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Neofobia. Miedo a probar alimentos nuevos

Regina Martín | 11 de noviembre de 2011 a las 9:57

Neofobia es el miedo a la incorporación de nuevos alimentos en la dieta. Este es un trastorno muy frecuente entre los niños. En ocasiones sólo toman tres o cuatro alimentos y el resto “les da asco”…a pesar de que nunca los hayan probado o la última vez haya sido hace mucho tiempo.

La neofobia en la infancia no es un trastorno alimentario aislado, ya que la mitad de los niños de entre dos y diez años se niega en un primer momento a degustar un alimento nuevo. El rechazo de un alimento nuevo es normal, refleja un mecanismo adaptativo. El término neofobia no discrimina ningún tipo de alimento, sin embargo los alimentos que contienen elevados contenidos en azúcares y grasas se encuentran en mejor posición que las frutas y verduras que ocupan los últimos puestos de la clasificación. El inconveniente es que frecuentemente las preferencias se convierten en conductas y pueden determinar, en gran parte los hábitos alimentarios.

Numerosas investigaciones revelan que el factor genético puede influir también en la neofobia alimentaria. Muchos niños etiquetados como malos comedores lo son porque alguno de sus padres también lo fueron en su infancia. Por otro lado, hay que considerar que la actitud de agrado o desagrado que muestran los padres hacia los alimentos, influye de manera notable en las preferencias alimentarías de sus hijos, que tratan de imitar el comportamiento de sus progenitores.

Los padres quieren inculcar a sus hijos estilos de alimentación sanos, pero con frecuencia los recursos utilizados no son los más adecuados:

Presiones y coacciones. No se puede, pero tampoco se debe obligar a un niño a comer, porque provoca resultados opuestos, “aversión” hacia los alimentos “sanos”.

Sobornos o premios. No es una buena idea “comprar” a un niño para que coma. Los resultados de investigaciones realizadas señalan que el refuerzo cognitivo al consumo de un alimento, reduce la preferencia por ese alimento. “No debe estar muy bueno, cuando me ofrecen un premio a cambio”

Comparaciones con otros niños o familiares: “Mira tu hermano, que bien come”. Las comparaciones son odiosas y a nuestros hijos le fastidian mucho.

Distracciones. Distraer al niño mientras come, con la TV, cuentos o juegos.

Y… ¿qué podemos hacer?

– Crear un ambiente relajado y sin prisas: acto agradable de encuentro y convivencia familiar, favoreciendo el aprendizaje por imitación.

– Presentar los alimentos nuevos de uno en uno, en pequeñas cantidades y de manera repetida. A veces hace falta ofrecerle a niño el mismo alimento hasta 15 veces antes de que lo acepte.

– No comer a la carta. Los padres deciden el tipo de alimentos que deben comer sus hijos y el niño decide la cantidad de alimentos que ingiere. Los padres no deben forzar a comer en exceso ni en momentos de falta de apetito y mucho menos cuando están enfermos.

– Consumir ese alimento en familia, con toda naturalidad, delante del niño, pero sin ofrecerle que lo coma.

– Reforzar conductas positivas, elogiarle cuando coma bien pero sin premios o recompensas. Alabar lo bien que ha comido y el tipo de comida, pero no la cantidad.

– Use un alimento básico que le guste mucho y úselo para que lo coma con otros alimentos que suele rechazar. Ej: si le gusta el arroz, puede dárselo de diferentes maneras: a la cubana, en paella, con verduras, etc.

– Ofrecer el alimento rechazado en el primer plato, cuando más hambre tiene el niño, acompañado de su comida preferida, de manera tranquila, con una presentación cuidada y   atractiva.  El aspecto de la comida, el olor y el gusto, influyen de manera significativa en la apetencia por los alimentos.

– No ofrecerle otro alimento que le agrade, como un sabroso postre, a cambio de que coma el alimento rechazado. Con este comportamiento se fortalece el deseo de rechazo. Fenómeno “efecto postre”.

– No hay que ofrecerle sólo los alimentos que sabemos que le gustan porque es una manera de predisponer al niño para que desarrolle neofobia. Lo conveniente es invitarle desde pequeño a probar la mayor variedad de alimentos y platos.

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