miguel Colmenero, ha asegurado en su voto particular que comprende el dolor de la familia de Marta pero recuerda que aquí se ha perdido una vida joven, un delito en el que, añade, la Justicia ha encontrado al autor y le ha impuesto la pena máxima prevista en la ley. Lo que no se debe olvidar nunca es que la familia también tiene derecho a exigir que se depuren las responsabilidades de las personas que pudieran haber tenido alguna participación en los hechos y aquí también entran los presuntos encubridores.

La actuación del Supremo es impresentable

Jorge Muñoz | 5 de febrero de 2013 a las 16:47

La gestión del Tribunal Supremo tras la filtración de la sentencia del caso Marta es absolutamente impresentable. Con dos medios de comunicación anticipando la decisión del Alto Tribunal, no se puede admitir que la respuesta ante estas filtraciones sea “ni se confirman ni se desmienten” las informaciones publicadas. La sentencia, según precisaron ayer fuentes del gabinete de comunicación, no se ha notificado aún a las partes y, por lo tanto, no hay nada que decir hasta que se haga pública.
Vaya por delante que los dos medios que han publicado la sentencia –La Razón y El Mundo– no han hecho más que cumplir con su deber de informar. Cualquier periodista hubiera hecho lo mismo en caso de tener conocimiento de la sentencia, pero lo que no es de recibo es la gestión que ha hecho el Tribunal Supremo una vez divulgado el fallo.
Para empezar, es ingenuo pensar que una sentencia que está dictada desde el pasado viernes pueda guardarse en secreto mientras dos de los cinco magistrados redactan sus votos particulares. Y si el fallo sólo lo conocen estas cinco personas, no hay que ser una lumbrera para analizar de donde provienen las filtraciones.
En cualquier caso, una vez filtrada la información, lo correcto es que, por lo menos, el Tribunal Supremo hubiese anticipado el fallo de la sentencia, haciéndolo por así decirlo más público u oficial si cabe. Bastaría con llamar a los procuradores de todas las partes y notificarles únicamente el sentido del fallo, dejando el resto de la sentencia con sus argumentos, motivaciones y fundamentos para cuando estén listo los votos particulares. Esa práctica no es nueva y es incluso admitida por el propio Supremo, que ya lo hizo en otros casos de notoria importancia.
La actuación del Supremo es impresentable para los propios imputados pero, sobre todo, para la familia de Marta del Castillo. Antonio del Castillo ha dicho que es “una vergüenza” que se haya tenido que enterar así de una sentencia que llevan esperando cuatro años. No es justo que una familia que ha sufrido y sigue sufriendo tanto, se entere por la prensa de esta decisión. Un nuevo y doble varapalo, no sólo por el contenido de la sentencia, sino también por las formas del Supremo.
Tampoco es justo para los acusados, que tienen derecho a conocer la sentencia a través de sus respectivos abogados, al menos, a la par que el resto de la sociedad.

La sentencia del caso Marta divide a los magistrados del Supremo

Jorge Muñoz | 30 de enero de 2013 a las 14:16

Ya se ha confirmado. La sentencia del Tribunal Supremo sobre el asesinato de Marta del Castillo, que se hará pública la próxima semana, contendrá al menos un voto particular de uno de los cinco magistrados que componen la sala de lo Penal. Incluso se rumorea que podrían ser hasta dos los votos particulares, con lo que la sentencia saldría adelante con un mínimo margen de tres a dos, muy lejos de la unanimidad que en principio se buscaba para dar respuesta a un caso de tanto calado en la opinión pública.

La postura del Tribunal parece que ha pasado de haberse planteado realmente la posibilidad de repetir el juicio, planteamiento que fue expuesto por la Fiscalía y los padres de Marta del Castillo, a finalmente descartar la repetición, lo que podría ser la base del voto o los votos particulares que contendrá la sentencia.

El debate jurídico, según aseguran algunas fuentes, ha sido muy intenso hasta llegar a este fallo, lo que motivó que se dictaran incluso dos prórrogas del plazo fijado para dictar una sentencia que está pendiente desde el pasado 7 de noviembre, cuando el Supremo celebró una vista en la que las partes expusieron sus respectivos planteamientos.

La división de la Sala Segunda del Supremo se ha centrado en los magistrados que estaban a favor de avalar la sentencia dictada por la Sección Séptima de la Audiencia de Sevilla, con todas sus aparentes contradicciones -este tribunal fijó por ejemplo la hora de salida del cadáver de Marta sobre las 22:15 horas, en un horario incompatible con el testimonio de la silla de ruedas y en contra del criterio de la Policía, el juez instructor y la Fiscalía-, y los que apostaban por una posible repetición del juicio para volver a examinar la posible intervención en los hechos de los tres acusados que fueron absueltos: el hermano del asesino confeso, Javier Delgado, su novia, María García, y el que fuera amigo íntimo Samuel Benítez. Parece que el criterio de los primeros se ha impuesto, por un estrecho margen, sobre el de los segundos.

La repetición del juicio planteaba además otros inconvenientes muy difíciles de defender. Si se repitiera el juicio, como la sentencia quedaría anulada, Miguel Carcaño tendría que ser puesto en libertad hasta la celebración del nuevo juicio, lo que plantearía incluso un problema para la seguridad personal de este acusado, que en estos momentos está más seguro en prisión que fuera de ella.

Si como todo apunta, salvo sorpresas de última hora, el juicio no se repite, habrá que ver qué toque dan los magistrados a la sentencia de la Audiencia de Sevilla, porque lo que parece claro es que el alto tribunal no se va a limitar a confirmar el fallo. A este respecto, los múltiples rumores que circulan también indican que la Sala podría incluso endurece la condena de 20 años, que podría ampliarse a 22 años si se estima que también es responsable de un delito contra la integridad moral, por haber aumentado el sufrimiento de la familia al no decir dónde está el cadáver de la joven, e incluso cabría que se le impusiera el pago de los 616.000 euros que costó la búsqueda del cuerpo en varios escenarios debido a las seis distintas versiones de los hechos que el acusado ha dado en estos cuatro años sin Marta.

Sea cual sea el fallo definitivo, ya queda poco para salir de dudas, lo que sí es evidente que la sentencia seguirá siendo polémica y objeto de las críticas. Difícil trabajo para el magistrado ponente, Juan Saavedra, y los otros que componen la sala: Julián Sánchez Melgar, Miguel Colmenero, José Ramón Berdugo y Alberto Jorge Barreiro.

Creo que, al final, esta sentencia tampoco va a cerrar definitivamente este caso, que seguirá abierto mientras el principal acusado siga negándose a decir dónde están los restos de Marta del Castillo. Sólo si aparece el cuerpo, la familia quizás pueda intentar pasar página…

Un aniversario con suspense

Jorge Muñoz | 24 de enero de 2013 a las 15:52

Hoy se cumple el cuarto aniversario del asesinato de Marta del Castillo. El aniversario llega con suspense, por cuanto el Tribunal Supremo está, aparentemente, a punto de publicar la sentencia que deber resolver los recursos presentados contra la resolución de la Audiencia de Sevilla que hace un año condenó a 20 años de cárcel al asesino confeso, Miguel Carcaño, pero que absolvió a los otros tres acusados: su hermano, Javier Delgado, la novia de éste, María García, y el que fuera amigo íntimo del asesino, Samuel Benítez.

Al suspense por conocer la decisión del Supremo, que debe resolver sobre si mantiene la pena, la agrava en el caso de Carcaño u ordena repetir el juicio contra los cuatro acusados, se suman los cuatro años de sufrimiento de una familia en busca de los restos del cuerpo de su hija. Esta sigue siendo la gran incógnita aún no resuelta: el paradero del cuerpo de Marta tras las múltiples mentiras ofrecidas por el principal acusado a este respecto.

La Policía no ha parado en estos cuatro largos años de buscar el cuerpo de Marta, siguiendo todas las pistas, incluso las que parecen más inverosímiles, y de hecho aún no ha parado en su empeño de recuperar el cadáver. Tampoco lo ha hecho el juez Francisco de Asís Molina, el instructor del caso, que mantiene abierta una pieza separada para tratar de localizar el cuerpo.

Los padres de Marta, Antonio del Castillo y Eva Casanueva, han reiterado estos días que sólo quieren que el Supremo haga Justicia y están dispuestos incluso a tragar que Carcaño pueda quedar en libertad en febrero si los jueces deciden repetir el juicio. La decisión del Alto Tribunal no es nada fácil y esto mismo puede estar provocando el retraso en el dictado de la sentencia, que ha sido prorrogado en dos ocasiones.

Lo cierto es que si finalmente el Supremo repitiera el juicio, algo que creo en principio poco probable a pesar de los rumores contrarios, Carcaño tendría que ser puesto en libertad en febrero, al cumplirse los cuatro años de su privación de libertad y una vez que quedaría anulada la sentencia de la Audiencia de Sevilla. Y en ese supuesto, Carcaño estaría más seguro en la cárcel que fuera de ella, porque en principio no tiene a dónde ir: con su piso embargado, sin tener contacto con su hermano, sin recursos económicos,… Esta decisión traería más repercusiones que si el Alto Tribunal confirma o endurece la condena, agravándola con el delito contra la integridad moral e imponiéndole el pago de los 616.000 euros que costó la búsqueda. La decisión se sabrá pronto…

El ADN acredita la inocencia de un acusado que reconoció su culpabilidad

Jorge Muñoz | 11 de enero de 2013 a las 23:24

Hasta ahora habíamos conocido casos en los que el ADN había sido determinante para incriminar o exculpar a una persona de un delito. El Tribunal Supremo acaba de dictar otra sentencia que resulta, al menos, bastante curiosa, por cuanto absuelve a un joven de un robo violento a pesar de que el acusado reconoció en el juicio los hechos y aceptó una condena de tres años, seis meses y un día de prisión (consultar sentencia completa) .

En este caso, no fue hasta el momento en que se ejecutaba el fallo cuando se incorporó a los autos un informe pericial completo que descartaba la autoría del asalto del acusado y confirmaba su inocencia. Relata la sentencia del Alto Tribunal que fue una fiscal que se encargaba de las ejecutorias de un juzgado de lo Penal la que se dio cuenta del significado de esta prueba y ordenó suspender la ejecución, iniciándose unas diligencias que han conducido finalmente a la absolución del joven.

Lo que no queda claro es cómo una persona que no ha cometido un robo puede admitir su autoría. Quizás este hecho se deba a que el acusado tenía otros antecedentes porque, a pesar de que se acordó la libertad por este delito, continuó en prisión debido a otras causas que tenía pendientes. A ello se uniría el hecho de que el fiscal, que inicialmente le había pedido una condena de cinco años, decidió modificar sus conclusiones provisionales y rebajar en año y medio la pena solicitada.

Lo que tampoco resulta comprensible es cómo pudo ser identificado este acusado por las dos víctimas -que por cierto sufrieron algunos cortes durante el asalto- tanto fotográficamente como en rueda de reconocimiento, a pesar de que el individuo que realmente cometió el crimen llevaba un gorro negro y gafas de sol oscuras para ocultar su rostro.

Tampoco queda suficientemente claro por qué se produjo el retraso en la incorporación a los autos del informe completo, en principio sólo se contaba con un avance remitido por fax, y por qué un informe que estaba fechado un mes antes del juicio no llegó a tiempo para que pudiera ser valorado en la vista oral…

Al final, el ADN sirvió para exculpar a este acusado y para incriminar al supuesto autor material del atraco, cuyo procedimiento se encuentra inicialmente paralizado -se consideraba cosa juzgada, al haber ya un condenado por estos hechos- a la espera de que se resolviera el recurso de revisión presentado ante el Tribunal Supremo, de lo que se deduce que ahora se va a dirigir la causa contra este otro individuo.

Y todo ello a pesar de que este caso se tramitó relativamente rápido, puesto que los hechos se cometieron en noviembre de 2010, se calificó por el fiscal en febrero de 2011, y el juicio se celebró en abril de este mismo año. A lo mejor es que la maquinaria de la Justicia está tan acostumbrada a la lentitud de los procesos que no es capaz de asimilar unos tiempos de tramitación de los procedimientos más rápidos…

Nuevo aplazamiento del Supremo para dictar la sentencia del caso Marta

Jorge Muñoz | 8 de enero de 2013 a las 15:48

El Tribunal Supremo ha prorrogado por otros 15 días el plazo para dictar la sentencia definitiva sobre el crimen de Marta del Castillo. ¿Qué significa este nuevo aplazamiento? ¿Habrá sorpresas en el fallo? El auto del Alto Tribunal alega que son los mismos motivos que ya motivaron la anterior prórroga, la complejidad del asunto, lo que ha llevado a sus señorías a ampliar el plazo para dictar el fallo. Pero qué puede haber detrás de esta decisión, que parece que va a hacer coincidir la sentencia con el cuarto aniversario del asesinato, el próximo 24 de enero.

Recordemos que la Fiscalía y los padres de Marta han pedido que se anule la sentencia y que se repita el juicio, incluso ante un tribunal diferente: ante un jurado popular. Pero esta decisión, en el supuesto de que se adoptara tendría unas consecuencias imprevisibles. Para empezar, se correría el riesgo de que el asesino confeso, Miguel Carcaño, tuviese que ser puesto en libertad, puesto que el próximo 13 de febrero se cumplen los cuatro años de su detención y el día 15 de ese mes, los cuatro años desde su ingreso en prisión. A Miguel Carcaño se le prorrogó la situación de prisión hasta la mitad de la condena, esto es, hasta 10 años -fue condenado a 20 años de cárcel por asesinato-, pero en el caso de que se ordenase la repetición del juicio, tendría que ser puesto en libertad hasta que se celebrara el nuevo juicio y se dictara la nueva sentencia, ya que habría cumplido el máximo tiempo de prisión provisional, que serían esos cuatro años. Por lo tanto, habría que descartar en principio la posibilidad de repetición del juicio.

Pero esto no implica que los magistrados del Supremo no puedan tocar la sentencia. Si no se repite el juicio, es prácticamente imposible que el Supremo pueda revocar la absolución de los otros tres acusados: Javier Delgado, el hermano de Miguel Carcaño, su novia, María García, y el que fuera amigo íntimo del asesino confeso, Samuel Benítez. En cualquier caso, el Supremo si podría modificar la pena impuesta a Miguel Carcaño, no para rebajar -como ha solicitado su defensa, que ha planteado el delito de homicidio en lugar de asesinato-, pero sí para incrementarla. Carcaño podría ser condenado por el delito contra la integridad moral, por haber aumentado el dolor de la familia de Marta al no revelar el paradero del cuerpo, y también podría ser condenado, como ocurrió con Francisco Javier García Marín, el Cuco, a pagar los 616.319 euros que costó la búsqueda de Marta en el río, en el vertedero de Alcalá y en la zanja de Camas.

Cabe además la posibilidad de que no haya unanimidad en la sentencia y de que algún magistrado pueda emitir un voto particular, discrepando del sentir mayoritario de la Sala en este asunto, cuya ponencia corresponde al juez Juan Saavedra Ruiz.

La solución de este auténtico puzle se dará antes del 23 de enero próximo, pero lo que aún no se sabe es el paradero del cuerpo de Marta, que sigue siendo la gran incógnita, aun no revelada, de este asesinato. Y eso que el juez que instruyó la causa, el magistrado Francisco de Asís Molina, mantiene abierta desde hace cuatro años una pieza separada para buscar el cadáver en la que se han realizado distintas actuaciones, hasta ahora, sin éxito.

El pleito de las fregonas

Jorge Muñoz | 13 de diciembre de 2012 a las 21:21

El Tribunal Supremo ha condenado esta semana a la empresa  Spontex a indemnizar a Vileda por fabricar y comercializar los mochos de fregona con cabezales universales que fueron diseñados por la empresa alemana, al entender que el grupo español ha violado sus derechos a la propiedad industrial. Ambas compañías se habían enfrentado en los tribunales por el uso de un dispositivo que permite la unión entre el palo de fregona y el mocho mediante el sistema de click-clack.

La Sala de lo Civil del Alto Tribunal ha desestimado ahora el recurso interpuesto por Spontex contra la sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona que, en junio de 2008, le conminó a dejar de fabricar y vender este dispositivo y ordenó el embargo y la posterior destrucción de todos los mochos de este tipo, así como de las máquinas y productos destinados a su fabricación.

La sentencia anula parcialmente la sentencia de la Audiencia de Barcelona en lo que se refiere a la indemnización por los daños y perjuicios causados a la empresa germana. De este modo, condena a Spontex a indemnizar en la cantidad que se determine en ejecución de sentencia, según lo solicitado durante el juicio y en aplicación al artículo 66.2 de la Ley de Patentes, así como a asumir el pago de las costas.

Para los magistrados, no cabe duda del “perjuicio económico” sufrido por Vileda por las ventas que ha dejado de realizar y que, por el contrario, ha llevado a cabo Spontex de cabezales universales destinados a insertarse mediante el sistema de click-clack ideado por Vileda para los palos fabricados por esta última.

Etiquetas: